Hemeroteca Esta semana
Nº 652
6/6/2005

Anxo Quintana, candidato del BNG a la Xunta de Galicia

 

"TOURIÑO SABE QUE CONMIGO ES FÁCIL ENTENDERSE "

 

El nuevo líder del Bloque Nacionalista Galego (BNG) está convencido de que estas elecciones autonómicas depararán por primera vez en la historia de Galicia un presidente nacionalista, ya que, en su opinión, los ciudadanos piden un cambio, pero no uno cualquiera. De todos modos, muestra su disposición a dialogar con los socialistas. El sucesor de Xosé Manuel Beiras afirma que el nuevo Estatuto que reclama "será el de todos o no será", reclama para Galicia el mismo papel que juega Cataluña o Euskadi en el nuevo modelo territorial y tacha de extrema derecha al Partido Popular, formación que está dispuesta a decir no a todo.

Por Vera Castelló

Les pilló en mal momento la convocatoria anticipada de elecciones

-Pues no. Yo siempre dije que desL pués de que Fraga anunciara dos veces que no iba a adelantarlas había que prepararse, porque él siempre hace lo contrario de lo que dice. Fraga eligió la fecha electoral desde una perspectiva ventajista, pensando que era el mejor momento para sí mismo y para su partido y todo gobernante que coloca las fechas electorales con un sentido partidista acaba perdiendo las elecciones.

-Jambién pudo tener en cuenta la delicada situación por la que pasaba el Bloque.

-Se equivocó, porque el nacionalismo gallego siempre responde a los grandes retos y también lo está haciendo en estos momentos. Está trabajando unido y va a conseguir que estas elecciones deparen por primera vez en la historia de Galicia un presidente nacionalista. El contacto directo con la gente me dice que los gallegos quieren que haya un cambio, pero no uno cualquiera. Quieren un cambio para que haya respeto por Galicia, para que empiece a jugar otro papel institucional dentro del estado español y creo que el único proyecto que ofrece cambios y respeto por Galicia es el del BNG. Por eso estoy convencido de nuestro éxito electoral.

-Jambién barajarán la posibilidad de que haya un presidente socialista, aunque sea apoyado por ustedes?

-Yo barajo todas las posibilidades, porque eso depende de lo que decidan los ciudadanos gallegos. Lo que sí va a procurar el BNG es que no habiendo mayorías absolutas, haya un cambio, y para eso es necesario que el PP pase a la oposición. Nosotros siempre vamos a estar abiertos al diálogo y a la interlocución y en este momento, dada la disposición al diálogo que hay en Madrid, creo que para Galicia sería muy eficaz, muy positivo, que hubiera un gobierno plural, presidido por un nacionalista y en el que pudiera participar también la fuerza política que hoy gobierna en Madrid, el Partido Socialista. Así tendríamos un Gobierno sin ataduras a Madrid, un presidente que no dependería de estrategias foráneas; tendríamos un Gobierno que podría conseguir respeto para Galicia pero también con interlocución con Madrid.

-Cita a Madrid. ¿Se lleva mejor con Zapatero que con Pérez Touriño?

-No, tengo relación buena con los dos. Con Zapatero, pertenecemos a una misma generación Política, pensamos de manera diferente y tenemos proyectos políticos diferentes, pero cada vez que hablamos lo hacemos desde el respeto mutuo que nos tenemos que tener como líderes de diferentes fuerzas políticas Ese es un paso importante. Y con Touriño no tengo absolutamente ningún problema personal ni político. Y él sabe perfectamente que conmigo es fácil entenderse.

-¿Cómo valoran estos años de colaboración entre las dos formaciones en diversos gobiernos locales?

-El BNG y el Partido Socialista son proyectos políticos diferentes y por eso tienen a veces incluso posturas divergentes. Eso es lo normal en la política democrática. En cualquier caso, el BNG en el gobierno de muchos ayuntamientos ha contribuido a la democratización del país, a poner en marcha proyectos novedosos que han traído más bienestar para los ciudadanos. Es una experiencia positiva, aunque el ámbito local no es equiparable con lo que debería ser un gobierno gallego para todos.

-¿Qué le pediría al PSdG para apoyarle en el Gobierno? o como usted mantiene, ¿qué le tendría que ofrecer el PSdG para entrar en su Gobierno?

-No planteo condiciones preelectorales. Absolutamente ninguna. No es el momento para las condiciones, ahora es el momento para explicitar nuestro proyecto político Después de la elecciones, si no hay mayorías absolutas, tiene que haber diálogo, interlocución, y desde luego nosotros nos comprometemos a ese diálogo. Los proyectos políticos que defiende el PSOE y que defiende el BNG son diferentes, pero en muchos aspectos no son incompatibles.

-Pero sí es el momento de expl¡citar qué tipo de Estatuto quieren ¿Sería de tipo independentista? ¿moderado?

-Mi compromiso es, como presidente de la Xunta trasladar en los seis primeros meses de legislatura una propuesta de texto articulado de nuevo Estatuto, un Estatuto de nación para Galicia, que marque un nuevo ámbito competencia¡, una nueva relación de Galicia con el Estado y una carta de derechos y deberes de los ciudadanos gallegos para el siglo XXI. Yo no aspiro a que sea el Estatuto del BNG, tiene que ser el estatuto de todos o no será. Lo que queremos es hacer ver su condición de nacionalidad histórica y por lo tanto su derecho a jugar dentro del nuevo modelo territorial para el Estado el mismo papel que puede jugar Euskadi o Cataluña.

-¿Se creen que Fraga apoya la reforma estatutaria?

-Fraga siempre juega ala política de decir una cosa y hacer exactamente la contraria. Se negó durante la pasada legislatura a poner en marcha la comisión de reforma del Estatuto, le he propuesto diálogo en innumerables ocasiones para afrontar un tema tan importante como este y él se ha negado repetidamente. Y se niega porque Fraga y el Partido Popular están convertidos en una formación política de extrema derecha, dispuesta a decir no a todo y resucitando esa idea cañí de "Una España una", idea que nadie cree pero que está causando un grave perjuicio. Galicia no se puede conformar con ser espectadora de lo que está sucediendo alrededor del debate sobre el modelo de Estado, tiene que ser protagonista con sus propias propuestas y para eso es necesario que tenga un nuevo Estatuto.

-¿Le está siendo difícil ser el sucesor de Xosé Manuel Beiras?

-El BNG es una fuerza política democrática, que toma sus decisiones contando con la gente. Xose Manuel Beiras fue, y es, un referente político ineludible para el BNG y para Galicia en su conjunto, pero él mismo fue el que propuso la renovación en el Bloque y ahora el BNG, después de una trayectoria impecable liderada por Xosé Manuel Beiras, se dispone a dar un siguiente paso que es conseguir ser fuerza de Gobierno y que estas elecciones puedan deparar por primera vez un presidente nacionalista. El cumplió su periplo con enorme brillantez y con resultados óptimos y a mi ahora toca una nueva etapa.

-Se habla mucho de la delicada situación de su formación tras la salida de Xosé Manuel Beiras, pero no es el único partido que ha estado en crisis en los últimos meses ¿Cree cerradas las heridas en el PP?

-Todas las fuerzas políticas tenemos problemas internos, lo único que sucede en Galicia es que las del BNG se radian en vivo y en directo por parte de todos los medios de comunicación, cuestión que nos reporta transparencia democrática pero que nos gustaría que fuera generalizada para todas las fuerzas políticas. El PP no tiene problemas internos, lo que le pasa es que no existe como partido. Es una coalición de camarillas en las que cada uno quiere tener sus parcelas de Poder y por lo tanto las crisis que viven las acaban pagando el conjunto de los ciudadanos gallegos. Es necesario que el PP lleve adelante su proceso de renovación, pero aspiro a que lo puedan hacer sin molestar al conjunto de los ciudadanos y para ellos es mucho mejor que ese proceso lo hagan desde la oposición.

-Apoyaron la propuesta del Gobierno de negociación con ETA. Tras los últimos acontecimientos, ¿ven viable la negociación?

-Yo lo que pido al presidente del Gobierno es transparencia y responsabilidad en un tema como este. El estado de Derecho funciona con sus propios mecanismos, pero desde luego también debemos, desde la instancia política, medir la oportunidad de las cosas. Y desde luego sería una pena que ahora se echase al traste una perspectiva que ha levantado tantas ilusiones. Yo espero que todo esto se pueda reconducir y que las expectativas que habíamos generado tengan finalmente resultado positivo.

-¿Qué es lo que podría dar al traste el proceso? ¿los últimos atentados o la detención de Otegi?

-Es evidente se han suscitado diferentes acontecimientos que no ayudan a una solución definitiva de las cosas. Por una parte ETA se ha lanzado a una cadena de intervenciones que, por suerte, de momento, no han causado ninguna víctima mortal, pero que demuestran la escasa capacidad para reconducir las cosas que en esa organización terrorista existe. Y ahora, por otra parte, el funcionamiento normal de los mecanismos del estado han dado como resultado el encarcelamiento (y posterior l¡beración bajo fianza) de Otegi que, independientemente de que obedezca al funcionamiento normal de la administración de justicia y que por lo tanto no esté sometido a valoración política, objetivamente es evidente que no favorece al discurrir de las cosas en la línea de lo que se pensaba en la resolución aprobada por el Parlamento. Por lo tanto es ETA la que tiene que dar el primer paso, a la que le toca abandonar definitivamente las armas, anunciarlo con toda rotundidad y cumplirlo, porque a partir de ahí será posible el diálogo y que las cosas finalmente se puedan solucionar.

Hemeroteca Esta semana