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Enrique Barón, presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo "LA UE ES LA MEJOR RESPUESTA A LA GLOBALIZACION"
Ex ministro, ex presidente del Parlamento Europeo y ex presidente del Grupo Socialista en esa institución comunitaria, Enrique Barón dirige la relevante comisión que se ocupa del comercio exterior de la UE. Autor de numerosos libros y artículos, acaba de publicar su ensayo, Europa, pasíón y razón, en el que expresa sus puntos de vista acerca del proceso de construcción y aporta la perspectiva histórica del comienzo de esta aventura y también su amplísima experiencia personal en la materia. Por P. A. N. Por qué "razón y pasión" con Europa? -Porque es como yo he vivido Europa. Yo escogí este título porque cuando se habla de Europa se plantea con---10 algo muy técnico; una mezcla entre un negocio, un mercado y una especie de estructura muy coniplicada. Yo he querido expresar, a partir de mi experiencia personal, que hay que saber, no sólo analizar y estudiar las cosas. Cuando empecé a luchar por la dernocracia en España, la incorporación a Europa era otra dimensión de ese, proceso. También cabe la pasión, que si no desborda, es aigo absolularnente necesario en la vida. -Pero (]el)(, reconocer que la media de parlicipación ciudadana en asuntos relacionados con la UE es baja; no despierta pisiones. -Estarnos creando algo nuevo. La gente, sabe para qué sirve elegir al alcalde o a sus dipulados. En nuestro país, en parte porque nuestra crisis iniperial fue de finales del XIX, hay una adhesi(`)n general a Europa. Hemos visto que en los dos extremos hay un cierto rechazo; tino que pretende ser más de izquierdas, plateando que hay que ir más allá, y hay otro rechazo, que no se verbaliza, salvo en algún grupúsculo de extrema derecha, que es un rechazo nacionalista, soberanista. Pero en relación con la participación, es, cierto que no es muy elevada, pero no es inferior a la que se da en las elecciones presidenciales en EEUU. El otro día me llamo el director del Centro de Estudios Políticos de Ginebra, y me dio la enhorabuena porque, en Suiza, que es el país con mayor experiencia en esta clase de consultas populares, no se consigue que participen más del 30 por ciento de los electores. No debemos pensar que la abstención constituye un gran partido. -Basándose en su larga experiencia en la UE, ¿cree que se llegarán a constituir los Estados Unidos de Europa? -Hemos decidido en la Constitución hacer la Unión Furopea, que son unos Estados Unidos a nuestra manera. Los FEUU fueron una experiencia aex novo. En nuestro caso están los más viejos Estidos-Nación de la historia, que, además han sido impedilistas y que han luchado entre sí por la hegemonía. A partir de¡ desastre en el que estaban, decidieron cambiar el rumbo de esa historia. Ha llegado el momento en el que hemos construido una unión de 25 Estados y 450 millones de ciudadanos. Es un Tratado, porque, se hice entre Estados, y es una Constitución porque se hace entre ciudadanos. Hemos incorporado la ciudadanía -y puedo decir con orgullo que ésa es una "faena"que hicimos al alimón entre el Parlamento Europeo y el Gobierno español. Yo era presidente del Parlamento Europeo cuando la negociación de Maastritch-. La decisión politica, por parte de España ya está tomada; ahora deben ratificarla todos los demás, creando, por primera vez en la historia, una den---tocracia supranacional que, de momento CS sólo regiortal, pero que me parece que es la mejor respuesta a la globalización. -¿Pero se conseguirá una federición de naciones? -Yo me quedo mas con una iederación de Estados y ciudadanos que con una nación. La expresión Federación Europea no es nada revolucionaria, aunque ririoleste inucho a los conservadores británicos; esta en la declaración del 9 de mayo de 1950, en la que se establecía que todo el proceso no se haría de una vez, sino paso a paso, y que el objetivo es una federación europea. -¿La ampliación a 25 no retrasara los plazos de ese objetivo? -La experiencia de la construcción curopea es una experiencia de aceleración histórica. Este debate se ha planteado en cada ampliación. Ahora, con más crudeza, porque yo diría que en esta ampliación ha habido más razón que pasión. En la nuestra hubo más pasión; se trataba de superar ciertas vivencias de la II Guerra Munclial -en ésta también sobre las últimas consecuencias de la Guerra Fría- Hay que tener cuidado de una cierta fatiga de la ampliación. Pero está claro que todos estos países quieren entrar cuanto antes en el Espacio de Libertid, Seguridad y Justicia; en la moneda común son candidatos a entrar -mientras que hiy algunos países, socios anteriores, que no cluieren entrar, como Suecia, Noruegi, que lo rechazaron en referéndum, o el Reino Unido, que aún no se ha pronunciado-. Es un proceso muy dialéctico. Pienso que con el grado de integración que ienernos, si hay algunas rémoras o algunos que no se encuentran con un apoyo suficiente en sus países a esta unión, se lo tendrán que reconsiderir y buscar la manera de relacionarse, pero, en todo caso, creo que debe seguir habiendo un núcleo que siga adelante; ojalá sea con todos. -También aparece en su libro la coniprensión hacia la necesaria solidaridad económici con los nuevos integrantes, que irá en detrimento de los fondos comunitarios percibidos hasta ahora por nuestro país ' -Nosotros defendimos e introdujimos la cohesión en el Tratado de Maastricht, y ahora también figuri en la Constitución. Hay que cicíender los principios cuando le benefician a uno y también cuando benefician a otros, es una cuestión de solidaridad. Luego, es (le b¡en nacidos ser agradecidos. En Europa se tiene la plena conciencia de que el dinero que hemos recibido, lo hemos invertido [)¡en. La prueba está en que hemos acortado la brecha; la diferencia que teníamos con Europa la hemos acortado en 14 puntos. Hay que reconocer que esto nos ha ayudado en un esfuerzo que hemos hecho. Otra cosa es que la ampliación la vayan a pagar algunos países y, entre, ellos, principalmente España. En eso no puede haber acuerdo. Ahora mismo, y es la propuesta que hizo la Comisión Europea y que defiende el Parlarriento, hay que plantear, en relación con la ampliación la negociación de las perspectivas financieras, en relación con la estrategia de Lisboa. Tenemos que ver, no sello las cantidades que se van a recibir, sino que cosas se quieren hacer de cara al futuro; en qué medida el esfuerzo del Presu~ puesto europeo ayuda a que 11 economía europea sea capaz e](-, generir pleno empleo con igualdad de género, sea capaz de ponerse en cabeza tecnológicamente y, hacer todo esto con cohesión social. En España, ahora lo que tiene sentido es tratar de incorporarnos a la primera línea de avance en el terreno de la investigación, la tecnología y la formación. El esfuerzo en infraestructuras, básicamente ya se ha hecho. Un ejemplo de esto es nuestra destacada aportación al proyecto del Airbus. Hay que mantener el objetivo de solidaridad, también con algunas de nuestras comunidades iutónomas, pero, además, tenemos que plantear nuestra entrada en lo que en Europa se denomina el "fondo de cohesión de los ricos", que consiste en I+D. -¿Qué argumentos existen para desmentir a los que aseguran que la posición española era mejor en el Tratado de Niza? -No son argumentos, son cuentas. En primer lugar, España conquisto su posición con el Acta de Adhesión, no con el Tratado de Niza. Pero el PP ignora el pasado sistemáticamenle -en parte será para autoamnistiar se-. En 1986 conseguimos ocho votos de 76 en el Consejo; dos comisarios y 64 diputados en el Parlamento. Niza supuso un cambio a peor: 27 votos de 358 en el Consejo, el Gobiemo del PP cedió un comisario, y pasamos a tener sólo uno, y pasamos de los 04 diputados a 50. Perder el 22 por ciento de los parlamentarios tiene su importancia. En Niza perdimos bastante. Además se estableció un sistema de triple mayoría, de países, de votos y de población, mientras que con la Constitución se ha reducido eso y, en lugar de pensar en como se puede bloquear, está más orientado a como se puede decidir en mayoría. -¿Por qué no se ha podido contentar a los europeístas más a la izquierda que pretendían un contenido más social en la constitución? -Creo que hay una lectura equivocada. Hay que ver qué es lo social. Los sindicatos europeos han apoyado mayoritariarnente el texto; no será tan antisocial. Los sociilistas hemos trabajado mucho en su confección, luchando durante tres años y yo he tenido el honor de coordinar ese trabajo. Cuindo se mira la definición de los objetivos en el Artículo 3, yo desafío a que me digan qué tiene de más social nuestri propia Carta Magna. Cuando se proclama la economíi social de mercado, el pleno empleo con igualdad de género, la solidaridad intergeneracional, los derechos del niño, la cohesión social, lerritorial y económica. Es cierto que en algunos temas de política social no se pisa al instrumento de la decisión mayoritaria y se rriantiene el criterio de unanimidad para su aprobación, pero eso no es un conflicto solo entre izquierda y derecha, es una negociación en la que entran también elementos históricos y geográficos. Por ejemplo, los países con mayor desarrollo del Estado del bienestar en Europa, los nórdicos, no son favorables a la decisión por mayoría, porque los electores de izquierda y, sobre todo las mujeres, no están de acuerdo porque temen que puedan rebajarse sus niveles de emancipación y participación. La protección social y la Seguridad Social se mantienen a nivel nacional; son parte del Estado del bienestir nacional. -¿La presencia del presidente español en el Parlamento francés fue una forma de, hacer visible el papel de motor de la unidid europea que desempeña nuestro país? -El hecho de que el presiclente del Gobierno español sea uno de los primeros líderes que habla en un foro tan prestigioso como la Asamblea Nacional irancesa tiene un significado político, en el momento de la ratificación de la Constitución Europea, no sólo por el hecho de su intervención, sino porque llega pisando fuerte tras ganar un referéndum por una abrumadori mayoría. Me siento muy orgulloso de su presencia allí y de su argumentación nítidamente iivorible a la construcción europea. los conservadores en España aún plantean que la opción está entre Francia y Alemania, por un ¡,ido, y los Estados Unidos, por otro. Eso es incorrecto; los socialistas fuimos los que establecirnos las relaciones con EEUU en térininos mas normales, además, superando problemas históricos. Nosotros no quisimos entrar en lo que había sido la política de las administraciones norteamericanas con el franquismo; mirimos hacia el futuro y buscamos una relación más equilibrada en el terreno de las alianzas. Lo que síes cierto es que estamos en Europa y nuestro destino compartido está en Europa, también con los EEUU, pero estamos en el lado europeo, con el que, compartimos ciudadanía y nionecla, y añado, nuestro Tlan Marshall" ha venido de Europa, no de EEUU.
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