Hemeroteca Esta semana
Nº 638
28/2/2005

Trinidad Jiménez, secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE

"HAY QUE HACER PEDAGOGÍA SOBRE LA UE"

 

En el Partido Socialista existe una indisimulada satisfacción por los resultados de la consulta popular para la ratificación de la Constitución Europea. Con el precedente de las elecciones al Parlamento Europeo, la participación se esperaba baja y, aun así, creen que será bastante superior a la que se produzca en otros países de la Unión en próximas fechas. Trinidad Jiménez también muestra su preocupación por lo que considera el "surgimiento de una derecha radicalízada" en el seno del PP.

Por P A. N.

Los resultados obtenidos en el referéndum han sido los esperados?

Sí, más o menos lo esperado. Cuando se vota un asunto que, tiene que ver con la Unión Europea, no existe un grado de participación ciudadana tan fuerte, como si se tratara de un asunto doméstico. Si a ello añadimos que no existía una confrontación política, ideológica o una lucha por el poder político, el grado de motivación disminuye y, por tanto, el grado de participación. También hay que decir que los políticos de todos los partidos tenernos que trabajar mucho en la dirección de ofrecer a los ciudadanos mayores elementos de juicio a la hora de valorar lo que supone la UE, el proceso (le integración, Debemos hacer una labor pedagógica pan, que el ciudadano español se sienta, a su vez, ciudadano europeo.

-Han expresado su satisfacción por la gran mayoría de votos afirmativos entre los ciudadanos que han acudido a las urnas.

-Tengo una impresión muy satisfactoria porque podemos decir que ha habido un 77 por ciento de ciudadanos que ha dicho sí, y han dicho sí personas de diferente signo político, que creo que hay que destacarlo. El rechazo a la Constitución ha sido muy bajo, y así lo han valorado nuestros conciudadanos europeos. Un 77 por ciento de respaldo electoral a una Constitución es muchísimo.

-¿Y el voto negativo?

-En el "no" existe una mezcla. Por un lado están aquéllos que rechazan legítimamente la Constitución, porque creen que no se ha avanzado lo suficiente, porque consideran que podía haber incluido más referencias sociales. Después es sorprendente el voto M "no" que supone rechazo a la UE, en lo que hace referencia a la modernidad, a la consolidación de los valores democráticos. Y luego hay otro porcentaje M "no" que tiene que ver con el rechazo al Gobierno, que siempre se da en todas las convocatorias de un referéndum. Entre estas tres explicaciones del `no", la mayoritaria es la de aquéllos que la rechazan por razones explícitas. Creo que ahí debemos hacer un esfuerzo de explicación y, sobre todo, despejar algunas dudas que se han ido creando y han quedado en la mente de algunos ciudadanos. Explicar bien asuntos tales como, por ejemplo, que si con la Constitución se incrementa el militarismo de la UE, o se abre la vía a la pena de muerte. Eso es radicalmente falso. Ahora que se ha ratificado, tenemos la oportunidad de ofrecer tranquilidad a los ciudadanos.

-¿No se ha percibido una campana un tanto ambigua por parte del PP?

-Lo que yo he percibido es que el PP ha desarrollado una campaña de muy bajo perfil. Nosotros hemos hecho 700 actos programados desde el PSOE, pero además liemos participado en infinidad de mesas redondas, debates; hemos hecho un esfuerzo divulgativo que nos ha dejado a todos completamente agotados. Hemos movilizado a nuestra militancia, elaborando documentación. En el PP no han organizado una campaña tan intensa; no ha habido una petición de voto tan entusiasta, no ha habido una convicción tan profunda. No estoy desvelando nada nuevo, si vamos a la hemeroteca veremos las declaraciones de Rajoy o de Acebes. Declaraciones ambiguas que provocan cierta confusión en su propio electorado. No todos hemos puesto el mismo entusiasmo en la petición del "sí".
-El voto negativo ha sido elevado en algunos feudos electorales del PP.

-Ese "no" aglutina, además de la proporción de rechazo al Gobierno, a un núcleo de derecha muy radical, que ya lo habíamos percibido en la manifestación en la que el ministro de Defensa fue agredido e insultado. Creo que deberíamos ir pensando si se esta produciendo una fractura dentro del PP entre un centro-derecha, que es lo que el PP quiso ser en los primeros años, y ahora hay un sector que está mostranclo una radicalidad muy fuerte hacia posiciones muy conservadoras. Deberíamos ser conscientes de esto y ver cómo se puede contrarrestar ese surgimiento de una derecha radicalizada, teniendo en cuenta, además, que un importante sector de esa derecha, aún hoy no ha aceptado el resultado de las elecciones del 14 de marzo.

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