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Joan Tardá, portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados "VAMOS A HACER UNA DEFENSA ORGULLOSA DEL 'PLAN IBARRETXE" Profesor, ameno, inteligente, astuto y, sobre todo, pedagógico. El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya en el Parlamento español ve indisoluble su estrategia centrada en la cuestión nacional de su apuesta por las alianzas duraderas con el conjunto de las fuerzas de izquierda del Estado. Explica el apoyo de su formación al plan Ibarretxe, aunque insiste en que no se debe confundir este proceso con el catalán, y su rechazo a la ratificación del proyecto de Constitución Europea, mientras reconoce la pluralidad interna de su formación política en la que "podría ser que, dentro de unos años, los independentistas de ERC fueran un ala más del partido". Por Pedro Antonio Navarro - ¿Va a afectar al posible pacto de legislatura entre PSOE, ERC e IU el reciente pacto alcanzado entre los socialistas y el Partido Popular? - Esto no es nada más que una pequeña piedra en el camino. ¿Cómo se va a tambalear si el proyecto tiene mucho más calado? Nosotros tenemos este tenia bastante resuello. ¿Por qué?, porque creemos que en el PSOE hay un sector que, pensamos que es el que en estos momenlos lleva las riendas que, de alguna manera y, a grandes rasgos, lo ve como nosotros. Una gente más joven. El día que Joan Puigcercós se levantó en el hemiciclo a raíz de la huída de, los diputados del PP cuando se planteaba la reforma de los métodos de elección de los integrantes del Consejo General del Poder judicial, se dirigió a las bancadas socialistas y les preguntó: "¿Cuál es la intensidad del cambio que quieren hacer?, y en función de la respuesta, sabrán si deben hacerlo con los que se han ido o con los que nos hemos quedado". Hubo un sector de diputados socialistas que aplaudió efusivamente. Pero, además, el acuerdo del tripartito catalán tiene un apartado -el anexo 1 - que dice, más o menos, que el IISC y el PSOE no pueden llegar a acuerdos parlamentarios estables aquí o allí con el PP. Eso no significa que no vayamos a entender que el Partido Socialista hable con el primer partido de la oposición. Con lo que no estaríamos conformes es con que llegasen a acuerdos. La legitimidad para redactar y aprobar nuestro estatuto de autonomía es de nuestro Parlamento, y que se saquen de la cabeza que nos lo vaya a tutelar el PP. El PSOE nos ha dado garantías en este sentido, y entendemos que hay que seguir el camino. -Su intención sigue siendo mantener un acuerdo de legislatura con PSOE e IU. -Haremos llegar al Grupo Socialista y al Gobierno un documento en el que se plantearán un conjunto de medidas para alcanzar acuerdos, que tendrían un calendario proporcional a la intensidad de esos acuerdos. A nadie se le escapa que los primeros puntos serán revalidar el compromiso de aprobar en el Parlamento, por parte de la izquierda española -esto es fundamental para nosotros-, lo que emane del Parlamento catalán, entendiendo por esto el estatuto de autonomía que elaboremos, incorporado el sistema de financiación. Además, puede haber un interés por parte del PP, porque, al menos en Cataluña, quien se quede al margen de este proceso está condenado a vivir políticamente en la marginalidad, aunque pudiera tener una cesta de votos inriportante. El PP será el primer interesado en no quedar al margen del proceso, porque en Cataluña ha ocurrido algo muy imporlante, y eS que ERC ha ganado la batalla ideológica. ¿En qué sentido? Si hay alguna idea que ha cuajado en Cataluña, de manera transversal, en todos los partidos, en todos los ámbilos, Va sean en zonas metropolitanas o del interior, ha sido la conciencia de que había una situación de desinversión por parte del Estado, que había un agravio comparativo por el trato fiscal; es más, una conciencia clara de que, si Cataluña es una de las locornoloras del Estado español, lo que no puede ser es que a la locomotora no se le ponga carburante. Una batalla ideológica que quedaba reducida al independentismo de ERC y a sectores de la izquierda marxista, hoy día ha cuajado, con lo que sectores no estrictaniente nacionalistas o soberanistas, como el mundo enipresarial, han entrado en este proceso. Esto también debe, servir para entender la presión que pueden estar ejerciendo en estos momentos algunos sectores del PP, quizá representados por Josep Pique, ante otros sectores -no sé si decir ultraderechistas o derechistas del PP-. -¿Desde ERC se ve exportable el modelo del tripartito catalán al resto del Estaclo español, y con posibilidades de que se convierta en un factor de estabilidad política y duradera? -Aquí hay un déficit, que es la pérdida de la tradición republicana en el Estado español y la pérdida de influencia -quc para nosotros es perjudicial- de Izquierda Unidia Esto genera problemas para nuestra estrategia. También, el hecho de que en los últimos 25 años no ha habido suficiente pedagogía por parte de la izquierda española, a lo que hay que sumar la falta de presencia de Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados, como para que maduraran lis ideas políticas y cuajan en las nuevas generaciones el concepto de lo ibérico y de, la fraternidad ibérica. Con lo que, en estos momentos, la sociedad española no esta preparada, por desgracia, todavía, para hacer posible aquí lo que en Cataluña ya es posible. Nosotros nos tuvimos que coniormar con ser tratados como socios preferentes con el PSOE. Hubiera sido preterible que el PSOE hubiera sido mas atrevido, aunque entendemos las razones, que son las que emanan de la misma sociedad. Hay una tentación en el PSOE; podría ser que para los temas de carácter social se acercase a ERC y a IU, y para hablar de, la configuración del Estado, a CiU y al PP. Nosotros tenemos dos mandatos, primero, defender el Gobiemo de Cataluña y segundo, estrechar las alianzas con las izquierdas españolas. -¿Cuáll es su posición ante el denominado Plan Ibarretxe? -Lo primero que hizo Carod Rovira fue llamar a Ibarretxe y felicitarlo. La segunda comunicación que se le hizo al lehendakari fue la de explicarle. que tiene a su disposición los ocho diputados de ERC. Vamos a hacer una defensa orgullosa del Plan Ibarretxe, porque entendemos que es una iniciativa que surge del Parlamento nacional de Euskadi. No significa más que esto. Aunque nosotros, por tradición, por estrategia y por configuración nacional distinta a la de Euskadi, tenemos otros procedimientos, que no se contradicen, pero que también estamos vigilantes para que no se distorsionen los unos con los otros. Nosotros tenemos un camino, la vía catalana que es distinta a la vía vasca. Vamos a ser muy estrictos en no caer en confusiones sobre modelos distintos. -¿Cómo contempla los movimientos recientes en el mundo abertzale? -Esto es un paso importantísimo. Nosotros hemos padecido mucho haber mantenido una línea de coherencia respecto a dejar bien claro que estábamos ante un conflicto político, que se debía resolver políticamente, sin dejar de condenar con contundencia, sin ninguna hipocresía, el terrorismo. Y la situación entraña grandes dificultades, puesto que aquí hay que hablar de dolor -por ambas partes, también-, pero yo creo que esta coyuntura es muy interesante, porque, además, deja vislumbrar, por primera vez, que cada vez será menor la tutela de las armas por encima de la política. Yo ya sé que el peso específico de lo que voy a decir es muy distinto, pero este proceso ERC ya lo hizo, cuando desactivó Terra Lliure. Y este proceso llevó a la desactivación de lo que podría ser un gran cáncer para Cataluña, como fue el terrorismo, aunque fuera incipiente, y canalizar unas aspiraciones legítimas dentro de un partido político de tradición republicana y federalista, donde, en esta coyuntura, los independentistas eran mayoritarios. ERC podría ser, perfectamente que, dentro de unos años, el independentismo, los soberanistas fueran un ala más del partido, en la medida de que entre los 600.000 votantes de ERC, no todos son independentistas. Hay federalistas y hay gente que vota a ERC, porque su alcalde lo hace bien, y punto. Es decir, en 2004, no sé si por suerte o por desgracia, los componentes ideológicos tienen menos protagonismo del que realmente, quizá, desde la ideología, quisiéramos que tuvieran. La idea importante para nosotros es que, por primera vez, el independentismo catalán hace política; estamos aprendiendo a hacer política. Y nos ha llevado a plantearla aquí, en el Estado español. Y una cosa que nos ha sorprendido y nos hace sentir orgullosos, además -porque en ERC, como en la sociedad catalana, muchos provenimos de familias castellanas, andaluzas, extremeñas-. Nosotros hemos hecho una proposición no de ley para pedir que la lengua bereber sea cooficial en Ceuta y Melilla.¿Saben por qué lo hemos hecho? Por un lado, por una cuestión de solidaridad lingüística, ya que sabemos lo que fije recibir ayudas años atrás, pero la otra razón es que teníamos un mandato. En Cataluña hay catalanes, algunos, por desgracia, todavía sin papeles, que son bereberes. La conciencia nacional catalana es muy republicana. No es etnicista, por suerte; tiene como fundamento básico los derechos democráticos y la lengua y nada más. Por suerte, nada más. -¿Cuáles son sus razones para oponerse a la ratificación de la Constitución Europea? -Para nosotros son, básicamente cuatro. Primera: no estamos de acuerdo en cómo se ha hecho el proceso; no ha sido un proceso de participación democrática. Ejemplo: el único lugar del Estado español y de Europa donde un parlamento ha creado una convención para hacer participar a la ciudadanía fue en Cataluña. Se entregaron 80 propuestas a Giscard y ninguna ha sido aceptada. No es tampoco una Constitución, sino un tratado más y, además tiene defectos de origen, como la supremacía de los estados, por encima del Parlamento europeo. Segunda razón: no se garantizan como derechos fundamentales los derechos sociales conquistados; es decir, hay una intrínseca relación entre los objetivos sociales -sanidad, educación, vivienda-, que son calificados de objetivos y no de derechos, pero, además, van asociados al mercado, lo que nos lleva a pensar que se están poniendo las bases de un cambio estratégico de lo que ha sido el Estado del Bienestar europeo para acercarnos al modelo americano. Tercera cuestión, atendiendo a experiencias como la política pro atlantista de Aznar, no hay la decisión de que exista una sola voz en materia de relaciones exteriores/militares, lo que significa la supeditación a los lobbys de la industria del armamento y la supremacía del discurso estructural de la OTAN. Y por Último, no se reconoce el derecho a la autodeterminación. Queda en manos de los Estadosnación el reconocimiento de las naciones sin Estado, no se acepta la ampliación interna. Se da un paso hacia atrás; el Comité de las Regiones pasa a ser consultivo, decae el término federalismo y, además no se reconoce a posibilidad de la ampliación interna. Está también la anomalía de las lenguas. El caso catalán es una anomalía; 10 millones hablantes de una lengua que no es oficial, cuando el maltés lo hablan 300.000 personas y es oficial. |