![]() |
||
|
| Josep Antoni Duran i Lleida,
secretario general de CIU
"NO VEO NINGUNA POSIBILIDAD DE FORMAN UN GOBIERNO EN CATALUNA CON EL PP" Líder de UDC, durante años se pensó que Josep Antoni Duran i Lleida sería el sucesor de Pujol. Tras no pocas refriegas, el conseller en cap, Artur Mas, se alzaba como sucesor mientras Duran i Lleida se convertía en el secretario de la pacificada Federación CiU. En su futuro próximo está la posibilidad de encabezar la candidatura de CiU al Congreso de los Diputados, pero él considera que todavía es pronto para hablar de eso. La primera batalla que hay que ganar son las elecciones catalanas ‑apunta‑ y asegura que sólo la perderán por errores propios. Josep Antoni Duran i Lleida lamenta la actitud del Gobierno de Aznar que "quiere laminar el autogobierno catalán", y asegura que si Aznar propusiese de nuevo a CiU incorporarse al Gobierno de España, su federación volvería a decirle, con la misma contundencia, que no. - Ustedes quieren hacer un nuevo Estatuto para Cataluña ¿es su principal oferta al electorado catalán para las futuras autonómicas de 200? - Debe tener en cuenta que la mayoría de fuerzas políticas parlamentarias, salvo el PP, apuestan por una reforma del Estatuto. Otra cosa es que para algunos, como el PSC, eso sea puro tactismo. Pero es una muestra de que Cataluña quiere tener unos instrumentos de autogobierno superiores a los actuales. Y según las encuestas del CIS, más del 61 % de los catalanes quieren más autogobierno. Pero no es nuestra propuesta fundamental, porque hay muchas otras de un elevado contenido social. - Pero su candidato a la presidencia de la Generalitat le ha puesto mucho énfasis... - Porque existe un mandato del Parlament que establece que si el Gobierno central se continúa negando a utilizar el artículo 150.2 de la Constitución, a ir hacia la Administración única y a ultimar los traspasos pendientes del Estatuto actualmente vigente, se procederá a elaborar un nuevo Estatuto en la próxima legislatura. Eso se plasmó en una resolución aprobada en el reciente Debate de Política General. Y se hace necesario, porque las cosas han cambiado mucho desde hace más de 20 años. Por ejemplo, el Gobierno, que no tiene competencias en agricultura, es quien negocia en el Consejo de Ministros de la UE. Cuestiones como ésta nos obligan a buscar una solución a la presencia de las CC AA en determinadas instituciones de la UE. Estamos en un contexto globalizado y necesitamos más margen para garantizar competitividad a un país que hoy tiene nuevos retos. Por último, el Título VIII se podía haber interpretado en clave más autonomista y se ha optado por lo contrario, por una interpretación restrictiva, especialmente, entre los años 82 y 89 y ahora, desde 2000; es decir, cuando los partidos gobiernan con mayoría absoluta - Hay quien asegura que CiU se ha visto obligada a dar este paso para evitar fugas de su electorado hacia ERC... - Ya en el año 99 nos presentamos a las elecciones con dos leit motive, mejora del poder económico y mejora del poder político. Hemos conseguido un buen acuerdo de financiación. Pero en esta legislatura no hemos alcanzado mayores cotas de autogobierno, como esperábamos. Nosotros hicimos varias propuestas y el presidente Pujol le pidió a Aznar una entrevista para hablar de ello, pero no hemos encontrado nada más que un silencio displicente por parte del Gobierno‑‑Si nuestro intento de negociación bilateral fracasa, no nos queda más remedio que acudir al Parlamento catalán y a la ciudadanía de Cataluña para poder refrendar la propuesta de un nuevo Estatuto que dé respuestas a nuestras necesidades. No nos mueve ningún interés táctico ni coyuntural. - En esta legislatura, José María Aznar ofreció a CiU la posibilidad de entrar en el Gobierno de España, y dijeron que no. Ahora es Artur Mas el que ha abierto la posibilidad de entrar en el Gobierno en la próxima legislatura ¿qué ha cambiado desde entonces? - No ha cambiado'nada. Si Aznar nos volviera a ofrecer entrar en el Gobierno ahora, la respuesta sería no, otra vez. No es de recibo una oferta para entrar ‑en un Gobierno que va contra nuestros planteamientos. En su carta a Pujol, Aznar decía que era el momento de reforzar el papel de los ayuntamientos y el del Estado en detrimento de las CCAA, ante la nueva coyuntura internacional y ante la UE. Con esos planteamientos, seguiremos diciendo que no al PP. CiU se ha implicado desde siempre en la gobernabilidad del Estado como nadie. A veces, incluso, hemos manifestado más sentido de Estado que el PP o el PSOE. Pero no nos hemos sentado en el Consejo de Ministros. lo que proponemos ahora consiste en que si se nos acepta este nuevo horizonte, estamos dispuestos a colaborar activamente desde el Gobierno del Estado, gobierne el PP o el PSOE. - Por de pronto, estarán ustedes deseando que el PP pierda la mayoría absoluta... - Siempre hemos pensado que la intervención de CiU en la política española, no sólo ha beneficiado a Cataluña, sino al conjunto de España. Y para que esta intervención sea decisiva, es mejor que no haya mayorías absolutas; ni del PP ni del PSOE. Es bueno que CiU continúe gobernando Cataluña y que pueda ser decisiva en España. - ¿Descarta la posibilidad de que CiU cogobieme en España si no gobierna en Cataluña? - Es muy difícil. Si no gobernamos en Cataluña, difícilmente podremos implicarnos en la gobernabilidad de España. ‑‑‑Cuando se habla de la hipotética entrada de CiU en el Gobierno de España, todo el mundo se lo imagina a usted de ministro... - [se ríe] Hay muchas personas en la federación que podrían ser excelentes ministros. Es cierto que, no hace mucho, a mí se me ofreció ser ministro de Exteriores. Pero insisto: eso sólo seria posible con otros planteamientos. Ahora, que se está laminando la capacidad de autogobierno de Cataluña, no es posible - Bueno, pero en política española sí tendrá que implicarse cuando se convierta en el próximo portavoz de CiU en el Congreso... - Eso todavía queda muy lejos. Antes tienen que pasar las elecciones municipales, las. catalanas... Mi preocupación hoy no pasa por saber si encabezaré nuestra lista al Congreso de los Diputados. - Si su modelo de país es tan diferente al del PP ¿cree que sus acuerdos se podrán reeditar tras las elecciones de 2003, en Cataluña? - Yo no veo posibilidad de encajar los programas de uno y otro. Por tanto, no veo ninguna posibilidad de formar un Gobierno de coalición entre CiU y PP en Cataluña. CiU tiene su propio programa electoral. Y para aplicarlo, busca apoyos parlamentarios. Nosotros planteamos nuestras iniciativas y no tenemos ningún inconveniente en que cualquier grupo parlamentario vote a favor de ellos, como ha hecho el PP catalán con los Presupuestos. Para aprobarlos, tan democráticos son los doce votos del PP, como los serían otros doce del PSC o de ERC... lo importante es que nuestro proyecto no varia. - ¿Lo ve más factible con el PSC? - Sinceramente, tampoco lo veo. Ni ellos. Es cierto que tenemos un partido reñido por delante, con el PSC enfrente. Pero si nos equivocamos, podemos ganar las elecciones. Si el PSC gobierna en Cataluña, no será porque hayan ganado las elecciones, sino porque nosotros las habremos perdido. - ¿Le preocupa el efecto Piqué? - Piqué representa una candidatura decidida desde Madrid y pone de relieve la falta de autonomía del PP catalán con respecto a Madrid. El PP no tiene proyecto para Cataluña. Tiene un proyecto para España, pero Cataluña no está entre sus prioridades. Tampoco lo está entre las prioridades del PSOE, diga lo que diga Maragall. - ¿Le preocupa más Maragall? - No. Me preocupa lo que hagamos nosotros. Si Maragall gana será porque nosotros habremos perdido, por nuestros errores. - ¿Está el nacionalismo catalán radical¡zando sus planteamientos, siguiendo la estela del nacionalismo vasco? - El modelo vasco no es el nuestro y difícilmente haríamos seguidismo de un modelo que no es el nuestro. El País Vasco tiene una realidad que no es la nuestra y no nos sentimos reflejados en ella. Es absurdo decir que hacemos seguidismo del nacionalismo vasco, porque nosotros tenemos otra realidad y nuestro propio modelo, aunque respetamos el que defienden los vascos e incluso levantamos la voz en alguna ocasión para denunciar la operación de acoso y derribo a la que se ven sometidos. - Ustedes siempre han exhibido los buenos resultados económicos como refrendo de sus pactos con el PP. Ahora que la economía empieza a no ir tan bien y las previsiones se le van de las manos al Gobierno ¿siguen vigentes las razones para seguir con sus pactos? ‑‑‑Con el PP tenemos coincidencias, pero también discrepancias. Hemos discrepado en la Ley de Formación Profesional hasta el punto de no poder darles nuestro apoyo; también en la Ley de Calidad de la Enseñanza. Nos agrada que el PP nos haya hecho caso y hayamos mejorado las condiciones laborales de los autónomos. Es cierto que la economía no va tan bien. Pero aun así, va mejor que cualquier otra economía europea. España tiene una situación muy positiva gracias a la poi itica económica que impulsamos hace algunos años, con el ministro Solbes, y que después reforzó el PP por supuesto con nuestro apoyo. Tenemos una economía con déficit cero, a diferencia de otros países miembros de la UE y no vemos por qué tendríamos que retirar nuestro apoyo a esta línea. Reconozco que, el Gobierno no hace lo que debiera en la lucha contra la inflación, porque no determina bien las causas. La inflación viene provocada por el monopolio que ostentan algunas empresas que antes eran públicas y fueron privatizadas, pero siguen acaparando el mercado. No ha habido una verdadera liberalización, en el ámbito energético, por ejemplo. - Ahora que los procesos de sucesión están de moda ¿cree que la fórmula de CiU ha sido ejemplar? - Se ha hecho bastante bien, aunque yo haya salido perjudicado [ríe de nuevo]. Tras tomar la decisión de que fuera Artur Mas nos pusimos a trabajar todos a una. - Vamos, que CiU es una balsa de aceite... - Desde luego tiene muchos menos problemas que los que tenía antes. Hay mucha cohesión interna. Y la opinión pública lo percibe y lo aprecia en su justa medida. Hubo un momento en el que quedó claro que sólo encabezaría la candidatura un miembro de UDC a través de una ruptura con CDC. Así que, en un acto de responsabilidad, nos retiramos y nos pusimos a trabajar como si no hubiera pasado nada. - ¿Cree que el PP deberia imitar su modelo sucesorio? - No soy quien para dar lecciones al PP, pero yo lo haría de forma distinta. Si fuera dirigente de¡ PP, anticiparía la elección del sucesor. Pero no lo soy, así que Dios me libre de decirles cómo tienen que hacer las cosas. - ¿Tienen ustedes alguna preferencia por alguno de los aspirantes a sucesor, teniendo en cuenta que pueden acabar pactando con él en el futuro? - Si la tuviéramos, sería de una mala educación política notable expresarla públicamente. |
|
|