Nº 530
11/11/2002

Alfonso Alonso, alcalde de Vitoria

  "Álava y Vitoria seguirán teniendo gobiernos no nacionalistas"

Lleva casi cuatro años ejerciendo de alcalde en Vitoria, tras el acuerdo alcanzado con el PSOE, que aspira a reeditar en las próximas municipales. Para Alfonso Alonso, PP y PSOE tienen la responsabilidad de "frenar" al PNV y sus aspiraciones secesionistas, y Álava es el territorio donde lo van a hacer, pese a que en Las últimas elecciones vascas el PNV se alzó como claro vencedor en esta  provincia. El alcalde de Vitoria comenta las dificultades que conlleva la elaboración de las listas populares en el País Vasco y reclama la presencia de personalidades de la política nacional en ellas, para mostrar su apoyo y arropar a los concejales que van a poner su vida en riesgo por defender unas ideas.

Se plantea una campaña electoral muy dura en el País Vasco para todos los integrantes de las listas del PP y del PSOE...

‑La verdad es que, tras la última propuesta del lehendakari y el giro secesionista del PNV, la campaña municipal adquiere unos tintes especialmente dramáticos en el País Vasco. Además, convierte las elecciones en un test para esa propuesta de lbarretxe. El PNV le quiere dar categoría de plebiscito a las municipales.

‑¿Cree que el PNV pretende refrendar el plan lbarretxe a través de unas elecciones que no son las que mejor se le dan?

‑Su estrategia, ahora mismo, es recuperar Álava y Vitoria, para llevar adelante su plan. Si el PNV obtiene buenos resultados, lbarretxe convocará elecciones anticipadas. Las municipales van a tener una gran importancia, no sólo por la gestión de los próximos cuatro años, sino para definir la línea política de los próximos cuatro años.

‑Esta presente legislatura, usted está gobernando en Vitoria y sus compañeros del PP en la diputación de Álava gracias al apoyo inicial del PSOE. ¿Aspiran a renovar esos pactos?

‑No‑cogobernamos en Vitoria, pero el PSOE ha apoyado al gobierno municipal en todos aquellos temas fundamentales y que tienen que ver con la convivencia y las libertades. Es un acuerdo sólido ahora y lo será en el futuro. El acuerdo PP‑PSOE en Vitoria no está en riesgo y se mantendrá en el futuro. Tras las elecciones, Álava y Vitoria seguirán teniendo gobiernos no nacionalistas.

‑¿Con usted como alcalde de Vitoria, igualmente?

‑Eso no es lo importante. Nosotros aspiramos a seguir gobernando tanto en el ayuntamiento como en la diputación. Pero el verdadero problema aquí es que el PNV, que heredará los votos de ETA, busca la ruptura del País Vasco con España. Y se va a volcar para ganar en Álava, que es el territorio que resiste a sus presiones. Por eso, nosotros tenemos que mandar un mensaje claro: somos la alternativa al nacionalismo y no sólo funcionamos bien, sino que frenamos los riesgos de ruptura entre el País Vasco y el resto de España.

‑¿Temen que la suspensión de Batasuna dé lugar a la proliferación de agrupaciones de electores en la mayoria de los municipios vascos?

‑No sé si intentarán presentarse con otros formatos... Lo importante es que no les demos amparo en las instituciones. Podrán buscar tretas para presentarse, pero tiene que haber seriedad y rigor por parte de quienes imparten la ley. Ellos intentarán presentarse, pero no debemos permitírselo.

‑¿Cómo impedirlo con garantías jurídicas si los integrantes de esas listas no constan en ningún censo de Batasuna?

‑Si no se demuestra que están vinculados... se podrán presentar, supongo. Pero lo importante es que una organización como Batasuna, integrada en la estructura de ETA, no va a estar en la contienda electoral en esta ocasión.

‑¿No le resulta chocante que Batasuna haya sido suspendida por ser, presuntamente, parte del entramado‑de ETA y que sus dirigentes, sin embargo, estén en la calle?.

‑Vivimos en un sistema garantista y en una democracia donde se respetan los derechos de todos. Y no sería bueno buscar un atajo, querer hacer las cosas demasiado deprisa. En cualquier caso, hay procesos abiertos...

‑¿Los ciudadanos vascos van a poder votar en libertad en las próximas municipales?

‑No, pero hace mucho tiempo que no podemos. La democracia es bastante imperfecta en el País Vasco. Es evidente que los partidos no nacionalistas no tenemos igualdad de oportunidades ni en unas elecciones, ni en ningún caso. Los miembros de la oposición en el Parlamento vasco tienen que ir con escolta. Es así de gráfico.

‑El PP en el Senado decidió promover la personación de la Cámara tras la querella de las instituciones vascas contra Garzón y los litigios en genera[entre el gobierno vasco y el juez de la Audiencia. El PSOE no ve clara esa actuación y así lo expresó. ¿Chirria una vez más el Pacto Antiterrorista?

‑No debemos perder de vista la cuestión de fondo: que el Parlamento Vasco desprecia la ley y las normas más fundamentales, como el respeto a la división de poderes y las decisiones judiciales. El Parlamento no da cumplimiento a las decisiones judiciales Y eso es escandaloso. la iniciativa en el Senado quiere evidenciar esa situación. Las diferencias entre PP y PSOE en este punto no son una cuestión de fondo. Son matices que no ponen en riesgo en ningún caso la continuidad y solidez del  Pacto Antiterrorista. Porque la cuestión real es que el PNV propone la fractura social y los partidos constitucionalistas tenemos la responsabilidad de frenarlo, actuando juntos. En Álava estamos dando ejemplo.

‑Sin embargo, el PNV fue el claro ganador en las pasadas elecciones vascas en Alava...

‑Evidentemente, el PNV espera quedarse con el voto de Batasuna, como ya ocurrió en las pasadas elecciones vascas. Pero ahora habrá que ver si, abrazando ya definitivamente ese discurso de Batasuna, consigue convencer a un sector amplio de la sociedad vasca, que quiere un futuro sin incertidumbres. En Álava hay una gran mayoría de ciudadanos que van a frenar al PNV.

‑¿El voto del miedo frente a los planteamientos de los nacionalistas vascos?

‑Hay una mayoría que sabe que el proyecto de la España constitucional tiene futuro y que lo demás es una aventura que no se sabe dónde nos lleva. La mayoría de alaveses no  quieren el delirio del PNV, sino la estabilidad de los constitucionalistas. Además, durante la pasada campaña ‑electoral, Ibarretxe no propuso ni el soberanismo, ni la secesión, ni ningún otro de los planteamientos que ahora quiere imponer.

‑Párece que la propuesta de Ibarretxe ha colocado a un lado al empresariado vasco y en el extremo opuesto a la Iglesia...

‑Cuando se habla de la Iglesia vasca y sus vínculos con el nacionalismo, nos referimos a la jerarquía, porque hay muchos sacerdotes vascos que no opinan igual que la jerarquía. No podemos generalizar. Yo conozco muchos miembro s de la Iglesia que no pueden manifestar su opinión, porque ponen en riesgo sus vidas y las de sus familias. Un párroco de un pueblo habló y ahora lleva escolta. Es una situación muy dura. Por eso se da la impresión de que sólo hay una voz. Me gustaría que hubiese un mayor compromiso de1a Iglesia vasca en la lucha contra el terrorismo y en defensa de la democracia.

‑¿Está teniendo el PP problemas para elaborar sus listas municipales?

‑Es evidente que la situación de presión a la que nos vemos sometidos dificulta enormemente la elaboración de las listas, porque al futuro concejal le ofreces incorporarse a una lista y defender unas ideas y, paralelamente, asumir que su vida está en peligro, que tiene que vivir con escoltas que velen por su seguridad. Por eso, cualquier lista que hagamos en el País Vasco es la mejor que se puede tener y con las mejores personas. Están dispuestos a arriesgar mucho por defender unos principios.

‑En las anteriores elecciones, el PP echó mano de personalidades de la política na~ cional para arropar y llenar las listas de Euskadi ¿se va a repetir esa experiencia?

‑Creo que debemos hacerlo. El concejal que se juega la vida tiene que sentirse arropado. Es necesario poner de manifiesto la situación de indignidad que se vive.

‑Manuel Fraga recordó hace meses que el artículo 155.2 de la Constitución permite la suspensión de la autonomía ¿No chirriaron esos comentarios en el PP vasco?

‑Pero esa no es la alternativa del PP. No estamos por romper nada. la aplicación del artículo 155.2 de la Constitución sería muy malo para el País Vasco y para su futuro social, político y económico. No defendemos la altemativa de la ruptura, ni la separación de Álava del resto del territorio del País Vasco.

‑Pero sí amenazaron con ponerle las cosas tan difíciles al gobierno vasco como éste se las puso al Gobierno central durante la negociación M concierto económico. Incluso amenazaron con no cumplir con sus obligaciones para con el Ejecutivo vasco desde las instituciones alavesas...

‑‑‑Peronosotros, con esa actitud, forzamos que se aprobase el mejor concierto de la historia. Porque el PP tiene un compromiso muy marcado con el autogobierno de las autonomías.

‑¿Se han planteado hacer una cierta autocrítica por haber gobernado con el apoyo de los nacionalistas vascos y obviado en sus acuerdos la lucha antiterrorista?

‑Lo que el PP no va a hacer es castigar a la ciudadanía vasca por la irresponsabilidad de sus gobernantes. No se entendería que lo hiciéramos. El gobierno de España sigue realizando importantes inversiones en el País Vasco. Pero una cosa son las inversiones y otra muy distinta obviar que el PNV no asume la necesidad de acabar con la indignidad en que se ve obligada a vivir en muchas ocasiones la oposición. Puede parecer que dramatizo mucho, pero esa es la realidad. Y ya va siendo hora, además, de denunciar la deslealtad histórica del PNV con el pacto estatutario y su irresponsabilidad histórica hacia la sociedad vasca.

‑Una forma de evitar fracturas entre la sociedad vasca ¿no sería acudir a las llamadas del lehendakari, aunque fuese, como hizo el líder del PSE, Pátxi López, para decir que no. estaba de acuerdo?

‑No, porque no tiene sentido que, siendo la prioridad en el País Vasco, la lucha contra el terrorismo y la derrota de ETA, el lehendakari abra una ronda de consultas y contactos en la que, invita por igual a los representantes de Batasuna y a los de PP. Eso es inaceptable. lbarretxe no estaba dispuesto a dialogar ni a escuchar. Eso se puso de manifiesto durante esa ronda de consultas.

‑¿Cree que el nacionalismo del PNV ha sido motor de otros nacionalismos, como CiU, que anda inmersa en un intento de reforma estatutaria?

‑No. la sociedad catalana es muy sensata y ve con tiento estas cosas. En cualquier caso, en Cataluña veremos muchas sorpresas, porque estamos ante el final de un ciclo político.

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