![]() |
||
|
|
"ESPERO ESTAR EN EL NUÚCLEO QUE DESIGNARÁ AL SUCESOR DE AZNAR Ha ejecutado las grandes reformas comprometidas al llegar al ecuador de lalegislatura y, ahora, afronta la ordenación de la participación de los ejércitos europeos en la lucha contra el terrorismo. En su partido, sin embargo, tiene queenfrentarse a la sucesión de Aznar, proceso en el que espera tener una participación muy directa. Federico Trillo no se decanta por ninguno de los aspirantes, pero sí defiende la honorabilidad de Rato, al que no considera un vicepresidente "bajo sospecha". Para sí ya tiene trazados los planes de futuro: seguir siendo diputado y ministro cuando se vaya Aznar.
|
|
Da por cumplidos ya los grandes objetivos de su ministerio? - Tanto la profesionalización del Ejército como la reforma del servicio de inteligencia (CNI), que se acaba de aprobar, se han conseguido en esta primera mitad de legislatura. Y es un éxito que comparto con las fuerzas políticas (PSOE, CiU y CC) que, lealmente, han contribuido a acometer esa reforma. - ¿No tiene un objetivo sobrevenido, como es el de contribuir al desarrollo de la política de seguridad y defensa europea, después de que Aznar hablara del ejército europeo como arma en la lucha antiterrorista? - Sí. El inicio de la política europea de seguridad y defensa, que puso en marcha un ejército de 60.000 efectivos mínimos, ha dado lugar a un catálogo de capacidades que aportan los distintos países, así como a la estructuración de unos órganos militares y políticos en el seno de la U E. Es un primer paso hacia una mayor integración de la defensa europea. Pero lo ocurrido el 11 ‑S ha cambiado el concepto de guerra, de riesgos y amenazas. Necesitamos respuestas más flexibles y rápidas para poder evitar masacres como la acontecida en EE.UU. Eso ha incidido, de manera especial, sobre la presidenciaespañola de la U E. Y nos hemos marcado unos objetivos que nos obligan a avanzar mas en estos meses de lo que habíamos avanzado en los últimos 6 años. Ya se ha creado un consejo de ministros de defensa, para impulsar el día a día; se ha puesto en marcha un plan de acción para renovar y completar el catálogo de capacidades militares y ya hemos conseguido el primer documento europeo sobre derecho aplicable a las misiones humanitarias y de paz, que establece, por ejemplo, cómo debe tratarse a los prisioneros, para evitar casos como los de Guantánamo, y a la población civil, para impedir atrocidades como las de Jenín. Ahora, estamos preparando una declaración para el Consejo Europeo de Sevilla para incluir en la lucha contra el terrorismo internacional las capacidades militares. - ¿Se abre la puerta a que el ejército participe en la lucha contra ETA, por ejemplo? - ‑No. Se trata de que las capacidades que tenemos en común nos sirvan para defendemos de ataques terroristas desde el exterior, ataques como el del 11 ‑S. Evidentemente, el terrorismo no tiene distinción en cuanto que las víctimas son siempre inocentes, los medios desproporcionados y la causa ¡legítima, tanto en Al Qaeda, como en ETA. Pero los instrumentos que el Estado utiliza contra el terrorismo, para proteger a sus ciudadanos, son distintos, en función de la procedencia de la amenaza: para perseguir a ETA en el interior de España, se utilizan las fuerzas de seguridad y los tribunales de justicia ordinarios; para defenderse de un ataque aéreo de Al Qaeda, hay que utilizar las defensas antiaéreas; para defenderse de un ataque bacteriológico, hay que utilizar los equipos NBQ en los ejércitos. la naturaleza de los terroristas es la misma, pero no el tipo de ataque. - Al ejército ya profesional izado español, ¿le siguen faltando soldados? - Eso es un mito. Estamos en torno a los 76.000 profesionales. Si el objetivo, a largo plazo, está en 100.000, el tener, en sólo cuatro meses sin servicio militar, el 76% no es una cifra desdeñable. Ahora tenemos cerca de 3.500 efectivos desplazados en Kosovo, Bosnia y Afganistán y los intereses de España están garantizados con los restantes efectivos. Se lo aseguro. Hay quienes, como el PSOE, pretenden reducir la cifra a 60.000. Pero creo que sus cálculos son improvisados y están mal hechos. - ¿No deberían subir los sueldos a los soldados, si quieren aumentar su número? - ¿Qué ministro diría que no quiere que se le suban los sueldos a sus efectivos? En este ejercicio, las retribuciones del ejército han aumentado casi un 6%, mientras que las del resto de la Función Pública aumentaban un 2'5%. Hoy, un soldado o marinero embarcado está ganando 150.000 pesetas, más desayuno, comida, cena y alojamiento. los no desplazados, unas 107.000 pesetas. La oferta es buena y las condiciones de vida de los soldados no tienen nada que ver con las condiciones de la mil¡ del pasado. Pero no podemos basar el número y la eficacia de nuestro ejército en la retribución. El soldado, además de ser un buen profesional, tiene que ser un servidor de España y de los demás. - Con respecto a la reforma de la inteligencia española, ¿al someter las actuaciones de los agentes del CNI al control judicial y parlamentario se convierte al espía en una especie de policía judicial? ‑‑‑(Sonríe) El agente del CNI no tiene nada que ver ni con el espía tradicional, ni con el policía judicial. Su labor no es tanto recabar la información para la persecución de delitos como el análisis de la información disponible para prevenir con inteligencia amenazas y riesgos para los intereses nacionales. El hecho de que estén controlados por el juez y por el Parlamento refuerza al propio CNI. - Usted estuvo en el núcleo duro que designó a Aznar como sucesor de Fraga, tras el experimento Mancha, ¿estará también en el núcleo duro que designe al futuro sucesor? - Espero que sí, porque sigo contando con la confianza de Aznar, estoy en su Comité Ejecutivo y siempre me ha tenido especial consideración. Creo que esa decisión no se tomará en soledad, sino entre el presidente y el conjunto de dirigentes que representa al partido. - ¿Y podría estar usted mismo entre los aspirantes a sucesor? _Los medios de comunicación, desde qué se celebró el Congreso del PP, han colocado, a tres aspirantes en la carrera por la sucesión. Yo estoy muy tranquilo dentro del banquillo. No, no estoy entre los corredores. - El. PP ha preguntado al electorado del PP a quién de los 3 (Rato, Rajoy y Mayor Oreja) prefiere y se decantan mayoritariamente por Mayor Oreja. ¿Qué peso va a tener eso en la decisión final? - A la hora de elegir al candidato hay varios factores concurrentes. Entreellos, sin duda, está el grado de conocimiento y de aceptación por parte de la militancia popular. Ese es un factor importantísimo, como también lo es que tenga experiencia de gobierno y un buen entendimiento con toda la estructura del partido (directiva, central y periférica). - ¿Cree que Rodrigo Rato ha perdido opciones a raíz de los escándalos Gescartera y BBVA? - Si estamos asistiendo a alguna carrera por la sucesión, se trata de una carrera de fondo. Falta mucho tiempo y muchos kilómetros. Hay que tener una enorme capacidad de resistencia. Además las cosas, en política, pueden cambiar mucho en 2 años. Creo que Rodrigo Rato está siendo víctima de ataques muy desproporcionados, pero tiene en su haber tanto experiencia como éxitos muy superiores a cualquiera de las campañas que se han puesto en marcha en su contra. - ¿Pero el PP puede permitirse presentar a alguien que, injustamente o no, esté bajo sospecha? - Yo no creo que Rato sea un vicepresidente del gobierno bajo sospecha. Creo que está sometido a fuego graneado desde la oposición. Y hace muy bien al defenderse con la ley en la mano, porque está en su derecho. La oposición no puede pretender atacar y mermar el prestigio político del vicepresidente con asuntos que están estrictamente fuera de su gestión política. Siempre se ha sabido que esas empresas de las que se habla son propiedad de su familia. No se pueden confundir temas de interés general, como es la crisis de un banco, con la gestión privada y anterior de las‑empresas del señor Rato. - Dice usted que no está en la carrera por la sucesión, pero, ¿quiere seguir en el gobierno cuando se vaya Aznar? - Si le soy muy sincero, cuando estaba en la presidencia del Congreso y acariciaba un segundo mandato, tenía la decisión tomada de retirarme al finalizar mi segundo mandato como Presidente de las Cortes, al tiempo que lo hacia Aznar. Entendía que el mandato de 8 años es un buen periodo para emplearse a fondo y dejar un buen trabajo hecho. El presidente me trajo al gobierno y ahora me encuentro muy a gusto en las tareas del Ejecutivo. He tomado la decisión de continuar en la próxima legislatura, al menos como diputado de mi partido. Y, si el PP forma gobierno, estaría encantado de formar parte de él. - Da la sensación de que la futura ley de partidos está hecha a medida con el único fin de ilegalizar Batasuna. ¿No chirría eso en un Estado de Derecho moderno? - A quien le chirríe, que lo diga. Pero, efectivamente, esa modificación legal tiene un objetivo principal, que es ¡legalizar Batasuna, algo que no se ha hecho durante muchos años. Pero este es el momento de hacerlo. Debemos y podemos ilegalizar Batasuna. Teníamos un acuerdo con el PSOE para hacerlo y creo que los detalles que se han puesto sobre la mesa en forma de discrepancia son menores, tanto a efectos políticos como jurídicos. De hecho, ni el CGP1 ni el Consejo de Estado han puesto ninguna pega de constitucional ¡dad a la ley. Tratar de romper un acuerdo político por razones de detalle, cuando nadie ha puesto en duda su constitucionalidad, me parece, cuando menos, una frivolidad. ‑‑‑Que sean 50 diputados y senadores los promotores sólo da opciones a PP o PSOE... - Pero es una garantía para la propia ciudadanía, porque estamos hablando de una cualificación representativa de la soberanía nacional. - Todo el mundo habla de cambio de gobierno para otoño ... - (Se ríe) ¡No me diga! ¡Qué susto! - ¿Cree que pasada la Presidencia Española es el momento de reforzar políticamente el gobierno? ¿Le inquieta a usted personalmente? ‑‑‑Confranqueza, ni me veo ni veo a ningún ministro especialfríente tocado para proceder a una crisis. Desde luego, menos aún cuando estamos empujando una presidencia europea con excelentes resultados. ¿Habrá crisis dentro de cuatro o cinco meses? Pues no lo sé. Y prefiero no especular, porque conociendo a quien tiene la competencia constitucional para acometer esa crisis, es mejor no darle ideas. Eso podría contribuir a que nos sorprenda aún más, que es su especialidad en este tipo de cosas. Es cierto que, de cara a las elecciones municipales y autonómicas, cada partido mueve como mejor le parece sus peones, en función de sus intereses regionales y locales. Pero todavía falta mucho tiempo. |