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Nº
547
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17/3/2003
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Gas Natural asalta Iberdrola LOS HOMBRES DE LA OPA
Por V. C. Nada va a ser igual. La oferta de compra de Iberdrola impulsada por Gas Natural amenaza con desequilibrar el complicado entramado de relaciones cruzadas que caracteriza a nuestro sector empresarial. A partir de ahora, este pacto tácito de no agresión, de buenas relaciones y de acuerdos entre amigos puede saltar por los aires. Sin duda, esta operación tiene como principal protagonista a un hombre poco acostumbrado a liderar movimientos bruscos. Antoni Brufau ha gestionado con tino y discreción la magnífica cartera industrial que La Caixa ha ido conformando en los últimos años. Unas inversiones que en el sector energético incluyen el 12,5% de Repsol YPF, el 5% de Endesa y el 31% en Gas Natural. Como buen gestor, la ambición se le presupone, sin embargo el talante de esta operación choca con la tradicional discreción con la que suele hacer las cosas La Caixa, afirma un experto del sector. Hasta ahora, Brufau había demostrado ser un gestor mesurado y reflexivo, incluso excesivamente prudente. Hace sólo unos meses, Brufau evitó que la inmobiliaria de La Caixa, Colonial, entrara en la batalla por el control de Metrovacesa, y hay que recordar que la gasista no se atrevió finalmente a realizar una oferta por Iberdrola, tal y como quería Repsol YPF, cuando ésta negociaba su fusión con Endesa. Sin embargo, su estilo ha cambiado. También puede explicar la valentía demostrada por Brufau su actual situación en La Caixa. Pese a que la entidad se ha encargado de mantener a los dos directores generales de la entidad siempre al mismo nivel, Isidre Fainé protagonizó hace poco tiempo una importante operación que le valió el aplauso de la entidad, convertir la concesionaria de autopistas ACESA, controlada por la caja catalana, en Abertis Infraestructuras, uno de los gigantes europeos del sector, tras fusionarla con Aúrea.. Lo cierto es que Brufau ha visto que en la entidad de ahorros ha llegado al máximo posible. Desde el principio se descartó que ninguno de los dos directores generales optara al relevo de Josep Vilarasau. Brufau entendió que no podía llegar más alto en la entidad y quizás ha buscado su ascenso en otro lado. Presidir la quinta compañía de electricidad y gas no es moco de pavo y él confía ciegamente en que ahí está su futuro. De hecho Brufau, conocedor de su importancia, no ha descuidado la derivada personalista de la operación y desde el primer día aseguró los asientos de los actuales presidentes y consejeros delegados en la futura compañía. Sin embargo, hoy por hoy, no está ni mucho menos garantizada que su oferta logre su objetivo. En ese caso, Brufau quedaría muy tocado. Al otro lado del ring, la oferta llega a una Iberdrola ya acostumbrada a ser objeto de deseo. Su presidente, Íñigo de Oriol, ya experimentó en sus carnes los daños que produce una operación fracasada la fusión con Endesa que le obligó a apartar a Javier Herrero y nombrar un nuevo consejero delegado, que es el que se está ocupando de aguantar el chaparrón y recabar los apoyos necesarios para repeler el ataque. Ignacio Sánchez Galán lleva en la eléctrica sólo desde mayo de 2000, sin embargo en este tiempo ha conseguido sacar adelante a Iberdrola y acortar las distancias con Endesa. Aún así, según fuentes del sector, se le achaca falta experiencia en un sector tan particular como éste. El negocio de la electricidad está lleno de viejos zorros y Sánchez Galán aún es un recién llegado. Además proviene de un sector (las telecomunicaciones) mucho más dinámico, que funciona de forma muy diferente. Sin duda, el consejero delegado de Iberdrola aún sorprende a sus competidoras por la agresividad de sus declaraciones, un estilo aprendido a la fuerza cuando tuvo que competir con la todopoderosa Telefónica cuando era consejero delegado de Airtel, hoy Vodafone. Lo que no acabe duda es que Repsol YPF está casi más cabreada que Iberdrola. Mientras que en el comunicado hecho público por la eléctrica se argumenta la escasa valoración de la compañía para rechazar la OPA, las notificaciones de Repsol YPF han sido mucho más duras y han dejado claro desde el principio que sus hombres en la gasista, a excepción del consejero delegado, rechazaron la operación. Así, por fin se han evidenciado las discrepancias estratégicas que arrastraban los dos socios de referencia en Gas Natural, La Caixa, con el 31,1% y Repsol, con el 24%. Ha quedado claro que a las compañías les gusta ejercer el poder que le dan sus acciones. Sin embargo, esa máxima nunca se ha aplicado en Gas Natural. Ya en los inicios, Duran Farell, que mantenía buenas relaciones tanto con Felipe González ambos eran aficionados al cuidado de bonsáis como con Pujol, pactó con Oscar Fanjul la paridad de consejeros, pese a que la petrolera duplicaba en participación a la caja. Ahí comenzaron las peleas entre ambos accionistas. Una tensión que al principio también se trasladó al plano personal. Por entonces, Josep Vilarasau se mordía la lengua para que su falta de química personal con Fanjul, presidente de Repsol YPF, no contagiara su labor profesional. Las malas relaciones entre ambos eran evidentes. Quejas como el No me saluda o No me ha recibido estaban a la orden del día. Eso tenía sus consecuencias en la gestión de Gas Natural, señala una fuente cercana a Repsol YPF. Sólo se relajaron las relaciones entre La Caixa y Repsol YPF cuando llegó Alberto Cortina y Antoni Brufau se encargó del grupo industrial. Sin embargo, la pelea entre los equipos directivos ha seguido latente hasta el punto que la entidad catalana exigió a la petrolera hace un año que se nombrara un consejero delegado. Además, hace unos meses Repsol YPF vendió la mitad de su participación en Gas Natural, algo que evidentemente debilitó su posición en la empresa e hizo más fácil que La Caixa se lanzara en la operación de compra de Iberdrola. Una fuente de la petrolera asegura que no estaba entre los planes de Alfonso Cortina el retroceder ni un ápice en Gas Natural, sin embargo, cuando las cosas empezaron a ir mal en Latinoamérica y el endeudamiento de la petrolera comenzaba a molestar al BBVA fueron los propias entidades financieras presentes en el accionariado quienes invitaron a la petrolera a vender en Gas Natural. Una fuente cercana a la entidad recuerda cómo La Caixa entró en Repsol YPF tiene el 12,5% con el objetivo principal de defender su posición en Gas Natural. Sin duda, lo ha hecho. Pero hay otros protagonistas no menos importantes. En un consejo dividido a partes iguales entre los dos máximos accionistas La Caixa y Repsol YPF cabría pensar que es con el voto de los consejeros independientes donde debe estar el desempate, sin embargo, en este caso, tanto Carlos Losada, director general de ESADE, propuesto por caja, como Santiago Cobo, marido de la alcaldesa popular Teófila Martínez, nombrado por Repsol YPF, hicieron lo esperado y fue el ejecutivo encargado de velar por los intereses de la petrolera, José Luis López de Silanes, quien le hizo la cama a Alfonso Cortina. Según fuentes del sector, el tránsfuga tuvo que decidir en sólo unas horas entre su lealtad en Repsol YPF y sus responsabilidades como primer ejecutivo de Gas Natural. Observando la trayectoria profesional de este riojano se puede encontrar alguna clave. Repsol YPF es quien le introdujo en Gas Natural, pero es en esta última compañía donde ha prosperado. López de Silanes vio claro que es La Caixa quien se está haciendo con Gas Natural. No se lo pensó dos veces y se apunto al caballo ganador, explica una fuente del sector. Siempre ha habido una disfunción entre el presidente, nombrado por La Caixa, y el consejero delegado, terreno de Repsol YPF. Duran Farell y otros consejeros también salieron mal de la empresa, recuerdan fuentes de la petrolera. Pero en todo este complicado lío de intereses también está presente el BBVA, propietaria del 9,1% de Iberdrola y del 9% de Repsol YPF. El banco ha recibido a regañadientes la operación. Sobre todo porque su presidente Francisco González está intentando remontar uno de los peores ejercicios del banco, un trabajo en el que podría ser de utilidad desprenderse de parte de una cartera industrial en la que está presente la eléctrica, y ahora no quieren quebraderos de cabeza. También se ha opuesto a la operación la BBK, propietaria del 5% de Iberdrola. Lo que nadie pone en duda es el nerviosismo que vive el sector. Existe la sensación generalizada de que el actual escenario económico no es el más apropiado para emprender una operación, pero el paso dado por Brufau no deja espacio a la indecisión, algo hay que hacer. No hay que olvidar que el Santander Central Hispano está presente en Unión Fenosa y FECSA y, sin duda, Endesa, a través de su presidente Manuel Pizarro, hará valer su amistad privilegiada con Rodrigo Rato para que Economía ponga al menos las mismas trabas que puso a Endesa e Iberdrola en su pretendida fusión. Ahora la pelota está en el tejado de Rodrigo Rato, que desde el Ministerio de Economía tendrá que decidir si da el visto bueno a una operación en la que no hay que despreciar las derivadas nacionalistas. De momento, la Generalitat parece estar contenta. La Caixa nunca ha sido precisamente el perrito faldero de Jordi Pujol y siempre ha apostado por su independencia, sin embargo, en Cataluña pocos ponen peros a que sea una empresa local el germen para crear una de las compañías energéticas más importantes de Europa. En el País Vasco la sensación es contraria. Temen que con la nueva compañía se pierda el efecto sede de Iberdrola. Sin embargo, Brufau se ha adelantado desde el principio a esos temores y ha anunciado que la futura compañía mantendría tres sedes: Barcelona, Bilbao y Madrid.
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Vilarasau se despide con un órdago Parece que el presidente de La Caixa está decidido a dejar su sillón con los niveles de adrenalina disparados y con su niña bonita, la cartera industrial, más potente que nunca. Josep Vilarasau cuenta ya con los dedos de una mano los días que le quedan al frente de la primera caja de ahorros del país. El catalán ya anunció que presentaría su renuncia en cuanto la Generalitat aprobara los nuevos estatutos que le obligan a jubilarse. Al cierre de esta edición aún no había pronunciamiento oficial de la Administración autonómica, sin embargo, fuentes cercanas a la entidad daban por hecho que la modificación estatutaria estaría lista antes del próximo 20 de abril, día en el que hay convocada reunión del consejo. Ese mismo día, según lo previsto, Ricardo Fornesa tomará el relevo y se encontrará con una entidad pendiente de la operación emprendida por su participada Gas Natural. Fuentes de la entidad aseguran que Fornesa esta al tanto del lanzamiento de la OPA. También se está pendiente de que la Conselleria de Justicia apruebe la modificación de los estatutos de la Fundación, realizada con el objetivo de que Josep Vilarasau siga ocupando la presidencia. Pese a que CC OO ha impugnado dichas modificaciones, no se espera que el recurso prospere. Así, de momento, Vilarasau se mantendrá al frente de la fundación, cargo al que tendrá derecho por seguir manteniendo su puesto como consejero de la entidad. Antes de finales de mayo, se han de renovar la mitad de los miembros de la Asamblea y será entonces cuando previsiblemente Vilarasau pase a formar parte del patronato de la Fundación ya no como consejero, sino como uno de los tres miembros de reconocido prestigio. Luis Rojas Marcos, Federico Mayor Zaragoza o Javier de Godó, le tendrán que dejar paso. |
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