Nº 651
30/5/2005

El 39"` congreso de UGT reelegirá a su líder y formalizará el reencuentro de la familia socialista

MENDEZ Y ZAPATERO SELLAN SU ALIANZA

Zapatero acudirá este miércoles al 39' congreso de la UGT y su presencia no será un simple acto protocolario- nadie de la actual ejecutiva recuerda cuándo fue la última vez que un presidente de Gobierno aceptó su invitación. Aznar nunca lo hizo y González sólo al inicio de su mandato. Méndez, que será reelegido con toda probabilidad, podrá presumir de entenderse con Zapatero, de haber roto el desencuentro entre UGT y PSOE, y de haber ayudado a que éste llegara al poder, No es extraño, pues, que su liderazgo
se encamine a cumplir los 15 años.

Por I.S.

Un día de noviembre de 1987 un joven Cándido Méndez -andaba aún en los treinta y pocos- presentaba su renuncia al escaño de diputado por el PSOE en las Cortes andaluzas. Su gesto acompañaba al de Nicolás Redondo, el carismático secretario general de la UGT, que dejaba vacío su asiento en el Congreso de los Diputados: los ugetistas rompían formalmente con el PSOE. Felipe González llevaba cinco años en la Moncloa y había bastado ese tiempo para que las reivindicaciones del sindicato hermano chocaran de tal forma con el Gobierno que ya no podían seguir votando juntos.

Hoy, 18 años después, el mismo Cándido, con más canas y más experiencia, se presentará ante sus compañeros del brazo del actual secretario general del PSOE, un joven líder que vuelve a ocupar la presidencia del Gobierno, y con el que Méndez formalizará el reencuentro de la familia socialista.

Ya lo había dicho Rodríguez Zapatero a comienzos de mayo: "Qué bien se está en casa, en la sede de UGT". Sus palabras en un acto ante delegados ugetistas arrancó sooras ovaciones. El presidente acudía a hacer balance de su primer año en Moncloa onsciente de que el papel de UGT en el riunfo electoral no había sido desdeñable. Aunque tanto en el sindicato como en el Parido Socialista se es consciente de que los tiempos pasados de subordinación de estrategias están superados la satisfacción que proporcionará la imagen de confraternización entre Gobierno y UGT del acto inaugural del congreso será mayuscula.

Esto, aunque no solo, será uno de los principales activos que Cándido Méndez presentará a un entregado congreso. "La UGT atraviesa un buen momento" reconocía el propio Méndez la semana pasada ante los periodistas en la presentación del cónclave.

La huelga general del 20-J contra el Gobierno del PP a la que arrastró a una remisa Comisiones Obreras y la de dos horas que mantuvo, incluso en solitario, contra la guerra de Iraq supusieron una clara inflexión en la estrategia de los ugetistas. Frente ál coqueteo que desde la Comisiones liderada por José María Fidalgo se mantenía con el Ejecutivo del Partido Popular, Méndez, no sin ciertas resistencias internas, optó claramente por abanderar la resistencia al aznarato. Esta semana le toca recoger la recompensa.

"Tenemos más afiliados cerca de un millón y más delegados, más de 8000, que en nuestros últimos 25 años de historia", señala ufano Alberto Pérez, el secretario de Organizacion. Aunque Comisiones Obreras aún superándolos en cifras esta semana se visualizará la principal baza de la actual U GT, al menos de acl uí a los próximos tres años: su mayor capacidad de influencia anteel Gobierno.

Este sustancial giro de la UGT, que ha atravesado años muy duros en la última legislatura del PP, tiene su origen en la llegada de Jose Luis Rodríguez Zapatero a la secretaría general del PSOE y en el buen entendimiento que suscribieron sus dos líderes desde el principio, a pesar de no conocerse previamente. Los encuentros personales y el arraigado sentido de la memoria histórica del PSOF que tiene Zapatero hizo que conectaran rápidamente, a pesar de la diferencia de edad y generación. "Hemos pasado de la desconfianza a la colaboración", aseguraba a El SIGLO un candidato del PSOE a las elecciones generales del 2004 antes de que se celebrasen los comicios.

Tras la victoria, el ya presidente del Gobierno no ha querido descuidar el flanco ugetista y, después de invitar a Méndez a depositar juntos un ramo de rosas rojas ante la tumba de Pablo Iglesias, fundador de ambas organizaciones, al día siguiente de las elecciones ha puesto al frente del ministerio más
sensible a las peticiones del sindicato a un hombre de su absoluta confianza, Jesús Caldera, desde Trabajo, ha contado con algunos ugetistas dentro de su organigrama.

Esta nueva situación es la que alienta a Méndez a encarar el que será su cuarto mandato después de su, en un principio, accidentada sucesión de Nicolás Redondo hubo de afrontar un congreso extraordinario al año de ser elegido para frenar un foco de disidencia interna- y de transformar su inicial condición de líder transitorio" en su actual solidez.

"Guste más o menos su equipo lo que no se le puede negar es que ha hecho que UGT capitalizase el descontento social durante el gobierno del PP y eso lo podemos rentabilizar

"Ahora", afirma un dirigente de una federacion tradicionalmente crítica con Méndez. "Además, durante su mandato se ha solucionado el problema de PSV (la fallida cooperativa de viviendas del sindicato) y antes de que acabe el año se solucionará nuestra histórica reclamación sobre el expolio franquista de nuestro patrimonio", añade un miembro del aparato de Hortaleza.

Nadie, ni dentro ni fuera de su círculo, tendrá motivos para amargar a Cándido Méndez el 39 congreso, el que cerrará con 11 años al frente del sindicato y le aupará a seguir otros cuatro más.

"Ahora tenemos que conseguir un nuevo derecho del Estado del Bienestar, la atención a las personas dependientes, y un nuevo modeloproductivo para nuestro país, y más igualdad entre hombres y mujeres, fijos y temporales, españoles e inmigrantes... y un fortalecimiento del movimiento sindicaP. El entusiasmo de Méndez lleva el sello de una nueva etapa, aquella que recuerda el origen común del Partido Socialista y la UGT.

Y de la sucesión... ¿qué?

Nada. En la UGT aún no nabla nadie de que éste pueda ser el último mandato de Cándido Méndez a pesar de que, una vez concluya, llevaría 15 años al frente del sindicato.

Para empezar, Nicolás Redondo llegó a los 18 y para continuar "no hay más que mirar el lío en el que se metieron en Comisiones Obreras con la obligada sucesión de Gutiérrez para que se nos quiten las ganas de hablar de lirnitación de mandatos", añade un cargo con despacho en la sede central e la calle Hortaleza.

En el anterior congreso una enmienda llegó a plantear la limitación de mandatos para el secretario general pero fue finalmente retirada. En éste, nínguna lo plantea, visto lo cual las únicas especulaciones giran en torno a la fortaleza de los actuales miembros de su equipo y de los dirigentes territoriales que podrían ser ¡lamados en su día a ocupar más altas responsabilidades.

Entre los primeros el nombre más sólido, según todas las fuentes consultadas es Antonio, Ton¡, Ferrer, el secretario de Acción Sindical, que lleva diez años ejerciendo de mano derecha de Méndez. La otra pata de su equipo, la de la gestión interna, la lleva dirigiendo también desde hace una década Alberto Pérez aunque su perfil y las enemistades que suele granjear un puesto como la secretaría de Organización irevan a cescariar e toro mucho más allá de Méndez.

Otras figuras emergentes son los líderes de la UGT de Madrid, José Ricardo Martínez quien lleva tiempo haciendo frente a los sucesivos gobiernos del PP en la capital, y, también, algunas de las hoy desconocidas mujeres de las que se ha ido rodeando el líder ugetista.

Precisamente la ampliación de la cuota obligatoria de cargos destinados a mujeres del actual 20 por ciento al 30 será, muy posiblemente, uno de los acuerdos estrella de este próximo congreso. Méndez, abanderado de la paridad, lleva aplicándola a su ejecutiva desde 2002 teniendo a Almucena Fontecha o Josefa Sola como dos de sus principales apoyos. Entre las federaciones se cita a la líder de Industrias Afines, Francisca Sánchez, o la del sector agroalimentario, Blanca Uruñuela, como dirigentes a tener en cuenta de cara al futuro.

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