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Juan Pedro Valentín, director de Informativos Telecinco
"EL
PERIODISTA ESTÁ PARA MANIPULAR LA REALIDAD"
¿Abandonaría
Telecinco si otra cadena le ofreciese una sustanciosa ficha? "Estoy
muy a gusto donde estoy y ni me lo planteo", afirma. Esta temporada
simultánea la dirección de los Informativos con la tarea
de presentador del informativo prime time de las ocho y media "porque
le toca volver" capitaneando al equipo del reto. Sabe que puede quemarse
en esta nueva etapa pero "la vida sin riesgo es muy aburrida".
¿Para no morir en el intento? "Jugar al fútbol todos
los domingos".
Por Karmen
Garrido
Vuelve a
presentar porque lo echaba de menos o porque en la cadena han pensado
que usted puede contrarrestar el órdago Gabilondo?
Volver no es una decisión personal y la decisión
estaba tomada antes de lo de Gabiblondo. Después de hablarlo con
la dirección de la casa, lo cierto es que me toca volver y aunque
he sido muy reticente a vol-ver a presentar a la vez que ejerzo la dirección
de informativos pues cuando a uno le toca, le toca, así que ahí
estamos.
¿Es consciente de que puede quemarse en este reto?
Una de las opciones es que me queme pero la vida sin riesgo es
muy aburrida. Me parece fantástico poder asumir un riesgo en el
que me pique el reto, así que si no me quemo estupendo y si me
quemo, ¡qué se le va hacer!
"No pretendemos ganarnos más amistades que la del espectador".
¿Esta afirmación responde a que en alguna ocasión
han sido acusados de ser excesivamente complacientes?
No es más que el frontispicio de cualquier periodista. En
la actualidad, la profesión en España casi está marcada
por su relación con la política y así lo termina
entendiendo el espectador; por eso hay que decirle que el periodista no
tiene nada que ver con la política y que aunque conozca a profesionales
de la política es un profesional de contar las cosas. Cuando los
profesionales del periodismo se meten a políticos, cosa que aquí
ha gustado y gusta mucho, la profesión se pervierte. Y cuando los
políticos pretenden que los profesionales del periodismo hagan
lo que ellos dicen, también. Así que, simplemente es un
recordatorio porque el periodista sólo debe contar lo que hay por
encima de cualquier amistad.
Admite que la imparcialidad y la independencia son términos
que se manejan en el periodismo, difíciles de plasmar en el día
a día. ¿Ha cedido alguna vez a las presiones?
La presión puede ser fortísima, pero nunca te puede
llevar a hacer algo en contra de tus criterios. El profesional tiene que
saber calibrar cuales son las consecuencias de la noticia que se va poner
en pantalla y decidir hasta donde puede llegar y obrar en conciencia;
y eso no es sólo saber manejar las presiones, sino tener un ejercicio
de responsabilidad como periodista.
¿Aunque peligrase el puesto de trabajo?
El puesto de trabajo es algo que se desempeña de manera temporal,
perderlo no me obsesiona. En ese sentido, soy un tipo peligroso porque
soy soltero, no tengo cargas familiares, mi casa ya está pagada,
vivo con bastante poco dinero y no tengo grandísimas ambiciones
económicas. Lo tengoclaro, haría lo que me dictase mi conciencia,
siempre lo he hecho así.
La aparición de Cuatro ¿les resta espacio ideológico
y profesional?
La gente no consume televisión pensando en su espectro ideológico,
eso es algo muy marcado en los periódicos dónde existen
páginas editoriales y de opinión pero en la tele como no
las, el espectro ideológico se basa, fundamentalmente, en las noticias
que se cuentan. Invito a la gente a ver los informativos televisivos,
sea cual sea su espectro ideológico, porque lo que se cuenta es
la información y lo que no se cuenta es la opinión. Esta
acuñación es antigua, viene de tiempos del gobierno anterior.
Nunca hemos estado en contra del gobierno simple-mente contábamos
cosas que otros no contaban y ese hecho nos colocaba en un espectro que
la gente, por comparación, ubicaba en una determinada forma. Ahora
aspiramos a continuar en el mismo sitio, seguiremos contando las cosas
que los demás no cuenten, sean o no incómodas para este
gobierno pero he de decir, no obstante, que el espectro ha cambiado. La
Televisión Española de antes no es la de ahora, sus informativos
son mucho más plurales, más abiertos y mucho más
profesionales. Es una tarea que hay que reconocerle a Fran Llorente. Tampoco
la Antena 3 de ahora es la que había cuando estaba el PP. En cambio
nosotros, seguimos siendo los mismos, en ese sentido no hemos cambiado,
aunque el Gobierno lo haya hecho. ¿Que viene la Cuatro? Nos da
igual, seguiremos en nuestra línea, somos machacones.
Últimamente han dejado Telecinco un buen ramillete de profesionales,
Angeles Bar-celó, Jon Sistiaga, José Luís Fontecilla,
éste último para fichar como editor del telediario de lñaki
Gabilondo, ¿Le preocupan estas partidas?
Son una gran pérdida pero siempre he dicho que en la redacción
no podemos jubilarnos todos con 65 años y lo normal es que la gente
se vaya, pero nadie se había ido en los últimos cinco años
porque no había ninguna otra oferta profesional que les sedujese.
Ahora, por diferentes circunstancias, la han encontrado y es bueno para
ellos por-que empiezan una nueva etapa profesional y también lo
es para nosotros porque va a permitir que otros profesionales puedan hacer
determinadas tareas para las que estaban preparados pero que no podían
realizar por-que no había rotación. Lo vamos a aprovechar
de manera fantástica.
El periodista, según usted, debe ser incómodo sea
quien sea el que mande ¿Considera que ser incómodo es una
forma de ser objetivo?
El periodista tiene que ser correcto, amable pero incómodo
en el sentido de que su trabajo, sus informaciones pueden poner a la gente
en una situación en la que no le apetece estar. Si lo que quiere
es estar en este oficio para hacer relaciones públicas, llevarse
muy bien con la gente, salir a comer, ser un amigo más, se equivoca
de profesión ola está ejerciendo mal. A eso me refiero.
¿Se puede considerar una manipulación periodística
el orden en que se dan las noticias y el tiempo que se le dedica a cada
una?
Es obviamente una manipulación periodística pero el
periodista está para manipular la realidad y después dársela
al espectador. Y digo manipular en el sentido más agradable del
término porque manipular, al fin y al cabo, es manejar con la mano.
El periodista transforma la realidad porque es imposible ofrecerla al
cien por cien a los tele-videntes y decide qué información
les tras-lada y esa decisión debe tomarla en función de
criterios profesionales y periodísticos. Situará en primer
lugar la noticia que le parezca más importante porque afecta más
al ciudadano o por su enorme trascendencia. Y actuará igual con
el resto y les dedicará un tiempo determinado en función
de su importancia y trascendencia. Esta es la manipulación en positivo
que realiza todos los días el periodista. Existe una manipulación
en negativo: voy a dejar de contar esto por-que no me interesa, o cuento
esto para que crean esto otro o para que reaccionen de una forma determinada.
Esa manipulación en negativo, nunca debe hacerse.
¿Este ambiente mediático caliente crea tensiones
entre los profesionales de la información?
Entre los profesionales menos pero las empresas y entidades son
otra cosa. Los directores de informativos nos llevamos fantásticamente
bien porque cada uno tenemos nuestras propias historias y sufrimientos
y todos sabemos lo que sufrimos. Es mucho mejor que los profesionales
nos defendamos a que nos tiremos los trastos ala cabeza. Serel director
de informativos de una cadena nacional provoca muchos quebraderos de cabeza
así que echémonos una mano entre todos.
Los últimos acontecimientos en la frontera entre España
y Marruecos ponen de manifiesto el drama de la inmigración ilegal.
Entiendo que en este problema de muy difícil resolución
e intentamos poner el foco en los que sufren y pedir responsabilidades
a quienes las tienen. El gobierno y las administraciones españolas
junto con la Unión Europea deben actuar y aportar soluciones porque
no es de recibo que haya inmigrantes saltando vallas todos los días
jugándose la vida, que haya muertos en la frontera entre España
y Marruecos, que entre esa manera gente que intenta venir con el único
sueño de ganarse la vida. Muchos piensan ¿un plato de comida?
Pues se lo damos, pero no es eso lo que hay que darles. Ellos demandan
un desarrollo profesional que no les dan en su país, por eso vienen
a buscarlo a los países donde pueden conseguirlo. El debate parte
de ahí. Podemos poner metros de vallas más y más
altas que siempre habrá maneras de entrar. El problema es mucho
más profundo y se tiene que tomar más en serio.
¿Hay novedades en el caso de José Couso?
Este gobierno se ha portado francamente bien y ahora lo más
complicado está en el terreno internacional. Desde el punto de
vista profesional hemos conseguido un altísimo reconocimiento,
no sólo para José, sino para todos los periodistas que mueren
en lugares de guerra y la previsión de una protección mayor.
También la familia está haciendo un trabajo ímprobo
en Estados Unidos para denunciar su muerte y para que la gente conozca
lo que pasó. Cuando ocurrió lo de José sabíamos
que esta tarea probablemente nos llevará toda la vida y es algo
que hacemos con gusto.
¿Cómo ve el asunto del Estatuto de Cataluña?
Muy lioso, contarlo es un reto para los periodistas.
Un personaje al que le encantaría entrevistar
A Fidel Castro porque es uno de los últimos personajes históricos
con un bagaje impresionante para lo bueno y para lo malo.
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