Nº 630
27/12/2004

Olga Viza , directora de 'El Tranvía' de Radio Nacional de España


""LA INFORMACION PUEDE DARSE DE MUCHAS MANERAS, PERO HAY QUE DARLA"

 

Tiene mucho sentido del humor y está como una niña con zapatos nuevos con ese tranvía que ha puesto en marcha en Radio Nacional de España hace unos meses, su primera experiencia radiofónica "después de 26 años de carrera". Reconoce que es "beligerante y nada dócil" y a mi pregunta sobre si existe plena libertad de expresión en los medios, responde con una rotundidad pasmosa "¡aquí, síV'. La barcelonesa ha estado presente en las retransmisiones de varios Juegos Olímpicos, pero personalmente considera un privilegio haber "podido conta" los de Barcelona. Entre otros, cuenta con el Premio Comunicador ATV 2002.

Por Karmen Garrido

Desde muy temprana edad, disfrutabas haciendo periodismo

-Uno de mis juegos favoritos era inventarme periódicos y como a los 14 o 15 años no tienes un duro, regalaba los que hacía para los cumpleaños. Hacía fotomontajes, escribía textos, lo hacía todo. Mi abuela conserva varios de esos periódicos. También hacía programas de radio en el baño, ponía música y les daba la brasa a los vecinos por la ventana; con la cámara de vídeo del pleistoceno, ya sabes, martirizaba a mi familia haciendo programas de televisión. Era una forma de divertirme, jugaba a eso desde que tuve uso de razón. Quise ser médico porque me parecía que enseñar y curar tenían que ser cosas muy bonitas, pero cuando tuve que tomar una decisión influyeron muchas cosas. Algunos amigos se apuntaron a la Facultad de Periodismo, mi abuelo estaba metido un poco en esto e hizo su labor de zapa y pensé ¿por qué no hacer de algo que me divierte, mi profesión?

-Tu salida de Antena 3 después de tanto tiempo debió ser un trago amargo ¿está ya totalmente superado?

-Lo que más me dolió fue perder a un colectivo de personas con el que había crecido, con los que me entendía con la mirada; esa pérdida me resultaba más amarga que la del puesto de trabajo en sí. Pero recibí por parte de ellos la recompensa de la fiesta mas bonita que nadie me haya hecho jamás y ese cariño, me ayudó mucho. Ahora estoy en una nueva etapa, como tintas hay y espero que tantas haya.

-¿Hay plena libertad de expresión en los medios?

-¡Aquí, sí! En los tres meses que llevo, ni una palabra, ni una. Y ha habido rnomentos en los que me la podían haber dicho.

-En etapas anteriores, ¿sufriste presiones en tu trabajo?

-En los once años de informativos diarios en Antena 3, las conocí. Lógicamente, cuando se manejan materiales tan sensibles, ¿qué periodista no las ha sufrido?

-¿Has tenido problemas de conciencia?

-Me creaba otros problemas y he tenido muchos porque he sido I)eii~eraiit(~ nis cosas. No soy dócil, la verdad.

-¿No pasaste por el aro y te esperaron?

-No me corresponde afirmar eso. Entiendo que los grupos tengan líneas editoriales, claro que lo entiendo, pero la información puede darse de muchas maneras, pero hay que darla. Eso es lo que más reivindico, la información hay que darla si es algo importante. Quien te lee, te, escucha o te ve, tiene derecho a conocerla.

-El Tranvía es tu primera experiencia radiofónica

-Sí y es estupendo que después de 26 años de carrera, alguien te proponga algo radicalmente nuevo. No sabía cómo funcionaba esto y estoy aprendiendo. Si sale bien perfecto y si no, al menos lo habré intentado y sabré lo que es.

-Y ¿cómo te sientes después de estos meses?

-Una de las cosas que más me gustan es aprender y ahora tengo la sensación de que, cada día, estoy aprendiendo y descubriendo algo nuevo. Algunos dirán, pero si se parece mucho. Sí, pero cuando abres la boca, hay muchas cosas que no se parecen. En la radio las cosas se preparan, pero también te las encuentras, hay mucho de improvisación. La radio tiene una rapidez increíble, un dinamismo muy enriquecedor.

-¿Por qué El tranvía?

-Sabiendo por experiencias anwriores que encontrar un nombre para el progrania sería un problema, pedí a cada rniembro del equipo que hiciese una lista ¡),ira luego seleccionar. Me gUStó MUC110 "El tranvía azul" que propuso Javier Capitán, porque ¡),ir,¡ nosotros que somos de Barcelona, ese iranvía tiene muchas connotaciones de nuesira (,¡tidad pero lo de "azul" era deniasiado localista. Y el día que los (le inarketing iban ya a asesinarnos porque no nos decidíainos, le quitamos lo (le azul y lo dejarnos en El tranvía que es ecológico, es de antes y es de ahora, va parando, se sube, se, baja, te encuentras, lees, escuchas rnúsica.

-Entrevistaste a Pilar Manjón, portavoz de las víctimas del 11 -M. ¿Te parecen acertadas las acusaciones y la sol icitud de asunción de responsabilidacles y cambio de actitud que plantean a políticos y inedios de comunicación?

-¿Conoces algún argumento en contra de lo que ella diga? Sobre todo tiene la autor¡dad moral de sacar la voz desde el lugar de la tragedia y eso, ya merece todo el respeto. Lo que dice tiene una lógica y un sentido común aplastantes. No dejé) títere con cabeza. Todos los políticos, todos los medios de comunicación, la justicia, el juicio al gitanillo. Todo llama a una reflexión profunda. No sé cuanto resonará este eco, pero creo que mucha gente en este país, más allá de la visceralidad, oyéndola ha hecho su propia reflexión. Respecto a los medios de comunicación, defenderé siempre el derecho a informar y que, en algunos momentos determinados, las cosas hay que ponerlas tal cual son. Eso es fundamental. Pero ella hablaba de la utilización de imágenes o sonidos de los atentados y de las víctimas como espectáculo. El derecho a la información debe convivir con el sentido común. Cuando dirigía un informitivo alguna vez tuve que tomar una decisión difícil respecto a las imágenes a emitir Debe haber un respeto y creo que a veces una sábana o un plano más alejado, pueden llegar lo mismo.

-¿Qué es lo más excitante que has vivido en el plano profesional?

-En el plano personal la inauguración de

los Juegos Olímpicos de Barcelona. Tener el privilegio de estar allí y de contarlo, fue tantástico para mí. Y después el 1 ]-S. Recuerdo que iba a coger un avión para participar como jurado en los premios Príncipe de Asturias y oí la noticia. Me salí M finger, me presenté en la redacción y me enviaron a Nueva York. Aquella tarde fue tremenda. Y lo que fue muy divertido fue contar las elecciones americanas M 2000. Vas preparada para unas elecciones emocionantes, siempre lo son, además, estas son elecciones en las que, como decía Manuel Vázquez Montalbán, nos tendrían que dejar votar a todo el planeta. Pero lo que no te puedes imaginar es que a las tres de la madrugada, cuando ya nos íbamos al hotel, tengas que hacer una crónica de urgencia telefónica, sentada en una silla de plástico de un escaparate de una tienda de muebles en Washington, por

que Gore ha dicho que no acepta la victoria de Busch. Después que si papeletas mariposa, que si tal y cual, tuve que quedarme dos semanas más. Fue muy divertido.

-A pesar de todos los pesares, Busch ha logrado alzarse con la victoria. ¿Crees que este triunfo radicalizará aún más su política unilateralista?

-Hay corrientes de pensamiento. Hay quien dice que los presidentes americanos intentan en los últimos años ser más cuidadosos para quedar en las páginas de la historia a través de algo grande. Evidentemente Busch no puede pasar, a día de hoy a la historia, por nada grande que no sea por el suceso terrible que vivió su país y por la guerra que él provocó después. Pinta raro me espero cualquier cosa. Clinton intento, hasta el último minuto sellar una paz entre israelíes y palestinos. Creo que esa, es la gran urgencia de este planeta y para eso hay que hacer un ejercicio de sensatez y de equidad, que no sé yo si Busch... Pero la verdad es que tiene una oportunidad única.

-¿Qué cambiarías en el panorama mediático español?

Me parece lícito que haya opciones confesas y creo que es bueno que la gente tenga lugares dónde se sienta más confortable para leer, escuchar o ver. Lo peor es que exista confrontación, que se encone la rivalidad de grandes grupos más allá de una competencia lógica.

-El 20 de febrero deberemos votar la Constitución Europea, ¿debemos darle el sí?

-El otro día entrevisté a Carlos Taibo, catedrático de política que ha escrito un libro crítico muy interesante que llama a la reflexión. Me dio las gracias "por romper el cerco informativo al que nos someten a quienes no estamos de acuerdo". Por supuesto sí a Europa, sí la ampliación, a que existan lugares comunes, pero en estos asuntos cuesta penetrar. Nos quedamos en el titular y en la entradilla, pero eso de leerse la negrilla, sobre todo si son quinientas páginas, cuesta más. Creo que hay mucho que contar y poco tiempo para contarlo y vamos a decir que sí como lo hicimos con la moneda única, sin saber muy bien qué significa. Que nos lo cuenten. En el programa, trataré de que nos aporten a todos la mayor información posible al respecto porque soy periodista, pero también soy ciudadana.



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