Nº 601
3/5/2004

Periodistas de la casa y sin significación política


LAS CARAS DEL CAMBIO EN RTVE

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha querido comenzar su anunciada reforma de la radiotelevisión pública escogiendo como cabezas visibles del principal medio del país a personajes nada sospechosos por su filiación política. La catedrática Carmen Caffarel -nueva responsable de RTVE-, el acreditado periodista Pedro Piqueras director de Radio Nacional de España- y el tándem compuesto por Fran Llorente -Jefe de los Informativos de TVE- y Lorenzo Milá -presentador del Telediarlo2-, serán los encargados de devolver al ente público su prestigio perdido por años de manipulación partidista. Mientras, en los gabinetes de comunicación del Gobierno continúa el desembarco de periodistas provenientes en su mayoría del grupo PRISA.

Por Fermin Núñez

Independencia, pluralidad y regeneración ética, democrática y cultural. Estos son los objetivos que la flamante directora general de RTVE se ha marcado siguiendo el plan de reforma de la radiotelevisión pública diseñado por el nuevo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Una cambio que Caffarel -barcelonesa de 50 años e hija del mítico actor José María Caffarel- representa por sí misma . Catedrática de Teoría de la Comunicación durante más de dos décadas en la Universidad Complutense de Madrid y, más recientemente, de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la Rey Juan Carlos, es considerada toda una experta en el medio audiovisual. Algo que -junto a su falta de significación política- servirá para compensar su escasa experiencia directa en los difíciles menesteres que ahora le tocará afrontar, por lo cual su nombramiento ha despertado algunas críticas. Pese a ello, los primeros pasos de la nueva directora general en el ente público hacen pensar a la mayoría del sector que la que se perfilaba como una de las designaciones más polémicas del equipo socialista se ha cumplimentado de manera más que acertada.

Caffarel tomó posesión de su cargo el pasado lunes en sustitución de José Antonio Sánchez, y lo ocupará provisionalmente hasta que el consejo de expertos designado por el Gobierno bosqueje el nuevo modelo que regirá la radiotelevisión estatal durante los próximos años y que, una vez diseñado, habrá de pasar el trámite parlamentario sin intervención del Ejecutivo.

Entre tanto, la directora tiene ante sí importantes retos, como adaptar la televisión a las exigencias de calidad, pluralismo y objetividad que demanda la ciudadanía. Para ello ha comenzado a designar a quienes serán sus colaboradores directos, que serán los responsables de este giro radical y que protagonizarán un intenso lavado de imagen de los contenidos de RTVE. El cambio más evidente se producirá sin duda en los informativos de la casa, cuyo modelo consistirá en trasladar a los principales noticiarios de la Primera el estilo de La 2, en donde ha predominado una forma de narrar la actualidad más próxima al telespectador.

Por ello, Alfredo Urdaci ha sido sustituido por dos periodistas del ernte que han representado durante los últimos años en la segunda cadena el contrapunto al manifiesto partidismo del polémico director que provocó su condena por manipulación. Se trata del tándem formado por Fran Llorente y Lorenzo Milá, artífices del telediario vespertino La 2 Noticias, ampliamente reconocido por su claridad y su objetividad. La alternativa a Urdaci se planteaba difícil: Zapatero quería a una persona de la casa, no significada políticamente y con un estilo propio y diferenciado. Lorenzo Milá -que en los últimos meses trabajaba como adjunto de su mujer, Sagrario Ruiz de Apodaca, en la corresponsalía de TVE en Washington-, fue la primera carta barajada. Zapatero quería que fuese su rostro el que representase el cambio de imagen en RTVE y le pidió personalmente que ocupase el cargo de director de Informativos. Pero Milá se mostró reticente a aceptar tal responsabilidad. Finalmente, fue el propio periodista quien durante la negociación propuso que -siguiendo la pauta de La 2 Noticias-, fuese su compañero Fran Llorente quien se encargase de la faceta directiva, asumiendo él la dirección y presentación M espacio informativo de más audiencia, el Telediario 2.

El salto a la fama de Milá se produjo en 1994, año en que se incorporó como redactor y presentador de La 2 Noticias, apuesta de la entonces directora de Informativos, María Antonia Iglesias, por un telediario alternativo cuya forma y contenido se salía de los cánones tradicionales y que iba dirigido fundamental mente a un público joven. El éxito del espacio, editado por Fran Llorente, se ha mantenido hasta hoy y ha sido reconocido con diversos premios.

Para completar el staff principal de RTVE, Caffarel ha apostado por otro histórico de la casa, Pedro Piqueras, que volverá a la misma desde Antena 3 TV para dirigir Radio Nacional de España, en donde comenzó como becario y ha pasado la mayor parte de sus más de 25 años de trayectoria profesional. El nombramiento de Piqueras, que releva a José Antonio Sentís, ha sido alabado incluso desde los sectores más cercanos al PP.

El ánimo conciliador del Gobierno ha propiciado también la ratificación de Juan Menor como director de TVE. Según fuentes solventes, esta permanencia ha molestado a algunos periodistas próximos al PSOE, quienes no ven con buenos ojos mantener a alguien con responsabilidades en la programación del ente público que ha protagonizado episodios que califican de claros alineamientos a favor del PP, como la inesperada colocación en parrilla de la película Asesinato en febrero -que relata el asesinato del político Fernando Buesa y su escolta a manos de ETA- el pasado 13 de marzo, víspera de las elecciones generales, justo cuando la polémica sobre la autoría de los atentados del 11-M se hallaba en su punto álgido (ver 'los 'viejos rockeros', molestos).

Otros puestos relevantes en el ente serán ocupados por Mario García Castro -nuevo director de Gabinete de la Dirección General- y Fernando Navarrete -realizador de La 2 Noticias-. García Castro, provenien e omo la propia Caffarel de la Rey Juan Carlos tiene amplia experiencia como director de comunicación y guionista de televisión, y Navarrete, que ha trabajado bajo las órdenes de Pilar Miró en la retrasmisión de las bodas de las infantas, formará parte del operativo que cubrirá la del Príncipe Felipe.

Más allá de todos estos nombramientos, Carmen Caffarel ha querido inaugurar su cargo anunciando la retirada del recurso que RTVE había interpuesto a la sentencia de la Audiencia Nacional que condenaba al ente por haber informado de forma parcial sobre la huelga general del pasado 20 de junio de 2002. Una decisión que ha agradado a los sindicatos , por cuanto implicará su ejecución firme, es decir, la difusión en TVE del texto íntegro del fallo, que en su día fue leído escueta y crípticamente por Alfredo Urdaci con la referencia -ya famosa- a Comisiones Obreras como "ce, ce, o, o".


OPA sobre el grupo PRISA


A estas alturas, una vez formalizados casi todos los nombramientos tos de los responsables de prensa de los diferentes estamentos gubernamentales una conclusión ha quedado patente. El Gobierno socialista ha echado mano del grupo PRISA -a quien se atribuye una afinidad al partido- como cantera de sus labores de comunicación q ue según fuentes del sector, están siendo férreamente controladas por el nuevo secretario de Estado de Comunicación, Miguel Barroso, Bajo su atenta mirada, el goteo de trabajadores de PRISA requeridos por el Gobierno es incesante: el primero de ellos ha sido el flamante presidente de la Agencia EFE Alex Grijelmo, que hasta ahora se encargaba de la dirección editorial de los periódicos regionales e internacionales del grupo de Polanco, y era redactor y responsable del libro de estilo de El País. Tras él, su compañera en el diario Inmaculada Mardones (en donde se encargaba de Infraestructuras) ha sido fichada como responsable de Comunicación de Fomento por la ministra Magdalena Álvarez. Asimismo, el hasta, ahora director adjunto de esta cabecera, Javier Valenzuela, también ocupará un cargo en el entramado de La Moncloa, en donde asumirá la dirección del área internacional de la Secretaría de Estado de Comunicación. Junto a ellos, trabajadores de otros medios de PRISA como CNN+ o la Cadena Ser también han recalado en los despachos ministeriales. De la cadena radiofónica se ha escogido a Javier Fernández (responsable de la página web) -que irá a Interior-, y del canal de televisión a María Jesús Luengo (jefa de Economía), que se incorpora al equipo de Pedro Solbes, y a Lino Ventosinos (editor del programa La Rueda) que ficha por Agricultura a las órdenes de Elena Espinosa.

A pesar de que este desembarco ha sido considerado como una especie de recompensa a Polanco por
los servicios prestados, lo cierto es que, según aseguran fuentes cercanas al grupo, sus responsables se lo han tomado como una OPA hostil en toda regla, y el mismo consejero delegado, Juan Luis Cebrián, ha intentado por todos los medios evitar la fuga de talentos del grupo.

A Barroso también se le atribuye la responsabbilidad directa de la estrategia de moderación del nuevo Gobierno, y especialmente el acercamiento del Ejecutivo a algunos de los periodistas más cercanos al PP. A este último plan correspondería el hecho de que haya sido Pedro J. Ramírez, y no otro, el primer periodista que ha visitado a Zapatero en La Moncloa. Un encuentro que el director del diario El Mundo se encargó de plasmar con toda suerte de detalles en la amplia entrevista al presidente publicada el pasado 23 de abril por su periódico. La hábil maniobra, según parece, ha comenzado a dar sus frutos, Pedro J. acaba de lanzar al mercado un libro, titulado El desquite, en el que narra su experiencia durante los últimos ocho años, sin ahorar críticas al Gobierno de José María Aznar.


Los "viejos rockeros", molestos


El área de comunicación es, sin duda, la única en la que Zapatero no ha utilizado esa astuta combinación de renovación y "vieja guardia" con que ha conformado su gobierno y que está sirviendo de modelo a sus ministros para nombrar equipos. El cambio que el presidente quiere imprimir a los medios públicos es tal que le ha llevado a hacer una tabla rasa que para quienes han estado estos ocho años de gobierno del PP "aguantando el tipo" e identificándose sin remilgos en la crítica a Aznar y la reivindicación de lo bueno que hicieron los gobiernos del PSOE está resultando poco menos que injusta con ellos, según comentan entre amiqos.

La mayoría de estos "viejos rockeros"; como cariñosamente se laman en los círculos periodísticos, no reclaman, según dicen, puesto alguño. Muchos saben que el tiempo de Zapatero es nuevo y algunos de sus nombres no caben en esta ilusionante etapa. Pero sí solicitan, al menos, una cierta deferencia y que se hubíera contado con ellos para opinar sobre nombres y estrategias. En concreto el mantenimiento de Juan Menor como director de TVE les ha resultado casi insultante dada su colaboración con el anterior gobierno del PP.

Algunos de los discursos al respecto que se oyen estos dias en determinados cenáculos hacen referencia a la "maldición" del periodista de izquierdas, A saber: buena parte de los periodistas de derechas puede ser considerado "independiente" en un momento dado pero e1 que se define como progresista queda y marcado para determinadas empresas.

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