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Nº
588
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2/2/2004
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Despidos en Cinco Días y Prisacom POLANCO TOMA MEDIDAS La crisis publicitaria también ha pasado factura al Grupo Prisa. Al menos, ése es el argumento bajo el cual su presidente, Jesús Polanco, ha decidido emprender una reestructuración mediante la cual de momento pretende reducir la plantilla de Prisacom la empresa que agrupa sus medios en Internet y recortar más de un tercio de la de Cinco Días, el segundo diario económico de difusión nacional, en el que ha iniciado un proceso de negociación con los trabajadores que podría acabar siendo conflictivo. Por Fermín Núñez La empresa tiene voluntad negociadora y pretende que se alcance el mejor acuerdo posible para todos, aunque es consciente de que este tipo de situaciones generan tensión. De este modo resumen los portavoces de Prisa la actitud del grupo en la negociación que mantiene con los trabajadores de Cinco Días desde el pasado martes, días después de que los responsables del periódico con su director Javier Moreno a la cabeza, anunciaran a sus 120 empleados que 43 de ellos iban a ser despedidos para garantizar la viabilidad de la empresa y el futuro del diario. El recorte diseñado por la empresa preveía que 41 de ellos se acogiesen a un plan de bajas incentivadas y los dos restantes aceptasen la prejubilación. Sección por sección, los empleados afectados fueron siendo informados de ello: 22 pertenecen al área de gestión y el resto son miembros de la redacción del diario (14 de la de Madrid, y otros 7 de las diferentes delegaciones). Sin embargo afirman los responsables del Comité de Empresa, ninguno de ellos recibió oferta alguna en relación con su baja. Por ello tras debatir el asunto en una asamblea extraordinaria, la plantilla al completo decidió rechazar una medida de cuyo contenido sólo conocían los nombres de los afectados y con cuya forma tampoco estaban de acuerdo, pues argumentan, si la empresa dice tener voluntad negociadora, es absurdo que plantee desde el principio una lista cerrada de despidos. Este rechazo ha llevado a ambas partes a iniciar un proceso de negociación en el que los trabajadores solicitan a la empresa que retire la lista de despidos con nombre y apellidos como condición indispensable para poder comenzar a negociar y han anunciado a su vez que van a proponer a la dirección de la cabecera un plan de viabilidad que garantice la continuidad del proyecto editorial y fije una estrategia futura de acuerdo con los trabajadores. El principal temor del Comité de Empresa es que con el argumento de los malos resultados económicos, el grupo que dirige Jesús Polanco esté camuflando en realidad un proceso de saneamiento destinado a una inminente venta de la cabecera. Para evitarlo, los empleados exigen a los responsables del diario que elaboren su propio plan de viabilidad. Por su parte, los portavoces del grupo afirman que Cinco Días ha sido uno de sus medios más castigados por el descenso general de la publicidad y siguen justificando el recorte de plantilla como un ajuste destinado a reducir costes y como la única medida posible para garantizar la viabilidad de un diario que tiene pérdidas desde hace dos años. Hasta ahora, empresa y plantilla no han logrado alcanzar ningún acuerdo: la primera representada en la negociación por el propio Javier Moreno, ha propuesto a los despedidos 40 días por año trabajado. Sin embargo, se ha negado a retirar la lista de afectados, sigue sin presentar plan de viabilidad alguno y no ha negado al Comité que se esté estudiando la venta de la cabecera. Según la última oleada del Estudio General de Medios (EGM), Cinco Días es, con 76.000 lectores, el segundo diario de difusión nacional tras Expansión, seguido por 149.000 personas. Aunque la cuenta de resultados del grupo en 2003 no se hará pública hasta finales de febrero, Prisa cifra en 1,5 millones de euros las pérdidas del diario en el pasado ejercicio, y en 1,6 millones los gastos que debe reducir, de los que 600.000 corresponden a los salarios de los despedidos. También Prisacom. Pero el de Cinco Días podría no ser el único frente de conflicto laboral con el que se encuentre Prisa en su intento de reestructuración. El grupo presidido por Polanco también ha anunciado un recorte de plantilla eso sí menor, en su filial de Internet, Prisacom, que en los nueve primeros meses de 2003 ha obtenido un balance negativo de 8,2 millones de euros. En la actualidad, Prisacom cuenta con 150 trabajadores, de los cuales el grupo pretende recortar a 20, entre despidos, recolocaciones y extinciones de contrato. De momento, la medida ha afectado a alguna de sus cabezas visibles, como Mariló Ruiz de Elvira, periodista de El País que formó parte del equipo fundador de la edición digital del diario en 1996, dirigió el portal Inicia, y que ahora regresará a su diario de origen, en donde llegó a ser redactora jefe de las secciones de Internacional y Nacional. Junto a ella, José María García Lastra, director de Internet Unión Radio (editora del portal Cadenaser.es) volverá a la emisora radiofónica de Prisa. |