Nº 584
5/1/2004
La nueva fórmula se consolida en España con millones de lectores

LOS DIARIOS GRATUITOS PLANTAN CARA A LA PRENSA CONVENCIONAL

La reciente implantación de los diarios gratuitos 20 Minutos y Metro en las principales ciudades españolas comienza a amenazar la tranquilidad en la que hasta ahora había convivido la prensa convencional en nuestro país. Los últimos datos del Estudio General de Medios han colocado a ambas cabeceras en el tercer y cuarto puesto de los más seguidos por el público, siendo sólo superados por el deportivo Marca y por El País. Con ello, esta nueva fórmula de periódico urbano -repartido a primera hora en los principales medios de transporte y diseñado para leerse en el trayecto de casa al trabajo- se ha consolidado en un sector que se consideraba en decadencia, abriéndose hacia un nuevo perfil de lector y atrayendo el interés del mercado publicitario.

Por Fermín Núñez

Muy pocos les auguraban un buen futuro, pese a lo radicalmente simple que resultaba su fórmula y a que ésta ya había arrasado en otros países de Europa: ¿por qué no podía triunfar en España un periódico gratuito que se repartiera a la gente en el trayecto de casa al trabajo y que informara de las principales noticias ocurridas el día anterior durante ese breve período de tiempo? Lo cierto es que cuando los editores del primer diario de este tipo surgido en la capital, Madrid y m@s, se hicieron esta misma pregunta hace tres años, el mercado español era aún considerado demasiado tradicional y por tanto demasiado inmaduro" para este tipo de experimentos. Hoy, la experiencia de este diario -reconvertido en 20 Minutos- y de su directo competidor Metro Directo, así como la multitud de medios escritos y audiovisuales aparecidos en Internet, han demostrado que ese pensamiento era totalmente erróneo. El mercado español no sólo estaba sobradamente preparado para asumir tales productos, sino que parecía haberlos estado esperando como agua de mayo. Sólo así se explica que las diferentes ediciones locales de ambos diarios gratuitos hayan conseguido superar a cabeceras de pago tan asentadas como ABC o El Mundo en el Estudio General de Medios (EGM) -el seguimiento de lectores de prensa y audiencias realizado por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AlN4C)-. Y es que los datos referentes al 2003, la media de lectores de 20 Minutos y Metro Directo se ha situado respectivamente en 1.427.000 y 1.304.000, siendo sólo superada por el diario deportivo Marca (2.400.000) y por el nacional El País (1.941.000). Y eso que los diarios gratuitos sólo se distribuyen en Madrid, Barcelona, Sevilla, Zaragoza y la Coruña, y que algunas de estas ediciones han nacido en 2003, por lo que su número de lectores no ha podido recogerse íntegramente.

La importancia de estas cifras aumenta además al analizar el tipo de lector que el propio EGM atribuye a estos medios. El perfil dominante entre sus seguidores (y entre los del resto de diarios gratuitos de todo el mundo) es radicalmente diferente al de la prensa de pago. Tan diferente, que sus responsables presumen de haber conseguido enganchar a segmentos de población urbana que antes no leían prensa convencional (casi un 50% de sus lectores son mujeres y jóvenes de clase y nivel medios). Y aseguran que ese es uno de los secretos de su exitosa fórmula, ya que gracias a ello han logrado también atraer el interés de nuevos inversores publicitarios. Algo crucial si se tiene en cuenta que la publicidad es la única fuente de ingresos (y por tanto, de beneficio) de este tipo de medios.

¿Pero en qué se basa exactamente esta novedosa fórmula que ha conseguido consolidarse en todo el mundo en un mercado marcado a priofl por la crisis publicitaria? Los principales rasgos que caracterizan a los diarios gratuitos distinguiéndolos de los convencionales en todo el mundo son dos: diseño y distribución. El diseño se ha estudiado con el fin de que estos diarios puedan leerese en el trayecto que la gente realiza desde casa al trabajo (un recorrido en el que se emplea de media 30 minutos). Ello ha repercutido de manera importante en el planteamiento informativo, que se basa en noticias cortas expuestas con gran agilidad de manera que pueden leerse fácil y rápidamente. También predomina el color y los titulares sencillos. En cuanto a los contenidos, estos periódicos invierten la estructura de los tradicionales: aunque no dejan de ser medios de información general, en ellos predomina lo cercano, y la sección de local cobra protagonismo sobre las de nacional o internacional. Esto explica también por qué han tenido tanto éxito en un ciudad como Madrid, en la que -aunque parezca mentirano existia ninguna edición impresa dedicada a la importante información que genera la capital. También llama poderosamente la atención la ausencia casi total de opinión política en ellos. Algo que sus responsables también consideran que es una "mar- 1 ca de la casa" en ambos medios. Todo ello justifica el apelativo de "nueva prensa" con el que los responsables de los gratuitos gustan de calificarse.

20Minutos surgió de una publicación anterior del mismo tipo llamada Madridym@s, de la que eran accionistas seis cajas de ahorros que habían fundado unos años antes el Igrupo índice Multimedia, editor de las guías QDQ desde 1997. Madrid y m@s surgió a imagen de otros diarios gratuitos que estaban implantados en Europa y el proyecto se le encargó al periodista José Antonio Martínez Soler, que a su vez buscó a su colega Arsenio Escolar para diseñar entre ambos el nuevo formato. De esta manera, en febrero de 2000 se publica el primer número con una tirada de 100.000 ejemplares. En noviembre de ese mismo año surgió Barcelona y m@s y un mes después los propietarios de las guías decidieron vender QDQ a France Télécom. Tras ello, también acordaron vender una participación de control del periódíco (un 64%) a algún socio que tuviese experiencia en el sector editorial. Aparecieron una serie de novios, como el accionista mayoritario de El Mundo (el Grupo Rizzoli) o la empresa editora de su actual competidor, Metro. Pero finalmente fue vendida a Schibsted, una multinacional de comunicación noruega asentada fundamentalmente en el Norte de Europa y con presencia en radio, televisión, prensa de pago y gratuita. Su división para esta última faceta, llamada 20 Min Holding AG había sacado diarios en Zürich, Berna y Basilea. Su abordaje en España, en verano de 2001, llevó consigo un cambio en el nombre del diario, que pasó a llamarse 20 Minutos (a imagen y semejanza de sus hermanos 20 Mínutes y 20 Minuten). Informativamente el periódico no cambió, porque conservaba la misma filosofía que Madridy m@s. Lo que sí se modificó fue el formato. La antigua cabecera había sido diseñada a imitación de los diarios de pago, con textos largos, titulares convencionales y poco uso del color -algo que según admite Arsenio Escolar "fue hecho adrede, porque al no existir en nuestro país diarios gratuitos, no podíamos permitirnos el lujo de que la gente pensara que nosotros no éramos un diario"-. 20 Minutos, sin embargo, supuso una ruptura de la concepción tradicional de periódico, ya que apareció con un diseño mucho más dibujado, tipo revista, en el que predomina el color y los textos no pueden pasar de las 20 líneas. Con secciones dedicadas a información local, nacional e internacional, en las que tienen cabida también los deportes, el ocio y la cultura o la salud, este formato ha sido con toda probabilidad la clave de su éxito, en la que también tiene mucho que ver su equipo de edición (formado por más de un centenar de personas en toda España, casi la mitad de los cuales son periodistas) y distribución (con 350 repartidores). Martínez Soler es actualmente su director general y Arsenio Escolar su director.
El segundo de los diarios gratuitos de mayor tirada es más joven. Metro Directo desembarcó primero en Barcelona, el 5 de marzo de 2001, instalándose cinco meses más tarde en Madrid. Se trata de una fórmula explotada por la empresa sueca Metro Internacional S.A. en más de 29 países y en 14 idiomas, lo que le convierte en el gratuito más importante a nivel internacional. Actualmente está presente en ciudades como Estocolmo, Copenague, Helsink¡, Praga, Budapest, Árnsterdam, Atenas, París, Marsella, Mi lán, Roma, Varsovia, Santiago de Chile, Filadelfia, Toronto, Boston, Hong Kong, Seúl, etc:.... en donde edita diariamente más de 4,5 millones de ejemplares que reciben en mano o a través de dispensadores unos 12,3 millones de lectores cada mañana. Metro Internacional lanzó la fórmula en 1995 en Estocolmo, constituyendo la matriz de un imperio que hoy cotiza en NASDAQ y cuya sede central se encuentra en Luxemburgo. En España la editora es Metro News, S.L. (dirigida por Carlos Oliva-Vélez) cuyo capital di pende directamente de Metro Internacional En lo que a contenidos e información se n fiere, Metro Directo dirigido por el veterano periodista Ramón Pedrós-, no difiere sustancialmente de su principal competidor en este mercado.

Pese al éxito obtenido en tan poco tien po, lo cierto es que la vida de ambos periódicos no ha sido ningún camino de rosas. La ruptura que plantean les ha enfrentado al menosprecio de los editores tradicionales lo que -según han denunciado los respor sables de 20 Minutos y Metro ha hecho que se les margine sistemáticamente en el EGP y también en la OJD (Oficina de Justificación de la Difusión, que estudia las tiradasde los periódicos). En el primero, porque todavía se facilita su índice de lectores de manera separada al de los diarios de pago, algo que fue denunciado por 20 Minutos en diciembre de 2002 ante la Dirección General de Defensa de la Competencia del Ministerio de Economía, por considerar que er un abuso de la posición dominante de la AIMC. Respecto a la OJD, este organismo s ha negado a emitir la acreditación de tirad de ambos periódicos durante un tiempo ce mo sancion por lo que ha considerado vulneraciones de las tiradas reales y las justificadas ante el público. Algo que ha propiciado una reacción en forma de sendas de nuncias ante los mismos organismos de la Competencia y que es atribuido a presiones por parte de la AEDE (asociación de editores de diarios de pago).

Y es que -aunque algunos grandes edito res les han considerado públicamente un subproducto destinado a la publicidad más que al periodismo-, lo cierto es que de puertas para dentro comienzan a verse movimientos que dejan entrever cierta preocupación ante la amenaza que representan estos diarios. Un buen ejemplo de ello es que los grandes grupos de prensa de nuestro país han empezado a sacar sus propios gratuitos, Es el caso de Vocento (editor de ABC, que hace poco ha visto amenazado su gratuito bilbaíno El Nervión por la pretensión de Metro de instalarse en la capital vasca. También del Grupo Zeta, que tiene más de 90 ediciones gratuitas y temáticas, aunque ninguna de ellas de periodicidad diaria.

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