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Nº
578
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17/10/2003
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Un 44% de los despedidos pertenece a Informativos Depuración política en Antena 3 Mientras Antena 3 sigue adelante con su polémico expediente de regulación de empleo, PSOE e IU preguntarán esta semana al Gobierno por qué ha dado carta blanca al despido de 215 trabajadores, entre los que se encuentran profesionales de reconocido prestigio como Rosa María Mateo. La oposición y los representantes de los trabajadores han denunciado una caza de brujas que señala directamente a una nueva presión del PP sobre sus medios afines en este año electoral. Un dato significativo sostiene esta teoría: 94 de los 215 despedidos (un 44%) pertenece al área de Informativos de la cadena. Por F. N. A. El polémico expediente de regulación de empleo de Antena 3 TV llega al Parlamento. Este miércoles, el senador socialista Juan Barranco pregunta al Gobierno en la Cámara Alta por qué el pasado 7 de noviembre el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, dio carta blanca al presidente de la cadena de televisión, José Manuel Lara Boch, para despedir a 215 trabajadores de su plantilla. En la misma línea, el grupo Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados ha solicitado la respuesta escrita del Ejecutivo a una serie de preguntas, que incluyen entre otras, si la aprobación del expediente por parte del Ministerio de Trabajo responde al control de los medios de comunicación de cara a las próximas elecciones del año que viene, o si esa medida esconde otros intereses políticos comunes entre los actuales propietarios de Antena 3 y el Gobierno del PP. La respuesta a éstas cuestiones deberá hacerse efectiva en un plazo de 45 días. La oposición eleva a las máximas instancias públicas una sospecha que comienza a ser un clamor entre los trabajadores y gran parte de la opinión pública: que el Gobierno y los responsables de Antena 3 TV han podido aprovechar la necesidad de saneamiento interno de la empresa para plantear también un saneamiento político en un año con elecciones generales a la vista. Para argumentar lo que no dudan en calificar de auténtica caza de brujas, los trabajadores esgrimen varios hechos significativos. El más visible de todos ellos es que 94 de los 215 despidos (un 44%), afecta al equipo de Informativos de la cadena. Algo chocante si se tiene en cuenta que los 293 trabajadores empleados en este área representaban tan sólo un 18,2% de los 1.605 contratos indefinidos mantenidos hasta ahora por la cadena. No deja de ser llamativo que 53 de los despedidos en este importante área (un 25%) corresponden a redactores, entre los que se encuentran grandes profesionales de la casa, como la afamada Rosa María Mateo, que se incorporó a la cadena en 1993 como presentadora de un programa de sucesos y que actualmente se encargaba de conducir cada madrugada la tercera edición de Antena 3 Noticias. El pasado martes, en una entrevista concedida a ABC, se mostraba dolida por haber recibido la noticia de su despido a través de una compañera, y restaba credibilidad al argumento esgrimido por la empresa, afirmando: Hace cinco o seis años, Antena 3 ganaba 23.000 millones de pesetas al año. Desde luego, no creo que se pueda descapitalizar tan rápidamente una empresa. Habría que exigir responsabilidad a esas personas. Esto no puede ser el coto de caza de un señor. Otro de los damnificados por la reestructuración de plantilla es el conocido corresponsal de guerra Carlos Hernández, que pertenecía a la misma desde la fundación de la cadena hace 14 años. Él se ha mostrado aún más claro, al afirmar públicamente que se siente víctima de una persecución política. El reportero, encargado de cubrir el conflicto de Iraq, tiene claro que su despido no se ha debido a causas profesionales y ha declarado que aunque recibió felicitaciones de la dirección, tenía indicios de que la línea que había mantenido durante su cobertura del conflicto armado no había gustado en la cadena. Sobre todo, según fuentes de la cadena, desde que Hernández acudió a testificar a la Audiencia Nacional en el juicio por la muerte del cámara de Telecinco José Couso, y lo hizo con una pegatina contra los despidos en Antena 3. Estos despidos en Informativos que también incluyen a personal técnico, realizadores y productores, se han unido a la salida pactada hace semanas de otros de los rostros más conocidos de la cadena: Olga Viza y Jesús Hermida. Tras años de permanencia en la cadena, la popular presentadora de Antena 3 Noticias y el otrora afamado periodista (que dirigía hasta ahora la cadena) se marcharon en medio de la polémica por el recorte de plantilla. Este recorte del equipo de Informativos se ha completado con el desmantelamiento de las corresponsalías de París y Londres, y la destitución del titular de la delegación de Nueva York, Ricardo Ortega. Por si fuera poco, también se ha incluido en la lista de despidos al actual equipo de Espejo Público uno de los programas de más éxito de audiencia de la cadena, comenzando por su director, Pablo Larrañeta, y siguiendo por el realizador, Rafael Jiménez, y la subdirectora, Mercedes Cámara. Ellos también han interpretado sus despidos en clave política, culpando directamente a la actual directora de Informativos, Gloria Lomana, quien fue nombrada en ese cargo el pasado julio, en sustitución de Javier Algarra. La inclinación política de Lomana ya había sido objeto de polémica durante su pasada etapa como jefe de información política en RTVE, periodo en que sus crónicas parlamentarias que incluían alabanzas nada veladas a José María Aznar, provocaron las iras del PSOE, que llegó a pedir amparo a la presidencia del Congreso de los Diputados por la sistemática violación de la neutralidad informativa de las mismas. Ante las críticas recibidas por la aprobación gubernamental del expediente de regulación de empleo, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, se ha defendido argumentando que la resolución cumple las condiciones para poderla aceptar y, si cumple, no se puede hacer otra cosa. Por su parte, la dirección de Antena 3 prefiere mantenerse al margen de la polémica, aunque sí ha manifestado su pesar ante la falta de acuerdo con el comité de empresa, situación que ha impedido una resolución consensuada del Expediente de Regulación de Empleo. |