Nº 562
30/6/2003

La ruptura con Prisa le permitirá vender su participación

Vivendi llena de incertidumbre el futuro de Digital PLUS

La plataforma única de televisión por satélite Digital + va a comenzar su andadura marcada por un serio contratiempo que en el futuro podría quebrar el equilibrio de poder en su accionariado, repartido entre Telefónica, Prisa y Vivendi. En medio de una grave crisis económica que la está obligando a deshacerse de muchos de sus activos, la multinacional francesa ha anunciado a sus socios de Prisa que a final de este año romperá el pacto de accionistas que ayudó a la compañía de Polanco a conseguir la gestión de la plataforma única. Con la ruptura, Vivendi será libre para tomar sus propias decisiones en la misma e incluso podrá vender si lo desea su 16,38% a otra compañía.

Por Fermín Núñez

Cuando parecía que Prisa había salvado definitivamente todos los obstáculos en el sinuoso camino de la fusión digital, una nueva sombra de incertidumbre se cierne sobre el horizonte de Digital + a un mes escaso de que comience a operar en el mercado. El anuncio –comunicado el pasado 18 de junio por el Grupo Prisa como hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)– no ha podido ser más claro ni más rotundo: la multinacional francesa Vivendi, propietaria de un 16,38% de Sogecable a través de su filial Groupe Canal +, ha decidido rescindir el acuerdo de accionistas que mantenía desde hace años con Prisa en el seno de la compañía audiovisual que controla la plataforma única.

Las consecuencias de tal decisión han caído como un jarro de agua fría sobre los directivos de Prisa, sembrando de incertidumbre los despachos de la compañía de medios española ante la inestabilidad que esta iniciativa puede ocasionar en el delicado equilibrio de poder establecido en Digital +. Un equilibrio mediante el cual Prisa –gracias a su alianza con Vivendi– pudo hacer frente a la presión de Telefónica y asegurarse la gestión de Digital + en las duras negociaciones que culminaron con el acuerdo de la fusión de Sogecable y Vía Digital. Fruto de estas negociaciones, Telefónica poseerá en breve un 23% de Digital + (siempre y cuando sus socios en Vía Digital le permitan acudir a una ampliación de capital). Pero ese porcentaje, que será superior al 16,38% que tanto Prisa como Vivendi van a tener, le servirá de poco a la hora de tomar las decisiones, ya que el acuerdo de accionistas mantenido por estos últimos desde el 28 de junio de 1999 ha forzado a la operadora presidida por César Alierta a renunciar a la gestión.

Al menos así era hasta ahora, porque la ruptura de esta alianza estratégica –que tendrá plena vigencia desde el próximo 31 de diciembre– permitirá que Vivendi tome sus propias decisiones y actúe por su cuenta en el consejo de administración, sin contar con su antiguo socio. Esto implica además que los franceses dispondrán libremente de su participación accionarial, con lo que –a partir de ese momento– Prisa no podría evitar que vendiesen todo o parte del 16,38% de la compañía a otra empresa. Una posibilidad que –pese a las buenas relaciones que los portavoces de Sogecable aseguran que siguen existiendo entre Vivendi y Prisa–, es altamente probable si se tiene en cuenta que el actual presidente de la compañía francesa de comunicación, Jean-René Fourtou, se encuentra inmerso en un fuerte proceso de desinversión de sus activos en EE UU y Europa, con el firme objetivo de paliar todo lo posible la deuda de 36.000 millones de euros que acumuló su antecesor Jean-Marie Messier.

La historia de Vivendi es la crónica del mayor descalabro financiero de la historia empresarial francesa y uno de los mayores del mundo. Nacida como compañía de suministro de aguas y recogida de basuras se transformó de la mano de Messier en uno de los mayores gigantes mundiales de la comunicación. El antiguo presidente, aquejado de una verdadera fiebre adquisitiva, descubrió pronto que debía encaminar sus esfuerzos hacia actividades mucho más rentables y a finales de los noventa metió de lleno a la compañía en el mercado de las telecomunicaciones, los medios de comunicación e Internet. Tras un periodo de gran expansión, Vivendi se convirtió en una de la alternativa europea a los grandes grupos de entretenimiento americanos, acumulando gigantes como el grupo canadiense Seagram (propietario de los estudios Universal, la compañía de televisión Canal Plus, Telepiú o la de cable USA Networks, parques de atracciones, discográficas, portales de Internet como Vizzavi, empresas de prensa como L’Express y Expansión, compañías telefónicas, etc. Sin embargo, el estallido de la burbuja de Internet y la crisis del mercado de las comunicaciones acabó llevando a la compañía francesa al borde de la suspensión de pagos, con unas pérdidas de 23.300 millones en 2002. El difícil relevo asumido por Fourtou va encaminado a sanear la multinacional transformándola en una empresa de telecomunicaciones centrada fundamentalmente en el ámbito francés. El primer paso en este sentido ha sido anunciar la venta de Vivendi Universal Entertainment y Universal Music, sus divisiones de comunicación, entretenimiento y música, con el objetivo de lograr al menos 16.000 millones de euros por ellas.

Una acción encaminada a la venta. En este contexto parece bastante claro que la ruptura con Prisa en Digital + va encaminada, si no a vender inmediatamente la participación de Vivendi en la plataforma, sí al menos a poder disponer de libertad de actuación en caso de que la compañía francesa necesitara una futura inyección económica y se viera en la obligación de deshacerse de su 16,38%. ¿Por qué lo ha anunciado ahora? No le quedaba más remedio: el pacto de accionistas impedía que cualquiera de las partes (Vivendi o Prisa) vendiera su participación sin contar con el permiso de la otra. La única forma de librarse de esa atadura era romper unilateralmente el acuerdo, para lo cual era necesario comunicárselo a la parte contraria con seis meses de antelación. En caso de no hacerlo, el pacto quedaba automáticamente renovado cada año. Por eso, aunque portavoces de Sogecable aseguran que la empresa francesa ha mostrado su deseo de preservar esa participación, queda claro que prefiere hacerlo sin depender de Prisa para poder vender.

La ruptura abre un futuro incierto: a partir del 1 de enero de 2004 Vivendi podrá vender a quien quisiera una participación que será sin duda auténtica golosina, ya que los buenos resultados de Digital +, –quien operará sola en el mercado de la televisión de pago por satélite–, se dan por seguros. Esto abrirá la posibilidad de que cualquier otra empresa entre en el accionariado, lo que haría peligrar la capacidad de gestión de Prisa en la plataforma. Sobre todo si fuera la propia Telefónica quien decidiera asumir ese paquete para hacerse con una participación mayoritaria en la empresa (algo improbable a tenor de la delicada situación económica que atraviesa la operadora y de la línea de desinversión en medios de comunicación mantenida por Alierta en los últimos tiempos). No obstante, Prisa aún tendría un arma en su mano: antes de que se haga efectiva la ruptura al Esta semana de 2004, el acuerdo reserva a la empresa de Polanco el derecho de tanteo sobre la participación de Groupe Canal Plus, con lo que hasta ese momento Prisa podría hacerse con la mayoría de Digital +.

De momento y aunque el acuerdo se haya rescindido, las relaciones entre Prisa y Vivendi parecen cordiales. Aunque del mismo modo que en su momento Prisa aseguró que, pese a su crisis financiera, la compañía francesa respetaría el pacto de accionistas ahora roto, en los próximos meses estas relaciones podrían derivar en una ruptura definitiva que desembocase en una crisis interna de la plataforma. Algo que de momento, no parece haber influido demasiado en las buenas cotizaciones que Sogecable está obteniendo en los últimos días en Bolsa. l

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