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Nº
550
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7/4/2003
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Amenaza la operación Lara en Antena 3 EL GRUPO CORREO DESAFÍA A AZNAR No valen negociaciones en solitario. Tanto el Grupo Correo como Recoletos se han postulado como interesados en participar en la compra de la televisión Antena 3, entorpeciendo la operación que desde La Moncloa se había apoyado para que José Manuel Lara, presidente del Grupo Planeta, siguiera manteniendo su fidelidad a José María Aznar. Telefónica estaba siendo solícita, pero desde Cataluña no se ofrecía el dinero sufiente. Lara ha hecho méritos suficientes conservando su ruinosa participación en el diario La Razón, pero si se frustra esta operación, podrían ser ya dos las veces en las que sus amigos de La Moncloa le dejan con la miel en los labios. Por Vera Castelló Hay nervios. Y los hay en todos los bandos, ya sean políticos o empresariales. Con las elecciones a la vuelta de la esquina y las encuestas registrando la caída en picado del Partido Popular, José María Aznar no quiere que se le escape de las manos la oportunidad de seguir manejando Antena 3. Sin embargo, esa posibilidad se le está alejando. Telefónica, propietaria de la participación en venta de la cadena, tiene cada vez más difícil admitir al Grupo Planeta, el candidato indiscutible propuesto por La Moncloa, como comprador. Desde hace semanas, la operadora y la empresa que preside José Manuel Lara están haciendo cuentas para intentar llegar a un acuerdo económico, sin embargo, no sólo los números no salen, sino que han aparecido dos nuevos candidatos, el Grupo correo y Recoletos, mucho peor vistos por el Gobierno pero con más dinero disponible para gastar. Este es el panorama con el que se encuentra César Alierta tan solo unos días antes de afrontar su Junta de Accionistas, una cita a la que el presidente acude con regalos para los inversores, pero con fuertes números rojos en su cuenta de resultados. Un tono en los números que en algo se podrían matizar si Alierta consiguiera vender a buen precio su abultada participación en Antena 3 ahora que la debilidad política de José María Aznar le permite, quizás, enfundarse el traje de empresario para defenderse de sugerencias desde La Moncloa. Precisamente, uno de los regalos anunciado a los accionistas sorprendió al sector: el reparto de participaciones de Antena 3 a los inversores, una decisión muy meditada y con un fin claro, el de facilitar la compra de la televisión al Grupo Planeta. Así Lara no tendría que pujar por el 60% de Telefónica, sino por el casi 30% que quedaría después del reparto a los accionistas. Si no pagan lo que quiero, por lo menos que se lo queden los accionistas, afirma una fuente cercana a la operadora resumiendo la filosofía que ha guiado esta decisión, en función del dinero que se ofrezca, se venderá un porcentaje mayor o menor. Alierta no quiere hacer el ridículo. Si tiene que vender por ley, quiere hacerlo lo mejor posible, afirman. Esa es, según todas las fuentes, el principal escollo por el que han atravesado las negociaciones con el Grupo Planeta: no tiene dinero suficiente y, además, problemas para encontrar quien lo financie pese a que DeAgostini grupo italiano con el que ha creado una empresa de producción y distribución de contenidos podría estar apoyando la operación. En los últimos días, y tras la entrada en juego de los otros dos pretendientes, José Manuel Lara sólo ha logrado ofertar 370 millones por el 30% de Antena 3, cifra próxima a la petición mínima de Telefónica, pero lejana a las barajadas por José María Bergareche y Jaime Castellanos. Así, el empresario catalán en los últimos tiempos en alza por su cercanía a La Moncloa, puede encontarse con que el presidente del Gobierno le ha vuelto a fallar. Ya en 2000, José Manuel Lara se quedó sin licencia para televisión terrestre, adjudicación a la que acudió junto a La Vanguardia. Ahora, volvería a fallar en su segunda intentona de hacerse con una televisión, la pata más importante que le falta a su grupo mediático después del fracaso de Quiero TV, y por la que lleva tiempo haciendo considerables méritos de cara al Gobierno. El Grupo Planeta ha crecido extraordinariamente en los últimos años, dejando de ser una potente editorial para convertirse en un completo conglomerado de medios de comunicación con inversiones del gusto del Gobierno. El caso más claro es su presencia en La Razón, el diario de Luis María Anson en el que Lara ostenta una participación no especificada desde la compañía que le convierten en socio de referencia del periódico conservador. En radio, su presencia se centra en la COPE el 10% y en un acuerdo con Intereconomía para emitir en Cataluña. Sin embargo, Lara está haciendo un gran esfuerzo financiero en La Razón, cuyas pérdidas Anson no logra remontar, y pese a que en la compañía afirma su vocación de permanencia, todo tiene un límite, máxime cuando no se logra la contrapartida deseada. Llueven los candidatos. Pese a que Telefónica admita su interés por vender cuanto antes, lo cierto es que hay tiempo. La legislación vigente prohíbe que una misma compañía pueda estar presente en dos televisiones, lo que obliga a la compañía de Alierta a desinvertir en la cadena en abierto después de fusionarse Vía Digital y Canal Satélite Digital, sin embargo, no hay que olvidar que la fusión aún no se ha materializado tras la autorización definitiva del Gobierno, se hará previsiblemente en junio y a partir de ese momento hay un año de plazo. De hecho dentro de la operadora se intenta transmitir calma. Si nadie compra al precio esperado, se saca a Bolsa y todos tan contentos, asegura un conocedor al tanto del estado de las negociaciones, dejando entrever, al mismo tiempo, su escepticismo ante las propuestas de Recoletos y el Grupo Correo. Pese a la aparente tranquilidad, en el sector comenzaba a darse por hecha la venta de Antena 3 a Lara, lo que, sin duda, ha precipitado los acontecimientos. Con pocas horas de diferencia otros dos grandes grupos de comunicación con vocación de crecimiento alzaban la voz. El Grupo Correo, a través de su diario ABC, comunicaba la presentación de una oferta por el paquete de Telefónica, al tiempo que criticaba que una venta de esta envergadura se estuviera fraguando sin contar con el grupo vasco que, por si alguien estaba interesado, estaba dispuesto a ofrecer más dinero que Planeta y más de los 1.400 millones en los que la operadora había valorado el 100% de la televisión. Sólo es una propuesta de compra ya que para que haya oferta hace falta tener información, y eso sólo lo tiene Lara, matiza una fuente del grupo. Lo cierto es que al grupo vasco lo que más le interesa es Onda Cero en este sector cuentan con una presencia casi testimonial participando en una decena de emisoras, sin embargo, la radio va en el mismo paquete que la televisión y la empresa editora de ABC ya tiene presencia en otra cadena, Telecinco, donde conserva un 13% después de vender a Silvio Berlusconi, hace sólo unos meses, un paquete del 12% que ha dado el control de la cadena al amigo italiano de José María Aznar. Un porcentaje sobre el que, tal y como adelantó El Siglo en su reportaje de portada Pacto secreto en Telecinco. Berlusconi compra para Aznar todo el paquete del Grupo Correo, existe un pacto de venta a Berlusconi una vez que ha perdido todo su valor al no ofrecer ya el control de la televisión. Además, en cualquier caso, el grupo vasco tendría que desprenderse de sus acciones en Telecinco si compraran Antena 3, tal y como marca la ley. Curiosamente la misma información aparecida en ABC servía de medio para anunciar también la disposición de Recoletos por entrar en la puja e, incluso hacerlo junto al Grupo Correo. Guiños que en el grupo de Jaime Castellanos no han resultado, ni mucho menos, amistosos. No hay que olvidar que ambos grupos quieren crecer y para ello han de comerse terreno unos a otros. Así, desde Recoletos reafirman su interés en Antena 3 pero resaltando que en todo negocio que entramos es para liderarlo, es decir, solos, sin necesitar a Correo para una operación para la que cuentan con caja suficiente, unos 320 millones de euros, después de vender la participación en El Mundo y afrontar otras desinversiones en los últimos dos años. Aunque todo apunta a que el pastel se repartirá en casa, hay un socio en Antena 3 al que no hay que perder de vista. Se trata del grupo multinacional Bertelsmann, que a través del grupo RTL posee en la televisión española un 17,23% de las acciones. El portavoz de la compañía con sede en Luxemburgo ha eludido comentar a El Siglo los planes de Telefónica sobre Antena 3 y se limita a afirmar que están siguiendo con interés la situación y que un grupo de comunicación de estas características siempre está interesado en nuevas adquisiones. Sin embargo, según fuentes cercanas al grupo, RTL busca la fórmula de hacer valer su fuerte posición en la cadena y protegerla. Se es consciente de la fuerte sensibilidad política que rodea la operación y que la situación puede cambiar pese a que, según admite esta misma persona, conocedora directamente de la posición de la Luxemburguesa en esta operación, aún no está preparada para hacer ningún movimiento. Ha habido conversaciones con Telefónica, pero las habituales por la condición de socios en Antena 3. No se descarta que en una de ellas se haya abordado específicamente la venta de la participación. Tampoco hay que despreciar el papel que pueda jugar el SCH. El banco de Emilio Botín tiene en la televisión un 18,40%, proporción suficientemente abultada como para no ser despreciada, máxime cuando el paquete que Telefónica pone en venta puede estar más cercado al 20% que al 30% si finalmente no logra el precio pretendido, y la filosofía del banco es siempre la de rentabilizar sus inversiones industriales. Además, todo este asunto ha conseguido implicar a las otras dos grandes entidades financieras del país: a La Caixa y al BBVA, ambas, dada su condición de accionistas de Telefónica se veran premiadas con participaciones de Antena 3. Para la caja catalana, eso supondría entrar en medios de comunicación aunque con una paquete pequeño, sector que nunca había llamado la atención de la entidad. En cuanto al BBVA, ya participa en Sogecable, lo que podría obligarle a desprenderse de su participación en Antena 3. |