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Nº
545
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3/3/2003
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Base de Rizzoli para expandirse en España 'EL MUNDO', PARA LOS ITALIANOS El Mundo pasa desde hace dos meses por momentos difíciles, lo que ha llevado a su principal accionista, el grupo Rizzoli Corriere della Sera, a intervenir directamente. Las incipientes pérdidas económicas preocupan a los italianos, que ultiman las negociaciones para comprar la participación de Recoletos. Con la operación, Rizzoli tomará el control del periódico, que será su plataforma para construir un gran grupo de comunicación en España. Por Fermín Núñez Aquellos maravillosos años en los que Pedro J. Ramírez representaba un poder al que nadie osaba enfrentarse están pasando a la historia. El director de El Mundo, un periodista de raza, seguirá marcando con su fuerte personalidad su influyente diario, pero los tiempos de explendor están pasando. Ya no es el hombre destinado a mandar sobre todo el entramado mediático del PP, e incluso en su propio sillón de mando de la calle Pradillo no podrá ejercer su poder sin limitaciones, desde el momento en que los italianos han decidido tomar el control de la nave capitana. Rizzoli Corriere della Sera se reparte con el grupo Recoletos la práctica totalidad de Unedisa, la empresa editora del periódico (un porcentaje mínimo se reparte entre accionistas particulares). Aunque el primero tiene un 53% y el segundo un 30%, en la práctica ha sido Recoletos quien ha ostentado hasta ahora el mando sobre la gestión del mismo. Esta situación, sin embargo, está a punto de cambiar. Fuentes solventes del sector aseguran que ambos grupos ultiman un acuerdo mediante el cual Recoletos venderá su participación a Rizzoli, que de esta manera alcanzará un 83% y, lo más importante, se hará de una vez por todas con el control del diario. Entre las causas que han llevado a tal decisión tienen lugar preferente la caída económica que ha sufrido Unedisa en los últimos meses así como el exceso de agresividad de Pedro J. Ramírez. Estos dos aspectos han acabado por molestar a Rizzoli, que ha tomado la determinación de terminar con esta situación de manera fulminante, nombrando al italiano Gianni Valerio como su nuevo consejero delegado y encargado de la gestión de la cabecera. Por su parte, los portavoces de Recoletos confirman las negociaciones con los italianos y alegan que su posición en Unedisa ha dejado de ser cómoda y rentable. Recoletos entró en Unedisa en 1998 fraguando una alianza y estrecha amistad entre su presidente, Jaime Castellanos, y Pedro J. Ramírez que, si bien dio frutos en los primeros años, en el último ha derivado en la situación actual. Una situación que, según se estima en círculos mediáticos, va a rebajar el 30% de Recoletos en al menos 20 millones de euros cinco años después. La crisis vivida en El Mundo ya se ha llevado por delante al director general de la empresa, Balbino Fraga (auténtico cerebro de su éxito comercial). Aunque su sustituto, Antonio Fernández Galiano, ya ha sido nombrado por el presidente de Unedisa (Alfonso de Salas), parece que la toma de control de Rizzoli comenzará por colocar su propio director general, encargado de controlar a Pedro J. Ramírez y a De Salas, quienes de momento seguirán en sus cargos actuales. Todo apunta a que esta nueva libertad de movimientos en El Mundo servirá de plataforma a Rizzoli para abordar definitivamente en el mercado español de los medios, una misión encomendada al propio Gianni Valerio. Se ha especulado con que el gran grupo italiano estaría interesado en crear un conglomerado en España que incluya prensa, televisión y radio. Para ello, algunas fuentes vuelven la vista a participaciones en posible venta, como el 12% que todavía tiene el grupo Correo en Telecinco o los principales medios de Telefónica (Admira), Antena 3 TV y Onda Cero. ¿Y qué pasará con Recoletos? Aunque ha sido desmentido por sus portavoces, en el sector se señala que Juan José Nieto (ex consejero delegado de Antena 3 y de Vía Digital) será el nuevo consejero delegado del grupo y que Jaime Castellanos trata de reunir un grupo de inversores-amigos, con Juan Abelló a la cabeza, para recomprar a los británicos de Pearson el 78,9% de la compañía y recuperar así su carácter español. Tras ello, su objetivo sería Admira, (la misma pretensión atribuida a Rizzoli). Para ello Castellanos necesitaría convencer al presidente de Telefónica, César Alierta, de que la campaña de El Mundo contra su persona fue sólo cosa de Pedro J. |