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Nº
537
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6/1/2003
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Más de 30 horas semanales de programas del corazón La tele rosa invade las cadenas Más de 30 horas semanales de la programación de las cadenas de televisión españolas de ámbito estatal o autonómico están dedicadas exclusivamente al mundo rosa, esto es, al cotilleo sobre la vida privada e incluso íntima de todo tipo de personajes y personajillos más o menos populares o famosos. Desde que TVE se inició en el género hace siete años con el programa Corazón, corazón, el número de espacios rosa no ha dejado de aumentar, hasta llegar a los 17 que existen en la actualidad. Por Jordi García Soler (Barcelona) Las únicas honrosas excepciones a esta invasión de programas se da en las cadenas autonómicas de Cataluña y Castilla-La Mancha. Estos son datos extraídos del documentado y muy interesante informe realizado por GECA Consultores recientemente. Se trata de la segunda edición del informe especial La tele en rosa, cuya primera edición apareció publicada en Link TV en enero de 2001. Basado en el análisis de las programaciones emitidas entre el lunes 28 de octubre y el viernes 3 de noviembre de 2002, el informe de GECA Consultores destaca la progresiva importancia de este subgénero y la notable aceptación que consigue entre el público español, así como que el número de espacios con temática rosa y su rendimiento en términos de audiencia en el panorama televisivo nacional sigue demostrando que el subgénero rosa continúa en auge. De la copia más o menos fraudulenta de las informaciones ya publicadas en las revistas del corazón, origen de los primeros programas de tele rosa en nuestro país, se ha pasado en muy pocos años a la extensión de este subgénero en la práctica totalidad de las parrillas de programación de las cadenas públicas y privadas, con importantes porcentajes de audiencia para buen número de estos espacios. La tele rosa, como se señala en el informe de GECA Consultores, se ha convertido en un fenómeno televisivo por sí mismo, capaz de retroalimentar, junto a los docu-shows como Gran Hermano y Operación Triunfo, la parrilla de todas las cadenas. A pesar de que la cuota de mercado ha descendido ligeramente respecto al año de su eclosión, en 1997, la tele rosa se extiende asimismo a otros espacios, del magazine al talk show o late show, y afecta asimismo a no pocas de las cadenas de ámbito local, municipal o comarcal, como ocurre por ejemplo en Barcelona con la cadena privada City TV, propiedad del Grupo Godó. El informe de GECA Consultores, no obstante, se ciñe al análisis de programas de cadenas de ámbito estatal o como mínimo autonómico, e incluye, por tanto, desde el ya citado Corazón, corazón hasta Corazón dormido, pasando por A toda página, Ahora, ¡Qué me dices!, Nada personal, Mamma mía, las versiones de Tómbola de Canal Sur, TeleMadrid y Canal 9, Contraportada, Corazón de ..., Extra rosa, Con T de tarde, Ahora express, Historias de hoy, Salsa rosa, Tela marinera, Quina tropa, Gente, Ahora, Abierto al anochecer, Molta tela marinera... A pesar de algunos recientes y sonados fracasos, lo cierto es que casi todos estos programas alcanzan altos niveles de audiencia, y que en el mentado estudio se destaca que el 62,4% del público que sigue este tipo de programas está compuesto por mujeres, así como que los espectadores de 25 a 44 años (29,9%), que representan el 29,3% del conjunto de la audiencia global, y los de 45 a 64 (29,5) un 27% sobre el total de los espectadores españoles son habituales interesados en este tipo de contenidos. Antena 3, con el 7,9% de su programación destinada a estos contenidos, es la cadena de cobertura estatal que más horas dedica semanalmente al mundo del corazón, con más de 13 horas repartidas en todo tipo de espacios, desde A plena luz hasta Sabor a ti, pasando por Ahora express, Ahora y el ya desaparecido Abierto al anochecer. No muy distinto es el caso de Telecinco, con más de 12 horas semanales de tele rosa 6,9% del total, con éxitos como Salsa rosa y un conjunto de espacios satélites de Gran Hermano, como A tu lado, Crónicas marcianas, Pecado original y Día a día, base del incremento de audiencia de esta cadena durante la temporada actual. TVE 1, con sólo el 3,4%, es la cadena de ámbito estatal que menos horas de su programación dedica a estos contenidos, con espacios como Corazón, corazón, Corazón de..., Gente o Tiempo al tiempo, recientemente retirado de la parrilla. Que una cadena pública dedique una parte importante de su programación a este tipo de contenidos ha sido objeto de crítica desde sectores muy diversos, pero lo cierto es que fue precisamente TVE 1 quien inició esta línea de programas hace ya algunos años y que casi todas las cadenas autonómicas, con las únicas ya antes mencionadas honrosas excepciones de las de Cataluña y Castilla-La Mancha, dedican parte de sus parrillas de programación a estos contenidos, con especial énfasis en los casos de Canal 9, TeleMadrid y Canal Sur, seguidas por ETB, TV Canaria y TVG. Una característica importante del actual auge de la tele rosa, apuntada en parte en el estudio de GECA Consultores, es que el género sobrevive también con su imbricación con otros géneros más amplios, como el magazine, el talk show o el late show. Programas de estas características de todo tipo de cadenas, y muy especialmente de Antena 3 Sabor a ti y A plena luz y de Telecinco especialmente Crónicas marcianas, pero también Día a día, al menos hasta la reciente decisión de María Teresa Campos de cambiar de orientación, se nutren casi fundamentalmente de informaciones y rumores relacionados con personajes y personajillos surgidos de otros programas de televisión, como Gran Hermano, Operación Triunfo o Así son las cosas. Los contenidos del corazón son predominantes en gran número de estos programas, que en algunos casos, como en el del ya desaparecido talk show que Concha Velasco presentada en TVE-1, Tiempo al tiempo, rozaron el 40% del total de su horario de emisión. Según destaca el informe de GECA Consultores, TVE-1 sigue siendo referente de la audiencia en la cobertura de grandes acontecimientos sociales, aunque añade que sólo Telecinco logra romper la hegemonía de La Primera con la retransmisión de la boda Aznar-Agag, que la convierte en punto de referencia por primera vez. El mismo informe señala que TVE que había alterado su programación para retransmitir en directo la boda entre Francisco Rivera Ordóñez y Eugenia Martínez de Irujo, en octubre de 1998 sólo dedicó unos escasos minutos dentro del programa Gente a dicho enlace matrimonial, mientras que Telecinco logró un 24,1% de share con su magazine, A tu lado, que en el momento de la llegada de la novia a El Escorial superó los tres millones de espectadores, con el 52,2% de la audiencia total de televisión. Otro gran éxito de audiencia fue el alcanzado por distintas cadenas españolas con motivo de la boda del príncipe heredero de Noruega, Haakon, con Mette-Maritt Tjessem, con la presencia entre los invitados del príncipe Felipe de Borbón y la modelo noruega Eva Sannum: Corazón, corazón, de TVE-1, logró el 36,6% de la audiencia, con 2.270.000 espectadores, mientras que Informe semanal llegaba asimismo al 27%, y otros programas Rumore, rumore, de Antena 3, Historias de hoy, de Telecinco, así como Corazón de verano y Gente, de TVE alcanzaban también importantes índices de audiencia gracias a la explotación del citado acontecimiento social. GECA Consultores destaca asimismo en su informe que los eventos de la Casa Real española interesan mayoritariamente al público español, y al respecto señalan el impacto causado por la boda entre la infanta Elena y Jaime de Marichalar, que si ya hizo aumentar considerablemente las audiencias hasta su celebración, el 18 de marzo de 1994, hizo que TVE-1 obtuviese el 71,4% frente al 9,1% de Antena 3 y el 8,6% de Telecinco, totalizando el 91,1% de la audiencia nacional. También la boda de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín alcanzó altos niveles de audiencia, con un mayor reparto entre las cadenas de cobertura estatal: 53,5% para TVE-1, 25,2% para Antena 3 y 17,2 para Telecinco. También los nacimientos y bautizos de los hijos de las infantas demostraron con creces el interés popular por la vida de la Casa Real. El interés de la audiencia televisiva española tiene otro sector privilegiado en el mundo de los toros, desde Manuel Díaz El Cordobés y Vicky Martín Berrocal hasta Cayetano Rivera Ordóñez, pasando por Francisco Rivera Ordóñez y Eugenia Martínez de Irujo, y de modo muy especial en el matrimonio formado por Rocío Jurado y José Ortega Cano, como lo demuestra que la retransmisión de su boda, el 17 de febrero de 1995 en el magazine de Telecinco Pasa la vida alcanzó el 55,6% de share, con más de dos millones de espectadores. Poco más de un año después, el 31 de marzo de 1996, estas cifras se incrementaban con motivo del enlace entre Rocío Carrasco Jurado y Antonio David Flores, que concitó el interés de 3.778.000 espectadores en Corazón, corazón, y de 4.488.000 espectadores más en A toda página. La escandalosa separación del matrimonio, en enero de 2001, así como la larga serie de incidencias posteriores entre ambos y entre cada uno de ellos y sus reales o supuestas nuevas relaciones sentimentales, les han convertido en protagonistas destacados de la tele rosa. Se advierte una tendencia curiosa en los contenidos de este tipo de espacios, por otra parte paralelo al seguido desde hace ya algunos años por la práctica totalidad de las revistas del corazón existentes en nuestro país, sin duda el que mayor número de publicaciones de este género tiene en la actualidad y en el que dichas revistas alcanzan habitualmente mayores niveles de venta. Este fenómeno consiste en la evolución de sus protagonistas, que si años atrás solían ser personajes con cierto glamour popular por su actividad profesional y/o social cantantes, actores y actrices de fama nacional o internacional, miembros de la realeza o de la aristocracia mundial, con Lady Di como máximo exponente indiscutible incluso hasta más allá de su muerte en accidente, desde hace años pasaron a ser otro tipo de personajes, hijos, hermanos o familiares de los antes mencionados, para descender poco después de nivel para fijar la atención en supuestos personajes cuya popularidad radica exclusivamente en sus reales o supuestas relaciones sentimentales con los antes citados. El fenómeno ha evolucionado hasta llegar al punto actual en que casi todos los espacios y programas televisivos rosa, al igual que casi todas las revistas del corazón, se nutren fundamental y casi exclusivamente de este último tipo de personajes y personajillos, muchos de ellos surgidos de los propios programas rosa o de otros espacios televisivos. Es significativo, por ejemplo, destacar la omnipresencia en este tipo de programas y espacios no sólo de algunos de los concursantes de las diversas ediciones de Gran Hermano y Operación Triunfo, sino incluso de algunos de los comentaristas y tertulianos de estos mismos programas y espacios, entre los que se cuentan asimismo algunos de estos personajes y personajillos. Todo ello viene trufado de forma habitual por multimillonarias exclusivas, pagadas siempre con extraordinaria generosidad a golpe de talonario, siempre en la incansable e incesante búsqueda de los más altos niveles de audiencia. No parece que exista límite ni escrúpulo ninguno para ello, en un imparable descenso hasta los ámbitos más recónditos de la intimidad de los protagonistas de estos espacios y programas, cada vez más sujetos absolutamente desconocidos y sin ninguna relevancia pública hasta el mismo momento de su aparición en pantalla, instante a partir del cual pasan a integrarse en la cotizada nómina de la prensa y la tele rosa. La incorporación hasta de técnicas de hipnosis en las entrevistas de algunos invitados es el reciente caso de Corazón dormido de Antena 3, así como el tono informal e irónico de ¡Qué me dices!, de Telecinco, constituyen por ahora las novedades de un fenómeno que prácticamente no tiene parangón en las parrillas de programación de ninguna cadena de televisión europea. |