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Nº
525
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7/10/2002
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Los medios critican la Ley de Enjuiciamiento Civil SOLIDARIDAD CON EL SIGLO Medios de comunicación de muy distinto signo se han manifestado en abierto apoyo a El Siglo tras la sentencia de un juez de primera instancia de Murcia en relación a un caso de protección del honor cuya ejecución provisional ha solicitado la parte demandante el dirigente del Gobierno murciano Ríos Piñera antes de que sean vistos los recursos interpuestos ante instancias judiciales superiores. Esta posibilidad, permitida tras la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil, pone en peligro, según tanto El Mundo, como La Razón, o Cambio 16, la libertad de expresión tan costosamente conseguida en nuestro país. Esta revista abrió un debate sobre la nueva ley en el mundo judicial con opiniones de magistrados, abogados y juristas de reconocido prestigio cuyos testimonios fueron recogidos en el número 523 (Ver dossier La libertad de expresión, amenazada). Ahora, pone a disposición de sus lectores los mensajes de los medios que hasta el momento se han pronunciado al respecto. |
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El Mundo (Artículo editorial, publicado el 24 de septiembre de 2002) Una ley para cerrar medios informativos La reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que permite exigir la ejecución de una sentencia de un tribunal de primera instancia antes de que se vean los recursos, levantó desde su entrada en vigor (2001) alarmas por la carga potencial de injusticia que acarreaba. Una persona o una empresa condenada a pagar una fuerte indemnización, si tiene que hacerla efectiva de inmediato, puede haber quedado arruinada para cuando al fin gane su recurso. Si se trata de un medio de información modesto y de un juicio de protección del honor, el peligro es manifiesto: puede tener que pagar una suma inasumible, con riesgo de ruina y de cierre. Por eso una demanda de este tipo, en manos de un juez comprensivo, se convierte en arma para que el poder político o de otro tipo acabe con revistas o periódicos incómodos. Ya sucedió en 2001: el secretario general del PP de Cantabria exigió el pago de 20 millones de pesetas a la revista La Realidad y así, de hecho, la cerró. Ahora es El Siglo la publicación amenazada por una demanda de un director general del Gobierno de Murcia. Este, además, no aduce falsedad en lo publicado, sino que ¡le costaría mucho encontrar otro empleo!, si por ello perdiese su cargo. Contra esos abusos urge reformar la reforma de la Ley y quitar a los querellantes esa desproporcionada arma arrojadiza del pago antes del recurso. Aunque sea para que El Nuevo Lunes, del grupo de El Siglo, pueda seguir publicando fantasías sobre el director de este periódico sin temor a esa forma inaceptable de cierre preventivo |
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La Razón (Artículo Canela Fina, publicado el 1 de octubre de 2002) De nuevo, la libertad de expresión La nueva Ley de Enjuiciamiento Civil permite a un juez de primera instancia imponer una sanción económica de ejecución inmediata que puede suponer el cierre por asfixia del medio de comunicación contra el que se procede. La reforma de esa ley es urgente si no queremos que algunos medios mueran antes de que se les haga justicia. La sanción económica no se debe ejecutar hasta que, tras los recursos correspondientes, los tribunales superiores se pronuncien. No se trata de convertir al periodista en un ciudadano impune. Se trata de que pueda defenderse antes de morir en el intento de expresarse libremente. He estudiado el asunto entre un demandante murciano y la revista El Siglo y me he estremecido. Cualquier juez, bien porque se equivoque, bien porque sea vengativo, bien porque tenga ojeriza a la profesión, puede liquidar un medio de comunicación mediano o pequeño, con lesión gravísima para la libertad de expresión. A lo largo de cincuenta años de ejercicio profesional he defendido la libertad de expresión contra todas las tropelías durante la dictadura y durante la democracia, incluida la que se cometió con el diario Egin. Se puede procesar por presuntos delitos a los directivos y redactores de un periódico pero no cerrar éste. No me voy a callar ahora, a pesar de que mi entusiasmo por la revista El Siglo sea perfectamente descriptible. Pero se está con la libertad de expresión o se está contra la libertad de expresión. Si se está con la libertad de expresión hay que hacerlo con todas sus consecuencias y no es tolerable nada que, con respecto a la ley, pueda impedir o entorpecer o condicionar su ejercicio. Luis María Anson |
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Cambio 16 (Carta enviada al director de El Siglo) Desde CAMBIO16, la cabecera decana de las revistas de información general en España y la de mayor difusión en el mercado internacional, con suscripciones en 67 países, te hacemos llegar nuestra indignación y solidaridad ante las dificultades que atraviesa la publicación que diriges, derivadas de una sentencia judicial que aún no es firme. Indignación por la asfixia económica que supone para cualquier empresa informativa tener que hacer frente a una sanción económica por unos hechos que no merecieron tal reprobación penal cuando se publicaron en otros medios de comunicación, lo que indica claramente el carácter político de un fallo que, además, está recurrido. Solidaridad porque nos entristece de manera muy especial la perspectiva de desaparición de una cabecera que ha contribuido decisivamente a la pluralidad e independencia informativa en el mercado y porque somos conscientes, desde nuestra propia experiencia, del enorme esfuerzo empresarial que supone mantener hoy día en la calle una revista de información general. Personalmente y en nombre del Consejo de Edición de Cambio16 hacemos votos para que se supere esta difícil conyuntura y quedamos a tu entera disposición. Manuel Domínguez Moreno Juan Emilio Ballesteros |