Nº 491
14/1/2002


El Mundo’ pierde influencia en Onda Cero tras su traspaso a Antena 3

ESTALLA LA GUERRA ENTRE ALIERTA
Y PEDRO JOTA

La reciente compra de Onda Cero por parte de Antena 3 Televisión ha desencadenado una singular batalla entre el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, y el presidente de Telefónica, César Alierta. Mientras el primero –que no se resigna a perder su creciente influencia sobre los informativos de la cadena–, ataca a Alierta publicando supuestas irregularidades en su pasada gestión al frente de Tabacalera, éste ha sentado las bases para que el periodista más fiel al presidente Aznar –el director de Informativos de Antena 3, Ernesto Sáenz de Buruaga– tome el control de la información en la emisora.


Por Fermín Núñez

Los medios cercanos al Gobierno viven estos días una batalla que enfrenta al presidente de Telefónica, César Alierta, con el periodista que protagonizó la escalada del PP al poder en 1996, el director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez. Tan acuciante ha sido la toma de control de Ramírez en los informativos de Onda Cero (la radio perteneciente a Telefónica), que en los pasillos de la cadena se ha llegado a hablar incluso –según fuentes cercanas a la misma–, de que el director de El Mundo barajaba la posibilidad de adquirirla. Ha sido la gota que ha colmado el vaso: Telefónica ha utilizado su medio más rentable, la televisión Antena 3 (de la que posee un 47,5%), para apresurar la compra de la radio Onda Cero (que posee al 100%). Con ello ha propiciado una reorganización interna vendida ante la opinión pública como una inteligente operación financiera para sanear las cuentas de su filial de medios, Admira (antes Telefónica Media), pero que esconde otra razón de peso: impedir que Pedro J. acabe adueñándose directa o indirectamente de la emisora.

Desde que el presidente de Telefónica, César Alierta, sustituyera en el verano de 2000 a un díscolo Juan Villalonga al frente de Telefónica, su política mediática ha intentado no identificarse tanto con el Ejecutivo como lo hizo durante cuatro años su antecesor, que montó precisamente el imperio mediático de la operadora para servir de apoyo a Aznar.

La mejor muestra de esa despolitización de Telefónica Media (ahora Admira) fue la firma de un acuerdo entre Onda Cero, el diario El Mundo y el Grupo Recoletos, mediante el cual, entre otras cosas, la cabecera dirigida por Pedro J. Ramírez cedía a la cadena de radio el uso de once emisoras conseguidas en diferentes concursos. A cambio de ello, el rotativo lograba entrar en los informativos de Onda Cero, en una teórica posición de refuerzo que se ha transformado con el tiempo en auténtico control. Tras la firma, el director de la división de radio del rotativo, John Muller, fue nombrado responsable de organización de Informativos de Onda Cero, consiguiendo eclipsar la figura del que todavía es hoy director de los mismos, Javier Algarra.

Algarra –otrora compañero de fatigas de su actual homólogo en Antena 3 televisión, Ernesto Sáenz de Buruaga y ambos representantes del aznarismo más puro dentro de Admira–, presentaba durante la pasada temporada el informativo estrella de la cadena, La Brújula (como también había hecho el propio Buruaga años atrás). Allí asumió sin problemas la nueva línea editorial marcada por Telefónica tras comprar la emisora a la ONCE, depurando de sus tertulias a periodistas no afines a La Moncloa, como Santiago Belloch o Fermín Bocos. Algarra no obtuvo buenos resultados de audiencia, e incluso acabó siendo criticado públicamente por sus propios compañeros: el periodista Luis del Olmo le calificó como “un manta que nos está fastidiando”, lamentando que no fuera Fernando Onega el director de Informativos de la emisora y pidiendo su dimisión “por lo que hace mal y por lo que no hace”.

Tras la irrupción de El Mundo en la cadena, esta temporada el programa ha pasado a llamarse La Brújula de El Mundo, siendo Algarra sustituido por la subdirectora del área política del periódico, Victoria Prego. El pasado mes de octubre, Prego demostró que su Brújula no iba a tener nada que ver con la de Algarra, anunciando una lista de tertulianos en la que, además de Pedro J. Ramírez o Isabel Sansebastián, aparecían periodistas de corte progresista como María Antonia Iglesias, Julia Navarro o Enric Sopena. Como contó El Siglo en su portada Pulso (nº 477), el veto por parte de Telefónica no se hizo esperar, y algunos apuntaron directamente al Gobierno como su inspirador. Se abrió una importante crisis que enfrentó a Pedro J. con Aznar, en la que tanto Luis del Olmo como la propia Prego anunciaron su dimisión si se confirmaba que el Ejecutivo estaba detrás del veto. La situación se resolvió insatisfactoriamente para ambas partes: El Mundo sólo pudo lograr que permaneciera uno de ellos, pero fue nada menos que María Antonia Iglesias, que dirigió los Informativos de TVE en la época más conflictiva del Partido Socialista, y que es por tanto quien más ha podido molestar de todos ellos al Gobierno. Desde entonces, el programa de Victoria Prego ha experimentado un espectacular incremento de audiencia, que ha contribuido a consolidar aun más la influencia de El Mundo en el mismo.

Por eso, pese a la hipotética despolitización de Admira, hay quienes afirman que la operación diseñada por Alierta es una jugada redonda que sirve para matar dos pájaros de un tiro: no sólo obtendrá mejor rentabilidad para su filial de medios de cara a su salida a Bolsa (anunciada para este año), también mermará la creciente y molesta influencia de Pedro J. en la emisora. La compra de la deficitaria Onda Cero por parte de la saneada Antena 3 se materializó el pasado 28 de diciembre. El montante de la adquisición ascendió a 228,38 millones de euros (38.000 millones de pesetas), 102,17 (17.000) de los cuales servirán para cubrir la deuda acumulada por la cadena de radio. De esta manera, la filial de medios de Telefónica logrará equilibrar sus propias cuentas, que han sufrido un revés importante este año debido al déficit de Vía Digital y a la pérdida de beneficios de Antena 3 por el mal momento publicitario.

El consejero delegado de Antena 3, Luis Velo, ha declarado que la operación supone “un paso estratégico para lograr un consorcio de medios integrado por televisión y radio en abierto, con vocación de liderar el mercado español audiovisual”. Pero en el comunicado difundido por la televisión de Telefónica también se hace referencia a “la administración conjunta del contenido y de las actividades comerciales” de ambas empresas, como una de las ventajas de la adquisición. Esto da a entender que los contenidos de Onda Cero serán administrados desde Antena 3, incluidos sus Informativos, lo que crea una nueva situación en la que el tándem aznarista Algarra-Buruaga retomará un control que en los últimos tiempos había visto mermado por la abrumadora presencia de El Mundo en Onda Cero. Buruaga se posiciona de esta manera como el auténtico hombre fuerte respecto a la información en los medios de Telefónica, ya que no sólo sigue siendo el periodista con más confianza en La Moncloa, sino que además, –según afirman fuentes cercanas a Onda Cero– cada vez tiene mejor relación con el propio Alierta. Los portavoces oficiales de la emisora y de Antena 3 aseguran que aún es prematuro hablar de cambios en el esquema informativo de la cadena radiofónica, aunque en ningún momento niegan que estos se vayan a producir en el futuro.

Como cabía esperar, el enfado del director de la cabecera ha sido monumental: de una manera muy parecida a como hiciera para acabar con el anterior presidente de Telefónica, Juan Villalonga, el pasado miércoles, la portada de El Mundo amanecía con la noticia destacada del posible tráfico de influencias que César Alierta ejerció durante su etapa en la presidencia de Tabacalera a favor de uno de sus sobrinos, que obtuvo plusvalías millonarias gracias a la compraventa de acciones de esa compañía. Al día siguiente, el periódico arremetía de nuevo contra la operadora implicando a su actual secretario general, Antonio Alonso Ureba, en el supuesto delito, y afirmando en uno de sus editoriales que no le sorprendían “las especulaciones muy diversas” que se habían hecho acerca de la “intencionalidad” de las informaciones sobre Alierta. Ramírez ha utilizado en otras ocasiones su periódico como instrumento de presión o revancha en la consecución de sus aspiraciones personales, lo que incrementa la sospecha de que la aparición ahora de estas informaciones no es casual.


FIEL A AZNAR Y RECOMPENSADO

El actual director de los Servicios Informativos de la televisión de Telefónica, Antena 3, es el periodista que más fielmente ha seguido a Aznar en los últimos años. Nacido en Miranda de Ebro en 1956, licenciado en la Universidad del País Vasco, casado y con un hijo, Buruaga ha pasado por multitud de puestos de responsabilidad en diferentes medios. Comenzó en Radio Castilla (Cadena Ser) como conductor del Informativo 2. De allí pasó a Antena 3 Radio de Burgos como director de Programas, y luego a la radio pública para ocupar la dirección de Informativos de RNE en Castilla y León, labor que compaginó con la presentación del programa Tarde a Tarde. Fue nombrado director de programas como el Diario de las 2, España a la 6,7 y 8 y Escrito en el aire, para pasar después a TVE, dirigiendo Un mundo nuevo y presentando, en 1991, Quién sabe Donde. En 1992 se incorporó a Onda Cero, en donde primero dirigió y presentó el Informativo de las 14:30, y luego fue nombrado responsable de Informativos de la emisora y presentó La Brújula. En los últimos años, su lealtad hacia el presidente del Gobierno Aznar le ha valido cargos de mayor envergadura: con la llegada del PP al actual Ejecutivo, en 1996, Buruaga pasó a dirigir los Informativos de TVE (sustituyendo a María Antonia Iglesias) y asumió también la dirección y presentación de la Segunda Edición de Telediario. Finalmente, en 1998, fue contratado por Antena 3 TV como director de Informativos, relevando a José Oneto. Ahora, con la compra de Onda Cero por parte de la televisión de Telefónica, va a ser el encargado de organizar las informaciones de la gran empresa audiovisual de la operadora, inmediatamente por encima de su amigo y compañero de fatigas, Javier Algarra, que dirige los Informativos de Onda Cero.

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