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Nº
432
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16/10/2000
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Telefónica,
Telecinco y Prisa se colocan para conseguir la tele más rentable Los
novios Aunque
la intención del presidente de la Comunidad de Madrid de privatizar Telemadrid
en cuanto se reforme la Ley del Tercer Canal salió a la luz pública el
mes pasado, la medida no es nueva y dos grupos de comunicación importantes
–Telefónica y Telecinco– ya se han situado accionarialmente en la esfera
del ente público por si su relación con éste les llega a beneficiar, mientras
un tercero en liza, Prisa, ha preferido cultivar unas correctas relaciones
políticas con Gallardón. Todos son novios de Telemadrid, un bocado apetitoso
que podría llegar a valer más de 50.000 millones. El
presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón,
reiteró el pasado 27 de septiembre en el debate sobre el estado de la
región sus planes para privatizar Telemadrid y dio la campanada al anunciar
que lo haría por medio de subasta. Lo reiteró porque, en realidad, la
promesa de privatizar la cadena pública viene de hace unos años, aunque
todavía no ha sido ni será llevada a cabo hasta que se reforme la Ley
del Tercer Canal que impide la gestión privada de las televisiones autonómicas. Hasta
ahora la mayoría de los medios de comunicación han centrado sus informaciones
y opiniones en el asunto de la subasta, ya que es de todos conocida la
aspiración que tiene el presidente de la comunidad por suceder a Aznar
en un futuro y el hecho de que haya anunciado este sistema de venta es
un claro intento de enmendarle la plana a sus compañeros del Gobierno
central, que perdieron en marzo de este año la oportunidad de ganar billones
de pesetas al conceder por concurso las licencias de móvil de tercera
generación (UMTS) en vez de subastarlas como hicieron otros Gobiernos
del resto de Europa. Sin
embargo, según fuentes internas de Telemadrid, pasando por alto el sistema
que se utilizará para la privatización, lo cierto es que la directiva
de la cadena lleva varios años, no sólo preparando el que la misma pueda
ser privatizada en las mejores condiciones, sino también situando a quienes
podrían ser sus compradores preferidos a través de una empresa en la que
participa con un 35%, llamada Multipark. Telemadrid
es un objeto codiciado por muchos, que ha obtenido en 1999 unos ingresos
de 19.530 millones y unos beneficios de 1.060 millones. Además, hay que
tener en cuenta el anuncio que Gallardón hizo en la Asamblea de que garantizaría
la continuación de la finalidad pública de Telemadrid tras la privatización
manteniendo el contrato programa (mediante el cual la comunidad paga a
la cadena una cuota anual destinada a la producción de contenidos de servicio
público). Esto hace que quienes compren participaciones de Telemadrid
tras su privatización habrán invertido en una empresa cuyo vendedor es
además el principal de sus clientes, teniendo de por vida un negocio multimillonario
asegurado, ya que las aportaciones recibidas por Telemadrid de la comunidad
en concepto de contrato programa ascendieron el año pasado a 6.500 millones
de pesetas. La cadena podría llegar a valer 40.000 o 50.000 millones,
aunque estos factores y el sistema de subasta aumentarían a buen seguro
su precio, según fuentes de la cadena. Multipark
Madrid, SA, con sede primero en la Ciudad de la Imagen (cerca de la propia
Telemadrid) y ahora en la calle Serrano, se creó en diciembre de 1997
con un capital desembolsado de 312 millones y medio, y con el objeto social
de prestar el servicio de “telecomunicación por cable, con cuantas actividades
queden comprendidas en dicho servicio en los términos de la legislación
vigente, así como cuantas otras sean complementarias o accesorias”. En
la empresa participaban dos organismos públicos –Telemadrid y el Canal
de Isabel II, con un 40% y un 30% respectivamente–, y uno semipúblico
–Caja Madrid, con un 30%– y ha crecido como la espuma desde que se fundó,
transformándose en una productora de contenidos para TV, cable e Internet
con gran presencia pública (actualmente comercializa Canal Cosmopolitan,
Canal Cocina, Tribunal TV y Telemadrid Sat.) y es una de las principales
proveedoras de Telemadrid. Pese a que la participación de estas empresas
está equilibrada, lo cierto es que Radio Televisión Madrid (RTVM) ha tenido
desde el comienzo el control del Consejo de Administración. José López
y Joaquín Escaso, presidente y secretario del Consejo de RTVM, tienen
los mismos cargos en Multipark; el director general de la productora fue
en sus inicios Silvio González que dejó el puesto en manos de Ignacio
Corrales cuando en abril del 98 accedió a la dirección general de Telemadrid,
pasando a ser consejero de Multipark. Otro de los miembros del Consejo
de la productora es Juan Luis Ruiz de Gauna, director general de RTVM
en 1997 y actual consejero delegado de Vía Digital (canal de Telefónica
en donde Telemadrid tiene una participación de un 0,96%). Este
Consejo de Administración de RTVM formado por miembros que se repiten
en la cúpula de Multipark fue el que comenzó, ya en 1997, a situar en
el altar a los primeros pretendientes de la cadena autonómica, aprobando
en diciembre del 97 la adquisición, por parte de Multipark, del 34% de
la empresa Telefónica Cable Madrid, formada ese mismo año por Telefónica,
por un precio de 34 millones de pesetas, según un acta del Consejo de
RTVM a la que ha tenido acceso EL SIGLO. Esta
empresa, que actúa bajo el nombre comercial de Telefónica Imagenio (así
figura en la memoria de Telemadrid del 99), es la encargada de desarrollar
la televisión por cable de Telefónica en Madrid, en directa competición
con la otra adjudicataria de licencia en la comunidad, Madritel. Esta
unión del ente público –a través de Multipark– y la operadora privada
Telefónica (que ya tiene un importante grupo de comunicación que engloba
Antena 3, Vía Digital, Onda Cero, etc.) en la creación de una de las televisiones
por cable madrileñas, es un inmejorable contacto que coloca al grupo dirigido
por César Alierta en una de las primeras posiciones ante una posible futura
adquisición de Telemadrid. La
otra empresa que aspira a conseguir todo o parte de la cadena autonómica
es otro de los grupos empresariales con experiencia en televisión. La
historia de su entrada en Multipark comenzó en diciembre del año pasado,
cuando el Canal de Isabel II vendió a Telemadrid su participación del
30% de la sociedad por 531 millones de pesetas (69 millones menos de los
que le había costado). Telemadrid ha retenido esa participación junto
a la suya, hasta que en el mes de julio de este año han aparecido los
compradores adecuados. Nada menos que Telecinco, una de las compañías
que con más fervor ha denunciado la competencia desleal que ocasionan
los canales autonómicos debido a su doble vía de financiación (pública
y de publicidad), ha sido quien se ha hecho con el 30% perteneciente en
origen al Canal de Isabel II y otro 5% de la participación de Telemadrid,
quedándose con un 35%. Sus directivos han enmarcado la adquisición dentro
de su “estrategia de diversificación hacia nuevos negocios relacionados
con el futuro digital de las comunicaciones” y aseguran que con su ingreso
en Multipark “se reforzarán las actuales programaciones y se acelerarán
los proyectos para nuevos canales temáticos y el desarrollo hacia Internet”.
Telemadrid y Multipark también han valorado positivamente una entrada
que Ignacio Corrales, director general de la segunda, ha asegurado “servirá
para potenciar el actual rumbo” de la empresa. Además de todo esto, resulta
cuanto menos sospechosa la incorporación de Telecinco al accionariado
de la productora gestionada por el canal autonómico, tan sólo dos meses
antes de que Gallardón anunciara la privatización del canal autonómico
por subasta. Todo apunta a que Telecinco se ha situado ya en el horizonte
de la privatización y venta de la tele autonómica. Paolo Vasile (consejero
delegado de la cadena privada) y Silvio González (director general del
ente y firme partidario de los métodos de gestión privada en la cadena
pública madrileña) lo han hecho posible. Un
tercer aspirante del que se ha habla en multitud de foros es Prisa, directo
competidor de Telefónica Media y principal grupo de comunicación del país,
que ha emprendido una veloz carrera en la adquisición de televisiones
locales madrileñas, como la de Móstoles o la de Villalba, dentro de un
proyecto llamado “Localia”, al frente del cual se encuentran dos personas
unidas profesionalmente a la cadena Ser. Su interés por la cobertura de
la región es evidente. Por otro lado, aunque no tiene relación empresarial
alguna con Telemadrid, Prisa se encuentra políticamente bien situada,
ya que mantiene unas buenas relaciones con el presidente de la comunidad
que contrastan claramente con el enfrentamiento que los medios de Polanco
mantienen con el resto de sus compañeros en el PP. El último aspirante
que ha saltado a la luz pública es el empresario Fernando Fernández Tapias,
bien relacionado con el mundo empresarial y político en Madrid, que ha
mostrado públicamente su interés por la cadena. Mientras,
los responsables del comité de empresa de Telemadrid (perteneciente al
sindicato UGT) se muestran escépticos en cuanto a que los puestos de trabajo
queden asegurados, como prometió Gallardón, ya que la política de la cadena
hacia sus trabajadores viene siendo pésima en los últimos años, en los
que se han cumplido sólo un 25% de los 297 compromisos laborales pactados
con el sindicato. Telemadrid, denuncia este comité, “está favoreciendo
la conflictividad laboral” y “la gestión también se puede hacer mal a
propósito, si lo que conviene es dar una mala imagen de Telemadrid para
que la opinión pública se muestre favorable a la privatización”. |