Nº 431
9/10/2000
C O M U N I C A C I Ó N
 
Nº 431
9/10/2000

Un agresivo diario irrumpe en Valencia

Nuevo mapa mediático para Zaplana

“A mí no me la metes, querida. Yo seré un borrego, pero huelo a loba como nadie...”. Este es el estilo periodístico que emplea en su incipiente y agresiva columna diaria Jesús Sánchez Carrascosa, director del novísimo Diario de Valencia, aparecido en Valencia el pasado 26 de septiembre. Carrascosa, amigo y asesor electoral del presidente Eduardo Zaplana, ha puesto en guardia tanto a la oposición como al PP y ha dado un giro al mapa mediático de Valencia, donde acaba de entrar, también, el Grupo Correo a través de Las Provincias.

Cruz Sierra (Valencia)

El ex secretario general de la Generalitat valenciana y ex director de Televisión Valenciana-Canal 9, se propone hacer de Diario de Valencia –lo ha advertido– “un periódico interesante y apasionado”, para “arrancar desde abajo todo aquello que se quiere extirpar por dañino”. Buen ejemplo de ello es la frase citada al principio (Diario de Valencia, número 2, página 2) que alude a Consuelo Ciscar, hermana del socialista Cipriá Ciscar y carismática directora general de Patrimonio y Promoción Cultural de la Generalitat, cargo para el que fue nombrada hace cinco años por Zaplana.

La clase política local, la de oposición por supuesto, pero también la situada en el poder, observa con cierta inquietud el nuevo periódico, financiado parcialmente por empresarios locales –Francisco Roig, el consejero de Bancaja Enrique Roig, Segura y otros–. Zaplanista hasta su última coma, el diario ya ha dado en sólo unos días vistosas muestras de cómo puede ser utilizado por su director y su mujer (María Consuelo Reyna, la aguerrida ex directora de Las Provincias), al servicio de la mayor gloria del president y, especialmente, para el ajuste de cuentas a los adversarios de la pareja, aunque pertenezcan a su misma familia política.

Y es que el tándem Carrascosa/Mª Consuelo resulta demoledor. Él, periodista, emprendió su carrera política a la sombra del candidato Zaplana, quien le recompensaría tras la victoria electoral de 1995 con un importante puesto a su vera, la secretaría general. Un año más tarde se hizo cargo de la dirección de Televisión Valenciana (TVV), a la que aplicaría un personal estilo de gestión administrativa que arrastraría al canal público a una imparable carrera de pérdidas que ha desembocado en 1999 en su quiebra técnica (16.000 millones de pérdidas y 20.000 previsto para este año).

Cuando cesó, en noviembre de 1997, Carrascosa desembarcó en la televisión privada local Valencia TeVe, promovida aparentemente por su mujer y de inversores valencianos pero que él mismo, desde Canal 9, había contribuido a crear. Intrigante, sinuoso y siempre pegado al poder, en medios políticos valencianos es comparado con el político peruano Vladimiro Montesinos.

Mª Consuelo Reyna es miembro de la familia Reyna Domenech, hasta hace poco propietaria del 50% de Las Provincias, diario decano de la ciudad (el otro 50% lo tiene otra familia, los Zarranz Domenech). La periodista dirigió Las Provincias durante los últimos siete años hasta lograr convertirlo en portavoz de la caverna ultranacionalista y potenciando un apenas inexistente enfrentamiento lingüístico entre los valencianos. Hizo famosa su columna de la página tres –La Gota– por los latigazos con los que fustigaba a los que no compartieran sus gustos políticos, culturales o, simplemente, urbanísticos. Durante mucho tiempo, los dirigentes políticos valencianos se sintieron secuestrados por esta menuda pero encorajinada mujer.

Un aliado molesto. Aunque todo tiene un límite, Las Provincias comenzó a perder lectores y dejó paso al diario Levante, del Grupo Moll, para alzarse con el liderazgo de la prensa local. La pérdida de ventas y los enfrentamientos con miembros de su propia familia conduciría al cese de Mª Consuelo en septiembre de 1999. Desde entonces ha repartido su crispada columna por la edición provincial de El Mundo, en Valencia TeVe y ahora en Diario de Valencia, donde ha vuelto a sacar del armario el fantasma del catalanismo. Fuentes del Partido Popular han expresado a esta revista su malestar ante la obsesión de Mª Consuelo por revivir artificialmente un conflicto social, el lingüístico, que “ya no interesa a nadie, ni siquiera a Zaplana, que lo considera cerrado”. La aliada que desde su reducto periodístico condujo hace cinco años a Zaplana hasta el Palau de la Generalitat empieza a molestar en Presidencia.

La salida de Mª Consuelo Reyna de Las Provincias supuso el pistoletazo de salida para una reordenación de medios y periodistas en Valencia. La ex directora y el resto de sus hermanos –salvo uno de ellos, José, que se pasó con sus acciones y votos al sector de los Zarranz–, retomó antiguas negociaciones con el Grupo Correo que han cristalizado en septiembre con la compra de un 30% de Las Provincias por el grupo vasco. Éste, a su vez, ha firmado una alianza empresarial con los Zarranz “para el desarrollo de nuevos proyectos en prensa, radio y televisión”, según reza un comunicado conjunto emitido el pasado 27 de septiembre. En todo caso, la salida de Mª Consuelo de Las Provincias ha sentado bien a la salud del viejo diario: los últimos controles de difusión le otorgan un aumento de 7.000 lectores.

La familia y uno más. Ahora, con Diario de Valencia, el concurrido sector pro gubernamental de la prensa diaria valenciana se encuentra con una boca más para repartirse la cada vez más menguada tarta del mercado de lectores y, por supuesto, del publicitario. El duelo ha comenzado. Alrededor de la mesa se sientan, además del nuevo periódico, Las Provincias y los nada desdeñables suplementos locales de El Mundo, Abc y La Razón (además de las emisoras de radio y un puñado de pequeñas televisiones locales).

En el sector antípoda se encuentra casi en solitario el diario Levante-El Mercantil Valenciano, que ejerce de Pepito Grillo de la política valenciana y está inmerso tradicionalmente en una actitud crítica y de confrontación, con más o menos acierto, hacia los sucesivos gobiernos autonómicos. En una línea más moderada se encuentra el suplemento regional de El País, más cercano al PSOE que crítico con el Gobierno de Zaplana. El periodista Fernando Orgambide, director de la cadena Ser en Valencia y promovido a representante del Grupo Prisa en la ciudad, mantiene discretos contactos con dirigentes regionales para ampliar el negocio audiovisual de su empresa.

La última operación detectada en este terreno ha sido el acuerdo suscrito a principios de año por el que el Grupo Prisa suministra paquetes de programas televisivos a Valencia TeVe. El acuerdo podría suponer un primer paso del gran grupo nacional para una posterior adquisición –ya cantada en algunos medios– de este canal televisivo controlado por Consuelo Reyna y Jesús Carrascosa que no ha logrado despegar en audiencia. La colaboración mercantil entre ambas empresas se ha extendido a otros campos, como el reciente convenio firmado entre Diario de Valencia y GDM, la filial del Grupo Prisa para el negocio publicitario, por el que esta última se hace cargo de la gestión publicitaria del diario de Carrascosa fuera del territorio valenciano.

Zaplana tiene un plan. Por su parte, la televisión pública regional –Canal 9 y su segundo canal, Punt Dos– continúa bajo el férreo control político del Gobierno autonómico. Está dirigida por Vea Reig, amiga personal y colaboradora de Zaplana desde los viejos tiempos de Benidorm. El incontestable éxito de programas basura como Tómbola permite a Canal 9 lograr importantes cuotas de audiencia, “pero nunca –asegura el consejero socialista de TVV, Miguel Mazón– situarse a la cabeza de las televisiones”. Acusa Mazón a los dirigentes de Canal 9 de “mentir descaradamente” cuando aseguran que son líderes de audiencia.

Buen conocedor de los entresijos mediáticos de la Generalitat, el asesor electoral de Zaplana, Jesús Sánchez Carrascosa, ha informado desde su periódico que el presidente ya tiene diseñado el plan para privatizar Canal 9 en cuanto la ley se lo permita. Pero no queda muy claro si es Zaplana quien tiene un plan de privatización o es su asesor mediático quien le señala al presidente cómo tiene que privatizar el canal público. El plan tiene enjundia. Uno: “Todo el mundo tiene que salir contento, trabajadores, partidos, empresarios locales, grupos de comunicación, inversores y financieros”. Dos: “Mantener el control de los servicios informativos”. Y tres: “Asegurar el puesto de trabajo a los periodistas más conflictivos para garantizar su silencio”.

También afirma que “para contar con el apoyo mediático de El País y la Ser en esta operación, Zaplana dará entrada a Prisa en el paquete de aspirantes”. Unos aspirantes entre los que se encuentran, además, El Mundo, Zeta, Recoletos, Abc y otros... Igualmente habrá hueco para los empresarios locales, Fernando Roig, Ballester, Lladró... los mismos que han contribuido a financiar las ediciones valencianas de El Mundo, a Valencia TeVe y ahora a Diario de Valencia. Todo atado y bien atado.

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