Nº 424
24/7/2000

Eduardo Sotillos, periodista

"Tras las elecciones, la situación se me hizo insostenible"

Tras 40 años en RTVE, en donde llegó a ocupar puestos de relevancia, como la dirección de RNE, Eduardo Sotillos –militante socialista que fue portavoz del PSOE en 1982– ha abandonado el ente público. En la primera entrevista que concede después de su marcha explica los motivos de esa decisión.

Fermín NÚÑEZ

- Después de 40 años trabajando para RTVE usted ha decidido jubilarse anticipadamente, ¿por qué?         

—En RTVE hay un expediente de regulación de empleo al que se puede uno acoger una vez cumplidos los 58 años y que comporta el llegar a la prejubilación pasando por un periodo de dos años en el paro. Yo me he acogido a esa posibilidad porque a partir de la noche de las elecciones –después de un Manifiesto por la Unidad de la Izquierda que escribimos un grupo de intelectuales y una carta colectiva que hicimos 200 trabajadores al director general de RTVE y con la que esperábamos al menos un gesto de respaldo a nuestro derecho a manifestarnos en libertad como ciudadanos– no recibimos –al menos yo personalmente– jamás la contestación del mensaje dado al director general. Ni siquiera a una carta particular que yo le dirigí. Entonces consideré que ésa era una situación incómoda y que ya no podía trabajar con la misma confianza con la que había trabajado siempre allí. Y decidí aplicarme una cláusula de conciencia: “Si ha cambiado bastante la línea editorial y aquí hay muchas personas opinando continuamente en contra de muchas de las ideas que yo tengo y contra gente por la que siento amistad, me voy”. Yo no digo que el no contestar a la carta fuera algo gravísimo, pero sí lo suficiente para que por lo menos en mis circunstancias ya no estuviera cómodo. En una empresa en la que he sido dos veces el director y he tenido mucha presencia, por lo menos esperaba una contestación, una llamada, para valorar la carta, para discutirla.

—¿Cuándo exactamente se dio cuenta de que la situación para usted era insostenible?

—Inmediatamente después de que en la noche electoral un grupo de comentaristas en RNE se mofaran y atacaran a los que habíamos firmado ese manifiesto, y además con el silencio de quien entonces era el director de RNE, Diego Armario, al que pedimos que dijera algo en defensa nuestra, que reconociera que teníamos derecho a hacer uso de nuestra libertad de expresión. Eso para mí fue muy decisivo y a los dos o tres días, con toda normalidad, decidí que me iba. No tiene nada que ver con la nueva directora de RNE, que ni siquiera estaba entonces.

—¿Qué opina de ella, de María Jesús Chao?

—Se ha portado conmigo muy amablemente. Tuvo un particular empeño afectivo que se le notó mucho el día de la entrega de los premios Ojo Crítico y yo se lo agradezco mucho. No tengo nada en contra de ella.

—¿No le provoca cierta pena, después de tanto tiempo, dejar así la casa?

—En algunos momentos, sí, en otros me siento muy a gusto, muy cómodo. Lo siento por los compañeros, básicamente. El propio trabajo que hacía también me gustaba… Pero es un momento en que pienso que tampoco es que haya hecho esto los 40 años. Y de repente tengo una sensación compensatoria, de tener mucha liberación, muchas ofertas de cosas que me divierten tanto como estar hasta las 11 todos los días en un programa. Cambia tu vida, se te abren muchas expectativas de hacer cosas que no has hecho jamás. No estoy en plan quejumbroso ni lloroso.

—Tampoco es la primera vez que se va porque no comparte la línea editorial.

—No, muchas veces. A mí me parece que en este tipo de profesiones que nosotros tenemos tienes que estar muy cómodo o identificado. Porque tampoco estamos por un fichaje de estos rotundos. Yo no tenía ningún sueldo multimillonario como otras estrellas de la radio. Cuando no te sientes tan identificado, ¿por qué te vas a quedar?

—¿Hubo algún intento por parte de la dirección de que reconsiderase la decisión de irse?

—El día en que yo le comuniqué al anterior director mi decisión no hizo ni un mínimo esfuerzo por que me quedara, lo cual yo no lo recuerdo mal, porque demuestra que me conoce y sabe que cuando yo me había presentado para decirle que me iba es porque había tomado una decisión irrevocable. Pero no hubo ninguna frase en ese sentido.

—¿Qué le parecen los nuevos nombramientos en la dirección del ente público?

—Yo creo que se lleva una línea muy continuista. De hecho, se ha corrido el escalafón, lo cual es lógico, porque a mí me parece que el hombre fuerte de los contenidos informativos venía siendo siempre Javier González Ferrari.    

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