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Los desafíos de la Nueva Sociedad Europea
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16 de septiembre de 1969, Chaban Delmas, en su discurso de investidura
como primer ministro francés, mencionó por primera vez el
concepto de "Nueva Sociedad". Ha-ce 36 años, habló
de una sociedad que necesitaba transformarse.
Casi 50 años más tarde, la sociedad europea y mundial se
han transformado a una velocidad vertiginosa. Europa aborda la mayor ampliación
de su historia (que yo prefiero llamar reunificación) y se enfrenta
a un problema de dimensión, de definición y de eficacia.
Estamos ante el nacimiento de una Nueva Sociedad Europea, inmersa de lleno
en el fenómeno de la globalización.
Europa y su Nueva Sociedad tienen desafíos fundamentales a los
que dar respuesta: los cambios demográficos, el multiculturalismo,
sus relaciones con el mundo islámico y el ascenso de nuevos gigantes
mundiales como China e India.
El mundo de hoy podría describirse de una manera esquemática
como: China, la fábrica; India, la contabilidad; América
del Sur, el granero; Estados Unidos, el cuartel y el laboratorio del conocimiento;
África, el cementerio, y Europa... el asilo de ancianos y quizás
un gran museo al aire libre.
Las sociedades europeas están experimentando cambios demográficos
sin precedentes por su amplitud y su gravedad, que son fruto de varias
tendencias de fondo.
La primera es la prolongación continua de la duración de
la vida por los grandes progresos alcanzados en la salud y la calidad
de vida de los europeos. Hoy vivimos más y mejor.
Las cifras de los mayores de 60años seguirán aumentando.
En 2030, la UE tendrá 34 millones de ciudadanos de más de
80 años (hoy son 18 millones).
La otra tendencia es la persistencia de una baja natalidad, que en ca-si
todos los países europeos es inferior al umbral de renovación
generacional (2,1), y en algunos países del sur y del este de Europa
es incluso inferior a 1,3 hijos por mujer.
En muchos países, la contribución de la inmigración
se ha vuelto esencial para garantizar el crecimiento de la población.
En este ámbito la UE tiene dos desafíos: las políticas
para promover la integración económica y social de los inmigrantes
y la relación con el mundo musulmán.
Las sociedades europeas han te-nido hasta ahora dos modelos. El modelo
británico (y holandés) de integración, el llamado
Londonistán, permitía a las gentes de otras culturas continuar
con sus costumbres y religiones y mantenerse al margen de las sociedades
de acogida. Tras los atentados de julio pasado en Londres y el asesinato
del cineasta Theo Van Gogh, este modelo parece que va a cambiar hacia
posturas más integrativas: "El que viva aquí tiene
que respetar las reglas locales".
El segundo modelo es el francés, basado en la ciudadanía,
la citoyenneté. Los llegados aceptan la ciudadanía francesa,
la Constitución y la lengua. Es un modelo basado en la laicidad
unida a una integración voluntarista y a una política preventiva,
pero tampoco es un modelo exento de problemas y riesgo.
No debemos dar por hecho que un modelo vale más que el otro. Sólo
tienen sentido si conducen a la paz social donde todos se sometanal orden
público común.
Nuestra relación con el mundo islámico es el segundo gran
desafio europeo. Nuestro futuro europeo común pasa por la relación
pacífica con otras civilizaciones y entre regiones. El presidente
Rodríguez Zapatero con su Alianza de Civilizaciones ha tomado una
importante iniciativa en esa dirección.
Este debate tiene que ver con Ti quía, país con el cual
se han iniciado las negociaciones de adhesión pasado 3 de octubre.
Sin ninguna duda, el tema de Turquía ocupa el lugar central en
el debate sobre la Nueva Sociedad Europea.
Como también empieza a hace lo China. Las montañas de pantal
nes y camisetas chinas inmoviliz dos en los puertos europeos han do una
de las imágenes del pasado verano.
El siglo XXI es el siglo de China de su invención: la economía
de mercado comunista: planificacic estatal combinada con capitalisn agresivo.
China ha impuesto su ritmo a la globalización y es, junto a los
bancos centrales de Asia, el país que sostiene la economía
americana. No creo que sea sólo una boutade decir que el
capitalismo, hc está en manos de un ¡¡Partido Comunista,
el chino!!
Europa ha sido hasta ahora un c sis de paz y prosperidad y un m delo de
reconciliación para el mu do. Pero nuestras sociedades tien ante
sí grandes desafíos que var configurar una Nueva Sociedad
E ropea. Los europeos unidos habi mos de dar cumplida respuesta a 1 mismos
para continuar haciendo este continente el ejemplo modélico que
es.
* Presidente
del Parlamento Europeo
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