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| Nº 612 - 19 de julio de 2004 |
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Nuevo Parlamento, nuevos retos
Este problema tiene muchas causas, pero ahora desde el Parlamento Europeo quisiera intervenir sobre aquéllas en las que el colectivo de diputados podemos contribuir a resolver. Los ciudadanos no nos concedieron el honorable mandato de representarles para que sencillamente nos lamentemos. Todos los demócratas debemos trabajar para que el conocimiento y la comunicación enIre eurodiputados y ciudadanos mejore sustancia ¡mente. Los eurodiputados tenemos frente a nosotros una gran tarea de pedagogía política. Entiendo que los ciudadanos sólo se interesarán por lo que hacemos si perciben que tiene que ver con la solución a sus problemas. ¿Por qué deberían hacerlo si no? Pero el Parlamento Europeo interviene ya, y mucho, en las soluciones a los ternas de empleo, cohesión social, crecimiento económico, paz, seguridad, terrorismo, medio ambiente, etc. Es decir, en aquellos temas que, todos percibimos como los mas importantes. El Parlamento Europeo es determinante en su papel de legislador de autoridad presupuestaria y de control de la acción de la Comisión y del Consejo de Ministros en la evolución futura de la Unión Europea. No se trata entonces de poner en cuestión la Institución, como desearían los enemigos de la idea de Europa, sino todo lo contrario; de acercar la realidad de nuestra función a la pen epción que de ella tienen los ciudadanos. Hemos de conseguir que sea el centro del debate de las soluciones que las instituciones europeas pueden tomar para mejorar la vida de los europeos. Hemos de ayudar a los europeos a que entiendan que sin Europa y sus instituciones, muchos de sus problemas no tendrán solución. A veces el entramado institucional europeo es desconocido, incluso, para nuestros colegas diputados en las Cortes Generales o en los parlamentos de las comunidades autónomas. los propios eurodiputados podemos explicar mejor la idea de Europa a través de los medios de comunicación. Creo necesaria una mayor colaboración de los medios en esta ardua tarea. Los diputados tenemos que identificar lo importante de nuestro trabajo y traducirlo a un lenguaje comprensible. Frente a nosotros deberíamos encontrar unos medios que dediquen el espacio y tiempo necesarios para reflejarlo. Los partidos políticos europeos, a los que al inicio de año el Parlamento Europeo dotó de un estatuto y financiación, contarán progresivamente con una mayor visibilidad política. Para ello, los partidos políticos nacionales, los más relevantes líderes nacionales y, por supuesto, los eurodiputados, deberíamos impulsar su organización y difundir su conocimiento. Las puertas del Parlamento Europeo se tienen que abrir más frecuentemente a la sociedad civil. Si no queremos que solo las grandes multinacionales influyan en la construcción europea, tenemos que fomentar que los defensores de los trabajadores, de los derechos de lis mujeres, de los jóvenes, de los pensionistas, del medio ambiente, de la salud etc., desarrollen sus organizaciones también en el ámbito europeo. Han de saberse escuchados y tenidos en cuenta, deben saber que aportan un importante valor añadido, explicando que también ellos participan en la construcción europea. Europa necesita a la izquierda porque sin ella no será más que un gran mercado, en vez de ser un instrumento para controlar la globalización. Y la izquierda necesita a Europa, porque lo político y lo económico han dejado de coincidir en los estrechos marcos nacionales. Europa ya ha conseguido neutralizar las alteridades antagónicas, religiosas o nacionales, que tanto sufrimiento le han costado. Ahora se trata de algo más difícil: construir una identidad común, rica y compleja, que solo puede construirse desde valores compartidos. Todos sabemos que la Constitución, si se aprueba, aumentará el papel del PE como colegislador y autoridad presupuestaria. Pero, ¿podemos asegurar que ello aumentará la parlicipación en las elecciones de 2009?, ¿sabe la gente lo que eso significa? No. Por eso, me parece de fundamental importancia explicar qué es y para qué sirve Europa. Esa tarea de explicación será especialmente importante en la primera mitad de la legislatura, que coincidirá con la investidura de la nueva Comisión, la ratificación de la Constitución, la reforma del Pacto de Estabilidad, las nuevas Perspectivas Financieras, la adhesión de Rumanía y Bulgaria, la aplicación de Kioto y el impulso a la acción exterior de la Unión en cuestiones de seguridad y desarrollo. En todos esos temas, el Parlamento Europeo ejercerá sus poderes de acuerdo con nuestro derecho y nuestra voluntad de actuar como representantes de los ciudadanos. Esa es la gran función de un Parlamento digno de este nombre. Una área de librecambio, por grande que sea, no necesita un Parlamento. Los EE UU están construyendo una, desde Alaska a Tierra de Fuego, y no pretenden compartir Parlamento con Chile, Argentina o Perú. Pero cuando, como pretende la Constitución, la Unión está basada en valores que hacen compatibles la competitividad económica y la cohesión social, es necesario construir una democracia supranacional. El método de la Convención para la redacción de un texto de Constitución para Europa fue un paso limitado, pero exitoso, para salir de la dinámica intergubernamental. Creo además que la Convención puede ser citada como un buen ejemplo de uso de las nuevas tecnologías al servicio de la participación, ya que las reuniones de la misma fueron transmitidas por Internet, siendo accesibles a todos aquellos que tienen acceso a este medio, siendo este, hecho una importante contribución a la transparencia en su elaboración y, por tanto, a su legitimación. El proceso de ratificación del texto de Constitución Europea será una nueva y gran ocasión para el Parlamento, que debe elaborar y votar un informe de fondo antes de la firma del proyecto. Los Estados miembros de la UE harían una gran contribución a la explicación de la idea de Europa si decidieran, como lo ha hecho el gobiemo español de José Luis Rodríguez Zapatero, que la ratificación de la Constitución se hiciera por referéndum. Los eurodiputados también nos tendremos que implicar muy intensamente en un proceso que legitimará, finalmente, de manera constitucional a Europa. En la Convención participé en los grupos de trabajo de gobierno económico, Europa social, procedimientos presupuestarios, defensa y política exterior. Por ello conozco bien sus avances y limitaciones, las dificultades que han impedido avanzar más y la frustración por no hacerlo. Creo que hay que propiciar un gran debate en torno a la Constitución Europea donde todas las opiniones tengan cabida; y creo tambien que sin la Constitución Europea nos quedaríamos, y durante mucho tiempo, como un gran mercado y sólo con eso. La Constitución, con todas sus carencias, entreabre la puerta a la Europa política en un camino que será todavía largo. En palabras de Delors, un sí crítico expresa el alivio por haber evitado un fracaso, la decepción por algunos de sus aspectos, y la voluntad de seguir avanzando, quizá no todos a la vez, hacia una mayor integración política. Hoy, ser europeísta también es Irabajar por el éxito de la ampliación. Aunque más que de ampliación tendríamos que hablar de reunificación con esa parte del "Occidente secuestrado", como decía Milan Kundera. Esta será una legislatura marcada por la llegada de eurodiputados del este de Europa. Para ellos y para nosotros es un gran momento histórico y sin duda un reto político. Volveremos a poner a prueba nuestras capacidades de diálogo y de compromiso. Todos nosotros seremos los representantes de una Europa en la que van a coexistir ciudadanos con diferencias económicas mucho mas acusadas entre ellos. Este hecho nos reta a demostrar nuestra solidaridad y el respeto a opiniones mas diversas. Europa debe renovar su compromiso de lucha contra el terrorismo internacional, sin subordinamos a los Estados Unidos, desde el respeto al derecho internacional y los derechos humanos. Foster Dulles dijo que para parar el comunismo era necesario conseguir que los europeos comieran todos los días. Sustituyan comunismo por fundamentalismo islámico y europeos por musulmanes y apliquen esta misma fórmula. |