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Drama
en la frontera
Los
sucesos de la frontera de Melilla (y también Ceuta aunque en menor
medida) exigen al menos una reflexión. En primer lugar, si acéptamos
que lo que empuja a miles de subsaharianos a intentar forzar esas fronteras
es el hambre (no ya la pobreza) y la desesperación, está
claro que no estamos ante un problema coyuntural, sino estructural. Como
recientemente ha señalado Íñigo More (El País,
10/10/05, "La frontera más desigual de la UE") estamos
ante una de las fronteras más des-iguales del mundo y, desde luego,
de la Unión Europea. El PIB español multiplica el marroquí
por 15 no hablemos ya de Mali u otros países subsaharianos.
Como comparación, el de EE UU es sólo seis veces superior
al mexicano. Ni leyes de emigración más duras (en EE UU
lo son) ni vallas más altas o procedimientos electrónicos
resolverán el problema. Si es un problema de miseria versus desarrollo,
sólo el desarrollo progresivo (de Marruecos y de los países
subsaharianos) podrá atenuar el fenómeno.
Para ello, algunos puntos parecen lógicos. como aumentar la ayuda
al desarrollo selectivamente a los países implicados; aumentar
la ayuda al desarrollo selectivamente en las zonas más cercanas
a la frontera, o implicar a la Unión Europea en esa ayuda.
Por supuesto, eso no quiere decir que no debamos preocuparnos de lo inmediato:
control de fronteras, control de flujos, máximo respeto a los derechos
humanos de quienes finalmente llegan aquí y de los rechazados (si
no llega a ser por Médicos Sin Fronteras, ¿qué hubiera
pasado con los emigrantes abandonados a su suerte en pleno desierto?)...
Todo ello es necesario e imprescindible. Pero sin perder de vista la dimensión
más profunda del problema.
Y si hablamos de la importancia de las relaciones con Marruecos en todo
esto, no hay que olvidar que "nuestro amigo el rey", de forma
difícilmente evitable, será pieza clave en la gestión
de, por ejemplo, las ayudas en zonas limítrofes. Y, más
preocupante aún, ¿se puede pensar que su actitud general
hacia el tema es decir, hacernos más llevadera la situación
o no estará influida por otros factores? Por ejemplo, el
13 de septiembre de 2005 el Congreso de los Diputados aprobó una
moción relativa al Sáhara instando al Gobierno español
a expresar su rechazo a las medidas represivas ejercidas por Marruecos
en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, transmitir al
Gobierno de Marruecos la petición de puesta en libertad inmediata
de dos defensores de los derechos humanos encarcelados, solicitar la intervención
de ONU, de la UE y de la Unión Africana para que se restablezca
la Iegalidad internacional y el respeto los derechos humanos en el territorio
del Sáhara occidental, y algunos puntos más en la misma
línea, incluido el apoyo a los legítimos derechos de autodeterminación
mediante referéndum. Por supuesto, lo comparto plenamente y me
parece una resolución valiente, especia mente cuando de inmediato
alguna prensa marroquí "reactivó" la reclamación
sobre Ceuta y Melilla, habitualmente de perfil bajo, califican do las
fronteras con estas ciudad( de "falsas fronteras", y por lo
tanto dudando de la necesidad de controlar lo que suceda en ellas. Después
vino lo que ya sabemos: avalanchas (de subsaharianos, principalmente).
¿Simple casualidad? No parece. Criminalizar a Marruecos sería
un grave error, pero también lo sería desconocer la realidad.
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