Nº 662 - 19 de septiembre de 2005
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Conflicto exterior, conflicto interior

La catástrofe provocada por el paso del huracán Katrína por el sur de los EE UU ha sido objeto de un sinfín de comentarios. Entre ellos siempre sobresale la impresión general de que algunos estragos podían haber sido evitados, so pena de considerarlos también daños colaterales de una política indiscutible y básicamente correcta, como quieren algunos fundamental istas de la extrema derecha republicana. Algunas cuestiones pendientes exigen respuesta:

¿Tiene algo que ver el Estado mínimo que Bush y otros preconizan con el desastre? ¿Tiene algo que ver con el hecho de que no hubiera dinero para reparar los diques en Nueva Orleans? ¿Por qué los dirigentes de la FEMA (Agencia Federal para Emergencias) tenían tan poca experiencia y formación en auténticas emergencias?

¿Tiene algo que ver la Guerra de Iraq en todo esto? ¿Cañones o mantequilla?

¿Existe o no existe el cambio climático? ¿Por qué se oye tanto a los pocos científicos escépticos sobre el mismo que al resto de la comunidad científica? ¿Quizá por los cientos de millones de dólares que destinaron a pagarlos las compañías petrolíferas?

Y, quizá, la pregunta más importante de todas: ¿ comprenderá el Partido Demócrata de EE UU, la necesidad de formular una alternativa fuerte, clara para todas estas cuestiones y hacer pedagogía en torno a ella?

Quizá se podría empezar por vigilar el proceso de reconstrucción. Las casas construidas antes de 1945 resisten mucho mejor que las modernas, dato interesante. La búsqueda
del beneficio a toda costa puede ir en detrimento de la seguridad, cosa pre_ ocupante para muchos pero quizá no tanto para una de las principales empresas que se ocupan de¡ tema. ¿Adivinan cuál? Halliburton que ya se lleva la parte de[ león en la reconstrucción de Iraq y en la que tiene intereses el vicepresidente Cheney.

Chipre y la alianza de civilizaciones. Una reciente breve estancia en la ¡lamada Isla de Afrodita me ha dado la oportunidad de conocer de cerca el estado de la cuestión "cIe[ Conflicto" a menudo olvidado o postergado en los periódicos, con algunas excepciones. Por ejemplo, recientemente cuando salta la noticia de que el reconocimiento de facto del Chipre grecochipriota por parte de Turquía aparecía como condición indispensable para la apertura de negociaciones para el ingreso de este país en la UE.

Chipre estuvo bajo el dominio turco entre 1571 y 1878 y el origen de la minoría turca en la isla viene de ese período. Cedida en 1878 a los ingleses, soldados chipriotas combatieron en las guerras mundiales bajo bandera británica. Tras una lucha cruenta (1955-1959), el proceso de descolonización da paso a una república independiente con presidente greco-chipriota (el famoso arzobispo Makarios) y vicepresidente turco-chipriota.

No obstante, extremistas grecochipriotas siempre vieron en la Enosis (unión con Grecia) la única salida posible y extremistas turco-chipriotas consideraban la partición de la isla como la única posibilidad de que la minoría turca viera salvaguardados sus derechos. Tras dos in
tentos de invasión turca (1964 y 1967) abortados por la presión de EE UU, la invasión es una realidad en julio de 1974. Resultado: 37,5% en manos del ejército de Turquía, doscientos mil refugiados grecochipriotas expulsados de sus hogares, aumento de la población de la minoría turca mediante traslado de los colonos procedentes de Anatolia y creación de una RTNC (República Turca del Norte de Chipre). Hasta ahora, las Naciones Unidas sólo han tenido éxito mediante fuerzas de interposición en detener el conflicto armado pero no en resolver el problema político, aunque muchos intentos han sido realizados.

Y, sin embargo, partiendo del conjunto de propuestas, también puede haber esperanzas para una solución. Algunos puntos clave para la misma, sin ánimo de exhaustividad, serían un Estado común sobre toda la isla, con libertad de movimiento para todos los habitantes de la isla; dos zonas con amplia descentralización, revisando los límites de las mismas, y derechos equivalentes garantizados para la minoría de cada zona (turcos en la zona greco-chipriota y grecochipriotas en la zona turca).

Soy consciente del delicado equilibrio que habría que lograr para conseguir esos principios, pero cualquier otra solución resucitaría los fantasmas de la Enosis con Grecia o de la partición unilateral fruto de la invasión turca de 1974.

Cuando se habla de Alianza de Civilizaciones, ¿no convendría empezar por lo más próximo?
Merece la pena intentarlo y merece la pena que la Unión Europea haga un serio esfuerzo en ese sentido.

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