Nº 615
13/9/2004
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Lista Europa se mueve

La ceguera de algunos análisis en política exterior
(El cambio de rumbo necesario pero no suficiente)


Se ha instalado en ciertos sectores de la opinión pública de nuestro país un análisis de la política exterior española que consiste en entender que durante estos cuatro meses de nuevo gobierno ha habido un cambio de rumbo en esta política que desanda el camino de los avances en política exterior del Gobierno Aznar, basada en el argumento de la defensa de nuestros intereses e incluso de nuestros valores. La nueva dirección, según los críticos, implica que nos llevemos mal con la única superpotencia y que esta nueva política en ¡a que sólo preocupa el nuevo talante y la política de normalidad con Europa nos supeditemos a los intereses del eje francoalemán y olvidemos o realmente relevante de la alta polílica, la política dura, la política de defensa y que nos lleva a estar "en el rincón de los países que no cuentan"

A mi juicio este análisis no tiene fundamento alguno y olvida que e¡ cambio de rumbo de la política exterior española nos lleva a situarnos en el buen rumbo, en el rumbo de la política exterior de los veinticinco años de democracia Se omite que el cambio de tendencia solo ocurrió durante el último año y medio del Gobierno de Aznar, que supuso una ruptura con las constantes de la política exterior española de los veinticinco años de democracia, incluso con la suya propia mantenida a lo largo de la primera legislatura y media. En la campaña electoral el propio Moratinos recordaba una sentencia de Seneca que decía que "no hay viento favorable para el que no sabe adónde va". Y esa sentencia la ha aplicado con un buen comienzo fijando un rumbo claro, la prioridad europea. Para llegar a buen puerto no solamente hay que tener un buen rumbo, sino que hacen falta otros elementos como un buen barco (la politica exterior europea) y una tripulación experimentada (que son precisamente quienes han participado en el diseño de la nueva política exterior europea: Moratinos, Navarro, Valenzuela, entre otros varios.)

Los que condenan la nueva opción de política exterior española olvidan al menos cuatro cosas:

Que el último año y medio de la Presidencia de Aznar rompe el consenso de la política exterior española y quiebra las constantes de los últimos veinticinco años. Su eje central era la prioridad europea haciéndola compatible con la atlántica pero nunca supeditándola a ésta,

El cambio aznarista rompe con todos nuestros equilibrios y posibilidades en el conjunto M diseño de. nuestra política exterior: España pierde la centralidad en Europa y deja de ser un país creíble y fiable, poniendo en entredicho nuestra participación en dos ejes centrales de la política europea, la mediterránea y la latinoamericana.

Ese giro atlantista se produce precisamente en uno de los peores momentos de la política exterior norteamericana del presidente Bush, de hiperunilateralismo y que ignora valores como los derechos humanos. Política exterior que cambiará con la administración demócrata que esperemos que le suceda.

Se ignora que durante esos dos años que la política exterior española ha estado mirando adonde no debía se ha producido un cambio silencioso en Europa, en donde nace la Europa política, se elabora una Constitución que establece instrumentos de política exterior eficaces y se inicia el diseño de una política exterior europea de responsabilidad multilateral, en la que el Gobierno español queda fuera, pero no así los españoles. Así, algunos de ellos deiinen su diseño y son los que precisamente lideran ahora la política exterior española.

El nuevo Gobierno ha cambiado el rumbo de la política exterior española y la ha devuelto a la senda de la política exterior democrática El problema no está en el cambio de rumbo, sino en la ceguera de algunos analístas que no quieren darse cuenta de este hecho y de, que el mundo esta cambiando Ahora hay que optimizar ese nuevo rumbo y para ello es necesaria la explicitación de un amplio acuerdo de las fuerzas políticas y de la sociedad, repensando las nuevas condiciones que permiten poner en valor a España en la política exterior europea. ¿La visita a Madrid el próximo martes 14 del presidente francés Chirac y del canciller alemán Schröder significa la ampliación del eje francoalemán o simplemente la confirmación de la recuperación de la centralidad de la política exterior española en Europa?

*Catedrático de Relaciones Internacionales,
Cátedra Jean Monnet. Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM

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