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"Una
Europa" del siglo XXI
Desde
el pasado sábado, 1 de mayo la Unión Europea es completamente
diferente. Se han adherido como miembros de pleno derecho diez Estados
del otro lado del telón de acero y del sur del Mediterráneo:
Hungría, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia
(la única que se independizó pacíficamente de la
antigua Yugoslavia), Estonia, Letonia y Lituania (miembros de la URSS)
.
Malta y Chipre. En el caso de este último, finalmente sólo
ha entrado en la Unión la parte sur de la isla, al ser rechazado
en el referéndum del sábado 24 de abril el plan de reunifi
cación de las Naciones Unidas por la parte grecochipriota. Sin
embargo, los cauces de diálogo están abiertos después
de más de treinta años de conflicto y el pacto de unas condiciones
que satisfagan a todos es sólo cuestión de tiempo.
Se hace realidad el objetivo de la unidad europea, de "una Europa"
en torno a un proyecto político y unos valores y objetivos comunes.
Será la primera vez en la historia de[ mundo que se cree una organización
política sin violencia, sin coacciones, sólo por la persuasión
y la fuerza de atracción de un modelo exitoso. Y, sin embargo,
numerosos desafíos le esperan a Europa en estos años: lograr
una vertebración de su modelo político, funcionar eficazmente
bajo los acuerdos institucionales poco satisfactorios del Tratado de Niza,
ser capaz de coger el tren de la competitividad internacional sin dañar
la vertebración social, compaginar la "unidad en la diversidad"
profundizando el proyecto común de convivencia, formular una política
exterior activa que le permita abordar sus responsabilidades en la escena
internacional...
La ampliación de Europa es la prueba más evidente de su
éxito como modelo político, económico y social. Nadie
querría embarcarse en un barco que hace agua y amenaza con hundirse,
a pesar de que algunos medios de comunicación es lo único
que ven en el proyecto europeo. Y sin embargo, prueba de que ¡se
rnueve", las solicitudes de ingreso de otros Estados continúan
amontonándose encima de la mesa. Bulgaria y Rumania, actualmente
negociando, esperan ingresar en 2007. Croacia acaba de recibir el visto
bueno a su solicitud y podría comenzar a negociar próximamente.
Incluso no se descarta que se adhiera junto con Bulgaria y Rumania en
2007, dado su desarrollo relativo. Macedonia depositaba su solicitud el
pasado mes de marzo. Por otra parte, aún está encima de
la mesa de las instituciones europeas la "patata caliente" de
la adhesión turca. ¿Cuándo y dónde acabará
la ampliación de la Unión en los próximos años?
Esta es una pregunta aún de dificil respuesta, pero no parece un
disparate considerar que podría reunir a unos cuarenta Estados
democráticos en diez años.
Hoy ya la Unión cuenta con veinticinco Estados miembros y 455 mil
lones de habitantes; es la mayor comunidad política organizada
democrátícamente de[ mundo, el mayor mercado y reúne
en su seno a cerca de un cuarto de los miembros de Naciones Unidas; es
todo un crisol de diversidades: lenguas, culturas, etnias, religiones,
historias, tradiciones, estructuras socioeconómicas, estructuras
políticas, etc, Esto, sin duda, redundará en su modelo político
y, posiblemente, en un sentido inesperado: a más diversidad más
federalismo, a más ampliación, más profundización.
Asi, parece que puede auspiciarse que, contra lo que generalmente se sostiene,
la ampliación no llevará a la dilución de¡
proyecto europeo, no será su 'caballo de Troya". Todo lo contrario,
le dar una fuerza y un impulso desconocido que, en todo caso, ya ha comenzado
con su constitucional ización, siendo la ampliación y la
constitucionalización las dos caras de una misma realidad: la Europa
del siglo, XXI.
*Catedrático
de Relaciones Internacionales,
Cátedra Jean Monnet. Decano de la Facultad de Ciencias Políticas
y Sociología de la UCM
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