Nº 561
23/6/2003
La opinión pública europea a favor de la Constitución

El 13 de junio la Convención Europea ha coronado 16 meses de trabajos con la aprobación por consenso de la primera Constitución de la Unión Europea, que el Presidente Giscard d'Estaing ha presentado a los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. reunidos en el Consejo Europeo de Tesalónica. Ahora comienza el azaroso viaje que le espera a la Constitución: la Conferencia Intergubernamental que se reunirá el próximo otoño y referéndum de ratificación en muchos de los 25 Estados con que contará entonces la UE.

El nacimiento de la Constitución europea ha coincidido con la presentación de los resultados del Eurobarómetro de la primavera de 2003. El Eurobarómetro es una encuesta que la Comisión lleva a cabo entre ciudadanos de los Estados miembros dos veces al año, en la que se suelen incluir las mismas cuestiones, pocas, relativas a la integración europea y que permiten tomar la temperatura del sentimiento de los ciudadanos respecto a la UE.

El de esta primavera revela un apoyo mayoritario a la idea de una Constitución para los ciudadanos europeos. En efecto, un 63% de ellos se muestra favorable a su adopción, mientras que sólo un 10% se pronuncia en contra. Los Estados más entusiastas son Italia y Grecia (superan el 75%), mientras que los que registran los niveles más bajos son Dinamarca y Finlandia (en torno al 43 y 44%). Quizás no sean datos que haya que tomar a la ligera teniendo en cuenta la posibilidad de celebración de referéndum de ratificación el año próximo.

Estos datos contrastan con el hecho de que un número muy importante de los ciudadanos encuestados dicen no saber nada en relación a que se estaba redactando esa Constitución. Indudablemente, este hecho guarda relación directa con el escaso eco que ha recibido la Convención en los medios de comunicación europeos, últimamente criticados por no haber desempeñado el papel de promotores del debate sobre el futuro de Europa que les habían pedido las instituciones europeas.

Uno de los aspectos más interesantes del Eurobarómetro guarda relación con el apoyo de los ciudadanos a la existencia de una política exterior europea y una política común de defensa. Se trata de dos de los asuntos más controvertidos en los trabajos de la Convención, que a juicio de muchos no ha recibido la suficiente profundización a causa de las reticencias de algunos Estados -sobre todo el Reino Un¡do- a introducir la mayoría cualificada.

Hay que tener en cuenta que las encuestas del Eurobarómetro se hicieron entre el 18 de marzo y el 30 de abril, coincidiendo plenamente con la guerra contra Iraq. En este sentido, un 67% de los ciudadanos europeos piensa que la UE debería tener una política exterior común y un 74% está a favor de que desarrolle una política de seguridad y defensa propia.

Preguntados sobre aspectos concretos de la reforma de la política exterior europea, los ciudadanos muestran un apoyo masivo (superior al 65%) en aspectos como un ministro de Asuntos Exteriores para la UE, que la Unión sea miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que cuente con una fuerza militar de reacción rápida o que adopte posiciones comunes cuando ocurran crisis internacionales. En la misma línea un 77% de los encuestados afirman que la UE debe llevar a cabo una política exterior independiente de la de los EE UU. Realmente este Eurobarómetro no ofrece sorpresas, sino que viene a ratificar lo que ya dejaron claro estos mismos ciudadanos en las calles europeas en febrero y marzo.

*Catedrático de Relaciones internacionales, Cátedra Jean Monnet
Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM

Hemeroteca
Esta semana
Lista Crónica