Gabriel Rufian prueba suertte como mediador Tiempos de hoy

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 Nº 1304. 26 de julio de 2019

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Política / M. C.

La ruptura PSOE-Podemos perjudica a los ‘indepes’


Rufián prueba suerte como mediador


Quién lo ha visto y quién lo ve a Gabriel Rufián. Tras haber ejercido de agitador del Congreso, ha sido asumir la portavocía de ERC y emerger como un hombre ecuánime, decidido a buscar a acuerdos y tejer complicidades. Pero su intervención no ha podido acercar las posturas de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. El nuevo Rufián les ha afeado la conducta a ambos, les ha advertido de que “se arrepentirán” y ha subrayado que septiembre, con la inminente sentencia del Supremo sobre el 1-O, “es una mala época para hacer política”.

Gabriel Rufian
El portavoz de ERC hizo una intentona de última hora para acercar posiciones entre Sánchez e Iglesias. / EUROPA PRESS


“Por nosotros no será”. Eso llevaba prometiendo Gabriel Rufián desde las elecciones y así ha sido, ERC no ha bloqueado la investidura de Sánchez. Y no sólo no la ha bloqueado sino que ha sido una de las personas que trató de reactivar las negociaciones pocas horas antes de la votación, cuando ya había comenzado la guerra de filtraciones y declaraciones altisonantes en los medios. Inútilmente, porque la suerte ya estaba echada y unos y otros habían empezado a cargarse razones para justificar la ruptura. Por eso, Rufián no se ha cortado a la hora de ejercer de Pepito Grillo y reprender tanto a Sánchez como a Iglesias. Al primero exigiéndole que levantara el veto al segundo, porque “fue un error”. Al segundo, instándole a aceptar la última oferta de los socialistas porque obtener "cuatro ministerios después de cuatro años es un éxito extraordinario". En resumen, "que uno levante los vetos y otro acepte las sillas".

Cabría argumentar que este sentido común y esta ecuanimidad habrían venido muy bien hace cinco meses, cuando ERC votó en contra de los Presupuestos Generales del Estado, dando pie al adelanto electoral e, indirectamente, al escenario actual. O cuando puso su granito de arena para que Carles Puigdemont rompiera el acuerdo para convocar elecciones en Cataluña con el ya famoso tuit de las 155 monedas de plata. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. Eso sí, el ahora sensato portavoz de ERC ha dejado en el aire el sentido de su voto en el caso de otra sesión de investidura en septiembre. “Este otoño no será un buen momento para hacer política, para nadie”, ha zanjado Rufián ante los periodistas. Habrá que ver qué sucede cuando se conozca la sentencia del Supremo sobre el 1-O, cómo reacciona el Govern y las organizaciones independentistas como la ANC y Òmnium Cultural. Lo que sí ha prometido Rufián es que hablará con “todo el mundo”, como Joan Tardà, su predecesor en la portavocía, le enseñó que debe hacer un portavoz.

No faltaba quien comentaba, no sin maldad, que muy mal están las cosas para que Rufián aparezca como el líder político más sensato. Pero lo cierto es que desde la tribuna, el nuevo Rufián dio en el clavo: “no se trata de quien lo explica mejor a partir de ahora. […] La gente, lo único que ve, es a la izquierda perdiendo una vez más”.

 

 

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