Politica / Portada Tiempos de hoy

-

 
   

 Nº 1295. 24 de mayo de 2019

- - --

Política / Virginia Miranda

26-M: Sánchez gana, Rivera no logra el ‘sorpasso’ e Iglesias se hunde

Madrid salva a Casado

La clara victoria del PSOE el 26-M ha quedado eclipsada por el resultado de Madrid, donde Pedro Sánchez no ha logrado consolidar el resultado de las generales y las derechas podrán gobernar. A pesar de su retroceso en la Comunidad y el Ayuntamiento, Pablo Casado mantendrá el Gobierno regional y volverá al Consistorio gracias a la suma con Vox, que entra en ambas instituciones, y Ciudadanos, que crece sin poder dar el ansiado sorpasso. Tras este decepcionante resultado para los socialistas se encuentra la debacle de Podemos, que se consume víctima de sus luchas cainitas.

Díaz Ayuso y Martínez-Almeida han dado alas al presidente del PP después de su fracaso en las generales. / EUROPA PRESS

El PSOE gana en diez de las doce Comunidades Autónomas en las que se presentaba pero está pendiente de los pactos

 

Con 66 diputados en el Congreso, el líder del Partido Popular podrá volcarse en Madrid para hacerle oposición al Gobierno de Pedro Sánchez

La victoria del PSOE en las elecciones municipales, autonómicas y europeas es clara. La lista de Josep Borrell ha desbancado a los populares de la primera posición con un 32 por ciento de los votos y el socialista ha sido el partido más votado en diez de las doce comunidades autónomas a las que se presentaba.

Sin embargo, no ha podido haber triunfo más amargo. Porque Podemos se ha hundido, desmoronando cualquier esperanza de sumar por la izquierda, y porque el PP, a pesar de su notable retroceso respecto a las elecciones de 2015, podrá recuperar algunos de los feudos territoriales perdidos hace cuatro años con los votos de Ciudadanos y de Vox.

Una paradoja particularmente visible en las comparecencias de Pedro Sánchez y Pablo Casado para valorar los resultados. El primero, rodeado de un núcleo duro cariacontecido, apeló “a la responsabilidad de los líderes nacionales para no dejar en manos de la ultraderecha española la estabilidad de gobiernos municipales y autonómicos”. El segundo, en un escenario montado a última hora a las puertas de Génova y tras confirmar que ni Ángel Gabilondo en la Comunidad ni Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid podría formar Gobierno, aseguró que el PP “ha vuelto” y “ha iniciado la remontada”.

El líder del PP, que ya no defiende su propuesta para que gobierne la lista más votada en los Ayuntamientos, ha sido la segunda fuerza en los dos comicios madrileños; en los autonómicos se ha dejado 18 diputados y 350.000 votos y, en los locales, seis concejales y 169.000 votos. Sin embargo, hasta sus críticos reconocen que ha salvado los muebles por dos razones fundamentales: Ciudadanos no ha logrado sorpassar al PP, la obsesión de Albert Rivera y los suyos, y la suma de las derechas podrá permitir las investiduras de Isabel Díaz Ayuso y de José Luis Martínez-Almeida. Una suma que se da por descartada pero, avisa Vox, que irrumpe en Madrid con doce diputados y cuatro concejales, no va a salir gratis, exigiendo que ni “cordones sanitarios” ni “insultos” les impida sentarse en mesas de negociación a tres en lugares como las regiones de Madrid y Murcia y cerca de una veintena de capitales de provincia.

Porque en Madrid se ha librado la madre de todas las batallas y porque Madrid será donde Casado, con un pírrico grupo parlamentario de 66 diputados, podrá hacer de verdad oposición al Gobierno de Pedro Sánchez. Con la que ha sido su muy cuestionada candidata a la presidencia del Gobierno madrileño, su mayor apuesta personal para estas elecciones y sin apenas bagaje político, y con un aguirrista abogado del Estado que, tras liderar la oposición en Ayuntamiento desde que en abril de 2017 Esperanza Aguirre presentara su dimisión, no consiguió ser un político conocido pero respondía al modelo de partido sin complejos del nuevo líder popular y, sobre todo, no le dolían prendas hacer alcaldesa a Begoña Villacís si PP y Ciudadanos tenían que hacer un trueque en el Ejecutivo autonómico y la capital.

Pero el sorpasso de la formación naranja al partido conservador parece haberse convertido ya en una entelequia política y, en las derechas, Casado ha aguantado el tirón confiando en que las demás le sigan el juego.

La primera reacción de Albert Rivera fue de euforia –“la ola naranja no para de crecer cada vez que se abren las urnas”–, pero el propio Ignacio Aguado, líder de Ciudadanos en Madrid, señalaba una vez pasada la resaca de la noche electoral que, “pese a que han perdido 18 escaños, es el Partido Popular el que debe liderar la Comunidad de Madrid”. Ahora queda ver qué decide la formación naranja en lugares como Aragón, donde el PSOE mejora sus resultados pero que, con la debacle de Podemos, necesitaría de Cs, o en Castilla y León y Murcia, donde puede mantener a los conservadores en el poder o permitir la alternativa después de décadas de gobierno del PP.

Las victorias objetivas

A pesar de que el doble resultado en Madrid ha dejado herida la moral socialista, el PSOE ha ganado en diez comunidades autónomas; sólo se le han escapado Navarra, donde habrá un probable gobierno nacionalista, y Cantabria, donde harán presidente a Miguel Ángel Revilla.

La victoria ha sido incontestable en Extremadura y Castilla-La Mancha, donde las mayorías absolutas de Guillermo Fernández Vara y Emiliano García-Page les permiten ignorar el fracaso de Pablo Iglesias. En Baleares, Francina Armengol ha ganado las elecciones mejorando su resultado aunque pendiente también de pactos. Victoria inesperada ha sido la de La Rioja, donde el PSOE ha ganado quedando a dos escaños de la mayoría absoluta que podrá redondear con los dos representantes de Podemos. La misma fórmula podrá emplearse en Asturias, donde los socialistas también crecen y también gobernarán con los de Iglesias. Y, aunque la suma de Coalición Canaria, PP y Ciudadanos permitiría a Fernando Clavijo mantenerse en el poder, el tirón de Pedro Sánchez y su victoria el 28-A también ha llegado a las islas con una victoria del socialista Ángel Víctor Torres.

En el capítulo municipal, el PSOE ha logrado imponerse en algunos de los llamados ayuntamientos del cambio donde Podemos dio la sorpresa en las elecciones de 2015. Es el caso de La Coruña, donde los socialistas quedan como primera fuerza política tomando el relevo a En Marea; en Santiago de Compostela o en Zaragoza. Esta última capital depende sin embargo de Ciudadanos, que podría propiciar un pacto de derechas.

Pedro Sánchez ha vuelto a ganar las elecciones. Pero Madrid sigue siendo para el PSOE un nudo gordiano que no deja de enredársele entre los dedos mientras que para el PP, para Pablo Casado, es la tabla de salvación de un liderazgo que iba a la deriva y que ha encontrado puerto en la capital.


Borrell es el rostro de la victoria de Sánchez del 26-M. / EUROPA PRESS

Las europeas dan brillo a la victoria del PSOE

Con un 32,84 por ciento de los votos y 20 escaños –seis más que en 2014–, Josep Borrell sí tenía motivos para sonreír la noche del 26-M. De haber habido un sorpasso en este súper domingo electoral, ese ha sido el del PSOE al PP, que los últimos quince años había sido la fuerza más votada en España al Parlamento Europeo.

Dolors Montserrat, la candidata de Pablo Casado a la Cámara de Estrasburgo, ha perdido seis puntos y cuatro escaños. Y aunque la lista encabezada por Luis Garicano ha crecido de dos a siete europarlamentarios, se ha quedado lejos del segundo puesto aún incorporando la representación de UPyD, que en los anteriores comicios alcanzaron cuatro representantes.

El cuarto y el quinto puesto lo ocupan los grandes perdedores y la gran decepción del 26-M. Unidas Podemos, que hace cinco años sumaban entre Izquierda Unida y Podemos once escaños, se han quedado en seis con cerca de ocho puntos menos. Y Vox, la primera aportación española a la ultraderecha europea, se ha desinflado tras perder más de un millón de votos respecto a las generales de abril y entra en el Europarlamento con tres representantes.

En el capítulo nacionalista hay que contabilizar tres eurodiputados de Ahora Repúblicas, liderada por Oriol Junqueras, dos de Lliures por Europa, de Carles Puigdemont, y uno de Europa Solidaria, formada por PNV y Coalición Canaria.