Entrevista / Garicano Tiempos de hoy

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 Nº 1294. 17 de mayo de 2019

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Política / Virginia Miranda

Luis Garicano, candidato de Ciudadanos a las elecciones europeas

 “Los resultados de las generales nos avalan”

Los buenos resultados obtenidos por Ciudadanos en las elecciones generales permiten confiar en mayores adhesiones “al único proyecto de centro liberal que crece”. Lo dice su candidato a las europeas, Luis Garicano, una de las siete figuras de ALDE para presidir la Comisión Europea, con una propuesta “reformista y renovadora para Europa, que rompa con el inmovilismo del bipartidismo y que plante cara al populismo y al nacionalismo”. El también responsable de Economía y Empleo en la formación naranja añade que su prioridad será completar la Unión Económica y Monetaria porque “queremos que la próxima crisis nos alcance estando preparados para que los ciudadanos sufran el menor coste posible”.

“La incapacidad del bipartidismo para llevar a cabo las reformas necesarias para hacer que la UE funcione mejor ha dado alas a quienes utilizan la crítica a Europa para destruirla”

 

“No apoyaremos a ningún comisario de Justicia que no tenga como prioridad la reforma de la Euroorden para que las extradiciones entre miembros de la UE sean automáticas”

¿Animado con que las encuestas y el resultado que obtuvo Ciudadanos en las generales aventuren un buen pronóstico en su carrera a las europeas?
Salimos a ganar, lo hemos hecho desde el principio pero, además, ahora lo hacemos con el respaldo de un resultado espectacular en las generales y la convicción de que muchos votantes que aún podían estar indecisos van a unirse al único proyecto de centro liberal que crece.

Aunque Ciudadanos ha crecido, no lo ha hecho tanto como para superar al PP y evitar un nuevo Gobierno de Pedro Sánchez. ¿Algún ajuste en esta campaña para ganar terreno y cumplir estos objetivos que se habían marcado?
En las elecciones generales henos obtenido un 80 por ciento más de diputados, es cierto que nos hubiera gustado lograr el objetivo de desalojar a Pedro Sánchez y sus socios de Moncloa, pero el hundimiento del PP lo ha hecho imposible. De cara al 26-M, el trabajo fundamental ha sido presentar el mejor equipo y el mejor proyecto. Siempre intentamos aprender de cada experiencia, pero los resultados de las generales nos avalan y no vamos a hacer cambios.

Usted fue crítico con la foto de Colón donde Albert Rivera aparece con Pablo Casado y Santiago Abascal. ¿Le dio muchos dolores de cabeza ante sus colegas del partido liberal europeo?
Yo estoy muy contento de haber ido a Colón a defender la unión y la igualdad de los españoles cuando se hizo pública una negociación secreta entre el gobierno socialista y los separatistas catalanes para montar una mesa de partidos al margen de las instituciones democráticas y buscar un “mediador”.

¿La previsible entrada de Vox en la Eurocámara supone un riesgo para la integración europea?
El mayor riesgo para la integración europea es, sin duda, el populismo y el nacionalismo. Ahora que los populistas y nacionalistas han visto que la salida del Reino Unido de la UE está siendo un proceso muy difícil de realizar, con un impacto muy negativo sobre la economía y la sociedad británicas, han decidido cambiar de estrategia. Ya no hacen campaña por la salida de la UE, sino por paralizar su funcionamiento desde dentro de las instituciones. Una Unión paralizada podría hacer aumentar el desencanto ciudadano con el proyecto europeo, siendo un riesgo no sólo para la integración sino también para su propia supervivencia.

¿Cómo pueden el resto de fuerzas políticas representadas en Estrasburgo hacer frente a los partidos eurófobos y de ultraderecha?
El papel que tengan los partidos populistas y nacionalistas, a izquierda y derecha, lo decidirán los ciudadanos europeos con su voto. Cs está trabajando por ofrecer una alternativa reformista y renovadora para Europa, que rompa con el inmovilismo del bipartidismo y que plante cara al populismo y al nacionalismo. Con este objetivo conformaremos un nuevo grupo político en el Parlamento Europeo con nuestra familia liberal y con el partido reformista de Emmanuel Macron. Mientras los socialistas y los conservadores caen, las fuerzas reformistas somos quienes subimos para plantar cara a quienes quieren dividirnos y levantar nuevas fronteras en Europa. Las pasadas elecciones generales en España son sólo un nuevo ejemplo de esto. Mientras partidos como el PP representan el pasado, los españoles apostaron por el futuro que representa Ciudadanos.

Usted es también el responsable de Economía y de Empleo de Ciudadanos. ¿Con qué programa económico se presenta en Europa?
La crisis económica y financiera de 2008 demostró que la Unión Europea no contaba con los instrumentos necesarios para proteger a los ciudadanos ante situaciones difíciles. Por eso nuestra prioridad será completar la Unión Económica y Monetaria para dar a la Unión Europea esos instrumentos. Queremos que la próxima crisis nos alcance estando preparados para que los ciudadanos sufran el menor coste posible. Por ejemplo, queremos impulsar que los países que compartimos el euro como moneda tengamos un presupuesto común propio al margen del presupuesto general europeo. Este presupuesto debe servir para incentivar las inversiones en tiempos difíciles en los que los Estados miembros no puedan afrontar esas inversiones, que deberán dirigirse a la economía productiva y a la competitividad. Además, ese presupuesto puede financiar un seguro común de desempleo que complemente las prestaciones nacionales, combinando así la necesidad de reformas estructurales con la solidaridad.

 

“Estoy muy contento de haber ido a Colón a defender la unión y la igualdad de los españoles cuando se hizo pública una negociación secreta entre el gobierno socialista y los separatistas catalanes”

 

Si como parece se culmina el Brexit, con o sin acuerdo, ¿qué propone hacer Ciudadanos con el futuro presupuesto plurianual europeo para el periodo 2021-2027 sin la aportación del Reino Unido? ¿Son partidarios de recortar las cuentas europeas, de aumentar las aportaciones de los Estados miembros o de contar con recursos propios?
Sin duda la salida del Reino Unido de la UE, si es que se produce, tendrá un impacto en el presupuesto europeo. Es un Estado miembro menos y, además, era un país contribuyente neto a la caja común. En este contexto, nuestra visión para el futuro Marco Financiero Plurianual tiene varios frentes. Por un lado, creemos que la gran prioridad debe ser repensar el presupuesto europeo. El Marco Financiero Plurianual debe responder a las prioridades a largo plazo de la Unión Europea, centrándose en inversiones de alto valor añadido europeo como la innovación, la sostenibilidad o la gestión de la inmigración. Por otro lado, somos partidarios de que la Unión Europea tenga más capacidad para disponer de sus propios recursos. Tanto la Comisión Europea como el Parlamento Europeo ya se han pronunciado en este sentido. Para que Europa tenga capacidad de acción, y para que dejemos de entender la Unión como una batalla continua entre contribuyentes y receptores netos, el presupuesto debe depender menos de las contribuciones nacionales. Eso sí, estos recursos propios no deben traducirse en una mayor presión fiscal para los ciudadanos, sino en un mejor aprovechamiento de los instrumentos que tenemos hoy a nuestra disposición, como los fondos derivados del mercado de emisiones europeo, los tramos europeos de ciertos impuestos o los aranceles a productos de terceros países.

Ciudadanos y el PP mantienen viva la causa de Juan Guaidó en esta campaña a las europeas. ¿La opinión pública europea está sensibilizada con la crisis venezolana?
No es que Cs mantenga viva la causa de Juan Guaidó, sino que son los propios venezolanos quienes tienen la esperanza de tener una transición pacífica y una celebración de elecciones libres y justas. Sí es cierto que la crisis en Venezuela y el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente encargado han demostrado dos cosas que deben cambiar en Europa. En primer lugar, la lentitud con la que la Unión Europea se mueve en el mundo. Somos un gigante comercial, pero somos incapaces de tener una reacción rápida y decidida ante los acontecimientos. La Alta Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común debe ponerse de acuerdo con todas las capitales antes de hacer cualquier tipo de movimiento, y esto lastra nuestra capacidad de acción en el mundo. Si queremos que la UE tenga una voz única a nivel global y que sea capaz de defender los derechos y libertades en el mundo, tenemos que tener una política exterior operativa. Sólo con una Europa fuerte y unida podremos defender los intereses de España en todo el mundo. Por eso vamos a plantear la necesidad de avanzar hacia un sistema en el que las decisiones en política exterior se tomen por mayoría y no por unanimidad. En segundo lugar, el Gobierno no fue capaz de hacer que España liderara la posición europea. Reaccionó tarde y mal, sólo cuando otros países como Canadá o Chile ya se habían pronunciado e, incluso, países como Francia y Alemania fueron capaces de reaccionar antes de que lo hiciera España. Esto es intolerable. España es la puerta de América Latina a Europa y, como tal, debe ejercer un liderazgo claro en los asuntos relacionados con el continente hermano, especialmente cuando se trata de defender derechos y libertades fundamentales. La incapacidad del PP y el PSOE de hacer que España tenga un papel relevante en Europa ha hecho que nuestra capacidad de liderar sea mínima, y queremos romper con esta tendencia.

¿Qué le parece que el ministro de Exteriores y candidato del PSOE a las europeas, Josep Borrell, haya pedido a Leopoldo López que deje de utilizar la embajada española en Caracas donde permanece refugiado como centro de actividad política?
La posición del PSOE respecto a lo que está ocurriendo en Venezuela ha sido vergonzosa. Cs ha liderado en la última legislatura todas las iniciativas en el Congreso de los Diputados y el Parlamento Europeo que tenían como objetivo condenar las violaciones de derechos y libertades, ofrecer protección a los exiliados venezolanos y apoyar el proceso de transición pacífica hacia la democracia en el país. Sin embargo, el PSOE se ha puesto de perfil, atado de manos por sus socios populistas de Podemos y por las gestiones personales que está realizando el expresidente Zapatero con el régimen de Nicolás Maduro. Además, el Gobierno del PSOE reaccionó tarde y mal a la activación de la constitución venezolana que hizo Juan Guaidó como autoridad del Estado para ser reconocido como presidente encargado del país. Lejos de liderar el reconocimiento internacional del señor Guaidó, como le correspondería a España, el Gobierno del PSOE se excusó en la falta de acuerdo en el seno de la UE, pese a que países como Francia y Alemania ya habían expresado públicamente que se inclinaban por reconocer a Guaidó. Aunque celebramos que Leopoldo López haya encontrado acogida en la Embajada de España, como no podía ser de otra forma, lamentamos que el Ministro Borrell haya querido intimidar al señor López limitándole su libertad de expresión. Atender a la prensa tras ser liberado después de un arresto político no es activismo, es defender los derechos y libertades de los venezolanos. Y España debería estar siempre en esa posición.

¿Y el proceso secesionista en Cataluña? ¿Le preocupa la penetración que ha tenido entre la opinión pública y publicada de la Unión Europea, en cuyo corazón reside Carles Puigdemont?
El independentismo ha utilizado el dinero de todos los españoles para atacar a España y a sus instituciones en el exterior. De este modo, han extendido durante años una especie de ‘nueva leyenda negra’ que mostraba una imagen de España completamente falsa, como un país anclado en el pasado y con poca calidad democrática. Lo cierto es que España es uno de los países que más han avanzado en los últimos 40 años y es una de las pocas democracias plenas en el mundo. Sin embargo, la culpa es compartida. Mientras los independentistas y los populistas se dedicaban a extender esta imagen de nuestro país en el exterior, el bipartidismo miraba hacia otro lado porque necesitaban a los populistas y nacionalistas para gobernar. Lo primero que hizo el Gobierno del PSOE tras la moción de censura fue levantar el control de las cuentas de la Generalitat de Cataluña, que se encontraban bajo vigilancia para evitar malversación de fondos de todos los españoles, y permitir la reapertura de las llamadas ‘embajadas’ autonómicas catalanas. Esta red de representaciones ha gastado 27 millones de euros públicos sin control en la promoción del independentismo en el exterior. Cs tiene claro que esto no puede seguir así. Como tampoco podemos permitir que se utilice la libre circulación que permite a todos los europeos viajar sin barreras por Europa para huir de las responsabilidades de la justicia española. Por ello hemos presentado uno de nuestros compromisos para la próxima legislatura europea: no apoyaremos a ningún Comisario de Justicia que no tenga en su agenda como prioridad la reforma de la Euroorden para que las extradiciones entre miembros de la UE sean automáticas. No podemos jugarnos el apoyo de los españoles a la integración europea por culpa de un mal uso de las libertades y derechos de los que todos disfrutamos por parte de algunos.

Parece que Puigdemont y el resto de candidatos del PDeCAT fugados tendrían que jurar o prometer el cargo en España antes de tomar posesión de su escaño en la Eurocámara y podrían ser detenidos. Y esto es así, pueden concurrir a las elecciones del 26-M, porque el Constitucional no ha admitido los recursos de Ciudadanos y el PP contra el fallo de los Juzgados de lo Contencioso-Administrativo de Madrid avalado por el Supremo. ¿Cómo valora estas decisiones judiciales?
Lo primero es que nosotros siempre respetamos las decisiones judiciales, y lo vamos a seguir haciendo, nos gusten más o menos. En la pasada legislatura intentamos cambiar la ley para evitar que prófugos de la justicia española puedan concurrir a elecciones aprovechan nuestro garantismo y reírse de los españoles, pero no fue posible. Al margen del caso concreto, creo que hay que hacer una reflexión sobre el hecho de que quienes quieren destruir nuestro país y nuestras instituciones puedan aprovechar el mismo marco legal y de derechos que denuncian para salirse con la suya.

La exsocialista Soraya Rodríguez y el expopular José Ramón Bauzá, presentes en su candidatura, ¿qué aportan a la misma y qué tienen de función cosmética para tratar de desgastar a PSOE y PP?
Hemos confeccionado la mejor lista, el mejor equipo para defender en Bruselas los intereses de España y para hacer las reformas que Europa necesita para avanzar. Soraya y José Ramón aportan su experiencia de gestión y de servicio público, como otros aportan su trabajo en la sociedad civil. A lo mejor la pregunta que hay que hacerse es con qué criterios han hecho y hacen las listas al Parlamento Europeo los viejos partidos durante todos estos años.

Los sondeos dicen que los liberales tendrían la llave en la presidencia de la Comisión Europea. ¿Se ve usted mismo, vicepresidente de los liberales europeos, como candidato a presidir el Gobierno de la UE?
Sin duda los liberales seremos decisivos en la próxima legislatura. Mientras los socialistas y los conservadores tienen cada vez menos apoyos, los liberales presentamos un proyecto reformista y renovador en el que cada vez confían más personas. Los socialistas y populares ya no podrán formar una mayoría suficiente sin nosotros, y pondremos que se lleven a cabo las reformas que necesita Europa como condición para dar nuestro apoyo a cualquier acuerdo. En cuanto a ser candidato a presidir la Comisión Europea, que no es exactamente un gobierno, lo cierto es que ya formo parte del Team Europe que ha presentado nuestra familia liberal, ALDE. Todos los partidos a nivel europeo han designado candidatos comunes a presidir la Comisión Europea. Los Verdes han presentado dos personas y ALDE ha querido presentar una pequeña lista de siete personas con diferentes perfiles, de mayoría femenina, y con muchas ganas de trabajar para reformar Europa. Me siento orgulloso de formar parte de ese equipo con figuras tan importantes como la comisaria Margrethe Vestager o la exministra de Asuntos Exteriores italiana, Emma Bonino. Además, tengo el honor de ser el primer español en ser candidato a presidir la Comisión Europea por parte de uno de los grandes partidos políticos europeos.