Entrevista / Reyes Maroto Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1286. 22  de marzo de 2019

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ENTREVISTAS 28-A / Virginia Miranda

Reyes Maroto, ministra de Industria, Comercio y Turismo

“Merecemos una segunda oportunidad”

Ministra de Industria, Comercio y Turismo, cuenta Reyes Maroto que la principal demanda del sector tras tomar posesión del cargo fue la de “situar a la industria como política de Estado”, una tarea en la que dice haberse implicado sin desatender el crecimiento del sector servicios ni dejar de explicar los planes del Ejecutivo en el sector del automóvil que tanto juego está dando a la oposición. Sobre las elecciones prefiere no aventurar resultados, pero confía en que el Gobierno se haya ganado la confianza de los españoles y eso se note en el resultado del 28-A. Hasta entonces, asegura que seguirán superando etapas en la “hoja de ruta” socialista. Pero les faltará “tiempo para completarla” y por eso cree que la ciudadanía “merece que sigamos trabajando”.

ALEX PUYOL

“La inacción del anterior Gobierno nos ha llevado a solucionar algunas crisis industriales”

  “El incremento de la recaudación nos está permitiendo financiar los reales decretos”

En algunas de sus recientes declaraciones usted ha dicho que, en estos nueve meses de Gobierno, la industria española ha recuperado una interlocución que no tuvo en siete años porque el PP suprimió la cartera. ¿Con qué reclamaciones le estaba esperando a su llegada?
La principal era situar a la industria como política de Estado. En la agenda pública no aparecía, el presupuesto estaba prácticamente sin ejecutar y faltaba la puesta en marcha de importantes medidas, como el plan Reindus de fortalecimiento de la industria dotado con más de 800 millones de euros o el programa de Industria Conectada 4.0 con 400 millones. En muy pocos meses hemos aprobado cuatro agendas sectoriales cuando en siete años sólo se había aprobado dos, también presentamos en el Consejo de Ministros las directrices de la Nueva Política Industrial Española 2030, hablamos de costes energéticos en el borrador del Estatuto de la Industria Electrointensiva… La inacción del anterior Gobierno nos ha hecho tener que solucionar algunas crisis industriales y tomar decisiones que se nos estaban pidiendo de forma muy urgente. He tratado de incorporar a la acción política todas las necesidades que la industria me puso de manifiesto desde el primer día en las muchas reuniones y visitas a fábricas que he hecho en estos meses.

Habla de crisis industriales. ¿Ha venido a apagar fuegos? Uno que sigue vivo es el de Alcoa.
Crisis industriales siempre ha habido. En los últimos meses nos hemos encontrado con una continuidad en las decisiones de cierre de las empresas. La primera que tuvimos que resolver fue la crisis de Vestas; conseguimos encontrar un inversor y Villadangos del Páramo hoy tiene un proyecto con empleo para 350 personas. Cemex fue la siguiente, también la resolvimos. Acabamos de anunciar la solución para las plantas de Isowat en Medina del Campo y A Coruña. El caso de Alcoa no se resolvió bien en 2014, cuando también anunció el cierre de sus dos plantas. Creo que le hemos dado una solución transitoria, buena para sus más de 700 trabajadores y trabajadoras, y tenemos hasta el 30 de junio para encontrar esa solución definitiva con los instrumentos que este Gobierno ha puesto encima de la mesa, el Estatuto de la Industria Electrointensiva pero también proyectos de reindustrialización tanto en Asturias como en Galicia.

Tras esta voluntad de convertir la industria en política de Estado, ¿existe también una voluntad de que España deje de ser un país de servicios?
El peso del sector servicios en España es casi del 75 por ciento del PIB, por tanto no se trata de renunciar a que siga creciendo. Lo que hay que buscar es un reequilibrio del modelo productivo donde la industria tiene que ganar peso. Europa nos puso deberes para conseguir que en 2020 sea del 20 por ciento y hoy estamos en el 16,1 por ciento, sin duda lejos de ese objetivo. Contar con una industria fuerte es bueno para la economía española porque es mucho más resiliente a las crisis, genera empleo de calidad, invierte en I+D+i, exporta y, por lo tanto, es más sostenible para crecer y crecer mejor. Creo que eso es compatible con tener una industria de servicios potente como el sector turístico, donde hemos tenido muy buenos resultados el año pasado y se está creando empleo. Estamos además definiendo el nuevo modelo turístico basado más en la calidad.

Una apuesta por el turismo de calidad, ¿sacrificando incluso las cifras récord del sector?
El margen de crecimiento existe. De hecho el año pasado crecimos por encima del récord de 2017. El volumen de visitantes internacionales supera los 82 millones, un dato positivo que tiene también una parte negativa como es la estacionalización de los flujos. Por tanto, ¿podemos crecer? Sí. Pero tenemos que crecer mejor. Eso significa la búsqueda de nuevos mercados cuyos visitantes vengan a España en cualquier momento del año. Hablamos por ejemplo de Asia-Pacífico. El mercado chino está creciendo mucho, todavía tenemos mucha capacidad de crecer y no suele venir en los meses de verano. También tenemos margen en producto; sin duda sol y playa, pero también gastronomía, cultura, patrimonio y turismo de negocios, que el año pasado creció un 20 por ciento y hay mucho margen de mejora. España tiene elementos para seguir ganando en rentabilidad que permitan al visitante encontrar un destino a un precio asequible con una oferta turística que no va a poder encontrar en otro país.

Los británicos tienen un peso importante en el turismo español. Si hay un ‘Brexit’ duro, ¿cómo puede afectar al turismo y a la industria española?
Un ‘Brexit’ desordenado puede suponer un perjuicio para la economía española y nos hemos dotado de instrumentos que puedan minimizarlo. No va a haber visados, garantizamos la sanidad pública, también la conectividad y los vuelos… Si hay acuerdo no hay ningún problema, pero si la salida no se produce en las condiciones que a todos nos gustaría estamos preparados para ello.

La industria europea se está desacelerando y, dicen analistas y también la oposición, en España la caída es más del doble de la media. ¿Temen que les penalice electoralmente?
Hay una desaceleración de la economía que ya conocíamos y que el anterior Gobierno del PP, en su cuadro macroeconómico, ya recogía. Estamos en un momento bueno porque vamos a crecer un 2,2 por ciento, por encima de la media de la UE; el Banco de España acaba de dar los datos y nos mantiene en un crecimiento todavía muy robusto. El empleo, de hecho, se está incrementando por encima del 2,2 por ciento; el año pasado se crearon más de 500.000 puestos de trabajo y la estimación para este año es de 350.000. Acabamos de conocer el dato de inversiones extranjeras que ha recibido España en 2018 y son casi 40.000 millones, superando récords de la última década. En el poco tiempo que hemos estado en el Gobierno ha habido más alegrías de las que algunos quieren situar en el debate político hablando de una crisis que en este momento es inexistente.

Habla del Banco de España, que acaba de revisar al alza su previsión de déficit señalando a los “viernes sociales”. ¿Esto da la razón a quienes desde la oposición los acusan de electoralistas?
No estoy de acuerdo en justificar el análisis del Banco de España con los decretos. Los decretos están financiados. Estamos teniendo un incremento de la recaudación muy elevado como consecuencia de ese crecimiento robusto de la economía española y eso está permitiéndonos financiar el gasto generado por los reales decretos. Lo que ha avanzado el Banco de España es algo que ya le dijo al anterior Gobierno. Aprobó unos Presupuestos que no cumplen con el objetivo de déficit, nosotros nos encontramos con ese escenario, intentamos que su reducción fuera más pausada, conseguimos cinco décimas de la Comisión Europea y el PP y Ciudadanos decidieron no aprobarlas. Fue una irresponsabilidad de las derechas no dejar a este Gobierno ese margen para reducir el déficit y unos Presupuestos que daban más garantías para cumplir los objetivos. Pero se van a cumplir. El déficit se va a reducir. Aunque no al nivel que nos pedía la Comisión Europea porque el Gobierno del PP aprobó sus cuentas con un déficit por encima de lo que le estaban pidiendo.

PP y Ciudadanos, y se les ha sumado Vox, están haciendo causa común a favor del diésel y del motor de combustión. ¿Les preocupa?
Cuando hablan de la industria, en este caso de la industria de la automoción, las derechas lo único que están generando es crispación. Hemos aprobado un plan estratégico para el sector del automóvil dotado con más de 2.600 millones que ya estamos desarrollando. Por lo tanto, creo que están un poco perdidos. El sector de la automoción es el primero comprometido con las medidas medioambientales. Los requisitos que nos marca la UE son muy exigentes con una descarbonización de la economía en 2040 y nosotros no hemos sido más allá. Este Gobierno ha sido responsable y estamos trabajando con el sector para hacer el acompañamiento que necesita en materia de cambio climático y de mejora tecnológica. Al motor de combustión le queda todavía mucho tiempo. Hay que hacer una transición ordenada hacia esos nuevos modelos de movilidad y, sobre todo, nosotros defendemos el principio de neutralidad que es el que está recogido en el paquete de energía y clima.  Yo creo que la industria automovilística española va a hacer sus deberes y vamos a conseguir que en los años 2020, 2030 y 2040, que son los objetivos que nos marca la Comisión Europea, tengamos un sector mucho más sostenible y rentable desde el punto de vista también de la innovación.

“PP y Ciudadanos prefieren que Vox marque la batuta de una España de la involución”


“Las mujeres nos hemos sentido muy cerca del Partido Socialista”

Pero ha habido cierta confusión alrededor de este asunto. La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, dijo que el diésel tenía los días contados, se habló de la prohibición de los coches con motor de combustión en 2040 y después se han referido a la descarbonización de la economía española de acuerdo a lo que establece la Comisión Europea. ¿Han sacrificado una política medioambiental más ambiciosa en favor de la industria de la automoción?
Hemos hecho lo que teníamos que hacer. Ha hecho un relato. Yo me quiero quedar con los hechos. Hechos es el anteproyecto de Ley de Energía y Clima que no habla de prohibición, sino de neutralidad. Hechos es que este Gobierno está acompañando al sector del automóvil en su transición y en nueve meses hemos hecho mucho más de lo que hizo el anterior en siete años. Estamos hablando de 2040 para la descarbonización y un coche dura de media doce y quince años. He estado probando motores de combustión muchos más eficientes y tienen todavía mucha vida. La disrupción tecnológica va tan deprisa que puede ser que en 2040 los motores de combustión no emitan CO2. ¿Es es posible? La tecnología puede llevar a encontrar la solución de los problemas cotidianos.

¿La proximidad de las elecciones y los chalecos amarillos en Francia desaconsejaban ir más allá en materia medioambiental desatendiendo un sector que representa el 10 por ciento del PIB y 1,8 millones de empleos sumados los indirectos?
Hemos sido ambiciosos en materia medioambiental. Estamos respetando lo que la Comisión Europea establece mediante votación de todos los países de la UE y es ambicioso. No nos hemos guiado en nuestra acción de Gobierno pensando en las elecciones. Eso sí lo han hecho otros partidos que iban contando votos en cada pleno del Congreso y el Senado y parece que cada intervención era una forma de desgaste al Gobierno para precipitar las elecciones. La acción del Gobierno se ha orientado por las necesidades que tiene España desde el punto de vista social y desde el punto de vista económico. Pero hemos tenido la mala suerte de que el PP, Ciudadanos y los independentistas no apoyaron los Presupuestos y los que tienen que explicar por qué son ellos. Se ha puesto de manifiesto que no había una relación entre los Presupuestos y un presunto pacto oculto con los secesionistas del que hablaba la derecha. Yo quiero que Casado y Rivera expliquen dónde estaba ese pacto porque los únicos que han votado con los independentistas han sido ellos.

Casado y Rivera han acusado a Pedro Sánchez de no bajarse del Falcon. ¿Cuáles han sido las consecuencias para España y para su departamento de que el presidente haya tenido tanta presencia internacional?
Las empresas españolas con presencia en otros países necesitan del apoyo institucional del Gobierno para seguir trabajando en esos mercados. Yo también me he implicado y no es habitual; normalmente en política comercial iba el secretario o la secretaria de Estado de Comercio y, en este caso, como ministra le agradezco al presidente que me haya acompañado en muchos de estos viajes a países donde las empresas españolas están exportando o tienen plantas de producción. Esto lo hacen habitualmente en Alemania o Francia. Merkel y Macron viajan con bastante frecuencia a China. Algo que no hacía Rajoy y que tampoco hacía el ministro de Comercio. Yo al presidente le agradezco la gira latinoamericana. Era muy importante recuperar el peso que España había ido perdiendo por la falta de presencia del Ejecutivo. El viaje a Estados Unidos, las cumbres del G-20, Davos… El presidente ha estado a la altura porque España necesita internacionalizarse. Es una palanca para seguir creciendo y tenemos que tener peso en aquellos países donde nuestras empresas estaban huérfanas de Gobierno.

Antes mencionaba el voto en contra de los independentistas a los Presupuestos. Tras ese rechazo sin contraprestaciones al secesionismo y la foto de PP y Ciudadanos junto a Vox en Colón, ¿las elecciones se han convocado en un buen momento para el PSOE?
Los Presupuestos de 2019 nos permitían contar con recursos para hacer las políticas económicas y sociales que necesita este país y el hecho de no contar con ellos ha acelerado la convocatoria de elecciones. El día, la hora, el mes… Eso es lo de menos. Si no disponíamos de ellos no podíamos desarrollar esas medidas y el día 28 de abril vamos a ver si contamos con la mayoría de los ciudadanos y las ciudadanas para seguir haciendo lo que ya hemos iniciado. Creo que nos merecemos una segunda oportunidad porque en estos nueve meses hemos puesto el reloj de España a funcionar. Desde el punto de vista económico y desde el punto de vista social. Con crecimiento y sin que nadie se quede atrás. Con medidas contra la pobreza, la precariedad laboral, la brecha de género… La foto de Colón lo que pone de manifiesto es que no hay diferencias entre los tres partidos, son tres siglas en una. El hecho de que Ciudadanos haya anunciado que no va a pactar con el PSOE, de cuya mano han venido los grandes derechos y avances sociales de este país, deja claro que cuando se situaba en el centro nos estaba mintiendo. Se ha visto que estaba más a gusto pactando con la ultraderecha, cuando ni los liberales ni los conservadores de Europa lo están haciendo. PP y Ciudadanos prefieren que Vox marque la batuta de una España de la involución.

¿Pedro Sánchez está en condiciones de ganar las próximas generales?
Lo tienen que decir los españoles con su voto. Creo que en estos nueve meses nos hemos ganado la confianza de la ciudadanía española, también de los sectores económicos que han visto cómo este Gobierno respondía a las necesidades que tenía. Un Gobierno que ha dialogado con todas las comunidades autónomas. Yo como ministra de Industria, Comercio y Turismo me he reunido con ellas en las conferencias sectoriales en muchas ocasiones y el anterior Gobierno ni siquiera las convocaba. Diálogo sí, mucho y necesario con la sociedad civil, con los sectores económicos y con los partidos. Nos hubiera gustado haber tenido un diálogo más fructífero con el resto de grupos parlamentarios para ponernos de acuerdo en las grandes reformas que necesita este país. Lamentablemente no ha sido así y lo último que hemos visto ha sido que se han levantado de la mesa del pacto de Toledo por razones electoralistas.

Debe decidir la ciudadanía pero, ¿cree que Pedro Sánchez debería volver a ser presidente del Gobierno y cómo le valora usted en el cargo?
Yo creo que debería ser presidente del Gobierno y mi valoración es muy positiva. A Pedro le conozco desde que era profesor en la Universidad Camilo José Cela, yo he sido 18 años también profesora universitaria y hemos compartido muchos estudios juntos, mucha reflexión sobre el proyecto de país y la España de futuro y es lo que hemos estado haciendo estos nueve meses. El aprendizaje adquirido en todas las etapas de su vida como concejal, profesor, autónomo, contaba en su libro su experiencia de ir al paro, como secretario general de un partido con 140 años de historia, sin duda le han dado ese conocimiento de España y de sus problemas. Ha contado en este tiempo con un equipo de profesionales que sabemos lo que tenemos que hacer y eso nos ha dado la capacidad de tomar decisiones muy rápidas. Veníamos aprendidos, sabíamos cuáles eran las necesidades que tenía España y hemos puesto el reloj a funcionar en el minuto uno. Nueve meses después este Gobierno ha tomado medidas muy importantes, lo está notando la ciudadanía y espero que lo veamos reflejado en una mayoría en las elecciones del 28 de abril.

Habla de un equipo de profesionales que son en su mayoría mujeres. ¿Cómo es formar parte del primer Gobierno mayoritariamente femenino?
El PSOE siempre ha sido un partido feminista. Las listas cremallera, muy criticadas por otros partidos, o la Ley de Igualdad de Género de 2007 son hitos por los que las mujeres nos hemos sentido muy cerca del Partido Socialista. Yo milito desde hace muy poco, era una profesional independiente cuando llegué a la política de la mano de Ángel Gabilondo, y para mí es un honor estar en un Ejecutivo que defiende a las mujeres y en el que, aunque somos mayoría, los hombres del Consejo de Ministros son también defensores de la igualdad de género y en su acción de Gobierno han hecho políticas pensando que es necesaria. No hay marcha atrás. Las mujeres queremos tener nuestra participación en la vida económica, política y social y esto lo encontramos con el PSOE, no lo encontramos en otros partidos que no nos defienden.

Las batallas de Madrid

Menciona a Ángel Gabilondo. ¿Le preocupa que la división en el resto de la izquierda les haga perder la oportunidad de presidir el Gobierno regional?
Ángel tiene un proyecto para modernizar Madrid. La región lleva 22 años encorsetada en un PP contaminado por los procesos de corrupción y los madrileños y madrileñas se merecen un Gobierno limpio que no les robe. La Comunidad es la más rica de España y donde mayores son las brechas sociales. El 21,2 por ciento de la población es pobre, más de 700.000 trabajadores son pobres. Gabilondo es una persona sensible a las desigualdades y tiene un proyecto que ya contó con una mayoría en las elecciones de 2015. Entonces no fue suficiente para formar Gobierno, pero creo que haber seguido trabajando por la Comunidad con una oposición constructiva le permite estar en buenas condiciones para ganar por fin las elecciones del 26 de mayo.

Usted estaba en las quinielas para encabezar la lista del PSOE al Ayuntamiento de Madrid. ¿Qué le parece que lo haga Pepu Hernández?
Creo que es muy buen candidato. Los valores que tiene Pepu y que ha practicado en un deporte que ha sido su vida los puede poner a disposición de Madrid para poner a la ciudad a la vanguardia. El proyecto de Manuela Carmena ha defraudado a mucha gente. Ha habido mucha voluntad de hacer cosas pero poca acción política para concretarlas. No se han solucionado las diferencias entre los distritos y los madrileños se merecen un proyecto renovado donde Pepu puede aportar un valor muy importante.

El 28-A y el 26-M, ¿cuál sería para usted un buen resultado?
Nosotros no estamos contando votos como están haciendo otros. Este Gobierno está en activo y seguiremos llevando a los Consejos de Ministros medidas importantes en las que hemos estado trabajando estos meses. No somos un Gobierno que improvise, tenemos una hoja de ruta muy clara y nos va a faltar tiempo para completarla. Por eso creo que los españoles y las españolas se merecen que sigamos trabajando. Porque queremos seguir avanzando en derechos y libertades, en una mejor economía para nuestros sectores productivos, en mayor riqueza y empleo de calidad, algo de lo que el PP se había olvidado. Eso es lo que nos ocupa el día a día. Otros sé que están con sus quinielas, haciendo esas listas en las que además estamos viendo algún pucherazo. Nosotros no estamos preocupados por las listas. Cuando me preguntan digo que yo hablo del proyecto. Para España, para Madrid o para Sevilla. Eso es lo importante. Lo que nos jugamos no es quién va a las instituciones, sino qué proyecto de país tenemos cada uno. De eso es de lo que quiero hablar. 

Para llevar adelante ese proyecto en el que usted lleva nueve meses trabajando, ¿querría volver a ser ministra de Industria?
El presidente puede contar conmigo, estoy a su disposición, pero es algo que decidirá él. Yo donde esté seguiré trabajando para aportar a este país lo que necesita. Independientemente de si sigo o no en la política o si vuelvo a la Universidad. Lo más importante es estar comprometidos con un proyecto de país que el PSOE ha definido estos nueve meses para seguir avanzando. Hemos puesto las bases para que los españoles se sientan acogidos por un proyecto en el que todos sumamos. Eso no lo puede decir el tripartito, con un proyecto excluyente donde caben ellos pero el resto estamos fuera.