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 Nº 1281. 15 de febrero de 2019

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Entrevista / Virginia Miranda

Toni Roldán, portavoz de Economía de Ciudadanos

“Cada vez que se abren las urnas Ciudadanos crece”

En una semana de vértigo, la oposición ha tumbado los Presupuestos del Gobierno y Pedro Sánchez ha anunciado el adelanto de las elecciones generales al 28 de abril. Toni Roldán, portavoz de Ciudadanos en la Comisión de Economía del Congreso, dice que su grupo rechazó las cuentas porque “ponían en riesgo la economía española” y anteponían los intereses de unos socios “populistas” y “otros a los que lo único que les importa es la independencia”. Ante las elecciones que se avecinan, el también secretario de Programas y Áreas Sectoriales en la Ejecutiva de la formación naranja asegura que “por primera vez un partido está en disposición de ofrecer un cambio sensato desde el centro que pueda ganar a los viejos partidos”.


FOTOS: FERNANDO MORENO

“Los Presupuestos estaban pensados para satisfacer las necesidades de aquellos que han permitido a Sánchez estar en La Moncloa” “Hay que darle a los ciudadanos la oportunidad de formar nuevas mayorías que no dependan de grupos con intereses opuestos al conjunto de españoles”

Pedro Sánchez ha anunciado que adelanta las elecciones generales al 28 de abril con críticas a la oposición. Les ha acusado de anteponer sus intereses partidistas al interés general mencionándoles expresamente para hablar de filibusterismo parlamentario. ¿Qué contesta a ello?

Pedro Sánchez debía haber convocado elecciones hace nueve meses, ese fue su compromiso con los españoles cuando la moción de censura. Le advertimos entonces de que no se podía gobernar España con una aritmética imposible, dependiendo para todo de una coalición que tiene intereses frontalmente opuestos a la mayoría de españoles. Pese a ello ha alargado una legislatura agónica demostrando estar dispuesto a hacer concesiones al nacionalismo supremacista para permanecer en el poder. En estos meses de parálisis hemos perdido un tiempo valiosísimo para hacer reformas, para avanzar en los grandes retos de futuro y también en la igualdad entre españoles.

¿Por dónde va a discurrir la campaña de Ciudadanos?

Cada vez que se abren las urnas Ciudadanos crece. Quizás por eso Sánchez ha tratado todo este tiempo de evitar las elecciones. Los españoles tenemos una gran oportunidad el 28 de abril para ofrecer un proyecto ilusionante que supere el frentismo del bipartidismo. Es hora de abrir una nueva etapa tras 40 años de PP y PSOE. Por primera vez un partido está en disposición de ofrecer un cambio sensato desde el centro que pueda ganar a los viejos partidos, superando la estéril batalla de rojos contra azules, logrando grandes consensos en la educación, en la regeneración y en la agenda social y de modernización. La opción que ofrecemos es muy clara: o un gobierno Frankenstain que quiere reeditar Sánchez, o un gobierno liderado por Ciudadanos sin populismos ni nacionalismos. España necesita defender con valentía los valores liberales de su Constitución, reformas para progresar y cambios profundos en sus instituciones para superar los abusos del bipartidismo.

¿Se ven con opciones de dar el sorpasso al PP, como apunta el CIS?
Por supuesto. Por primera vez en décadas, un partido nuevo parte en condiciones de ganar a PP y PSOE. Somos la única alternativa a Sánchez y el único proyecto que apuesta por la unión de los españoles sin bandos. Ahora luchamos de igual a igual con ellos para dejar atrás el bipartidismo.

Los Presupuestos que presentó el Gobierno esta pasada semana no pudieron tramitarse por las enmiendas a la totalidad, entre ellas la de Ciudadanos. ¿Es lo que deseaban desde su partido?
Los Presupuestos no eran en ningún caso convenientes para España. La oficina económica de Ciudadanos sacó hace meses el primer análisis estimando que habría más de 10.000 millones de desvío en las cuentas procedente básicamente del objetivo de déficit que se había marcado Sánchez, que no era el que estaba vigente, y de inflar los ingresos en 5.500 millones. En un entorno macroeconómico como en el que estamos y con todos los indicadores anticipando una desaceleración rápida en España lo que tienes que hacer es reformar y ahorrar. Si no haces reformas y no ajustas ahora, tendrás que hacerlo después con mucho mayor sufrimiento. Ya vivimos la experiencia en el pasado para entender esto. Si comprometes gastos con Podemos e inversiones que no puedes pagar, llegarán después los recortes y te gastarás el dinero donde no tenías que haberlo hecho. El problema principal es que se trataba de un presupuesto que ponía en riesgo la economía española.

¿Eso lo entiende la ciudadanía? ¿Cree que está satisfecha con el papel que ha jugado cada una de las formaciones políticas, que no han sido capaces siquiera de debatir sobre las cuentas e intentar introducir enmiendas parciales?
A mí me encantaría que hubiera habido unos presupuestos que pudiera debatir de manera constructiva. De hecho sí que hemos hablado mucho del detalle de estas cuentas con hasta ocho figuras impositivas que subían y dos de nueva creación. Cuando quieres potenciar el crecimiento económico futuro para poder financiar los gastos pero lo estrangulas con impuestos a la clase media y trabajadora probablemente no estás apuntando en la dirección adecuada. Si además no cumples con tus socios europeos y pierdes la confianza de los inversores te gastarás el dinero pagando intereses de la deuda en vez de costear hospitales y colegios. Si no eres capaz de abordar una reforma ambiciosa para adaptar el mercado laboral al siglo XXI porque dependes de Podemos y su política populista en todo lo que se refiere al ámbito económico y laboral, no vas a ningún sitio. Creo que los presupuestos no estaban pensados para beneficiar a los españoles, estaban pensados exclusivamente para satisfacer las necesidades de aquellos que han permitido a Sánchez estar en La Moncloa.

En el ánimo de las personas que van a votar en las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo qué cree que va a pesar más, ¿que no haya esas nuevas figuras impositivas ni esas hipotecas a futuro o que deje de haber mayor dotación presupuestaria para Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, que es la que directamente incide en la vida de la gente a través de los servicios públicos?
En el ánimo de la gente que va a votar pesan muchísimas cosas. Entre otras, la sensación de que Sánchez ha estado dispuesto prácticamente a cualquier cosa para mantenerse en el poder. En eso incluyo las sucesivas concesiones a una serie de personas del Gobierno de Cataluña que vulneraron los derechos de una mayoría de catalanes dispuestas a imponer la independencia por una vía antidemocrática como es un golpe para la secesión. Creo que lo mejor que se puede hacer para responder a la pregunta es precisamente escuchar a los ciudadanos, darles la oportunidad de formar nuevas mayorías, unas mayorías que no dependan de grupos parlamentarios que tienen intereses diametralmente opuestos a los del conjunto de españoles. Los ciudadanos quieren estabilidad, no quieren crispación, pero lo que no quieren es que nos quedemos callados cuando se hacen las cosas mal.

Ustedes han defendido que los Presupuestos del Gobierno eran malos para la economía y el futuro de los españoles. ¿Por qué hablaron tanto también de Cataluña, por qué tanto peso en el debate de las cuentas públicas?
Es evidente que ha jugado un rol muy importante porque los propios independentistas, que eran sus socios, han presentado una enmienda a la totalidad. Y le recuerdo que hubo en España hace más de un año un grupo de personas que, saltándose el Estatuto de Autonomía, violentando la Constitución y quebrantando los derechos de los catalanes quisieron imponer un régimen alternativo por la fuerza. Es lógico que pesen estas cuestiones si el presidente del Gobierno español pacta y depende para todas las acciones políticas de un grupo que sigue defendiendo exactamente lo mismo que defendía entonces. Pero hay muchas variables que cuentan. Sobre todo porque nosotros hemos demostrado que se puede hacer de forma distinta. Nosotros hicimos un presupuesto en el que cuadramos el objetivo de déficit, cumplimos con Europa, hicimos políticas sociales muy ambiciosas... Se pueden hacer las cosas bien. La cuestión es que, si tienes unos socios que son esencialmente populistas en lo económico y otros a los que lo único que les importa es la independencia, probablemente los intereses del país y de la mayoría de españoles quedarán en último lugar.

¿Qué contestan a las acusaciones de tener un discurso recentralizador y de hacer política a partir de la confrontación territorial? Se lo dijo en el debate de Presupuestos la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, señalándoles que el concierto vasco aparece en la Constitución y ustedes son muy críticos con él.
Nosotros hacemos política en base a unos valores. Los valores que también defienden el partido liberal europeo y los partidos liberales y demócratas de toda Europa. Son los valores de defensa de la legalidad, de la Constitución, de la libertad y de la igualdad. Tenemos un régimen muy descentralizado donde las autonomías tienen un montón de poder, más que muchos regímenes que se consideran federales. Y nos parece que una cosa es asegurarte un régimen cuasi federal y otra es consolidar privilegios de manera permanente. No sé si es una solución, como acordaron PP y PSOE, conceder un cálculo del cupo que hace que el País Vasco, la segunda comunidad autónoma de España con mayores ingresos per cápita, sea receptora neta de recursos por parte del resto de españoles.

La víspera del debate presupuestario saltó la noticia de que el Gobierno barajaba la posibilidad de adelantar las generales. ¿Esto condicionó el debate para que estuvieran todos los grupos en modo electoral?
La ministra de Hacienda no citó ninguna cifra hasta el minuto 28 de su intervención. Y era la intervención sobre Presupuestos. Me hubiera gustado que se hablara de números, pero me parece mucho más fácil contar cuentos cuando aquellos no cuadran. Podemos hablar de eso; desde los cálculos de ingresos por IVA contando trece meses en vez de doce a nuevos impuestos como el de las transacciones financieras o el digital que, en los países en los que existen, que son muy pocos, dan muchísimos menos ingresos que los potenciales que proyectó el Gobierno.

¿Les preocupa que la ministra de Hacienda les recordara su foto con Vox? ¿Les preocupa en un momento como éste que la imagen pudiera empujarles hacia la derecha dejando hueco por el centro al PSOE?
Lo que no podemos hacer es elegir quién va a cada sitio. Nosotros convocamos una manifestación en defensa de los valores constitucionales pidiendo elecciones ya y creo que es absolutamente irrelevante que se tiren unas fotos u otras, lo importante es el proyecto político que defiendes. Nosotros tenemos un proyecto europeísta a favor de las libertades individuales, que no quiere volver a la época medieval respecto a las mujeres o los derechos LGTBi. Somos un proyecto liberal que contrasta con planteamientos populistas de ambos lados, no solamente con Vox.

Ustedes han dicho que el andaluz no tiene que ser un modelo inflexible para autonómicas y municipales. Que los problemas para pactar no son tanto con el socialismo como con el sanchismo. Tras unas generales, con Pedro Sánchez como candidato, ¿una posible coalición sí se asemejaría más a la de Andalucía, con PP y Vox?
Las prioridades se marcaron muy claramente en Andalucía. Dijimos que lo que preferíamos era un pacto entre constitucionalistas y moderados, que es lo que conviene al país. Sobre todo siendo un partido de centro que quiere reformas y piensa que una gran parte de la construcción de la izquierda y la derecha es eso, una construcción. Los ejes tradicionales ya no sirven para explicar quién es más progresista o menos. Hay unos ejes y unos bloques que a algunos les gusta alimentar y nosotros somos un partido de centro reformista que aspira a articular una gran mayoría, a construir un gran centro para cambiar este país y abordar los problemas reales de los ciudadanos. Sobre todo para romper esa dinámica de confrontación de bloques que mantiene petrificado el ritmo de las reformas y nos aleja cada vez más de lo que tendríamos que estar haciendo en un mundo que avanza a toda velocidad.