La Calle Vaya Gente Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1280. 8 de febrero de 2019

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¡Vaya gente! / Mara del Prado

Las confesiones de Don Juan Carlos


Hola rescata la entrevista que le hizo la historiadora francesa Laurence Debray unos meses antes de su abdicación. / EUROPA PRESS

Han pasado cinco años desde que concedió la entrevista y tres de su emisión en Francia, pero no es costumbre leer o escuchar a un representante de la Familia Real española y Hola rescata ahora el contenido de la conversación que el rey Juan Carlos y la historiadora gala Laurence Debray mantuvieron unos meses antes de su abdicación en 2014 para el documental Yo, Juan Carlos, rey de España.

“La relación que tenía con mi padre era muy grande, a pesar de lo que se ha dicho. Hubo encontronazos, a veces, diferencias de pareceres y criterios, pero no tenían nada que ver con la relación humana, de padre-hijo o de hijo-padre”. El hoy rey emérito no tuvo reparos en responder sobre cuestiones personales, íntimas incluso, en este caso sobre su padre, Don Juan. Sobre su hermano Alfonso, al que disparó accidentalmente siendo ambos niños, recuerda que “yo quería mucho a mi hermano” y “él me quería mucho. Estábamos muy unidos. Fue un accidente desgraciado. Ahora lo echo mucho de menos, no tenerlo al lado, no poder discutir con él. Pero, en fin, la vida sigue”. A propósito también de su infancia recuerda que “la reina Victoria Eugenia fue como una madre para mí, una abuela-madre. Los jueves venía al colegio a lavarme, porque hacía mucho frío y se lavaba uno poco”.

Recordando su edad adulta y a propósito de uno de los periodos históricos más reciente en la historia de España, el que fuera jefe del Estado cuenta que “el día de mi primer discurso como rey no había dormido […]. Había que dejar claro, en pocos minutos, cuál iba a ser el futuro […]. La Transición salió bien por la gente que la hizo”. Defiende además Don Juan Carlos que “una monarquía puede ser muy moderna. […]. ¿Anacrónica? Depende también de la forma de hacer las cosas y de hacer la vida política del país”.

La revista termina su selección del reportaje con las confesiones del hoy rey emérito sobre su heredero. Primero comienza enumerando don Juan Carlos las ventajas que, a diferencia de él, ha tenido Don Felipe. “Nació en palacio, yo no […]. Ha tenido muchas posibilidades, más facilidades de estudio que yo […]. En ese sentido, él está mucho más preparado”, señala. “Mis hijas se casaron y se fueron de casa, pero él se ha criado más cerca. Almuerzo con él, hablamos mucho, comentamos, dialogamos mucho. Es muy importante hacerlo”, decía meses antes de renunciar al trono, si bien añade que “yo creo que no se puede enseñar a ser rey. Hay que aprenderlo uno mismo. Se puede transmitir con el ejemplo, la forma de vida, de ser y de actuar, pero lo otro tienes que pensarlo tú, hacerlo tú. Es una cosa muy personal. Yo no puedo decirle: “Tienes que hacer esto así o así’”. Y por eso fue que Felipe VI desmontó gran parte de la herencia recibida nada más ser proclamado rey.

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