Entrevista / Teodoro García Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1255. 13  de julio de 2018

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El Siglo ha pedido entrevistas a las dos candidaturas a la presidencia del PP pero, al cierre de esta edición, no ha sido posible contar con la de Soraya Sáenz de Santamaría

 

Entrevista / Virginia Miranda

Teodoro García, director de campaña de Pablo Casado

“Sólo con Pablo se abre
una nueva etapa en el PP”

Asentar el PP sobre “los principios y valores que siempre nos han hecho grandes pero con una visión del siglo XXI”. Ese es el objetivo con el que Pablo Casado disputará “hasta el pitido final” el partido que lo enfrenta a Soraya Sáenz de Santamaría por la presidencia de la formación, el XIX Congreso Nacional que se celebra en Madrid los días 20 y 21 de julio. Su director de campaña, Teodoro García, dice que con él “mucha gente ha recordado la ilusión que tuvo” al afiliarse y asegura que “otras candidaturas” que no pasaron la primera vuelta “se han puesto a nuestra disposición” para convertirle en el próximo líder de la derecha española. El también portavoz adjunto del Grupo Popular en el Congreso celebra que “referentes de toda la vida” como María San Gil apoyen al candidato y, ante las críticas por su falta de experiencia, señala que las ha habido que “no han dado el resultado esperado”.


ALEX PUYOL

“Sin un modelo de partido podemos dar la sensación a los votantes y afiliados de que es un mero instrumento para alcanzar el poder”   “Hemos hecho propuestas con una fuerte carga de principios, valores e ideas y por parte de la otra candidatura no ha habido la misma respuesta”

Usted es el director de campaña de Pablo Casado en la carrera hacia la presidencia del PP. ¿Por qué se sumó usted a su candidatura?
Normalmente estoy en equipos donde creo en la persona que los dirige. Pablo además siempre ha estado cuando se le ha pedido. Yo soy diputado por Murcia, muchos alcaldes y concejales querían que fuera a presentarles en las últimas municipales y viajó a Murcia, Cartagena, San Javier… Ahí están los resultados de la primera votación. Reflejan que la gente quiere a Pablo y le reconocen como alguien capaz de liderar el PP. Cuando vi que daba el paso, no dudé en unirme a su candidatura y aquí estamos.

Aparte de ser accesible, ¿políticamente qué han visto quienes lo votaron en primera vuelta?
El militante, el alcalde, el presidente autonómico, el votante o el exvotante del PP quieren que el partido abra una nueva etapa sobre la base de lo que hemos construido hasta ahora para tener un nuevo impulso que se note en las elecciones municipales y autonómicas. Por eso Pablo ha empezado a plantear cuestiones que, por la urgencia de las medidas que hemos tenido que tomar, no se habían planteado. Eso hace que mucha gente haya recordado la ilusión que tuvo en un momento de su vida para afiliarse al PP.

De los dos candidatos a la presidencia del PP, Pablo Casado ha sido quien más interés ha tenido en participar en un debate. ¿Por qué están convencidos de que se le habría dado mejor que a Soraya Sáenz de Santamaría?
Debatir no es nada malo. Pablo, yo mismo, hemos debatido en tertulias en momentos difíciles y en momentos fáciles, que han sido los menos. Hemos estado siempre que el partido lo ha necesitado. Para dar la cara incluso por personas que ni siquiera conocíamos. Esta segunda fase del congreso debe ser una oportunidad para elegir un modelo de partido. No se trata sólo de elegir una persona. No se trata de llegar al Gobierno a toda costa.

¿Ustedes cuál creen que es el modelo de Sáenz de Santamaría? A Casado le hemos oído hablar, entre otras cosas, de una bajada de impuestos. A ella, de su experiencia de gestión.
Para llegar corriendo al Gobierno hay que atarse los cordones en el partido. No podemos alcanzar al Gobierno si el partido no está fuerte. Y el partido está fuerte cuando un alcalde puede llamar a la sede nacional y alguien atiende sus necesidades, cuando se desarrollan ideas y proyectos en el seno de la formación independientemente de si estamos o no en el Ejecutivo. Por eso es importante que cada uno exponga el modelo de partido que quiere. Y dejar claro que lo que estamos buscando con este congreso es fortalecerlo, rearmarnos ideológicamente. Hoy se está dirimiendo el presidente y el modelo de partido para los próximos años. Y eso va a afectar a todo aquél que se presenta a las elecciones bajo esas siglas. Por tanto, plantear las elecciones generales como un horizonte está bien, pero sin un modelo de partido podemos dar la sensación a los votantes y afiliados de que es un mero instrumento para alcanzar el poder cuando no es así.

¿Dice entonces que Sáenz de Santamaría no tiene modelo de partido?
Nosotros hemos hecho una serie de propuestas en materias concretas como ha sido la economía y el modelo social con una fuerte carga de principios, valores e ideas y, hasta ahora, por parte de la otra candidatura, no ha habido la misma respuesta.

“Nuestro objetivo es ganar a Pedro Sánchez. Y, para eso, necesitamos que todo lo que esté a la derecha del PSOE tenga su casa en el PP”

 

Si la experiencia es un grado, y es lo que pone en valor la otra candidatura, ¿para Casado es una desventaja no haber tenido experiencia de Gobierno?
Hay muchos tipos de experiencia. Hay experiencia de éxito y hay experiencia de menos éxito. Con la experiencia positiva es con la que hay que quedarse. Pero hay experiencias que no son tan positivas y no han dado el resultado esperado.

¿Se refiere a la ‘operación Diálogo’ en Cataluña de Sáenz de Santamaría?
Hay cuestiones que no han sido tan positivas e, insisto, hay que tener en cuenta para el futuro qué cosas han funcionado y qué cosas no. La experiencia al final la tiene el que ha tenido la oportunidad. Siempre que Pablo Casado ha tenido la oportunidad ha demostrado que se puede confiar en él y que puede liderar un partido modernizado que cuente con esos referentes que siempre han sido indispensables. En nuestra candidatura creemos que la combinación entre experiencia y juventud debe estar siempre presente porque es la que históricamente nos ha dado magníficos resultados. En el Gobierno de Rajoy, en gobiernos anteriores, en ayuntamientos y en comunidades autónomas. No se trata de un relevo generacional, se trata de hacer las cosas de forma distinta y de abrir una nueva etapa.

Por el contacto que han tenido con los afiliados primero y ahora con los compromisarios, ¿qué tiene más peso, la gestión o los principios y valores del PP?
En esta segunda parte estamos contando con el apoyo de mucha gente con gran experiencia de gestión que no sólo han sido ministros sino también alcaldes, como Juan Ignacio Zoido. El militante premió la valentía y la apertura de Pablo hacia los afiliados y la sociedad en general. Y en esta segunda fase el partido está viendo a un líder que ha sabido hacer la mejor campaña y tiene más futuro que pasado. La gente va a primar la experiencia del equipo que Casado pueda ir conformando estos días y la visión del candidato sobre un nuevo partido, un partido asentado sobre los principios y valores que siempre nos han hecho grandes pero con una visión del siglo XXI. También va a primar la valentía de Pablo respecto a temas importantes que a todos los afectan. Estoy hablando del modelo económico que quiere para España, de los valores que siempre hemos defendido respecto a la familia, las víctimas del terrorismo, la reivindicación de la gestión de nuestros gobiernos… Creo que eso va primar mucho a la hora de elegir un candidato. Sólo con Pablo se abre una nueva etapa en el Partido Popular.

Pablo Casado dijo que quería el regreso de José Antonio Ortega Lara y María San Gil al PP y ya ha tenido un encuentro con la expresidenta del PP vasco, que abandonó el partido hace diez años. No parece que case con el concepto de renovación que representa su candidatura.
Creemos que renovar un partido supone modernizar su estructura y adaptarlo a los nuevos tiempos, pero manteniendo firmes las raíces, los principios y los valores que nos han hecho grandes. Por eso, que referentes de toda la vida como María San Gil apoyen públicamente a Pablo Casado se valora muy positivamente. Queremos contar con todos y hacer el partido más grande para que quepa más gente y volvamos a tener once millones de votos, no siete ni cinco como nos dan las encuestas. Para eso hay que anclar muy bien nuestros principios y valores y contar con personas, claro que sí, como María San Gil. Pero como muchos otros diputados, senadores, presidentes y diputados autonómicos que llevan mucho tiempo en el partido y que saben cómo ganar elecciones y mejorar la vida de la gente.

Atendiendo a los apoyos y los mensajes de ambas candidaturas, ¿se sienten parte de una competición no resuelta entre José María Aznar y Mariano Rajoy?
Detrás de la candidatura de Pablo Casado estoy yo, que soy portavoz adjunto en el Congreso, están otros diputados como Óscar Gamazo, Óscar Clavell, Jordi Roca, Valentina Martínez, Belén Hoyo… están los alcaldes de Estepona, Vejer, Alfafar, Burguillos… está la portavoz en el Parlamento de Andalucía, Esperanza Oña… Esa es la gente que está detrás de la candidatura de Pablo Casado. Cualquiera que intente ver a otras personas se equivoca. Algunos llevamos en el partido relativamente poco tiempo, otros llevan mucho más. Pero todos hemos estado el tiempo suficiente para saber que hay algunas cosas que hay que cambiar.

Y sin renegar del pasado…
Yo, como diputado murciano, estoy orgulloso de Manuel Fraga, de José María Aznar, por supuesto de Mariano Rajoy. Durante la época de Mariano Rajoy, tanto Pablo Casado como yo y como muchos otros diputados hemos tenido la oportunidad de desarrollarnos personal y profesionalmente. Yo soy portavoz adjunto en el grupo parlamentario y coordino áreas muy importantes porque fue Mariano Rajoy, y también mi portavoz Rafael Hernando, quien me dio la oportunidad. Nos hemos desarrollado en estos últimos años y ahora creemos que es el momento de dar un impulso al partido y renovarlo.

Antes hacía mención a los exvotantes del PP y hablaba de recuperar la cifra de once millones de votos. Soraya Sáenz de Santamaría dice que ella quiere ganar a Pedro Sánchez. ¿Pablo Casado quiere ganar antes a Albert Rivera?
Últimamente hemos oído muchas teorías sobre qué hay que hacer con Ciudadanos o con Vox. Unos dicen que hay que ignorarlos, otros que atacarlos, otros que hay que hablar con ellos, otros que hay que pactar… Nosotros creemos que hay que ganarlos. A esos votantes hay que ganarlos porque muchos de ellos se han ido del PP buscando otras opciones. Claro que hay que ganar a Ciudadanos, claro que hay que ganar a muchos otros. Pero nuestro objetivo es ganar a Pedro Sánchez. Y para eso necesitamos que todo lo que esté a la derecha del PSOE tenga su casa en el PP. Ese es el gran objetivo. Ganar a esos partidos y conseguir fuerza para echar a Pedro Sánchez de La Moncloa.

“Somos bastante optimistas”

La primera reunión entre Pablo Casado y María Dolores de Cospedal parece haber sido fructífera. Y parecen optimistas con la traducción que esto pueda tener en el voto de los compromisarios del Congreso.
Hemos visto cómo en la primera fase mucha gente atribuía territorios a candidatos concretos. Y nosotros apelábamos a la libertad del afiliado para que votara lo que quisiera. Esa apelación a la libertad ha hecho que Pablo tuviera un muy buen resultado y la gente se identificara masivamente con él. En esta segunda vuelta empezamos de cero. Hay que convencer a más de 3.000 compromisarios de que Pablo Casado es la mejor opción para que nuestro partido mejore y encare el futuro con garantías para conseguir el Gobierno y aplicar nuestras políticas. La noche en que se conocieron los resultados, Pablo Casado dijo con buen criterio que había puntos importantes que le unían a la secretaria general. Nosotros somos bastante optimistas porque tenemos pruebas evidentes de que muchas de las personas que en la primera fase optaron por otras candidaturas, en ésta se han puesto a nuestra disposición para ayudar en todo lo necesario para convertir a Pablo Casado en presidente.

Siguen en curso las investigaciones sobre las titulaciones de Casado. ¿No temen que puedan pesar en el ánimo de los compromisarios a la hora de emitir su voto?
Si todo lo que se puede decir de un candidato que ha estado quince años en política es algo como esto… Muchas de las cosas que se han comentado han sido aclaradas por la propia universidad y la propia institución. Es evidente que el candidato tiene futuro y posibilidades de convertirse en el próximo presidente del PP.

Ustedes dicen estar dispuestos a llegar hasta el final. Aunque entren en contradicción con la tradición de apoyar la lista más votada. Que en este caso y con una diferencia de 1.500 votos, fue la de Soraya Sáenz de Santamaría.
Esos 1.500 votos al final se traducen en un empate técnico, son apenas dos puntos de ventaja. Y estamos hablando de que existían unas reglas previas que definían claramente un primer tiempo en que concurrían una serie de candidatos y un segundo tiempo en que concurrían otra serie de candidatos. No se puede parar el partido a la mitad. Lo lógico es desarrollar más el juego y terminar cuando finalice el segundo tiempo. Cuando presentamos nuestra candidatura, dijimos que iríamos hasta el final. No podemos defraudar ahora a las casi 20.000 personas que nos han votado.

¿Aunque eso signifique que sea más difícil restañar las heridas tras el Congreso?
Por mi parte no hay heridas, hay dos formas de afrontar el futuro del PP. Y desde el minuto uno después del Congreso todos estaremos con el presidente que hayan elegido los más de 3.000 compromisarios. Nuestro adversario está fuera. Dentro lo que tenemos son compañeros.

Termino insistiendo. Alberto Núñez Feijóo dijo que la candidatura de unidad podía conseguirse antes, durante o después del Congreso. ¿Descartan o no que haya lista unitaria en el tiempo de descuento?
Nosotros iremos hasta el pitido final. Por respeto a nuestro partido, por respeto a la gente que nos ha votado y porque nosotros no hemos venido aquí a buscar cargos. Hemos venido más bien a buscar cargas. A buscar formas de mejorar las cosas, de modernizar nuestro partido, de ayudar los alcaldes y presidentes autonómicos que tienen que afrontar unas elecciones dentro de un año. Incluso a los andaluces que se enfrentan a unos comicios de forma inminente. Por eso, interrumpir esta segunda vuelta para repartir cargos mucha gente no lo entendería. Sana competencia y, al día siguiente del congreso, todos unidos con el presidente que salga. Que estoy seguro de que va a ser Pablo Casado.