Cortafuegos para Iván Redondo Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1252. 22  de junio de 2018

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Política / M. C.

Ferraz también aterriza en el ‘Ala Oeste’ de Moncloa

Cortafuegos para Iván Redondo

El nuevo hombre fuerte de Moncloa, Iván Redondo, ya tiene prácticamente diseñado el equipo que lo acompañará en el gabinete del presidente. Eso sí, Pedro Sánchez ha querido equilibrar el peso de este antiguo asesor del PP con hombres de amplia trayectoria en el PSOE, lanzando un guiño a quienes dentro del partido han mirado con suspicacia la posición preeminente de la que disfruta Redondo. Entre los nuevos nombres monclovitas destaca el de José Manuel Albares, diplomático, secretario general de Asuntos Internacionales y viejo amigo de Sánchez,  que se perfila como el nuevo cicerone del presidente en sus viajes al extranjero. 

Pedro Sánchez ha rodeado a este profesional de la comunicación política con perfiles de claro pedigrí socialista. / Pool Moncloa / J.M. Cuadrado

Redondo es simplemente un profesional de la comunicación política, “más un jefe de campaña” que un “jefe de Gabinete clásico”, explican quienes lo han tratado   Desde quien acompañará al presidente a sus viajes hasta el que escudriñará las encuestas pasando por los expertos en economía y asuntos nacionales, todos son 'hombres de partido'

“Un tipo majo en el trato, avispado, que capta las cosas y las engulle como una esponja”. Así definen a Iván Redondo quienes lo trataron en la época en la que mantuvo buenas relaciones con Pablo Iglesias. Una cordialidad y una inteligencia que han sido fundamentales para que el nuevo jefe de gabinete de Pedro Sánchez haya conseguido abrirse hueco en casi todos los grandes partidos del ámbito nacional, primero en el PP, luego en Podemos y, ahora, en el PSOE.

Y es que Redondo es simplemente un profesional de la comunicación política, “más un jefe de campaña” que un “jefe de gabinete clásico”, despojado del perfil ideológico que van a aportar a su gabinete el resto de personas nombradas por Pedro Sánchez.

Nacido en San Sebastián en 1981, comenzó colaborando con Antonio Basagoiti en su etapa al frente del PP vasco, llevó a la alcaldía de Badalona a Xavier García Albiol –en una polémica campaña que vinculaba la delincuencia a inmigración- y consiguió que José Antonio Monago arrebatara a los socialistas la presidencia de Extremadura en 2011. Eran los tiempos en los que las malas lenguas extremeñas le llamaban el ‘octavo consejero’, porque se sentaba en la mesa del Ejecutivo extremeño como un consejero más.

La derrota de Monago en 2015 le sacó del carril de esa trayectoria fulgurante que llevaba en el PP. Así que alejada la posibilidad de dar el salto a Génova y al núcleo duro de Mariano Rajoy, se volcó en la colaboración con medios -tanto en prensa escrita, con un blog en Expansión, por ejemplo-, como en televisión -en Noticias Cuatro, en compañía del nuevo secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, o en Antena 3, junto a Susana Grisso-. Y poco a poco, especialmente en la primera mitad de 2016, fue acercándose a un Pablo Iglesias que, en ese momento, aspiraba a sorpassar al PSOE, como auguraban la mayoría de encuestas. No llegó a formar parte del organigrama del partido ni siquiera a trabajar oficialmente para Podemos, pero esa cercanía a Iglesias le sirvió para aparecer en un par de programas de ‘Fort Apache’ –el programa de debates que conducía el líder de Podemos en Hispan TV- y ser entrevistado por el propio Iglesias en ‘Otra vuelta de tuerka’ –el espacio de entrevistas que tiene en Público.es-. Es en esa época cuando a algunas personas les llamó la atención de él que citara a autores como Nietzche con “fórmulas que parecen prefabricadas”. Prefabricadas o no, lo cierto es que en esos programas televisivos junto al líder del partido morado Redondo deja claro que son tres sus autores de cabecera. Además, del filósofo alemán, también están Maquiavelo, al que se considera fundador de la política moderna con ‘El Príncipe’, y el militar prusiano Carl von Clausewitz, uno de los más influyentes teóricos de la ciencia militar moderna.

Disuelta la posibilidad del sorpasso, los focos se pusieron en el ruido de sables en las filas socialistas, que terminaron consumándose en octubre, en un Comité Federal que quedará como una de las páginas más negras de la historia del PSOE. Es ahí, con Sánchez defenestrado, cuando se consolida la colaboración de Redondo con el ahora presidente del Gobierno. Contribuye a perfilar el relato épico con el que Sánchez gana las primarias algunos meses después, de líder injustamente descabalgado para sortear su oposición a investir a Rajoy, y recién concluidas las primarias, el 22 de mayo de 2017, escribe en su blog de Expansión, ‘The War Room’: “si enfocamos bien el ajedrez político que se avecina deben saber que hay altas probabilidades de que Sánchez pueda ser presidente. Bien a través de una moción de censura (si se suceden más escándalos en el PP y se conforma esa mayoría alternativa) o tras el resultado de unas elecciones anticipadas”. Una profecía que se acaba de cumplir.

Las personas para las que ha trabajado suelen dedicarle elogios, como el propio García Albiol, que escribía recientemente en un tuit que: “Iván es de las personas que mejor saben interpretar el presente y sobre todo leer el futuro de los acontecimientos políticos y sociales, lo que le permite adelantarse a los acontecimientos. Un crack y un amigo”. Un mensaje que era eliminado del perfil de la red social. Hasta Guillermo Fernández Vara, que ya le sufrió como rival político, aseguraba hace unos días en La Sexta que “la sintonía es muy buena”, y que Redondo les “aporta cosas muy interesantes, y hay que intentar aprovecharlas para hacer una buena gestión y responder ante los ciudadanos”. Además, según Fernández Vara, Sánchez le llamó antes de nombrar a Redondo jefe de gabinete, “porque así se lo había pedido él, además”, tratando de despejar las informaciones acerca de las reticencias que había despertado en el PSOE extremeño la elección de este experto en comunicación política totalmente ajeno al partido. Y que, por cierto, ha provocado que el que ha sido su jefe de gabinete en Ferraz, Juanma Serrano, haya quedado relegado y haya decidido volver a su antiguo trabajo en la FEMP.

-José Manuel Albares, secretario general de Asuntos Internacionales.

Unas reticencias, generales en el partido, que Sánchez ha tratado de solventar completando su gabinete con nombres de probado pedigree socialista. Es el caso, por ejemplo, de José Manuel Albares, un diplomático amigo de Sánchez desde hace muchos años gracias a su militancia en la misma agrupación socialista. Albares ocupará la secretaría general de Asuntos Internacionales, UE, G-20 y Seguridad Global, una secretaría de nueva creación, que agrupa varios departamentos hasta ahora dispersos y que cuenta con rango de secretaría general por primera vez. Así las cosas, Albares se perfila como la persona que va a gestionar todas las citas internacionales del presidente Sánchez, tras haber acumulado mucha experiencia en el exterior a lo largo de los últimos años. Nacido en 1972, ha sido cónsul de España en Colombia, consejero cultural en la Embajada de España en París y ha estado destinado en la Representación Permanente de España ante la OCDE. Antes de las elecciones de diciembre de 2015, Albares abandonó el puesto de subdirector general para África Subsahariana en Exteriores, que venía ocupando desde 2010 y en el que se había mantenido con el Ejecutivo del PP, para integrarse en el equipo de campaña de Sánchez como responsable del programa de política exterior. Tras la renuncia de Sánchez a la secretaría general del PSOE, Albares volvió a París para hacerse cargo de la acción cultural de la Embajada española allí. Ahora regresa al círculo más próximo de Pedro Sánchez para ser su sombra en los viajes al extranjero.

Francisco Salazar, director de Análisis y Estudios.

Otro de los socialistas que trabajará a las órdenes de Redondo es el sevillano Francisco Salazar, una de las personas que ha organizado los islotes sanchistas en el mar susanista que es el PSOE de Andalucía y que ahora será el responsable de Análisis y Estudios a las órdenes de Redondo. Fue de las personas que más ayudó a poner en marcha la campaña de las primarias en esa comunidad en colaboración con el número dos de José Luis Ábalos en la secretaría de Organización, Santos Cerdán. Tras la victoria de Sánchez en las primarias fue nombrado secretario ejecutivo de Acción Electoral, un cargo de fontanería que ahora seguirá ejerciendo en Moncloa. Aunque no siempre ha trabajado entre bambalinas. Este Ingeniero Técnico Agrícola y licenciado en Ciencias Políticas fue alcalde de la localidad de Montellano entre 2003 y 2008 y comisario para la Memoria Histórica en la Junta de Andalucía en 2008 y 2009.

Manuel de la Rocha, director de Asuntos Económicos.

El general del Ejército de Tierra Miguel Ángel Ballesteros será el responsable del área de Seguridad Nacional, una ‘cartera’ para la que sonó el también militar Pedro Baños, pero que ha sido finalmente descartado por su perfil heterodoxo, especialmente por su visión del papel de Rusia en la nueva geopolítica mundial y la necesidad de España de desmarcarse de la OTAN para acercarse a Moscú. Ballesteros, que ya sonó el año pasado como máximo responsable del CNI, ha sido hasta ahora el director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, el organismo especializado en el análisis de las amenazas geoestratégicas para España. A punto de pasar a la reserva, ya que pronto cumplirá 65 años, es uno de los mayores expertos en yihadismo del país.

A otro estrecho colaborador de Sánchez en estos últimos meses, Félix Bolaños, le corresponde la secretaría general de Presidencia, con lo que pasa a ser el experto jurídico del gabinete liderado por Redondo, por cuyas manos van a pasar la mayoría de documentos y con acceso a las reuniones de la comisión de secretarios y subsecretarios, donde se preparan los consejos de ministros de los viernes. Madrileño, militante en la agrupación de Latina y nacido en 1975, Bolaños es uno de los principales representantes de la cantera socialista. Jefe de la División de la Asesoría Jurídica Laboral del Banco de España, su nombre empezó a ser conocido entre los periodistas que siguen al PSOE después de que la ejecutiva la encargara redactar el nuevo reglamento por el que se rige el partido.

Borja Cabezón, director de Asuntos Nacionales. / EP

Otro representante de la cantera del PSOE en la fontanería de Moncloa es Borja Cabezón, que se hará cargo del departamento de Asuntos Nacionales, a las órdenes del director adjunto del gabinete, todavía pendiente de nombramiento, del que también dependen el departamento de Asuntos Económicos y el de Asuntos Institucionales. Cabezón, líder del partido en la localidad madrileña de Majadahonda y designado miembro de la gestora que se hizo cargo del partido tras la dimisión de Sánchez, su nombramiento es un guiño a los dirigentes con los que siempre ha estado bien relacionado, tanto Alfredo Pérez Rubalcaba –y la que fuera su número dos, Elena Valenciano- como Felipe González. Aunque, eso sí, también hay quien le coloca como una persona muy cercana al propio Redondo.

La dirección del departamento de Asuntos Económicos le corresponde a Manuel de la Rocha, con lo que el presidente repesca al que fuera su secretario de Economía durante su primera etapa al frente del PSOE. Cuando ganó las primarias por segunda vez, Sánchez prefirió a Manu Escudero para ocupar esa cartera y De la Rocha regresó a su puesto como economista del Icex. Ahora, este madrileño, también nacido en los 70 como la mayoría de sus compañeros de gabinete, se reincorpora al equipo de Sánchez. Entre 2007 y 2011 fue asesor de política multilateral en la Dirección General de Políticas de Desarrollo del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y posteriormente de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). De la Rocha recibe un departamento de Asuntos Económicos que vuelve a tener el rango que tuvo hasta que Zapatero quiso darle más altura como Secretaría de Estado, creando la Oficina Económica de Moncloa y entregándosela a Miguel Sebastián.

Por último, al frente del departamento de Asuntos Institucionales estará César Mogo, antiguo jefe de gabinete de Ramón Jáuregui en el Ministerio de la Presidencia y de Elena Valenciano durante su etapa como número dos del PSOE. Así las cosas, es una de las personas de la nueva Moncloa que más experiencia previa acumula sobre la fontanería presidencial. Además, durante los años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ya ocupó la dirección del gabinete de la secretaría de Estado de Inmigración, primero, y de la secretaría de Estado para la Función Pública, después. La elección de Mogo es un guiño, otro más, al partido y, concretamente, al sector que se ha opuesto a Sánchez en los últimos tiempos.


El nuevo jefe de gabinete de Sánchez fue entrevistado por Iglesias en el programa ‘Otra vuelta de tuerka’.

Un ‘spin doctor’ inspirado en EE UU

En la época en que Iván Redondo hacía buenas migas con Pablo Iglesias, el ahora jefe de gabinete monclovita pasó por ‘Otra vuelta de tuerka’, el programa de entrevistas del líder de Podemos. Ahí, en un formato largo que da para que los invitados se explayen y se desnuden intelectualmente hablando, Redondo señaló dos hitos en la política moderna: la campaña de Barack Obama en 2008, con el “Yes, we can”, y la irrupción de Podemos en el verano de 2014. Quizá le hacía la pelota a su anfitrión, pero sí que quienes lo conocen corroboran que tiene “una visión muy americana” de la política y de su actividad, siempre con las encuestas en la mano para medir por dónde van los movimientos de la opinión pública. Una visión que confirma algunas de sus series preferidas, como son ‘El ala oeste de la Casa Blanca’, protagonizada por Martin Sheen, y ‘House of Cards’, que tuvo a su frente a Kevin Spacey hasta que fue denunciado por acoso sexual. La primera, según le explicó a Iglesias, representa para él “el gobierno ideal”, mientras que la segunda, mucho más cínica y maquiavélica, muestra “el gobierno posible”. De ambas extrae la moraleja de que “en política te graban siempre” y que se debe “definir bien tu estrategia y hacer un plan de acción, que es siempre un calendario”. Porque, según él, “el tiempo en política es lo más importante”.

Algunas de las respuestas a Iglesias también dan alguna pista de por qué Sánchez ha tomado las decisiones que ha tomado, no sólo en la formación de gobierno, sino también desde el verano pasado, cuando pasó a cerrar filas con el Ejecutivo de Rajoy en el conflicto catalán. Redondo señala que: “La política tiene que cambiar con los tiempos, y creo firmemente en el entendimiento entre la izquierda y la derecha”. Insiste en esta cuestión, señalando que “hace falta que la izquierda y la derecha se sienten, se legitimen y acuerden lo que tienen que acordar”, y deja claro que, para él, “hay que llevar el mensaje a la gente, conectar con ella, y humanizarlo. No creo en el elitismo, en lanzar una idea que nadie entiende”. Porque, según asegura, “las grandes decisiones son cuestión de muy pocos puntos. El 80% de los votos los producen el 20% de los mensajes”.