El País vuelve a mirar al PSOE Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1250. 8  de junio de 2018

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Política / Manuel Capilla

La Sexta y RTVE también se preparan para el nuevo Gobierno

El País vuelve a mirar al PSOE

Pedro Sánchez lo ha pasado mal en los últimos meses por un “apagón mediático”, como lo definen en Ferraz, que lo estaba condenando a un perfil bajo. Pero una vez en La Moncloa, el panorama mediático está dando un vuelco, alineándose con su nuevo inquilino. El País, que ha cerrado filas con Albert Rivera en los últimos meses, gira a la izquierda con la llegada a la dirección de Soledad Gallego-Díaz. La Sexta de Antonio García Ferreras se dispone a abandonar definitivamente el susanismo del que hizo gala en las primarias. Y los responsables RTVE, elegidos con la mayoría absoluta del PP, asumen que su salida es inminente.

Soledad Gallego-Díaz relevará al frente de El País a Antonio Caño, que había acercado al diario a Moncloa, primero, y a Ciudadanos, después.
/ CASA DE AMÉRICA

 “Me reuní con los responsables de El País y me dijeron que o Rajoy o que la línea editorial de El País no iba a ayudar para que hubiera un gobierno progresista liderado por el Partido Socialista”. Así se expresaba Pedro Sánchez a finales de 2016 en una entrevista concedida a Jordi Évole, dejando claro que en ese encuentro, que tuvo lugar en el verano de ese mismo año, no estaba Juan Luis Cebrián, sino los responsables del periódico. Sin señalarlo, aludía a su director, Antonio Caño. Y teniendo en cuenta estos precedentes, tras haber estado lanzando guiños a Moncloa en estos años de gobierno del PP y haber jaleado a Albert Rivera desde el 21-D, la posición de Caño quedaba muy debilitada con la llegada de Sánchez a la Moncloa. Con la reciente salida de Juan Luis Cebrián y la renovación de la cúpula de Prisa ya se asumía en el grupo que El País iba a acercarse a la línea editorial de la Ser, mucho más cercano a las posiciones progresistas. Y la moción de censura ha terminado por precipitar los acontecimientos en Miguel Yuste, la sede del rotativo.

La elegida por el nuevo consejero delegado, Manuel Mirat, es Soledad Gallego-Díaz, una histórica del diario, en el que ha trabajado desde su fundación y en el que ha llegado a ocupar el cargo de adjunta a la dirección. La redacción ha aplaudido el nombramiento de la que consideran unánimemente un referente profesional y un símbolo de la época en la que El País se convirtió en el intelectual orgánico de la democracia del 78. Su concepción de la línea editorial del periódico la dejó clara en una entrevista concedida a Jot Down en marzo de 2012: “El País no es un periódico de izquierdas. Nunca lo ha sido, aunque la gente en un momento dado debió pensarlo. Es un periodismo de centro-izquierda, por decirlo de alguna manera, y progresista en lo social… pero no un periódico de izquierdas. Además nunca ha pretendido serlo”.

Habrá que estar atentos a los primeros pasos de Gallego-Díaz, pero parece claro que se ha acabado la época de los editoriales dirigidos a la yugular de Pedro Sánchez. El último, el del mismo viernes 1 de junio, titulado ‘Un Gobierno inviable’. Se pone fin así a una época que arrancó en 2011, cuando Juan Luis Cebrián recurrió al apoyo de Moncloa para que los acreedores del grupo –con Telefónica, Caixabank y el Santander a la cabeza– y que ha llevado a muchos socialistas a no reconocer al periódico que siempre llevaron debajo del brazo.  


Antonio García Ferreras ha mantenido fuertes enfrentamientos con Sánchez. / EP

Caso distinto es de La Sexta y su factótum, Antonio García Ferreras, que ha emprendido su giro al Ferraz sanchista a regañadientes, cuando el secretario general resurgió para derrotar en las primarias a Susana Díaz. García Ferreras no ocultó sus preferencias por la presidenta andaluza y sus ataques ante las cámaras fueron sonados. “Credibilidad, credibilidad... No está sobrado de ella y tras perder dos veces las elecciones se presenta a las primarias”, dijo sobre Sánchez, del que también se mofó cuando, tras ser derrocado en el Comité Federal de octubre de 2016, anunció que iba a recoger su coche para recorrer España. “El cochecito leré”, dijo entonces Ferreras en Al Rojo Vivo.

Tampoco Sánchez se cortó a la hora de afearle la conducta a Ferreras. Por ejemplo, La Sexta dio por buenas las declaraciones del exsenador de ERC, Santiago Vidal, afirmando que a principios de 2016 el ahora presidente del Gobierno prometió a los dirigentes republicanos la celebración de un referéndum en Cataluña para que aprobasen su investidura. En su página de Facebook, Sánchez pedía “que se contraste la información con todas las partes antes de publicarla”. “No tenemos que contrastar con él una información que está contando Santiago Vidal. Nosotros contamos lo que dijo. Después llamamos a Sánchez, pero él no anda muy sobrado de credibilidad”, afirmó García Ferreras también en antena.

No faltaba quien afirmaba que en el enfrentamiento influía el hecho de que Sánchez hubiera defenestrado al que fuera líder del PSM, Tomás Gómez, con el que trabajaba la cuñada de García Ferreras y hermana de Ana Pastor, Mercedes Pastor. Y tras la renovación de la cúpula del PSM, Mercedes Pastor pasó a trabajar como directora de comunicación del presidente del Parlamento andaluz, Juan Pablo Durán.

La relación entre García Ferreras y Sánchez llegó a ser tan tensa como para llegar a discutir a voz en grito, según relata Jesús Maraña, director de Infolibre, en su libro ‘Al fondo a la izquierda’. Ambos se sentaron a almorzar, con la mediación de José Miguel Contreras, en un primer intento de fumar la pipa de la paz. Pero ese día, la sangre llegó al río. Según relata Maraña: “En un momento determinado del almuerzo, Sánchez levanta la voz y se dirige a Ferreras: “¿Tú vas a por mí! Sé que estás investigando a mi mujer y a mi suegro. ¡Mírame a los ojos y dime que no es verdad!”. El periodista se pone en pie y responde en el mismo tono: ‘¿Cómo dices? ¡Eso es absolutamente falso! Dinos tú quién te ha ido con ese cuento".

Y hasta llegó a acusarle de miedoso y cobarde por no conceder entrevistas a La Sexta. Y cuando por fin lo hizo, recién elegido secretario general por segunda vez, la tensión se cortaba con un cuchillo. En los últimos meses, los ataques han cesado, pero La Sexta no ha colaborado en sacar al PSOE del apagón mediático al que en Ferraz consideran que se han visto sometidos. Habrá que ver si la indiferencia se transforma en un apoyo del que Sánchez anda necesitado.

La TVE ‘en negro’, a la espera de renovación

Con los periodistas de TVE en pie de guerra, vestidos de negro cada viernes para protestar por la manipulación informativa que sufren, en los despachos de la radiotelevisión pública empieza a cundir la inquietud. No se olvidó de ellos Pedro Sánchez durante su discurso en la moción de censura, señalando que “la manipulación, señor Rajoy, también es corrupción”, por eso, “por las mujeres que se visten de negro en defensa de la libertad, también presenta el grupo parlamentario socialista esta moción de censura”. Fue en 2012, y gracias al rodillo parlamentario del PP, cuando se renovó el consejo de administración de la Corporación y se desmontó el modelo levantado durante los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero. Ahora, esos mismos responsables dan por hecho que su relevo es cuestión de días.

El PP mantiene bloqueado el nombramiento del sustituto de José Antonio Sánchez al frente de RTVE. / EP

 


Y debería haberlo sido mucho antes, toda vez que el actual presidente de la Corporación, José Antonio Sánchez concluye su mandato a finales de este mismo mes de junio. Pero el PP ha tenido bloqueada la renovación en el Parlamento desde hace casi dos meses. Tras superar múltiples vericuetos a lo largo de los últimos 12 meses, la nueva ley de RTVE se cerró con un consenso entre PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos, al que terminaron por sumarse los populares cuando fracasaron en su intento de atraerse a los socialistas para acordar, sólo entre ellos dos, la renovación. La ley preveía la apertura de un concurso público para elegir al nuevo presidente y al consejo, al estilo de otras teles públicas como Telemadrid, cuya línea editorial ha dado un giro de 180 grados, dejando de ser el aparato propagandístico que fue en los tiempos de Esperanza Aguirre e Ignacio González.

El PP ha tenido bloqueado el inicio del concurso y la renovación gracias a su mayoría absoluta en el Senado –donde se deben elegir, además, cuatro consejeros, por los seis del Congreso-. Los populares han alegado lagunas jurídicas en el reglamento que debe regular el concurso, pero el pasado jueves han terminado por sumarse definitivamente al acuerdo después de algunas correcciones al concurso elaboradas por los juristas de la Cámara Baja y de que CCOO lanzara la idea de que el nuevo Gobierno recurra a un decreto ley para desbloquear la situación como vía de emergencia para evitar que RTVE haga "oposición mediática" a Pedro Sánchez durante los meses que median hasta que se resuelva el concurso. El nuevo texto bajo el que desarrollará el concurso debe recibir el visto bueno de los grupos todavía, pero todos los grupos prevén que reciba el espaldarazo definitivo en la reunión de la Mesa del Congreso que se celebrará este martes.

 

Un hombre Prisa como dircom de Moncloa

Miguel Ángel Oliver, que ha desarrollado su carrera en la SER y Cuatro, es el nuevo secretario de Estado de Comunicación. / EP

 

Al mismo tiempo que El País pone punto final a su alejamiento de Ferraz, Pedro Sánchez ha elegido a un histórico de Prisa, Miguel Ángel Oliver, para ocupar la secretaría de Estado de Comunicación. Y no sólo eso, durante su etapa en la Ser también coincidió con Antonio García Ferreras cuando éste estaba al frente de los servicios informativos de la emisora.

Oliver comenzó su andadura profesional en la Ser en 1983, donde llegó encargarse de la dirección de Hora 20 y, después, ejerció de mano derecha de Iñaki Gabilondo como subdirector de Hora 25. Ya en 2005 cambió la radio por la televisión, pasando a Cuatro cuando el canal todavía pertenecía a Prisa. Allí ha estado al frente de ‘Noticias Cuatro Fin de Semana’ y, en los últimos años, ha conducido la segunda edición diaria de los informativos. Además, ha ejercido de colaborador de medios como La Vanguardia y de esta casa,
El Siglo.