Tribuna / Cristina Antoñanzas Tiempos de hoy

 
   

 Nº 1250. 8  de junio de 2018

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Tribuna / Cristina Antoñanzas

Ellas


Las ministras son la apuesta valiente de un presidente –no una presidenta, todavía no– que trata de responder al movimiento por la igualdad de las mujeres que cobró impulso el pasado 8 de Marzo y que no hubiera consentido nada por debajo de la paridad

¿Espejo de la realidad? No. No niego que la composición del nuevo Gobierno presidido por el socialista Pedro Sánchez ha cambiado de negativo a positivo el signo de la energía que mueve nuestra vida pública, que abre nuevas perspectivas, que renueva nuestra confianza en la gestión política, que –como con todo lo nuevo, y por algún proceso psicológico cuyo mecanismo desconozco pero que los publicistas dominan magistralmente– nos predispone favorablemente.

Ellas, las ministras, mayoritarias en el nuevo Ejecutivo, formadas, solventes, son la apuesta valiente de un presidente –no una presidenta, todavía no– que, desde mi punto de vista, trata de responder al movimiento por la igualdad de las mujeres que cobró impulso el pasado 8 de Marzo y que no hubiera consentido nada por debajo de la paridad.

Pero cualquier sindicalista que tiene la responsabilidad de negociar sabe que los gestos están bien, pero los hechos que quedan escritos en el BOE están mejor. Y yo soy sindicalista, y me gusta que el Gobierno de mi país tenga una amplia presencia de mujeres que gestionan carteras de enorme relevancia, pero a día de hoy ese Gobierno no es un espejo de la realidad, aunque sí puede hacer mucho para que la realidad empiece a cambiar.

Tenemos un cambio cultural pendiente, al que la composición del nuevo Ejecutivo ayuda, pero se necesita mucho más. La llave que abre la puerta a la libertad de millones de mujeres es la independencia económica, y la realidad es que las mujeres cobran menos que los hombres, padecen más paro, sufren más acoso laboral, ocupan trabajos menos especializados y con menos derechos, y tienen más precariedad. En definitiva, son menos libres.

Hace una década que se aprobó la Ley de Igualdad, y hemos aprendido mucho por el camino. El empresariado español, en general y con algunas excepciones, ha demostrado una altísima capacidad para el cinismo en lo que se refiere a la puesta en práctica de medidas para la igualdad efectiva, hasta el punto de que buena parte de los planes de igualdad no son tales, no están negociados con los representantes de las plantillas, y se encargan a empresas consultoras como operación de marketing pagada, en ocasiones, con subvenciones públicas.

La gran batalla por la igualdad está en el mundo del trabajo, donde se asienta nuestro modelo de vida y donde se materializa el conflicto por el reparto de los recursos, la riqueza que generamos entre todos. Las últimas reformas laborales, especialmente la perpetrada por el primer Gobierno de Rajoy nada más llegar al poder en 2012, dejó a los trabajadores prácticamente sin recursos para defender sus derechos en ese conflicto, convirtiendo la discrecionalidad del empresario en normativa laboral. 

Derogar la reforma es vital. Vital para combatir la pobreza, vital para mejorar los salarios, vital para acabar con los trabajadores pobres, vital para frenar los abusos a los trabajadores en la subcontratación de servicios, vital para fortalecer el crecimiento económico vía demanda interna, vital para acabar con la altísima siniestralidad laboral que acaba con tantas vidas de trabajadores y trabajadoras, vital para la igualdad y la libertad de las mujeres.

Ellas, las ministras, tienen mucho por hacer y no lo tienen fácil; esperamos mucho de ellas para poder, entre todas y todos, cambiar las cosas.

 

Firma:

Vicesecretaria general de UGT y responsable de políticas en los ámbitos de Comunicación, Mujer Trabajadora, Migraciones, Juventud y la Unión de Técnicos y Cuadros. Licenciada en Biología, fue secretaria de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT La Rioja de 2007 a 2009, año en el que fue elegida secretaria de Salud Laboral y Empleo. En 2013 fue nombrada Secretaria General de UGT La Rioja.

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José García
Abad


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Miguel Ángel
Aguilar


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Cristina
Narbona


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Julio Rodríguez Fernández


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Belén
Hoyo



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Joan
Tardà


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Carmen
Calvo


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Cristina
Antoñanzas


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Carles
Campuzano



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Ignacio
Aguado



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Inmaculada
Sánchez


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Sergio
del Campo



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Graciano
Palomo



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Bruno
Estrada


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José Antonio
Pérez Tapias


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Joan
Navarro



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José M. Benítez
de Lugo



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José Luis
Centella


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Pablo
Bustinduy

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Jesús
Lizcano


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Carlos
Berzosa



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Julio Rodríguez López

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Mauro
Armiño


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Pere
Navarro



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Julius
G. Castle