Tribuna / Ignacio Vasallo Tiempos de hoy

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 Nº 1242. 13  de abril de 2018

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Tribuna / Ignacio Vasallo

Japón, antes lejos, ahora cerca


Akasuka, flanqueada por el rio Sumida, es la visita más popular, con la muy transitada calle Nakamise y el templo Senji, el más antiguo de la ciudad

No hace tantos años que Japón era considerado un lejano destino turístico al alcance, desde Europa o Estados Unidos, tan sólo de unos cuantos viajeros .

En la historia de Japón los extranjeros  han sido mirados con suspicacia, como introductores de productos e ideas que no eran asimilables a los locales.  Sólo en los años sesenta del siglo XIX, con la reinstauración Meiji,   se  abrió el país al resto del mundo.

La recepción de turistas extranjeros  no formaba parte  de los objetivos de los diferentes gobiernos que, incluso durante los años de los grandes superávits comerciales, fomentaban la salida de turistas japoneses al exterior para compensar por esa vía  su exceso de divisas.

Pero en los últimos años han sucedido una serie de acontecimientos que han terminado convirtiendo a Japón en una potencia receptiva, que ha recibido el pasado año más de 27 millones de turistas extranjeros.

La deflación, que ha tenido como resultado que un país que era enormemente caro se haya convertido en relativamente barato.

El gran incremento de la oferta aérea y la correspondiente reducción de los precios, que ha situado a esas islas a distancia de cartera de europeos y americanos. Desde España hay incluso un vuelo directo Madrid-Tokio, de casi 14 horas, por menos de 500 euros en temporada baja.

La explosión del turismo emisor chino, que inunda todos los destinos cercanos.

La política de exención de visados a viajeros chinos y de otros puntos de Asia.

La celebración en 2020 de los Juegos Olímpicos de Tokio, año en el que las autoridades esperan recibir 40 millones de turistas.

El largo viaje bien merece la pena. La estrella es, sin duda Tokio, la mayor conurbación del mundo pero también la más segura según el índice de The Economist, que es relativamente fácil de navegar utilizando el metro,  el mejor del mundo, totalmente automatizado, señalizado en inglés y con fácil identificación de  las paradas por  el color de la línea y un número. Además, en las principales estaciones turísticas, unas jóvenes azafatas en correcto inglés  –algo bien extraño en ese país– nos ayudarán a planificar el viaje.

La densidad de la red permite perderse para deambular por desconocidos barrios, siempre interesantes y buscar simplemente, cuando llega el cansancio o la lluvia, o incluso en verano el húmedo calor, la estación más cercana.

La mayoría de los turistas se limitan a visitar unos pocos barrios  que representan bien el carácter de la ciudad. En el Oeste Akasuka, flanqueada por el rio Sumida, es la más popular, con la muy transitada calle Nakamise y el templo Senji, el más antiguo de la ciudad. Cientos de restaurantes populares, siempre limpios y buena calidad dispensan ininterrumpidamente un buen tazón de ramen y una cerveza por menos de diez euros. Ya en la bahía, el mercado central de pescado Tsukiji atrae multitudes y exige un madrugón que muchos consideraran innecesario.

El centro está dominado por el Palacio Real, cuyos magníficos jardines pueden ser visitados, y la inmensa Estación Central. Hacia el Sur Ginza ofrece modernidad y Roppongi, la Reina de la Noche,  el barrio favorito de los extranjeros .

La calle Omotesando  es una Quinta Avenida en la que se encuentran todas las grandes marcas internacionales. Por ella pasean las mujeres más elegantes de Tokio con perritos casi tan elegantes como ellas y tan limpios ambos, que el inevitable pis, de ellos, lo limpian ellas con agua de una botella que llevan a esos efectos en el bolso. El Parque Meiji, con su templo, nos conduce al barrio de Shinjuku, en el que se concentran los hoteles internacionales y los edificios administrativos. En todos estos lugares hay numerosos restaurantes y tascas de buena calidad en los que la comida local, y no solo el sushi y el sashimi, puede ser acompañada de sake y cerveza a precios razonables.

Fuera de Tokio el lugar más visitado por los extranjeros es la antigua capital Imperial Kioto, única gran ciudad japonesa que no fue bombardeada durante la segunda Guerra Mundial y que ofrece un rico patrimonio artístico en el que destaca el Palacio Real.

Al Norte, la Isla de Okkaido cuenta con 94 estaciones de esquí, la mayoría de reducidas dimensiones pero todas reciben abundantemente la bendición de la nieve que muchos consideran la de mejor calidad del mundo y se han convertido en lugar de peregrinación de muchos adictos a la nieve polvo de todo el mundo, aprovechando los bajos precios del transporte internacional en invierno.

 

Licenciado en Derecho y periodista, es uno de los más destacados profesionales del sector turístico en España. Pertenece al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado. Fundador y primer director general de Turespaña. Dirigió los primeros planes de marketing del turismo español que incorporaron el Sol de Miró. Consejero de Turismo en Estocolmo, Nueva York, Milán  Londres y París. Ha publicado más de 300 artículos sobre la especialidad en diversos medios de comunicación y pronunciado conferencias en 50 países. Actualmente es responsable de Relaciones Internacionales de la Federación Española de Escritores y Periodistas de Turismo.

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