¡Vaya Gente! Tiempos de hoy

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 Nº 1233. 9  de febrero de 2018

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¡Vaya gente! / Mara del Prado



Rania de Jordania –en la foto, con la reina Letizia– es una de las cinco mujeres que forman parte del grupo de miembros permanentes del foro de Davos / EUROPA PRESS

Las reinas toman la palabra en Davos

En el que promete ser el año de las mujeres, las revistas del corazón han hecho su particular aportación a la igualdad real con una doble página dedicada a “las reinas de Davos”. La presencia en el mayor foro económico celebrado en la ciudad suiza de Rania de Jordania, Máxima de Holanda y Juliana Awada ha sido una buena excusa para ver cómo al papel de mujer florero de las consortes de jefes de Estado y de Gobierno se ha ido transformando para adquirir una mayor utilidad.

La esposa del rey Abdalá es una de las cinco mujeres que forman parte del grupo de miembros permanentes de este cónclave de las élites mundiales y la mujer del rey Guillermo representó durante su estancia al secretario general de Naciones Unidas en calidad de defensora especial para la financiación inclusiva del desarrollo. Ninguna de ellas acudió con sus maridos; su participación en iniciativas de carácter social las ha dotado de voz propia en encuentros internacionales como éste.  La primera dama de Argentina sí asistió con su esposo, Mauricio Macri –es la cuarta ocasión que acuden a la cita–, pero tuvo agenda propia. En el año en que el país latinoamericano preside el G-20, abogó por que el Women 20 tenga presencia activa en todos los espacios de trabajo y toma de decisiones. Y con la reina Rania apostó por avanzar en los procesos educativos para lograr que las nuevas generaciones respeten la igualdad de género.

Seguro que José Luis Rodríguez Zapatero no pensaba en casos concretos y mucho menos en éste cuando legisló para acabar con la prevalencia del varón sobre la mujer en la sucesión de títulos nobiliarios. Pero el caso es que, gracias al expresidente socialista, la nieta del dictador Francisco Franco heredará el título creado en noviembre de 1975 por el rey Juan Carlos I para honrar la memoria de su mentor recién fallecido otorgándoselo a su única hija, Carmen Franco Polo.

“Es lo que me corresponde”, contestaba Carmen Martínez-Bordiú a preguntas de los periodistas sobre el Ducado de Franco en el aeropuerto tras regresar de París, donde viajó con su joven novio y coach emocional australiano tras morir su madre. Según Hola, la versión sobre un supuesto apaño familiar para que su hermano Francis Franco fuese duque de Franco y ella pasase a ser marquesa de Villaverde, distinción que también le corresponde por ley pero ostentaría su hermano pequeño hasta que la muerte de la madre de ambos diese pie a un intercambio de títulos, es falsa. Dice la publicación que nunca ha existido problema alguno entre los hermanos y “todo estuvo hablado” con Carmen Franco antes de su muerte. De modo que el también señor de Meirás, gracias a Zapatero y en virtud de su política de igualdad, felicitará a su hermana mayor cuando herede el ducado. Al fin y al cabo, a él ya le dieron el premio de consolación con el cambio de orden de sus apellidos.

 

 



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