Entrevista José Antonio Pérez Tapias Tiempos de hoy

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 Nº 1229. 12  de enero de 2018

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Entrevista / Manuel Capilla

José Antonio Pérez Tapias, excandidato a secretario general del PSOE

“El PSOE se ha aliado en exceso con el PP por Cataluña”

José Antonio Pérez Tapias ha finalizado su militancia en el PSOE lamentándose de que “ante la situación que se está viviendo en Cataluña, el Partido Socialista adopta una posición regresiva”, relegando el federalismo y la plurinacionalidad con los que Sánchez regresó a la Secretaría General, y “se incuba un electoralismo muy acusado”. Además, el que fuera rival de Sánchez en las primarias de 2014 y partidario suyo en la votación de hace menos de un año, subraya que “hace falta articular con más empeño esa pluralidad de la izquierda, de fuerzas de distinto carácter, para que se constituya una alternativa a la derecha en España”.

“Es injusto responsabilizar sólo a Podemos de que no fuera posible un gobierno presidido por Pedro Sánchez”    “No tengo intención de ir a militar en Podemos, hacer política no se agota sólo en las siglas de un partido”

¿Qué le dijo Pedro Sánchez cuando le comunicó su decisión?
Pedro o yo tuvimos un intercambio de mensajes el 3 de enero y me pidió que lo reconsiderara, lo cual era muy razonable. Y el compañero José Luis Ábalos, cuando hablé con él, se manifestó en el mismo sentido. A los dos les expuse mis razones y les dije que, efectivamente, era una decisión que ya había meditado lo suficiente y que la iba a hacer pública. Ellos lo encajaron como se suelen recibir estas cosas. No ha sido una buena noticia para ellos, y tampoco para mí ha sido fácil.

Usted apoyó a Pedro Sánchez en las primarias, ¿qué ha pasado en este último año para que haya decidido abandonar el partido?
Reconozco que eso puede haber sido muy sorprendente. Apoyé a Pedro Sánchez y, además, lo hice convencido de que era el candidato que necesitaba el partido. No me arrepiento de ello. Hizo una buena campaña, asumió muchos de los planteamientos que veníamos defendiendo desde la izquierda del partido, digámoslo así. Merecía que se le apoyara y así lo hice. ¿Qué ha ocurrido? Hay algunos puntos especialmente relevantes. Los resumo en dos. Uno es cómo se aborda en el futuro la crisis del Estado, que no es sólo el conflicto de Cataluña, aunque sí es lo que desata esa crisis. Y el segundo, es la orientación del partido en su estrategia de pactos. Hace falta articular con más empeño esa pluralidad de la izquierda, esa pluralidad de fuerzas de distinto carácter para que se constituya una alternativa a la derecha en España.

¿Si Sánchez no hubiera apoyado el 155 usted no habría abandonado el partido?
El 155 es donde desemboca esa posición del Partido Socialista, que yo considero tímida, con respecto a la crisis del Estado. De la misma manera que el 155 es la desembocadura de toda una serie de errores políticos desde los distintos lados del conflicto que tenemos en Cataluña. Hay que hacer una revisión crítica en el seno del Partido Socialista acerca de cómo se ha llegado a lo que se llamado un fracaso colectivo. Es sumamente sorprendente que no se hagan esos ejercicios de autocrítica, porque había muchas cosas que se podían haber hecho antes de llegar a la aplicación del artículo 155. En mi opinión, el PSOE se ha aliado en exceso con el PP y el Gobierno en este asunto y, en general, en la manera de afrontar la crisis catalana. Con ese alineamiento quedaban muy recortadas las posibilidades de presentar una alternativa diferenciada, de jugar un papel de mediación más efectivo.

¿Por qué cree que Sánchez ha dejado en el cajón la cuestión de la plurinacionalidad, que fue un pilar durante las primarias?
No sólo fue un pilar durante las primarias, sino que quedó plasmado en las resoluciones del último congreso federal, donde se recoge una mención explícita del federalismo plurinacional. Y ante la situación que se está viviendo en Cataluña, el Partido Socialista adopta una posición regresiva. El término federalismo parece desaparecer y la plurinacionalidad se esfuma. Se incuba un electoralismo muy acusado, y tenemos a presidentes de comunidades autónomas o secretarios de federaciones diciendo una y otra vez que hay que abandonar el discurso de la plurinacionalidad. Yo creo que es un error, de la misma manera que el planteamiento federalista no hay que ocultarlo, sino explicitarlo y concretarlo. La Constitución del 78 abrió el proceso para el Estado autonómico, del que se puede hacer un balance muy positivo, pero muchas voces coinciden en que está agotado, en que hay que dar un salto cualitativo. La Constitución del 78 no resolvió la cuestión de las naciones en el Estado español, de ahí que hablemos de un federalismo plurinacional. Y no es una mera realidad cultural e identitaria, eso tiene una densidad política que hay que afrontar.

¿Qué resultado espera de la comisión para la reforma constitucional?
Ojalá sea el más positivo posible, pero queda muy menguada en sus posibilidades desde el momento en que es asumida por PP, PSOE y Ciudadanos, y el resto de fuerzas políticas se han retirado porque no le ven posibilidades. En ese sentido, parece ser que el presidente Rajoy contrajo algún compromiso con Pedro Sánchez para que en esa comisión se avanzara alguna reforma, pero luego ha manifestado que de ahí no se pasa, que no hay voluntad alguna de reforma en el PP. Y me temo que para Ciudadanos, si se reformara la Constitución, serían cuestiones de detalle que no irían al fondo del problema.   

¿Es imposible el entendimiento entre el PSOE y Podemos para forjar una alternativa al gobierno de Rajoy?
En algunos momentos, ha parecido que sí. Que eso no fuera factible se debe en parte a Podemos, por las actuaciones que todos pudimos evaluar, y en parte también por el PSOE. Que un gobierno presidido por Pedro Sánchez no fuera posible en su día es injusto echarlo sólo sobre Podemos. Por ambas partes, no se hizo todo lo que debió hacer. En la campaña de las primarias parecía que se abría de nuevo esa posibilidad. Todos recordamos la entrevista de Sánchez con Jordi Évole. Pero parece que la posibilidad se aleja, de nuevo, en el horizonte. También es verdad que Podemos no pasa por su mejor momento. Pero no se procede de manera correcta cuando se dice que Podemos ha secundado una posición independentista, que es lo que se dice una vez y otra. Y hay que recordar que, cuando proponen un referéndum, es lo que hemos propuesto muchos otros que no somos de Podemos y que es lo que proponía el Partido Socialista en 2012.

Cuando hablo con Sánchez y Ábalos, ¿le dieron alguna explicación o hicieron alguna autocrítica por haber abandonado el discurso de la plurinacionalidad y el acercamiento a Podemos?
No, yo quería que fuera una despedida cordial. No era el momento de bajar a detalles de estas argumentaciones políticas. Estas cuestiones las planteé abiertamente en el último Comité Federal. Ese era el órgano en el que había que debatir esas cosas, pero yo también lo he planteado en las redes sociales y a través de distintos artículos, también en El Siglo. Es conocida mi posición con respecto a estos temas. Una conversación telefónica o un cruce de mensajes ya no es momento para abordar esas cuestiones. Obviamente, voy a seguir manteniendo mis relaciones de amistad y compañerismo con muchos militantes del partido. Compañeros y compañeras con los que he compartido muchísimas cosas en 25 años. Eso no se rompe porque uno salga de la órbita del partido. Lo hago tratando de clarificar las cosas y buscando un espacio distinto en la opinión pública a través de otras plataformas, en las que pueda hacer valer sin equívocos las posiciones que creo pertinentes.

Y partir de ahora, ¿qué? ¿Cómo se plantea entonces su actividad política?
Bueno, adelantándome a una posible pregunta, que en este trance es inevitable y lo comprendo, no tengo intención de ir a militar en Podemos, como de manera recurrente se me pregunta. Hacer política no se agota sólo en las siglas de un partido. Si puedo hacer algo interesante y útil es seguir trabajando en este tipo de planteamientos que creo que necesitan exponerse ante la opinión pública, acerca de una propuesta que suponga avanzar en democracia, en un federalismo cooperativo, solidario… Un federalismo como el que necesitamos en nuestro país. Y en esa necesidad de tejer alianzas por la izquierda, yo tengo muy buena relación con personas de distintos partidos y colectivos. Ahí me ubicaré, tratando de realizar ese tipo de cosas. También hay quien me ha puesto en relación con el proyecto denominado Actúa, donde se ubican Gaspar Llamazares o Baltasar Garzón, pero no he tenido ningún contacto con ellos, no es el caso.