Carmena elige a Iglesias Tiempos de hoy

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 Nº 1227. 22  de diciembre de 2017

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Política / M. C.

El cese de Sánchez Mato agrava la crisis Podemos-IU

Carmena elige a Iglesias

Manuela Carmena, siempre conciliadora en los conflictos internos que se han vivido en el seno de Ahora Madrid, ha dado un golpe de autoridad con el cese de su concejal de Hacienda, Carlos Sánchez Mato, una referencia en IU. La alcaldesa ha puesto fin al pulso que Sánchez Mato había decidido echar a Cristóbal Montoro por las cuentas municipales, en una decisión secundada por Pablo Iglesias e Íñigo Errejón y contra la que se ha posicionado Alberto Garzón y la cúpula de IU en Madrid. Carmena prepara así su candidatura para las elecciones de 2019 –algo que, salvo sorpresa, dan por hecho en el Palacio de Cibeles– apoyada en Podemos y abriendo un nuevo capítulo en los desencuentros recientes entre Iglesias y Garzón.


Pablo Iglesias y el resto de líderes de Podemos han apoyado el Plan Económico que Manuela Carmena ha pactado con Cristóbal Montoro. / EUROPA PRESS

 “Ha pasado lo que tenía que pasar”. Este es el sentir en el núcleo del Ayuntamiento de Madrid vinculado a Podemos, a la vista de las numerosas tensiones que se han venido acumulando con los concejales de IU en general y con Carlos Sánchez Mato en particular. Ya en abril, Sánchez Mato que fue cesado como consejero de la empresa municipal Madrid Destino (ver apoyo), después de haber llevado los contratos del Open de Tenis ante la fiscalía sin el conocimiento de la alcaldesa. Su relevo en la concejalía de Hacienda viene a poner fin al pulso con el Ministerio de Hacienda a cuenta de los presupuestos madrileños y su acatamiento, o no, de la regla de gasto de municipal impuesta por Cristóbal Montoro.

Y es que el enfado entre estos concejales cercanos a Podemos y el núcleo duro de la alcaldesa ha sido mayúsculo tras descubrir que ese pulso se saldaba con la intervención de las cuentas municipales por parte del equipo de Cristóbal Montoro, amparado en la Ley de Estabilidad Económica y Financiera, y la consiguiente paralización de multitud de inversiones. Lo cual hacía polvo las previsiones de Carmena y sus fieles, que quieren que los madrileños empiecen a ver que su ayuntamiento afronta mejoras tangibles en la ciudad y que, al mismo tiempo, ven que el tiempo se les echa encima a un año y medio para las elecciones municipales.

Sánchez Mato -que siempre ha actuado un poco por libre, sin rendir muchas cuentas, como demuestra el episodio del Open de Tenis- había prometido a Carmena que había “un plan B”. Que a pesar de que pretendía invertir más de lo que le permitía Hacienda, no se produciría la intervención de las cuentas municipales y no tendría lugar la paralización de las inversiones. Tras la estupefacción que cundió al descubrir que no había ningún plan B, en Cibeles se consolidó la certeza de que era imprescindible acatar la regla de gasto impuesta por Hacienda e impedir que las inversiones quedaran totalmente paralizadas. La alcaldesa decidió acordar con Hacienda el nuevo Plan Económico y Financiero, dejando de lado a su concejal, y la semana pasada todo se precipitó tras previa consulta con Iglesias, Errejón –en calidad de candidato ‘in péctore’ a la Comunidad de Madrid- y Garzón.

IU marca perfil propio
La decisión de Carmena abre un nuevo capítulo en el distanciamiento que están viviendo Podemos e IU, Iglesias y Garzón, a lo largo de los últimos meses. La cuestión catalana ha empezado a abrir grietas en el ‘pacto de los botellines’, con el líder de IU mucho más contundente con el independentismo que Iglesias, y las cuentas del Ayuntamiento de Madrid han añadido aún más tensión. En IU no se plantean romper con Ahora Madrid, según explicaba en rueda de prensa Sira Rego, una de las personas de la dirección de IU más cercanas a Garzón, que subrayaba que siguen “referenciándose en el Gobierno de Manuela Carmena”, que la responsabilidad de la salida de Sánchez Mato “se la atribuimos a Montoro y sus presiones” y que “no hay ninguna ruptura de las confluencias. Todo lo contrario”. La clave, señalan desde IU, es “normalizar los disensos”, unos disensos que empiezan a ser cada vez más frecuentes entre Podemos e IU.


El líder de IU, Alberto Garzón, ha defendido el pulso que Carlos Sánchez Mato (izquierda) decidió echar al Ministerio de Hacienda. / EP

En la crisis del Ayuntamiento de Madrid se ha reflejado la línea política que viene tratando de poner en marcha Garzón y la cúpula de IU desde este verano. Sin poner en cuestión la alianza electoral con Podemos, la dirección de la organización aprecia “insuficiencias” en Unidos Podemos, como explicaba el propio Garzón en un informe remitido a los órganos de dirección, y un “desgaste” en la formación morada tras haber optado por “la constitución de un partido político clásico”. En este escenario, Garzón se ha puesto manos a la obra para potenciar el perfil propio de IU dentro de Unidos Podemos, acompañado por las bases de su organización, que apuesta por marcar un perfil nítidamente izquierdista. Así, mientras Garzón se reivindica abiertamente como “comunista”, el PCE ha celebrado su XX Congreso recuperando el leninismo que había quedado en el cajón desde los tiempos de Santiago Carrillo.

El cese de Sánchez Mato ha tenido una víctima colateral, Eduardo Garzón, el hermano del líder de IU, que ha perdido su trabajo como asesor en la concejalía de Hacienda. Sus escasas posibilidades de continuar se esfumaron en el momento en el que escribió en Twitter una cadena de mensajes en la que desacreditaba la decisión tomada por la alcaldesa y señalaba que “negar que el plan contiene importantes recortes es mentir descaradamente” y que este Plan Económico y Financiero “impedirá que Ahora Madrid pueda llevar a cabo sus compromisos con los electores”.

La ‘lista Carmena’, en ciernes
El pilar fundamental sobre el que la alcaldesa construirá su candidatura para las municipales de 2019 –algo que, salvo sorpresa mayúscula, dan por hecho en el seno de la formación morada y del Ayuntamiento- es su capacidad para elegir su propia lista. Esa es la condición que habría plantado a Pablo Iglesias y Alberto Garzón: ella elegirá su candidatura sin interferencias de los partidos. Una idea en la que insistió en la rueda de prensa en la que anunció la destitución de Sánchez Mato y su relevo por parte de García Castaño. La alcaldesa se mostró partidaria de “despolitizar” Ahora Madrid y cargó contra las interpretaciones “partidistas” sobre cómo debe funcionar la confluencia y el Ayuntamiento. “¿Qué sentido tiene que IU decida lo que se hace en el pleno?”, aludiendo a la decisión de la dirección de IU en Madrid de instar al Ayuntamiento a que las bases votaran la posición de Ahora Madrid en relación al Plan Económico y Financiero.

Así las cosas, el perímetro de su núcleo duro queda claro. De un lado, su mano derecha y primera teniente de alcalde, Marta Higueras; la concejala de Medio Ambiente, Inés Sabanés, proveniente de Equo; e independientes como Nacho Murgui, concejal de Coordinación Territorial, o Pablo Soto, responsable de Participación. Junto a ellos aparecen los miembros de Podemos. Algunos más cercanos a Iñigo Errejón, como la portavoz, Rita Maestre; el nuevo concejal de Hacienda, Jorge García Castaño; o la nueva número dos de Podemos en Madrid Ciudad, Esther Gómez; y otro más próximos a Pablo Iglesias, como el responsable de Urbanismo, José Manuel Calvo.

Del total de 20 concejales con los que cuenta Ahora Madrid, son un total de nueve los que han protagonizado más de un conflicto con Carmena y sus concejales fieles, explicitándolos a través de artículos y ausentándose en más de una votación, como la del Plan Económico y Financiero acordado con Hacienda, sin ir más lejos. Eso sí, siguiendo la tradición de la izquierda de dividirse hasta el infinito, no necesariamente estos concejales díscolos hacen frente común, más bien al contrario. Por su peso político, los más relevantes son los tres de Izquierda Unida, el propio Sánchez Mato, Mauricio Valiente -coportavoz de IU-Madrid-, y Yolanda Rodríguez. Junto a ellos aparecen los vinculados a Ganemos, el núcleo primigenio de Ahora Madrid, y Anticapitalistas –“políticamente fuera de Podemos”, según Iglesias, tras haber reconocido la República Catalana- Rommy Arce, Pablo Carmona y Montserrat Galcerán. Por último otros tres que, en origen, estaban vinculados a Ganemos, pero que decidieron desmarcarse para fundar su propio movimiento municipalista, Madrid 129: Guillermo Zapata, Celia Mayer y Javier Barbero, que ocupa una concejalía tan relevante como la de Salud, Seguridad y Emergencias.

Casi todos ellos estarán fuera de la ‘lista de Manuela’. De hecho, las cabezas pensantes de Podemos ya están dándole vueltas a cómo pueden afrontar las primarias de las que saldrá la candidatura definitiva de Ahora Madrid sin interferencias, sin que se cuelen personas que provoquen las tensiones que están provocando estos concejales. Una solución sería la de asociar a Carmena una lista concreta, en una suerte de plebiscito en el que la alcaldesa tiene todas las de ganar. Habrá que ver qué cuota reserva Carmena a la IU de Alberto Garzón en esa lista.

 


Jorge García Castaño, vinculado a Podemos, releva a Sánchez Mato en la Concejalía de Hacienda. / EP

Carmena deja sus cuentas en manos de Podemos

El cese de Sánchez Mato ha alterado gravemente el equilibrio político del equipo de gobierno de Manuela Carmena, porque no sólo ha retirado a IU el cargo institucional más importante con el que contaba la coalición, sino que se lo ha entregado a un miembro de Podemos que, para más inri, militaba en IU hasta hace dos años. Jorge García Castaño formaba parte del grupo capitaneado por Tania Sánchez que abandonó la coalición en 2015, cuando la organización en Madrid implosionó por el pulso entre los partidarios de la confluencia con Podemos y los que no querían saber nada de los de Pablo Iglesias.

Tras su entrada en el Ayuntamiento en las elecciones de mayo de ese año, ha ido ganando peso político desde las concejalías de Centro y Chamberí, donde ha capitaneado el diseño de restricciones al tráfico rodado que pretende convertir toda la almendra central de la capital en un área por la que sólo puedan circular los residentes. Carmena ya confió en él en el mes de abril para relevar, precisamente, a Sánchez Mato, cuando le cesó como consejero de Madrid Destino tras llevar los contratos del Open de Tenis a la Fiscalía sin su conocimiento. 

Y es que a sus 40 años, García Castaño cuenta con un capital importante: una experiencia política de la que no dispone ningún otro concejal salvó Inés Sabanés, con la que, por cierto, compartió militancia en IU, aunque ella abandonó la coalición mucho antes. García Castaño ya había sido concejal en el Ayuntamiento durante la última legislatura del PP -tras haber pasado por la Asamblea de Madrid-, donde fue el portavoz de Hacienda. Ahora le toca negociar los presupuestos para 2018 con el PSOE, aunque la portavoz socialista, Purificación Causapié, ya ha señalado que “empieza mal”. Según su versión, García Castaño anunció el lunes en la Ser que el martes se iba a reunir con ella, una reunión para la que Causapié no había recibido ninguna convocatoria.