Entrevista a Carlos Babío y Manuel Pérez Tiempos de hoy

-

 
   

 Nº 1227. 22  de diciembre de 2017

- - --

Entrevista / Juana Vera (Santiago de Compostela)

Carlos Babío y Manuel Pérez, autores de ‘Meirás, un pazo, un caudillo,
un espolio’

“El Pazo de Meirás llegó a Franco a través del expolio”

El libro Meirás, un pazo, un caudillo, un espolio (Fundación Galiza Sempre, 2017), documenta por primera vez en la historia cómo el Pazo de Meirás llegó a manos del dictador Francisco Franco. Carlos Babío (A Coruña, 1977) y Manuel Pérez (Sada, 1987), sus autores, explican: “La obra también es fundamental para explicar lo que fue el franquismo y lo que sucedió en la Transición respecto a los privilegios de aquel régimen”. Acerca de la posible devolución del Pazo de Meirás al patrimonio público español reflexionan: “Para lograr esto hace falta voluntad política para cambiar la ley”.

”Meirás fue, gracias a Emilia Pardo Bazán, un referente de la cultura; con el régimen franquista se tornó en un referente del terror”   “Hoy, el Pazo es, probablemente, junto con el Valle de los Caídos, el lugar más representativo del franquismo”

¿Cuándo se devolverá el Pazo de Meirás al pueblo español?
Cuando exista normalidad democrática. El hecho de que el pazo se halle en manos de los herederos del dictador Franco es una anormalidad democrática. Al finalizar cualquier régimen genocida, como el que Franco encarnó, los bienes que los dictadores tomaron por la fuerza pasan, en el régimen democrático, al patrimonio público. De tal manera que ningún tirano, ni sus herederos, se beneficia de las propiedades adquiridas a traves de procesos irregulares.

¿Cuál fue el proceso por el que el Pazo de Meirás llegó a manos de dictador Francisco Franco?
Hay un discurso creado por el régimen franquista, que consiste en propagar la idea de que el pazo fue adquirido por las vecinas y vecinos de la provincia de A Coruña, a tráves de una suscripción popular, y luego regalado al dictador. En esto hay parte de verdad. Hubo una suscripición popular en el año 1938, pero no se puede entender esta suscripción como una sucripción popular de nuestros días. En plena guerra, en 1938, había muchas suscripciones populares para financiar el régimen y la propia guerra. Todas se caracterizaban por la no voluntariedad. Es decir, si no se contribuía, había sanciones económicas. La Junta del Pazo del Caudillo, que gestionó este proceso de suscripción, no tenía libro de cuentas. Había descontrol en las cuentas. Esto lo deja reflejado un teniente coronel del Ejército, en un informe interno, en el que aborda el tema del Pazo de Meirás. Sabemos que a través de esta suscripción se logró una cantidad significativa de dinero con la suscripción popular de 1938. Pero no sabemos cuánto dinero era. Tampoco hemos podido cuantificar cuánto costó el pazo. Hoy es imposible saber cuánto dinero se reunió.

¿Con el dinero de la suscripción popular del año 1938 se compró finalmente el pazo para regalárselo al dictador?
La pretensión era, en un primer momento, comprar el pazo a los herederos de Doña Emilia Pardo Bazán. Doña Emilia muere en 1921, su hijo y su nieto son asesinados en 1936 y la propiedad pasa a la viuda de Jaime Quiroga de Pardo Bazán. La Junta del Pazo del Caudillo negocia con la viuda y pone en marcha el proceso de suscripción antes mencionado. Había, por otro lado, una hipoteca del Pazo de Meirás formalizada con el Banco Pastor de A Coruña y a través de un proceso que lidera Pedro Barrié de la Maza, a finales del año 1939, se sufragan determinados gastos tras la quiebra de la Junta del Pazo del Caudillo Esta etapa del proceso de adquisición del pazo es muy oscura y coincide con el periodo de liquidación de las suscripciones populares, que sufragaron el régimen franquista y que, teóricamente también iban a sufragar el Valle de los Caídos. El dictador movió dinero de estas cuentas a su antojo y con opacidad. El proceso iniciado por Pedro Barrié de la Maza y los procesos de liquidación de las cuentas de las suscripciones populares duraron hasta el mes de noviembre de 1941, año en el que se inscribió el Pazo de Meirás a nombre del dictador en el Registro de la Propiedad, tras la compra del mismo por parte del dictador. Es importante subrayar que Franco condicionó la donación, en principio en régimen de usufructo, a que el pazo fuera de su propiedad. En el año 1938, momento en el que ya se contemplaba la victoria de la guerra como una posibilidad real, una comisión formada por élites de A Coruña iba a desplazarse a Burgos para entregarle al dictador un pergamino de entrega del Pazo de Meirás en usufructo. Franco, además de decirles que quiere que sea de su propiedad, les dice que  irá Meirás en julio de 1938 a tomar posesión del pazo. Pero no irá hasta diciembre de ese mismo año porque en julio de 1938 tuvo lugar la Batalla del Ebro. Es importante subrayar también que el Pazo de Meirás siguió siendo propiedad de la viuda de Jaime Quiroga de Pardo Bazán hasta el año 1941, en el que se hizo la modificación en el Registro de la Propiedad, quedando registrado como una compraventa entre particulares, como si Franco comprara la propiedad. En este sentido, es importante dejar claro que durante la dictadura lo público y lo privado se hallaban representados en la persona del jefe de Estado. Se confundía, como consecuencia, la Jefatura de Estado con la persona de Franco. No estaban delimitadas la esfera de lo privado y de lo público. Como consecuencia, el Pazo de Meirás y los terrenos colindantes acabaron figurando como algo que Franco compró.

¿Por qué regalar un pazo, por qué el Pazo de Meirás, y en plena guerra?
Hay una élite en A Coruña que quiere consolidar su poder regalándole el pazo a Franco. De este modo, tendrá cerca al dictador todos los veranos y garantizará su posición como élite. Si analizamos la evolución de la élite empresarial de A Coruña desde entonces, vemos que el regalo fue eficaz en este sentido. 

¿Cuál era  la esencia patrimonial y cultural del Pazo de Meirás antes de ser inscrito en el Registro de la Propiedad a nombre del dictador?
El Pazo de Meirás fue construido por Doña Emilia Pardo Bazán, figura fundamental de las literaturas europea y española del siglo XIX. Doña Emilia tuvo un rol transgresor en su papel de mujer. Ella diseñó el exterior del edificio, los ornamentos de piedra de la fachada, también diseñó las chimeneas. El pazo fue el lugar donde creó su obra. Era también un centro cultural y artístico del siglo XIX. Cualquier visita relevante que pasaba por A Coruña, iba al Pazo de Meirás a visitar a Doña Emilia. El pazo era un referente de la cultura y se tornó, en 1938, en un referente del terror. Pensamos que por esta razón también se escogió el pazo como regalo. Había que crear el relato del señor con su castillo. Hoy el Pazo de Meirás es, probablemente, junto con el Valle de los Caídos, el lugar  más repesentativo del franquismo.

¿Por qué, desde el fin del régimen franquista no ha sido posible la devolución del Pazo de Meirás al patrimonio público?
La situacion que le hemos explicado perduró hasta el año 1975. El  sucesor de Franco, Juan Carlos de Borbón, veraneó desde 1969 hasta 1975 en el Pazo de Meirás. El 20 de noviembre del año 1975 muere Franco. El 22, Juan Carlos de Borbón toma posesión como sucesor, y el día 26 toma decisiones sobre el Pazo de Meirás. Entre ellas, la de elevarlo a Señorío con Grandeza de España. Para ello crea el Señorío de Meirás. Carmen Polo se convierte entonces en  Señora de Meirás y Grande de España. Con ello, Juan Carlos de Borbón blindó a los Franco. También decidió crear el título de Ducado de Franco. La Fundación  Francisco Franco, por otro lado, se creó en el año 1976.

¿Ha ocurrido algo similar en otros lugares del mundo?
No. Por otro lado, es importante señalar que el vicio de origen, del que tanto le gusta hablar a Alberto Núñez Feijóo, no se halla en el año 1938, sino en el año 1975, cuando a un gobierno que tomó el poder por las armas se le da rango de Grande de España, porque, según se lee en el decreto de denominación de Señorío de España, la engrandeció. Poco después, en 1976 nace la  Fundación Francisco Franco, en un momento en el que las cárceles estaban llenas de presos políticos. En 1978 se aprueba la Constitución y se habla de la creación de fundaciones ligadas a los intereses públicos, a los Derechos Humanos, etcétera, y se sigue consintiendo la existencia de la Fundación Francisco Franco. En el año 2002 se aprueba la Ley de Fundaciones y se asigna a esta fundación un convenio para la gestión de su Archivo y se le consiente la preservación de secretos de Estado. Para gestionar esos secretos de Estado y otros papeles se le conceden subvenciones públicas.

¿Cuál es ahora la situación?
Hasta ahora la Fundación Francisco Franco se había mantenido en un segundo plano, pero sus representantes han  decidido cambiar de estrategia al asumir la gestión de las visitas al Pazo de Meirás y al publicar comunicados en los que infoman que harán, durante esas visitas, apología del franquismo. Por otro lado, hoy el Pazo de Meirás es propiedad de la hija del dictador. Desde la Transición comenzó a haber movimientos para que esta propiedad retorne al patrimonio público. Ahora hay más conciencia de cómo fue el proceso a través del cual el pazo llegó a las manos del dictador. En el Concello de Sada, en el año 2007, bajo la alcaldía de Abel López (BNG), se decidió poner en marcha una iniciativa para que el Pazo de Meirás fuese declarado Bien de Interés Cultural (BIC), lo que significaría, si se lograba, que el pazo sería abierto al público. Se consiguió. Se abrió al público en el año 2011. Pero la Xunta de Galicia aceptó que los propietarios disminuyeran el número de visitas a cuatro días al mes. En la actualidad, durante el mes de agosto no hay visitas porque la familia del dictador usa el Pazo de Meirás para veranear. Por otro lado, la familia no atiende a las llamadas, pone un único día de visita a la semana, organiza una visita guiada en la que se muestran pocas estancias del edificio. Es decir, hay muchas irregularidades.

¿Piensan ustedes que la Comisión de Expertos, creada para dilucidar los vicios de origen en la donación del pazo agilizará el proceso de devolución del pazo al patrimonio público español?
Hay algo positivo: la Xunta ha asumido que el pazo no se puede volver a comprar. El pazo llegó a manos del dictador, a través del expolio y ahora no se puede comprar con dinero público. Sería el colmo y un agravio aún mayor para el pueblo español. Hay que cambiar la ley. Tiene que haber  voluntad política y esto es posible. En las democracias latinoamericanas, que sucedieron a las dictaduras, se hicieron modificaciones legales, por ejemplo en Chile. La diferencia es que en España el dictador murió en la cama y no hubo un cambio de élites tras su muerte. Hubo un régimen que murió porque el régimen era Franco. Se reconvirtió ese régimen y esto provocó lo que hemos relatado en esta entrevista. El poder tiene que asumir esto. La reivindicación no va a cesar. Estamos hablando de Derechos Humanos y queremos que se aplique la Carta Fundamental de los mismos. Queremos que el delito de genocidio no prescriba. Tenemos derecho a que existan políticas públicas de memoria y que aquellas personas que las reclaman de modo legal no sean perseguidas.

¿Hay otros edificios en España que se hallen en situación similar a la del Pazo de Meirás?
La Casa Cornide en A Coruña. Carmen Polo se encaprichó de esta casa para vivir en ella cuando iba a A Coruña y se diseño un entramado para la subasta pública de la casa y su adjudicación a un particular, que luego la transferiría en propiedad a Carmen Polo. Ese particular fue Pedro Barrié de la Maza. En nuestro libro también documentamos este proceso. Hay una carta, en la que se acredita que el proceso de subasta de la Casa Cornide fue instrumentado por las administraciones para evitar dar una propiedad pública a Franco. Hoy la Casa Cornide sigue siendo propiedad de la familia Franco.

 

Una abuela y años de investigación

“A mi abuela le quitaron una casa para que formara parte de las propiedades anexas al Pazo de Meirás. En mi casa este tema era tabú. He trabajado 21 años investigando el proceso. Nací en A Coruña en 1977”, explica Carlos Babío. “Yo nací en Sada en 1987. Soy historiador”. Carlos lleva toda la vida trabajando en este tema. Fue concejal en Sada en el gobierno de Abel López (BNG). “Por mi parte, investigo el periodo de la II República, la represión franquista en Galicia y la historia local de Sada. Esto último lo hago a través de la Asociación Irmá Suárez Picallo, desde la que publicamos una revista. Llevo dos años trabajando en el libro. La Fundación Galiza Sempre nos propuso hacer el libro a raíz de una conferencia que impartimos en A Coruña en la Fundación Alexandre  Bóveda”, explica Manuel Pérez, y añade: “Es importante señalar que es la primera vez que se escribe un libro sobre el Pazo de Meirás”  Meirás, un pazo, un caudillo, un espolio, ha sido recibido con expectación. “Hace unos años el pazo era una mancha No se sabía lo que era o se creía que había sido un regalo. Hoy hay más conciencia social. Ya no hay debate sobre si fue o no un regalo. Por otro lado, la creación de la Comisión de Expertos, presidida por José Manuel Núñez Seijas y creada por la Xunta de Galicia recientemente para emitir un informe jurídico historico con el fin de dilucidar si hay algún tipo de vicio o de nulidad en la entrega del Pazo de Meirás, es también  un paso importante. Pero si se ciñe a eso estudiará una parte nimia del problema. El problema no se halla en el inicio del proceso, en 1938, sino en la Transición, en una democracia que no resolvió el problema y que no lo ha resuelto. Hay vicio continuado de abusos. Es necesaria esta Comisión y su informe jurídico histórico pero tiene que haber voluntad política para cambiar la ley, con el fin de que el Pazo de Meirás retorne al patrionio  público español. Esto es esencial”, explican los autores.