Tribuna Sergio del Campo Tiempos de hoy

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                          Nº 1217. 13  de octubre de 2017

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Tribuna / Sergio del Campo

Una Cataluña de todos


Los líderes golpistas han tenido que salir a toda prisa a apagar el incendio. Eso sí, a través de mentiras, como siempre. El vicepresidente Junqueras ha llegado a decir que tranquilos, que aquí no pasa nada. Las empresas se marchan, pero lo hacen a los “Països Catalans" así que "cap problema"

Todavía con la resaca emocional del fin de semana, nos enfrentamos a un momento crucial.  Sin duda, el momento más crítico de la historia de nuestra democracia desde febrero de 1981. Lo ocurrido el pasado fin de semana pone en evidencia varias cosas. En primer lugar, las mentiras con las que el nacionalismo lleva años arengando al pueblo catalán están quedando en entredicho: cada vez son más evidentes sus contradicciones y la sin razón de sus planteamientos. En segundo lugar, la mayoría hasta ahora silenciada, esa que se siente tanto catalana como española, ha despertado. 

Desde hace unos días, estamos viendo como son cada vez más las entidades bancarias y empresas que deciden cambiar su domicilio social fuera de Cataluña. La huida de algunas entidades históricas, así como de grandes empresas durante el fin de semana, ha hecho saltar todas las alarmas. Tanto, que los líderes golpistas han tenido que salir a toda prisa a apagar el incendio. Eso sí, a través de mentiras, como siempre. El vicepresidente Junqueras ha llegado a decir que tranquilos, que aquí no pasa nada. Las empresas se marchan, pero lo hacen a los “Països Catalans" así que "cap problema" que en una economía del siglo XXI la gente opera con bancos alrededor del mundo. No vamos a entrar aquí a analizar los efectos, que ya están denunciando expertos y la mayoría de medios de comunicación, vamos a ser más prácticos: si no pasa nada, ¿por qué se están yendo una detrás de otra nuestras entidades y empresas?. De nuevo mentira tras mentira, como la de que una hipotética Cataluña independiente permanecería en la Unión Europea, o el "España nos roba".

Desde Ciudadanos llevamos años denunciando estas y otras grandes mentiras de los partidos nacionalistas. Una Cataluña independiente sería más prospera, nos repiten una y otra vez. ¿Cómo pretenden conseguir esa utopía cuando, a día de hoy, la relación de bancos y empresas que ya han abandonado su domicilio social catalán o están dispuestos a hacerlo tienen un valor de mercado equivalente a cerca del 50% del PIB de Cataluña? Sus falsedades, sus locuras y su abandono de la realidad están llevándonos a una preocupante fuga de capitales y a que puedan ser miles las empresas que dejen nuestra Comunidad Autónoma. Incluso empresarios soberanistas están amenazando con abandonar Cataluña si la deriva independentista sigue para adelante. Cuando la cosa se pone fea, hasta los suyos abandonan el barco.

Pero algo más ha ocurrido este fin de semana. El sábado en Tarragona participé de un hecho inédito en mi ciudad: la gente dijo basta. Unas 10.000 personas nos manifestábamos entre senyeras, banderas nacionales y europeas. Llenamos la Plaza del Ayuntamiento y la Rambla caminando juntos hasta llegar a la Comisaría de la Policía Nacional y la Comandancia de la Guardia Civil. Allí la gente emocionada se fundió en abrazos con los agentes, los cuales nos daban las gracias.  El domingo en Barcelona no hace falta que les relate lo que sucedió, la misma imagen pero con un millón de catalanes defendiendo su derecho a seguir siendo españoles y europeos. Ambos escenarios me dejaron la misma sensación: la mayoría de Cataluña ha dejado a un lado el miedo, ha abandonado el silencio y ya no hay vuelta atrás.

Les cuento esto porque mientras escribo estas líneas, nos enfrentamos a otra importante jornada marcada por la incertidumbre de si el president golpista y sus secuaces declaran esta tarde la independencia de Cataluña asestando definitivamente un golpe de Estado. No sé lo que va a ocurrir esta tarde en el Parlament, pero todo apunta a que el gobierno de Puigdemont no cesará hasta llevarnos al abismo. Ahora bien, independientemente de lo que ocurra, quiero mandar un mensaje de tranquilidad. No lo vamos a permitir. Ganaremos a los independentistas en las urnas, pero en las de verdad, con un proyecto que una a todos los catalanes y devuelva a Cataluña al lugar que le corresponde. Porque como al president Tarradellas le gustaba recordar, Cataluña es demasiado pequeña para que desprecie a ninguno de sus hijos, y lo bastante grande para que quepamos todos.

 

Firma

Diputado de Ciudadanos por Tarragona en la XI y XII Legislaturas. Diplomado en Relaciones Laborales y Licenciado en Ciencias del Trabajo. También es Subinspector Laboral de Empleo y Seguridad Social. Actualmente, es Portavoz en la Comisión de Empleo y Seguridad Social y portavoz adjunto en la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo.

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