Sin Maldad / José García Abad Tiempos de hoy

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                          Nº 1217. 13  de octubre de 2017

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Sin Maldad / José García Abad

Companys trabaja hoy contra los independentistas


EUROPA PRESS

Pablo Casado, vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular, ha generado escándalo por decir lo siguiente: "Vimos que el pasado día 6 pasó sin pena ni gloria el 83 aniversario de la declaración de independencia por parte de Companys. Creo que la historia no hay que repetirla, esperemos que mañana no se declare nada. A lo mejor, el que lo declare acaba como el que lo declaró hace 83 años". El escándalo que generó Casado prueba la sobreexcitación que vivimos esos días justificada por la gravedad del desafío independentista y porque está muy en baja el respeto a la verdad. No dejes que la realidad amenace tu ideología.

Lluís Companys, que proclamó el Estat Catalá el 6 de octubre de 1934, se ha convertido en un personaje de la tragedia catalana de octubre de 2017 que, curiosamente, no sacan a colación sus correligionarios de ayer, ni los independentistas de hoy, sino los más españolistas.

Como, entre otros, Pablo Casado, vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular, que ha generado escándalo en distintos sectores. Casado dijo: "Vimos que el pasado día 6 pasó sin pena ni gloria el 83 aniversario de la declaración de independencia por parte de Companys. Creo que la historia no hay que repetirla, esperemos que mañana no se declare nada. A lo mejor, el que lo declare acaba como el que lo declaró hace 83 años".

El escándalo que se generó prueba la sobreexcitación que vivimos esos días justificada por la gravedad del desafío independentista y porque parece que está muy en baja el respeto a la verdad. No dejes que la realidad amenace tu ideología.

Cualquiera que sepa restar, y aunque no sepa, si tiene un teléfono móvil podrá calibrar con certeza científica que lo que le pasó al president Companys y líder de Esquerra Republicana de Cataluña hace 83 años fue el ingreso en prisión tras ser sometido a juicio por el Tribunal de Garantías Constitucionales de la II República. 

Y podrá colegir igualmente que el fusilamiento de Companys se produjo el 15 de octubre de 1940 a las 10 de la mañana en el Foso de Santa Eulalia del Castillo de Montjuic. El teléfono móvil nos mostrará que si restamos de octubre de 2017 a octubre de 1940 han pasado 77 años. Queda, pues, demostrado que Casado no se refería al fusilamiento, sino a la prisión. 

Para quienes han sacado de la tumba a Lluís Companys me permito hacer un poco de historia que nos proporciona una visión compleja de este personaje que, en realidad, no era independentista pero que se vio forzado a proclamarlo para que no le considerara tibio catalanista una facción revolucionaria, uniformada y militarizada  de ERC, los escamots, unos 3.000, al mando del  doctor Dencás, un personaje siniestro que, siendo conseller de Gobernació  huyó por las alcantarillas abandonando  a sus compañeros comprometidos a seguir en el palacio de la Generalitat cuando el general Batet disparaba sus cañones sobre el mismo.

Ángel Ossorio y Gallardo, un liberal conservador y patriota español sin tacha, que defendió a Companys ante el tribunal de la II República, sostiene en su libro Vida y sacrificio de Companys (Buenos Aires, 1943) que Companys “eligió el camino más justo, práctico y prudente, que le acreditó como un gran político”.

Analiza el biógrafo las alternativas que tenía Companys: La primera, no hacer nada, cruzarse de brazos ante la crisis que lleva al Gobierno español a elementos antirrepublicanos y a la anulación de su Ley de Cultivos. No podía optar por ello. La segunda: romper absolutamente con España. Ni él ni la mayor parte de sus consejeros eran separatistas, “aunque había algunos que creían serlo”. Y añade Ossorio: “Yo estoy bien enterado de que al llegar la horas de las realidades, no lo serían. La inmensa mayoría del pueblo catalán no lo es, y la minoría que cree serlo, tampoco lo es”. La tercera: limitarse a imponer el orden público, lo que era imposible porque el Gobierno era el primero en compartir la indignación de las masas y no podía ahogar en sangre un sentimiento del cual él participaba quizás en mayor medida que los alborotadores.”

“Si no cabía pues –concluye Ossorio– la primera solución por traicionera, ni la segunda por insensata, ni la tercera por cobarde, era forzoso hallar una distinta”. O sea, proclamar el Estat Catalá dentro de la República Federal Española.
Cuando Companys termina su discurso independentista  comenta con un correligionario: “ ¡Ja está fet! ¡Ja veurem com acabará! ¡Veure si ara també direu que no sóc catalanista! (“¡Ya está hecho¡ ¡Ya veremos cómo acabará ¡A ver si ahora diréis también que no soy catalanista!”).

Les remito a ustedes a mi libro Cataluña, diez horas de independencia.

Firma

Lleva ejerciendo la profesión de periodista desde hace más de medio siglo. Ha trabajado en prensa, radio y televisión y ha sido presidente de la Asociación de Periodistas Económicos por tres periodos. Es fundador y presidente del Grupo Nuevo Lunes, que edita los semanarios El Nuevo Lunes, de economía y negocios y El Siglo, de información general. 

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