Entrevista / José Luis Ábalos Tiempos de hoy

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                         Nº 1216. 6  de octubre de 2017

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Entrevista / C. M.

José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE

“El Gobierno no ha hecho bien los deberes en Cataluña”

Fue uno de los primeros en apuntarse a la “revolución de Pedro” y uno de los artífices del triunfal regreso a la arena política del hoy secretario general del PSOE. José Luis Ábalos, valenciano, político con bagaje y maestro de profesión, es, en esta nueva etapa, la mano derecha de Sánchez en el partido. Un experto negociador y hombre de aparato, que empezó su mandato con la tarea de pacificar la organización y hoy brega en primera fila con una las crisis más duras que recuerda la democracia española.

“Cómo se gestione este asunto sin duda va a determinar
el tiempo que va a durar esta legislatura”

¿Cómo valora los acontecimientos vividos en Cataluña? 
Lo que ha ocurrido es que se ha producido una movilización que quería revertiste de consulta. Era claramente declarada ilegal y lo que podría haber sido, en todo caso, una movilización acabó con algunos disturbios, fruto quizá de una cierta imprevisión en torno a lo que podía ocurrir.  Por tanto, aquí hay dos cuestiones. Por un lado, la irresponsabilidad de los promotores de esta convocatoria ilegal, que es el Gobierno de la Generalitat. Por el otro, la reacción de un Gobierno, que aplica la ley amparado por Estado de Derecho. Sin embargo, no parece que hizo correctamente los deberes, por lo que ha contribuido a proyectar la imagen de un Estado débil. Una imagen que además ha sido utilizada por la propaganda independentista para mostrar un Estado democráticamente débil y represor. Los independentistas pretendían ganar en el espacio de la propaganda de la imagen y lo ganaron, vendiendo una imagen de represión de derechos civiles en el momento de ejercer el voto, junto a las escenas de violencia debidamente recreadas. Todo ello, sabiendo además que en el exterior hay una cierta sensibilidad ante este tipo de imágenes. También es verdad que algunos medios se recrearon mucho en estas escenas.

¿Creen que el Gobierno ya está dispuesto a actuar políticamente y no solo a través de los Tribunales?
De momento, el Gobierno ha asumido el término de “dialogo”. Un término que se nos reprochó, como si fuera naif. El dialogo político, obviamente, es siempre previo al acuerdo. Ahora después del 1-O, el Presidente del Gobierno entendió que tenía que proceder al dialogo político. ¿Qué ocurre? Que, de momento, aunque él dijo que vería a todos los grupos con representación parlamentaria, no está en su agenda. Nosotros le hemos insistido en que el diálogo debe ser con todos.

¿Está de acuerdo con Iceta cuando dijo que ni Rajoy ni Puigdemont pueden negociar y que hay que convocar elecciones tanto en Cataluña como en España?
La verdad es que, en un caso por acción y en el otro por omisión, ambos son responsables de la situación política.  Pero también es cierto que no es la misma responsabilidad. El uno desborda el marco legal, y el otro no evita no tanto el hecho ilegal, sino las consecuencias de este acto ilegal. El Gobierno de España políticamente no actuó con la diligencia y la responsabilidad debidas. Son dos actores que de verdad se han desgastado muchísimo, y son parte del conflicto. Ahora, ambos siguen teniendo la representación institucional y mientras la tengan, hay que exigirles que pongan fin a esa política e inicien un marco de negociación dentro del marco legal.

¿Cree que Rajoy y Puigdemont, a estas alturas, pueden sentarse a negociar algo?
Hay muchas dudas sobre ello. No les acompañan los antecedentes, pero en la medida que uno es Presidente del Gobierno de España, y el otro Presidente de la Generalitat, deben hacerlo. Pero, además, en el caso del Presidente del Gobierno de España, no solo debe hacerlo por Cataluña, sino también por el conjunto del Estado español, que tiene una crisis territorial que no solo afecta a Cataluña.

¿Cree que esta crisis, a corto o medio plazo, tumbará el Gobierno de Rajoy?
La crisis ha estallado. Es evidente que ahora mismo, en la agenda política, ya no hay otra cosa. Lamentablemente, porque hay muchos otros problemas. Y muchos que afectan día a día, a la gente de nuestro país, especialmente a los trabajadores. Pero no va a haber espacio para otra cuestión y en la medida en que, además, se vayan generando sinergias de conflicto, esto puede agravar mucho la situación. Puede afectar, y está ya afectando, a la economía de nuestro país, no solo de Cataluña. Y además se dificultan mucho los acuerdos políticos. El Presupuesto del Estado para este año se consiguió con un acuerdo con el PNV, y ahora, por esta misma situación, ya no es posible que el Gobierno pueda recabar su apoyo. Es decir, esta crisis tiene muchas más consecuencias. Por tanto, el cómo se gestione este asunto sin duda va a determinar el tiempo que va a durar esta legislatura.

¿Están ya descontando que puede haber elecciones anticipadas en 2018?
No, no, pero este conflicto o se ataja con decisión o no sabemos exactamente en qué espiral podemos entrar.

Si este lunes el Parlament aprueba la Declaración Unilateral de Independencia. ¿Qué pasa después?
Para empezar, sería una declaración sin ninguna fuerza. Una declaración, para tener efecto, tiene que partir de un actor con poder. En este caso, el Parlament no tiene esa capacidad. Por lo tanto, sería un hecho absolutamente simbólico, pero quienes protagonizaran esa declaración contravendrían la ley, por tanto, se situarían al margen de ella. Habría dos partes: Por un lado, los efectos prácticos de esa declaración, que son ninguno. Y por el otro, las consecuencias personales de aquellos que participen en ese acto, que es ilegal por lo que están expuestos a las consecuencias legales. Pero por más que se declaren independientes, hay una imposibilidad práctica, porque todo va a seguir siendo del Estado.  Todos van a tener su DNI, van a tener que pagar sus impuestos, la recaudación, pago de las nóminas, las pensiones, las infraestructuras, los bienes del Estado… 

Ciudadanos presiona para la aplicación del artículo 155 de la Constitución, el Gobierno no se ha pronunciado. ¿Cuál es la postura del PSOE?
A nosotros siempre nos ha guiado en esta cuestión de solución del conflicto el no añadir nuevos problemas o no incrementar los que ya existen. Por tanto, nos ha interesado siempre preservar el marco institucional, y en ese sentido, abogamos siempre por las vías menos perjudiciales. Ahora bien, también reconocemos que todas las medidas que contempla la Ley son válidas. Hay que ver, primero, que supuesto se produce, para saber exactamente cuál es el recurso legal que cabe aplicar. Por tanto, primero, que decida el Gobierno, y después nosotros plantearemos nuestra posición, una vez conocida la iniciativa. Procuramos siempre no caer en las hipótesis.

¿Tienen la impresión de que Rajoy está barajando aplicar este artículo?
Está pendiente de ver qué va a ocurrir porque hay varias posibilidades. Hay unas más duras que otras, unas que se plantean según sean planteamientos que afecten a personas o de responsabilidad personal, otras de responsabilidad institucional… Hay que ver cuál es el hecho que se produce, y también las propias salidas. No sabemos qué puede pasar, si de pronto el Gobierno catalán decide disolver el Parlament para convocar elecciones, por ejemplo…Esa sería la opción que parece más razonable llegados a este punto. Y que un nuevo Parlament elegido de acuerdo al momento de ahora, diera inicio a una etapa de negociación y de encuentro dentro del marco legal, y que abriera un nuevo tiempo en Cataluña.

El Parlamento europeo se ha reunido para debatir sobre el 1-O, ¿Es lógico que en el Congreso de los Diputados aún se no haya discutido en torno a esta crisis?
Sería lo lógico que se reuniera. Nosotros planteamos que pasado el 1 de octubre íbamos a plantear la comparecencia del Presidente Rajoy, y fue él mismo el domingo quien dijo que la iba a pedir por iniciativa propia. La verdad es que, si no se ha planteado, imagino que es porque estará esperando a que se produzca la convocatoria del Parlamento catalán y ver su pronunciamiento.

Cuando el PSOE dice que está abierto a negociar cualquier cosa dentro del marco de la ley, ¿deja eso fuera un posible referéndum?
Nosotros siempre hemos sido partidarios de que se vote, de que se haga una consulta. Nuestra discrepancia, en todo caso, está en los términos de la consulta. Por ejemplo, si hubiera un acuerdo entre las instituciones – Gobierno o Congreso de los Diputados- con la Generalitat y ese acuerdo se puede someter a consulta, estamos de acuerdo. Nosotros queremos llevar a consulta un acuerdo, no queremos llevar a consulta el desacuerdo. Porque en estos momentos, lo que se ha querido plantear es el “todo o nada”, que al final todo era nada. Porque era o quedarse como estamos, sin ningún tipo de esperanza, o dar un salto al vacío. “Nos quedamos o nos vamos”. Y eso no pueden ser los términos de una consulta, porque, además, entre una posición y otra siempre caben otros espacios. Por ejemplo, otro régimen de integración en España.

¿Todavía estamos a tiempo para un acuerdo político?
—Yo creo que sí.