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                             Nº 1210. 21 de julio de 2017

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Política / Manuel Capilla

Sondeos estivales: PSOE y Ciudadanos suben, PP y Podemos bajan

El ‘efecto Sánchez’ llega a las encuestas

El curso político termina con un escenario muy diferente al que había cuando arrancó. Y es que las encuestas, al margen de las diferencias particulares, coinciden en señalar la tendencia al alza del PSOE en las últimas semanas, tras la victoria de Pedro Sánchez en las primarias del partido. Sánchez habría conseguido recortar la distancia con los populares en detrimento de los apoyos de Podemos, que caerían por debajo del 20% de los votos y se alejan del famoso sorpasso. Mientras, un PP que parece no tener todavía amortizados electoralmente los casos de corrupción pierde apoyos y da aire a Ciudadanos.

Sánchez recorta la diferencia a Rajoy y aleja el sorpasso de Iglesias mientras Rivera remonta ligeramente /FM/EP/EP/FM.

 “Hay una diferencia de entre 600.000 y 900.000 votos consolidados para el PSOE antes y después de las primarias. Es obvio que hay un cambio de tendencia y que hay un ‘efecto Sánchez’”. Así se expresa Joan Navarro, vicepresidente de Asuntos Públicos en la consultora Llorente y Cuenca, que subraya que “existe base” para que esta tendencia se mantenga en el tiempo y no sea flor de un día ni un efecto simplemente coyuntural a causa de las primarias. Una tendencia que, según explica Navarro, se alimenta fundamentalmente de erosionar los apoyos de Podemos, porque no hay trasvase de votos al PSOE desde Ciudadanos o desde la “abstención moderada”. En concreto, según Navarro, existen 2,7 millones de votos que compartirían PSOE y Podemos.

Y es que casi todas las encuestas revelan un escenario muy diferente en las expectativas de voto para el PSOE antes y después de las primarias. Con Pedro Sánchez al frente del partido, la intención de voto para los socialistas está por encima del 24% de los votos, según casi todas las encuestas, alrededor de dos puntos más en relación a las publicadas a lo largo del mes de mayo, antes de que se conocieran los resultados de las primarias. En concreto, según revela la encuesta media elaborada por elelectoral.com, que recoge los resultados de los sondeos publicados por los principales medios, el PSOE está ahora en el 24,3%.

Pablo Simón, politólogo y profesor en la Universidad Carlos III de Madrid, explica que una de las hipótesis que con más probabilidad explica lo que está sucediendo con el PSOE en las encuestas es que el partido ha entrado en una “luna de miel” con su electorado, después del “resultado inesperado de las primarias, en las que un outsider ha derrotado al stablishment”. Tras ese resultado se ha producido un efecto de “carro ganador”, similar a lo que está sucediendo en el Reino Unido con los laboristas, que tras su resultado sorprendente en las últimas elecciones ahora lidera las encuestas.
En línea con la opinión de Joan Navarro, Simón explica que el alza del PSOE que registran la mayoría de encuestas se explica en buena medida por el trasvase de votos desde Podemos, porque hoy por hoy se ha consolidado la “movilidad intrabloques”. Es decir, los votos se transfieren entre el PSOE y Podemos y entre el PP y Ciudadanos, básicamente. Pero no hay fugas importantes hacia la abstención ni entre el PSOE y Ciudadanos, por ejemplo.  Señala que entre los socialistas y la formación morada hay oscilando 1 millón de votos, según el último CIS.

Concretamente, habría unos 700.000 votantes de Podemos dispuestos a pasarse al PSOE y otros 300.000 para hacer el viaje en sentido contrario. Eso sí, Simón subraya que estos datos son anteriores a la victoria de Sánchez, por lo que la cifras podrían haber aumentado a favor de los socialistas. “Podemos es más vulnerable por ser un partido más joven”, explica, y señala que sólo hay un 49% de los simpatizantes de Podemos que jamás votarían al PSOE, pero esa cifra aumenta hasta el 59% en el caso de los votantes socialistas.

Por su parte el consultor de comunicación Luis Arroyo explica que el ‘efecto Sánchez’ “seguro que es pasajero”. Arroyo considera que es normal que el PSOE capte la atención después de las primarias, pero que “la situación es básicamente la misma que antes del Comité Federal de octubre”, porque “al margen de efectos coyunturales” existe “un empate en la izquierda, un empate sociológico”, con la consiguiente “pelea” para ocupar la hegemonía de ese espacio. Según Arroyo, los elementos que pueden romper ese empate son la situación en Cataluña, la evolución del PP, la “coherencia” en el relato de Sánchez o la “antipatía” que pueda provocar Iglesias, pero la situación no tiene visos de resolverse a corto o medio plazo.

Y mientras el PSOE dibuja una clara tendencia al alza en los últimos meses, agudizada tras la victoria de Sánchez, los populares están describiendo una trayectoria opuesta. En las elecciones de junio se hicieron con el 33% de los votos y a lo largo de noviembre llegaron a estar por encima del 35%, según casi todas las encuestas. Sin embargo, ahora, según la media elaborada por elelectoral.com está en el 29,4%.

Sobre la situación del PP, Simón señala que “eso de que la corrupción no pasa factura en España es mentira”, por lo que los nuevos detalles que se van conociendo sobre los casos de corrupción del partido pueden seguir erosionando su situación. Este experto explica que en las últimas elecciones autonómicas, donde el PP retrocedió más fue donde se habían destapado más casos de corrupción, como la Comunidad Valenciana. Y además, en su opinión, ahora existiría la posibilidad de que muchos votantes del PP se pasen “tranquilamente” a Ciudadanos, porque saben que van a sumar sus votos con los populares, algo que no estuvo claro entre enero y junio de 2016, cuando Albert Rivera suscribió su acuerdo de investidura con Sánchez. Una situación que “tiene que ser extremadamente frustrante para el PP, ya que no puede capitalizar las buenas cifras económicas”. Eso sí, Simón se muestra cauteloso con esta tendencia, porque “el electorado del PP tiende a migrar menos”, y está por ver que una vez activada la maquinaria popular en una campaña ese voto no vuelva a casa.

La explicación para la tendencia a la baja que está describiendo el PP en todas las encuestas es, para Joan Navarro, “el efecto miedo”. Según señala, “entre las elecciones de diciembre y las de junio el PP ganó 700.000 votos, desde la abstención, por el miedo a Podemos” Ahora que la formación morada está lejos de ser una opción factible de gobierno, “esos 700.000 votos vuelven de nuevo a la abstención”. Y de hecho, los populares están ahora en niveles similares a los del 20-D, según revela la encuesta media elaborada por elelectoral.com, que recoge los resultados de los sondeos publicados por los principales medios. Así, a principios de julio, el PP estaría en el 29,4% de los votos, según esta encuesta media, casi cuatro puntos menos que en las elecciones de junio, mientras que el 20-D los populares se hicieron con el 28,7% de los sufragios. 

Sin embargo, para Navarro, el trasvase de votos entre Unidos Podemos y el PSOE no se reproduce entre el PP y Ciudadanos. Es decir, el retroceso que los populares están viviendo en las encuestas no se traduce en un aumento directo de los apoyos para la formación naranja. Según Navarro, “el PP manda el voto a la abstención”, mientras que Ciudadanos gana sobre todo en escaños, pero no tanto en votos, que también recibe desde el PSOE y desde esa “abstención moderada”.

Por su parte, Luis Arroyo subraya que “tampoco me creo que el PP esté yendo a la baja. Sigue siendo el más votado, la economía le va a sonreír y el gobierno de burócratas le viene bien, porque no hay ruido”. También señala que la cuestión catalana Rajoy la está gestionando por la vía del aburrimiento, un método apropiado para “electorados moderados”. Así las cosas, Arroyo explica que “no tengo la sensación de que Rajoy esté angustiado” y que si tuviera que “apostar por la victoria en las generales, apostaría por el PP”.

 

El Grupo Prisa, el más pesimista con Sánchez

La tendencia al alza del PSOE durante todo el proceso de primarias y especialmente tras la victoria de Pedro Sánchez es la tendencia general que dibujan casi todas las encuestas. Por ejemplo, entre las más optimistas que se han publicado en los últimos días está la realizada por DYM para El Confidencial, publicada el pasado uno de julio. Ese sondeo concede a los socialistas un 25% en intención de voto, a menos de seis puntos del PP, que se queda con el 30,9%, y con más de siete puntos de ventaja sobre Unidos Podemos, que bajaría al 17,5%. Esa cifra, el 25%, es la mejor expectativa de voto para el PSOE desde la irrupción de la formación morada.

Sin embargo, no todos los sondeos dibujan las mismas perspectivas para Sánchez. Y Prisa se coloca a la cabeza de los medios que han publicado las encuestas menos optimistas para Sánchez. El mismo uno de julio, cuando El Confidencial publicaba el sondeo que colocaba al PSOE en ese 25%, El País difundía otra encuesta, elaborada por Metroscopia, que dibujaba un escenario totalmente opuesto. El diario de Prisa, cuya línea editorial siempre ha tirado con bala contra Sánchez, deja al PSOE con una intención de voto del 21,6%, al PP con el 25,5%, a Unidos Podemos en el 20,6% y a Ciudadanos en el 18,8%.

La Ser, con sus sondeos elaborados por My Word no es tan pesimista como El País, pero sí señala que la tendencia al alza de los socialistas se habría frenado. El último sondeo de la emisora, difundido el 17 de julio, deja al PSOE con una intención de voto del 23,6%, con lo que cae un punto respecto a los datos de la encuesta anterior difundida por la Ser, en junio. El PP subiría seis décimas, según esta encuesta, y se quedaría con el 29,2%. Unidos Podemos, estable, estaría en el 19% y Ciudadanos bajaría más de un punto, hasta el 14,4%.